miércoles, junio 28, 2006

Checker Marathon 'New York' de Altaya






El taxi más famoso del mundo se llama Checker y fue creado por el inmigrante ruso Morris Markin. Este personaje llegó procedente de Smolensk a la Isla de Ellis en 1912, el mismo año del hundimiento del Titanic. Durante su periodo de cuarentena entabló amistad con un celador que le prestó los 25 dólares necesarios para entrar en los Estados Unidos. Con aquel dinero pudo viajar a Chicago para reunirse con su tío, que le ofreció trabajo de aprendiz de sastre. A la muerte de su jefe Markin compró a la viuda el negocio y en pocos años logró bastante dinero para traer de su Rusia natal a sus nueve hermanos en pleno estallido de la Revolución de los Bolcheviques.

Markin abrió una fábrica de pantalones y obtuvo un contrato para vestir al Ejercito Norteamericano desplegado en el frente de la I Guerra Mundial. En menos de diez años el joven que había llegado a América sin un centavo era un empresario bien próspero. Markin entró en el negocio de los automóviles después de haber prestado dinero a un ingeniero llamado Lomberg cuya fábrica de chasis estaba en bancarrota. En 1921 adquirió otra empresa automotriz en quiebra, Commonwealth Motors. Markin tomó a su servicio al contable de la misma, Ralph Oakland, el cual sería un importante puntal a la hora de asesorarle en la expansión de su negocio. En 1922 adquiere una vieja planta de montaje en Kalamazoo, Michigan, trasladando todos sus negocios automotrices y fundando la empresa Checker Car. La empresa tomó el nombre de la compañía de taxis Checker, a la que suministraba vehículos la extinta Commonwealth Motors.

De todos los coches producidos por Checker, el más icónico de todos fue el Marathon, al ser el elegido como vehículo oficial por numerosas compañías de taxi de importantes ciudades como Chicago, Pittsburg, Los Ángeles y, por supuesto, Nueva York. El Marathon comenzó a operar como taxi en 1961. En 1958 se vendieron algunas unidades como coche particular. Estuvo en fabricación hasta 1982, fecha en que la fábrica Checker se dedicó a subcontratar trabajos de producción de carrocerías para GM y Ford. Checker entró en bancarrota en 2009, fecha en que cerró sus puertas.

Los Marathon estuvieron equipados durante su trayectoria comercial con una variopinta gama de motores. Las primeras unidades equipaban el seis cilindros en línea de Continental. Luego vendrían los Chevrolet de seis cilindros y V8 y, por último, el V8 Oldsmobile diesel de 5.7 litros. Sus potencias oscilaban entre los 80 y 300 cv.

Si hay un Checker Marathon para la posteridad, ése es el que condujo Robert de Niro en el thriller 'Taxi Driver' dirigido por Martin Scorsese. En dicha película un desequilibrado e insomne veterano de Vietnam, Travis Bickle, consigue un trabajo de taxista en la noche neoyorquina que lo lleva a terminar ejerciendo de justiciero. 

Esta miniatura corresponde al fascículo número uno del coleccionable 'Taxis del Mundo', editado por Altaya. El modelo está fabricado por Ixo en diecast. Cuenta con un acabado razonablemente bueno sin grandes estridencias pero el conjunto en general resulta especialmente vistoso.

lunes, junio 26, 2006

Alfa Romeo Giulia Sprint GTA de Minichamps






Con el objetivo de tener presencia en los incipientes y exitosos campeonatos de coches de turismo, Alfa Romeo comisionó a su subsidiaria Autodelta, la empresa externa que hacía las veces de Departamento de Competición, el desarrollo de uno de sus vehículos de calle. El modelo elegido fue el atractivo Sprint, versión coupé de la berlina Giulia aparecida tres años atrás. El nuevo automóvil recibió la denominación Giulia Sprint GTA, siglas de 'Gran Turismo Allegerita', en castellano 'Gran Turismo Aligerado'.

