Mostrando entradas con la etiqueta Chevrolet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chevrolet. Mostrar todas las entradas

viernes, abril 22, 2022

Chevrolet Fleetline DeLuxe Fastback Sedan 1950 de Goldvarg Collection










'The Most Beautiful Buy of all', algo así como "lo más bonito que puedes comprar", fue el lema comercial empleado en 1949 por Chevrolet para el lanzamiento de su nueva gama de productos, la primera gran novedad de la división generalista de General Motors desde 1942, pues todos los Chevy vendidos entre 1946 y 1948 no eran más que una leve puesta al día de los modelos vendidos antes de que EEUU paralizase la producción de coches para entrar en la II Guerra Mundial. Incluso y pese a la evidente y llamativa novedad estilística, en el plano técnico todo seguía casi igual. 

La gran novedad de la nueva gama Chevrolet introducida en 1949 fue su novedoso diseño, muy llamativo y de estilo fastback tanto para el coupé como para el sedán. El estilo destacaba por la elegante y fluida silueta que proporcionaba el techo con caída trasera, que le otorgaba un aire muy deportivo y dinámico. Este diseño también fue adoptado por otras divisiones de GM y recibió denominaciones como 'Sedanette' -Cadillac y Buick- o 'Club Coupé' -Oldsmobile y Pontiac-.  Este estilo Fastback era una suerte de continuación del que lucieron las versiones de la generación anterior vendida en el periodo 1942-1948.

El modelo Fleetline DeLuxe era el tope de la gama, mientras que el escalafón básico lo conformaban las versiones Special. Si la nueva generación Chevrolet era estéticamente muy novedosa, bajo el capó todo seguía casi igual, y allí se encontraba el viejo aunque probado y fiable motor Blue Flame de seis cilindros introducido en 1937, de 3.5 litros -216 ci- y 93 CV de potencia. En 1950 Chevrolet dota a sus modelos de la nueva transmisión automática Powerglide, y por tal motivo se ofreció en opción el motor seis cilindros 3.8 litros -235 ci- de 105 CV proveniente de la división de camionetas. 

La gama Chevrolet 1949-1952 fue un líder indiscutible del mercado estadounidense, especialmente los modelos DeLuxe más equipados, de los que se vendieron ese año 180.251 coupé y 130.323 del sedán. Para el año siguiente, 1950, el sedán DeLuxe fue el más vendido, con 43.682 sobre los 23.277 DeLuxe coupé.

1951 fue el último año de los modelos Fastback de Chevrolet, cobrando protagonismo los nuevos diseños tipo hardtop introducidos ese mismo año, aunque esa es ya otra historia. 

El empresario y modelista argentino Sergio Goldvarg se consolida por derecho propio como uno de los referentes de la actualidad en la producción de miniaturas de clásicos estadounidenses a escala 1/43. Y además, por cada serie nueva de modelos que lanza, su calidad crece. Lo percibimos en el Pontiac de 1957 de la entrada anterior y lo corroboramos con este impresionante Chevy. Un molde correcto y proporcionado y un acabado impecable con piezas independientes y adornos de fotograbado son las mejores credenciales de una miniatura soberbia en todos los sentidos y de la que Goldvarg ha ofrecido dos variantes, la que protagoniza esta última entrada, en color verde y acabado DeLuxe con visera y cobertores en los neumáticos traseros, y amarillo con una terminación más básica. Ambas son de lo más interesante y su elección será cosa del coleccionista. Ilustramos la entrada con una foto del modelo real, concretamente del ejemplar propiedad de mi amigo Antonio Martínez, de La Palma del Condado.

lunes, febrero 28, 2022

Chevrolet Blazer K5 Cheyenne 1978 de Matrix Scale Models









La llegada al mercado en los primeros años de la década de los 60 del International Harvester Scout y del Jeep Gladiator supuso una suerte de pistoletazo de salida a la popularización de los vehículos todoterreno más allá de su uso para el trabajo. Los dos gigantes estadounidenses de la automoción no tardaron en reaccionar para unirse a la fiesta, y en 1966 Ford presentaría su contendiente, el Bronco. Sin embargo General Motors, parecía que llegaba la última a esta contendienda cuando en 1969 veía la luz la primera generación del Chevrolet Blazer, no obstante parece que fueron los que más acertados estuvieron, pues el Blazer resultó un éxito inmediato.

En General Motors no eran ni mucho menos unos principiantes en lo que a construcción de vehículos multipropósito se refiere, pues desde 1934 venían ofreciendo en su catálogo el Suburban, uno de los pioneros de lo que hoy conocemos como SUV. Y precisamente, cuando tuvieron que construir un vehículo para competir con los Scout, Gladiator y Bronco, fue el Suburban el mejor espejo en quien mirarse y siguieron la misma filosofía, tomar una de sus exitosas camionetas pick up y dotarlas de una carrocería tipo station wagon, aunque en este caso se recurrió a una de carrocería de batalla corta, pues realmente el Blazer no era más que una versión acortada del Suburban. La primera generación del Blazer, vendida entre 1969 y 1973 tuvo muchas ventajas respecto a su competencia: lo primero, al derivar de otros vehículos de su matriz, compartía la inmensa mayoría de piezas y componentes, por lo que sus costes de fabricación fueron muy contenidos. Y en segundo lugar, a sus buenas capacidades todoterreno sumaba muchos elementos de confort propios de un sedán de lujo. Una vez más, GM llevaba la voz cantante en el segmento SUV y todos le copiarían.