Más allá de centrarse en mejorar el rendimiento del motor, los frenos o las suspensiones, Autodelta partió desde cero desarrollando una nueva carrocería realizada con materiales ligeros. De este modo, el monocasco era de acero, los paneles de aluminio prensado y el techo de una aleación denominada Peraluman 25, que contenía aluminio, magnesio, cobra y zinc. Los vidrios laterales fueron sustituidos por plexiglás. Del interior se eliminó mucho material dejando sólo lo necesario, y el resultado final fue un coche de 760 kilos de peso, el más ligero de su clase.

En cuando al motor, Autodelta realizó una profunda modificación del cuatro cilindros 'twin sparks' de 1,6 litros del Giulia, logrando extraerle 170 cv de potencia, logrando así una excelente relación peso/potencia que se traducía en unas prestaciones de infarto y una excelente manejabilidad. Para su homologación Alfa Romeo construyó 500 unidades, tanto versiones de calle como de competición. Era fácilmente reconocible estéticamente por sus inconfundibles llantas Campagnolo y por portar el logo del Quadrifoglio Verde en las aletas delanteras y junto a la matrícula trasera. El Sprint GTA fue sustituido en 1968 tras tres años de vida por el 1300 Junior GTA, de aspecto mucho más agresivo.

La miniatura pertenece a la serie 'Alfa Romeo Glorie Collection' realizada por el fabricante Minichamps con motivo del centenario de la firma de Milán. Destaca por tener un molde de formas correctas y bien proporcionado, además de una terminación con la habitual calidad de todas las creaciones de Minichamps tanto en el exterior como en el interior.

Lancia Flaminia Super Sport Zagato de Norev






La Vía Flaminia une desde los tiempos del Imperio Romano la capital transalpina con la bella localidad de Rimini, en la costa del Adriático. En el tiempo en que Lancia denominó a sus coches como a las históricas vías romanas, el Flaminia, sobre todo la exclusiva y rápida versión Super Sport con carrocería de Zagato, parecía el automóvil idóneo para el recorrido de este itinerario.

Sucesor del mítico Aurelia, el Flaminia hace su primera aparición en el Salón del Automóvil de Turín de 1957 en una elegante configuración de berlina de cuatro puertas con un diseño de Pininfarina muy similar al prototipo Florida. La versión coupé, también obra del mismo diseñador y casi idéntico a otro prototipo de la casa, el Florida II, destacó por su porte y elegancia clásica. Es sobre la versión GT de chasis corto donde se empiezan a ver algunas interpretaciones magistrales de algunos afamados diseñadores, como el propio Pininfarina, Touring o Zagato.

Parece ser que en Zagato sabían perfectamente qué se les requería para su versión del buque insignia de Lancia. El trabajo fue encomendado a uno de los diseñadores estrella de la casa, el diseñador jefe Ercole Spada, de cuyos trazos surgió un automóvil sencillo y elegante, de estilo más cercano al Aston Martin DB4 GTZ que al histriónica Flavia, también de Lancia. Entre sus características llamaban la atención la forma de doble burbuja del techo y la trasera, al estilo 'Coda Truna' o 'Cola Kamm'. 

Era en el frontal donde solían diferir los Flaminia de Zagato, concretamente en la disposición los grupos ópticos delanteros, bien tradicionales o bien semicarenados. Bajo el capó, la versión más potente del motor V6 de la serie 3C de Lancia, desarrollado por otro nombre mítico, Vittorio Jano, de 2,8 litros y hasta 160 cv de potencia gracias a tres carburadores dobles Weber, siendo los Flaminias más potentes de todos. 

La miniatura que protagoniza esta entrada está realizada por Norev. Cuenta con un molde correcto y proporcionado y su acabado es bastante bueno de forma acorde a lo que el fabricante francés nos tiene acostumbrado. Es un modelo con muy buenos y finos detalles, como es el caso de la fina calandra hecha en metal fotograbado, lo que contrasta con otros elementos más toscos, cosa muy habitual en este fabricante, pero en líneas generales se trata de una miniatura muy atractiva que será del gusto del coleccionista.

Mercedes 600 'Pullman' de Vitesse






Mercedes presentó en 1963 su nuevo modelo 600. Bajo la denominación interna W100 se trataba del buque insignia de la compañía y venía a sustituir al anterior 300 S. Diseñado exteriormente por el francés Paul Braq, sus líneas eran muy similares a las del descapotable W113 de la Clase SL, el conocido popularmente como 'Pagoda'. Braq imprimió un estilo muy racional y sobrio al nuevo gran Benz, destacando las líneas rectas, voladizos muy prominentes y grandes superficies acristaladas que otorgaban mucha luminosidad a su interior, éste último recurso inspirado en la cultura 'Bauhaus' cuyo estilo predominaba en la arquitectura alemana de la época.

Estaba disponible con dos longitudes de chasis, la corta o Saloon, y la larga, de estilo limusina que recibió el nombre de 'Pullman' (autobús). Éste último podía elegirse con cuatro o seis puertas. Bajo encargo, el Pullman estaba disponible como Landaulette, con la parte trasera descubierta, opción pensada para coches de función representativa y ceremonial, como es el caso del ejemplar usado para la visita que realizó la reina Elizabeth II al lander de Baden-Wurtemberg en compañía del entonces canciller federal Kurt Georg Keisinger en 1965.

Pero era mecánicamente donde el 600 desataba todo su poderío. Equipaba un nuevo motor V8 tipo M100 de 6.3 litros de 250 cv de potencia. A partir de 1976, existía la posibilidad de elegir una variante de 6.9 litros y 300 cv. Aparte del motor, el 600 era todo un prodigio de la técnica al incorporar infinidad de sistemas eléctricos e hidráulicos, lo que también lo hacía especialmente complejo en sus reparaciones.

Entre 1963 y 1981 se produjeron 2.677 unidades del Mercedes 600. Sus principales rivales en el mercado fueron los Cadillac Series 75, el Lincoln Continental Lehmann Peterson, el Imperial Crown de la Chrysler, así como el Rolls Royce Phantom. La lista de sus ilustres propietarios es interminable e incluye a personajes del cine, la moda, la música, el mundo empresarial y financiero, la política, la jerarquía del Vaticano y un buen número de sátrapas y dictadores.

Mercedes realizó dos 600 W100 con carrocería coupé como regalo de jubilación a dos de los principales ingenieros que lo desarrollaron, Fritz Nallinger y Rudolf Uhlenhaut. Ambos fueron construidos partiendo de un chasis corto al que se le redujeron 22 centímetros. Como anécdota curiosa, el especialista en restauraciones de Mercedes 600 con sede en Wisconsin Karl Middlehauve creó dos versiones tipo pick up del gigante de Stuttgart al estilo de coches como el Chevrolet El Camino o el Ford Ranchero, siendo bautizados como 'El Benzo'.

La renovada Vitesse, tras su inclusión en Sunstar, presenta una miniatura muy correcta del descomunal Mercedes 600 que supone una puesta al día de la que históricamente ha incluido en su catálogo desde sus tiempos portugueses. El molde y las proporciones son buenas. Destaca un interior decorado en varios tonos, incluyendo la imitación en madera. Los cromados del exterior quizás den un aspecto muy rudimentario. Quizás sea la estrella, realizada en plástico y claramente sobredimensionada, sea el aspecto más mejorable.

domingo, junio 25, 2006

Facel Vega FV1 1955 de Altaya






Jean Daninos es una de las grandes figuras del automovilismo francés. Especialista en la fabricación de carrocerías, cobró una merecida fama al frente de la compañía Facel Metallon (Forges et Ateliers de Construction de Eure et Loire) construyendo diseños especiales para diferentes marcas de automóviles, como Panhard, Simca, Ford France y Bentley, pero su gran sueño era fabricar su propio coche. Su gran oportunidad llegó tras la realización de un prototipo que denominó Vega, como la estrella más brillante de la constelación Lira.

Dos años después, en 1954, sale de los talleres Facel Metallon el primer coche definitivo, denominado Facel Vega FV. Era un elegante coupé de cuatro plazas construido sobre un chasis tubular. Su carrocería de formas redondeadas era una especie de síntesis entre dos de los autos carrozados por Daninos unos años antes, el Bentley MK VI Cresta II y el Ford Comete. Capturaba especialmente la atención el diseño del frontal, con unos grupos ópticos en disposición vertical y una gran calandra central en la misma disposición acompañada de otras dos, horizontales y más pequeñas. Ello constituiría el principal rasgo estético por el que todos los Facel Vega son tan reconocibles.

En el capítulo mecánico, consciente del importante coste que para una empresa del sector del automóvil supone producir un motor y de que no disponía ni del dinero ni de la técnica necesaria, Daninos fija su mirada en el otro lado del Atlántico. Antes de su trabajo para Facel Metallon, Jean Daninos pasó unos años, concretamente los de la II Guerra Mundial, como consultor en la compañía norteamericana General Aircraft. El técnico francés había estado empleado en la también aeronáutica gala Bronzavia, y General Aircraft empleaba sus patentes. En ese periodo, Daninos tuvo la oportunidad de realizar importantes contactos. La solución para el motor de sus coches la encontró en la Chrysler.

Daninos no fue pionero en Europa en la utilización de motores americanos. Unos años antes, el fabricante británico de vehículos de lujo Railton ya había equipado sus coches con motores Hudson y Sydney Allard empleaba mecánicas Cadillac V8 para sus coches deportivos. Chrysler proporcionó a Facel Vega motores procedentes de su división De Soto, concretamente el bloque Firedome V8 de 4.8 litros y 180 cv. Estos motores, aparejados a una caja de cambios manual de cuatro velocidades Pont-à-Mousson proporcionaban excelentes prestaciones y su fiabilidad estaba bien contrastadas. Sin embargo, el hecho de ser mecánicas procedentes de la gran serie restaban exclusividad a los Facel Vega en comparación con sus rivales, que empleaban sus propias mecánicas, mucho más sofisticadas.

La primera serie de modelos Facel Vega se fabricó de forma semi artesanal hasta 1958 a través de tres modelos, los FV1, FV2 y FV3, que montaban carrocerías de dos puertas bien cerradas o bien descubiertas. El total se unidades producidas fue de 354. 

La miniatura que ilustra esta entrada corresponde al número 16 del coleccionable 'Nos Chères Voitures D´Antan', editado por Altaya en Francia, equivalente a 'Nuestros Queridos Coches' en España. El modelo está realizado por Ixo en metal. Representa a uno de los primeros Facel Vega FV. Su acabado puede calificarse como muy bueno siempre teniendo en cuenta que se trata de una miniatura de clase económica vendido en un coleccionable de prensa. Tiene un molde de proporciones correctas y adecuadas y todos sus detalles están plasmados ya sean con tampografías o piezas independientes de plástico. Sin duda su aspecto más negativo es el plástico cromado con el que se han realizado los ornamentos del frontal, que le dan un aspecto muy jugueteo. Por lo demás se trata de una excelente miniatura, teniendo en cuenta que no es que haya una oferta muy grande en lo que a Facel Vega a escala 1/43 se refiere, y ésta en concreto permite al coleccionista hacerse con unos a un precio más que competitivo.

Seat 131 Supermirafiori de Altaya






Fiat presentó el sustituto de sus berlinas 124 y 125 en el Salón de Turín del mes de octubre de 1974. Denominado 131, era un automóvil de muy buen porte, estética clásica y adaptado a los nuevos tiempos post Crisis del Petróleo de 1973, donde aparte del confort y las buenas prestaciones, había que tener bien presente la economía y la seguridad pasiva. Desde el principio fue ofrecido en tres variantes, berlina de cuatro puertas, berlina de dos puertas y 'familiale'. En seguida, el gigante de Turín entabló contacto con sus filiales y asociados a lo largo del mundo para su fabricación bajo licencia.

Sólo Tofas en Turquía y Seat en España mostraron interés por el 131. Vaz Lada en Rusia se decantó por continuar con el 124, Argentina con el 125, la yugoslava Zastava con el 128 y la polaca Polmo optó por su peculiar FSO Polonez. Fiat Brasil por su parte sólo tuvo interés en el más pequeño utilitario 127.

Los primeros 131 llegan a las carreteras españoles en verano de 1975. Si bien en Italia, los 131 estaban disponibles con motor 1.3 y 1.6 litros, en España se desechó la opción del de menos cilindrada y se desarrolló una versión exclusiva para el mercado nacional equipada con el brioso motor del Seat 1430, de este modo dos fueron las versiones disponibles inicialmente del 131, el L-1430 y el E-1600, fácilmente distinguibles por el frontal de doble faro y llantas de aleación en el 1600 y de faros cuadrados simples y llantas con tapacubos en el 1430. Cabe señalar que el motor 1.6 de los 131 españoles era la versión Seat de doble árbol de levas de 95 cv, más potente que la transalpina. En 1976 se añade la carrocería familiar, denominada 'Panorama'.

En 1978 llega la segunda generación del 131 tanto a Italia como a España, los popularmente conocidos como Supermirafiori. Seat introduce una nueva variante exclusiva, el 131 CLX 1800 con el motor de 107 CV del 132, resultando una de las berlinas más rápidas y ágiles que se vendían en España, capaz de superar en zonas reviradas al mismísimo Citroen CX 2400 Palas. Esta nueva generación era fácilmente distinguible exteriormente por su nuevo frontal de faros cuadrados, defensas absorbentes de plástico negro, nuevos grupos ópticos traseros más grandes y llantas de acero de diseño 'Quadrifoglio' al estilo Alfa Romeo. En 1980 se presenta una nueva versión más potente, el CLX 2000 de 115 CV. La versión con motor 2.0 denominada Diplomatic incluía caja de cambios automática y un completo equipamiento orientado al lujo y al confort. El término Supermirafiori  identificaba a las versiones más equipadas.

Para los conductores más ahorradores Seat dispuso de un Supermirafiori diésel con motor Perkins 1.8 y 50 cv de potencia, algo no muy común entonces que una berlina de ese segmento se ofreciese con motor de gasóleo, todo lo contrario que ahora. El 131 diésel fue un automóvil altamente demandado en España. En 1981, Seat desechó el Perkins en sus 131 diésel cambiándolo por el motor italiano Sofim de 2.5 litros y 72 cv de potencia, que lograba velocidades de hasta 150 Km/H. La producción del Seat 131 cesó en 1982 y estuvo en venta hasta 1984. Tras su desvinculación de Fiat, Seat no produjo un automóvil de similar categoría hasta el Seat Exeo de 2009, en realidad un Audi A4 identificado con los emblemas de la firma española.

La aparición de la miniatura del Seat 131 Supermirafiori fue toda una sorpresa que la editorial Altaya ha dado a los coleccionistas que seguían la serie de fascículos 'Nuestros Queridos Coches', al ser ampliada su número de entregas. Se trata del número 51 de dicho coleccionable. La miniatura esta fabricada por Ixo es diecast. Cuenta con un molde correcto en formas y proporciones y un nivel de detalle muy bueno, siendo de las mejores réplicas que integran esta colección.

Renault Galion 'Perrier' de Altaya






Las imágenes de los pequeños camiones Galion de Renault circulando bien por las bulliciosas calles comerciales de París o bien por caminos rurales de pequeñas poblaciones son un retrato certero de la Francia de los años 50 y 60. Terminada la II Guerra Mundial, la principal prioridad para Francia era su reconstrucción y reactivación económica. Los fabricantes nacionales de vehículos fueron conscientes de ello y qué mejor forma de contribuir que produciendo vehículos de trabajo, entre los que destacó especialmente el camión ligero Galion de Renault.

Desde la Regie, se optó por una fórmula sencilla que garantizase su éxito entre los profesionales del volante, un chasis robusto con buena capacidad de carga, un motor simple y fiable y una cabina amplia y cómoda para una persona que debía pasar gran parte de las horas del día dentro. El motor era un cuatro cilindros de 2.4 litros y 48 cv de potencia suficientes para lograr una máxima de 85 Km/H. El nombre Galion se debe a que por entonces toda la gama de modelos de Renault lucía nombres alusivos a la mar y a la navegación: Dauphine, Caravelle, Fregate o Gollete, entre otros.

El Galion ofrecía innumerables posibilidades de carrozado según el propósito al que estaba destinado, furgón cerrado, caja abierta, cisterna o los del tipo botellero o de carga de recipientes de líquido, como el modelo que nos ocupa, un botellero con la librea de la popular empresa productora de agua con gas 'Perrier', otro icono popular francés.

Esta miniatura es el fascículo número 16 de la colección francesa 'Nos chorees Camionetas D´Antan', editado por Altaya. La miniatura está realizada por Ixo. está realizada en diecast y plástico. Goza de un muy buen acabado, donde descata la calidad de su pintura en su aplicación y terminación o el realismo del botillero, además de otros muchos detalles que le dan un gran realismo, como las matrículas o las placas que lo identifican como transporte y la de la región en la que opera. Sin duda, una miniatura especialmente simpática, bonita y muy nostálgica que llenará de color cualquier vitrina en la que se coloque.

Maserati Ghibli de Minichamps











El viento que en el área del Mediterráneo sopla desde sureste proveniente del desierto del Sahara y que llega con fuerza al norte de África y sur de Europa recibe el nombre libio de Ghibli, aunque curiosamente en Italia se lo conoce como Scirocco. Fue el nombre libio y no el italiano el que la firma de autos deportivos transalpina Maserati utilizó en 1967 para denominar a su último automóvil.

El Ghibli tenía como misión ser el sustituto del Mistral, vendido por Maserati desde 1963. Resulta inevitable establecer una especie de simil meteorológico, así pues el Mistral que llega soplando desde el noroeste se marchaba y dejaba pasar al Ghibli, que lo hace desde el sureste. De todos los coches que han lucido en su frontal el logo del tridente, el Ghibli de 1966 es posiblemente uno de los más carismáticos de su trayectoria, pese a que tuvo que convivir con dos auténticas leyendas como el Lamborghini Miura y el Ferrari 365 GTB/4 Daytona, lo cierto es que comercialmente tuvo más éxito.

Estaba fabricado sobre un chasis recortado del modelo México de cuatro plazas, de armazón de acero tubular. Igualmente, equipaba su mismo motor, realmente el único motor que entonces fabricaba Maserati, un V8 en su caso de 4,7 litros cilindrada, fabricado en aleación con cuatro árboles de levas y cuatro carburadores dobles, que le proporcionaban una potencia de 310 cv.

Pero lo que realmente llamó la atención del coche fue su espectacular diseño, obra de Giugiaro en su etapa como jefe de diseño en Ghia. Era extremadamente bajo y afilado, como un tiburón, lo que lo hacía igualmente extraordinariamente aerodinámico. En este sentido, el hecho de tener un nombre relacionado con el viento, le venía al pelo. Giorgetto Giugiaro logró posicionarse entonces gracias a este coche como el gurú del diseño que hoy día está considerado.

La presentación del Ghibli tuvo lugar en el Salón de Turín de 1966 en el stand de Ghia, siendo la gran sensación del evento. Un año después no sólo estaba en fabricación, sino que también se había desarrollado por parte de su carrocero una preciosa versión descapotable denominada Ghibli Spider, un automóvil que era una auténtica belleza incluso con la capota de lona puesta, algo que muy pocos coches han logrado hasta el día de hoy. En 1970 los Ghibli equipan un nuevo motor V8 de 4,9 litros de cilindrada y 350 cv de potencia, versión que se denominaría Ghibli Super Sport y que lo acercaría más a sus rivales en lo que a prestaciones se refiere.

Pese a tratarse de un automóvil aclamado por la crítica y la prensa especializada y uno de los más codiciados de su tiempo, Maserati ya había iniciado en 1971 la producción de un nuevo deportivo de motor central, un coche ya desarrollado dentro de su etapa dentro de la propiedad de Citroen. De este modo, el Ghibli cesaría su producción en 1973, siendo junto al Daytona de Ferrari los últimos ejemplares del concepto clásico de deportivo gran turismo.

Años y muchas tribulaciones de Maserati después, incluyendo una etapa con Alejandro De Tomaso como propietario de la marca de Módena, volvió a venderse un coche bajo el nombre de Ghibli, en este caso se trataba de un pequeño turismo de dos puertas derivado del Biturbo aparecido en 1982, el cual se vendió entre 1992 y 1998. Por supuesto, no era ni la triste sombre de lo que fue su antecesor. Ya bajo el control de Ferrari y Fiat, Maserati vuelve a contar con un Ghibli en su gama, aunque ahora hablamos de una berlina de tipo medio con la que se han cometido lindezas tales como dotarla de un motor diésel. En definitiva, en lo que al Maserati Ghibli se refiere, cualquier tiempo pasado, siempre fue mejor.

El Maserati Ghibli es un automóvil extremadamente popular y se han hecho muchas réplicas a escala del mismo. En escala 1/43 la oferta es amplia, desde un modelo económico realizado para un coleccionable de kiosco hasta el carísimo y artesanal BBR. En un término medio encontramos la excelente miniatura hecha de Minichamps, para la mayoría de los coleccionistas, la mejor realizada y con más adecuada relación calidad y precio. La miniatura cuenta con un molde excelente en formas y proporciones, un acabado exterior con muchos detalles y un interior también excelente. Minichamps fabrica tanto la versión coupé como el spider.

miércoles, junio 21, 2006

Porsche 911 SC Cabrio 1983 de Minichamps






En 1978 Porsche reduce la gama del 911 a dos modelos, el Turbo y el SC -Super Carrera-, que vino a sustituir al Carrera, permaneciendo de este modo hasta 1984. Estéticamente, eran fácilmente distinguibles porque las molduras exteriores y tiradores de las puertas se pintaron en negro anodizado y los retrovisores, del color del vehículo. Se ofrecieron de serie las llantas de 15 pulgadas ATS y más tarde llegarían las famosas y populares Fuchs de cinco radios y color negro.

El motor del SC era el sempiterno seis bóxer, aunque en esta ocasión cubicaba 3.0 litros. Las versiones de 1978 y 1979 entregaban 180 cv, potencia que subió hasta los 188 en 1980, y hasta los 204 cv en el trienio comprendido entre 1981 y 1984. En 1983 se incorpora a la gama 911 SC el nuevo Cabrio con carrocería totalmente descubierta y capota de lona, el primer 911 de este tipo en fabricarse, pues hasta ahora, los 911 con carrocería abierta habían sido los Targa con su particular sistema semi-descapotable.

Cabe destacar como anécdota, que la prueba que realizó la revista italiana 'Quattroroute' al Porsche 911 SC Cabrio con motivo de su lanzamiento fue realizada por el piloto Michele Alboreto, entonces enrolado en las filas del equipo Tyrrell Benetton y que un año más tarde acabaría fichando por Ferrari.

La miniatura de Minichamps del Porsche 911 SC Cabrio de 1983 puede calificarse como correcta y sobria, con un molde de proporciones adecuadas y una terminación que sin llegar a ser todo lo fina que uno espera de un Minichamps es muy buena.