En 1973 llega la segunda generación del Chevrolet Blazer incluida dentro de la gama de camionetas C/K de GM junto con las pick up Silverado y Kodiak, y el Suburban, así como las variantes vendidas bajo la marca hermana GMC. De hecho, el Blazer era una versión acortada del Suburban con sólo dos puertas. Esta nueva generación de camionetas se las conocería con el apodo popular de 'Rounded Line' por su diseño más redondeado que sus antecesores, aunque crecieron de tamaño y seguían mostrando un aspecto muy robusto.

Según el tipo de tracción, los Blazer lucían el apellido C5 -tracción trasera- o K5 -4x4-. Hasta 1975, el Blazer se ofrecía con la parte trasera del techo desmontable y a partir de 1976 se implementó el nuevo diseño de media cabina el cual otorgaba mayor rigidez. Del mismo modo que sus hermanos de gama, la alta capacidad de personalización fue una de las claves de su éxito, y es que los Blazer y Suburban podían incluir el mismo equipamiento que el más lujoso de los Cadillac. En cuanto a motores, la oferta mecánica se iniciaba con dos bloques de seis cilindros en línea de 4.1 litros -250 ci- y 4.8 litros -292 ci-. Sin duda las más interesantes eran las versiones V8 de gasolina, de 5.0 -306 y 307 ci-; 5.7 -350 ci- y 6.6 litros -400 ci-, con potencias que iban desde los 100 hasta los 210 CV. Para las versiones más orientadas al trabajo la opción más razonable era el motor V8 de gasóleo firmado por Detroit Diesel, con 6.2 litros y 102 CV. Cada cual podía asociarse a transmisiones manuales o automáticas de tres y cuatro velocidades. 

La segunda generación del Chevrolet Blazer se vendió desde 1973 hasta 1991, siendo sin duda la más longeva. Cabe destacar igualmente las versiones bajo la denominación M1009 que fueron destinadas al Ejército, la Guardia Nacional y distintos cuerpos policiales y de Sheriff. 

Casi a modo de dos por el precio de uno, tras la reciente presentación del Chevrolet Suburban de 1978 de Matrix Scale Models, llega el turno de su hermano pequeño el Blazer. Como ya comenté en dicha entrada, el segmento SUV lo tengo un poco rezagado en mi colección, pero gracias a estas últimas creaciones de Matrix Scale Models, procedemos a dar solución al problema. La firma neerlandesa de modelos a escala de alta calidad reproducidos en resina nos sorprende en esta ocasión con su tercera referencia del Blazer de segunda generación, en este caso con un bonito acabado Cheyenne bicolor en negro con el techo blanco. El modelo parece correcto en formas y proporciones y su terminación es la habitual de los modelos de Matrix, es decir, muy cuidado y reproduciendo hasta el más mínimo detalle, tanto en el exterior como en el interior. De esta miniatura en concreto me han sorprendido las llantas cromadas que con los neumáticos todoterreno Goodyear redondean un conjunto realmente atractivo. Esta miniatura junto con el Suburban que presenté antes suponen una auténtica pareja cuando se les coloca juntos en la vitrina. Altamente recomendable para cualquier coleccionistas, especialmente para los que nos encantan los clásicos americanos.

viernes, febrero 25, 2022

Chevrolet Suburban K10 1978 de Matrix Scale Models










El SUV es el tipo de automóvil más vendido de la actualidad en términos globales y el preferido por el ciudadano medio a nivel mundial. Si hay una certeza bien clara sobre sus orígenes es que éste se sitúa en los Estados Unidos, y dos fabricantes se disputan el ser los pioneros del concepto. Y en ambos casos tienen su parte de razón. Por una parte está Jeep, pionero a su vez en la construcción de vehículos 4x4, y que en 1963 introdujo el Wagoneer, un coche considerado unánimemente como el SUV original. Pero por otra parte está General Motors, que unos años antes, en 1934, dotó a sus camioneras pick up de una carrocería tipo station wagon otorgándoles espacio para pasajeros y su equipaje, naciendo así el Suburban, sin duda alguna, vehículo precursor y cuya evolución pivotó sobre un concepto muy similar al que se entiende por SUV. Y es precisamente cuando el Chevrolet Suburban llega a su séptima generación, en 1973, cuando el concepto SUV se refleja con más precisión en este automóvil.

En 1973 debuta una nueva generación de camionetas de GM con un diseño más redondeado que incluía los modelos C/R de tracción trasera y los K/V 4x4. La principal novedad del nuevo Suburban era que por primera vez presentaba cuatro puertas, dos a cada lado de la carrocería, en contraposición al modelo antecesor, que en el lado del conductor tenía una y en el de los pasajeros, dos, aparte del portón trasero. Igualmente, esta carrocería del Suburban se mantendría sin apenas cambios por 19 años siendo el Suburban más longevo de la historia, uno de los más populares y queridos por los aficionados.

En muchas ocasiones, al Chevrolet Suburban se le ha definido en su país de origen como "una navaja suiza sobre ruedas" en clara loa a su practicidad. Y realmente, como pasa con la mayoría de los automóviles más exitosos en el mercado estadounidense y de su influencia, una de las claves de su éxito es su alta capacidad de personalización gracias a un catálogo de opciones casi infinito. El Suburban de séptima generación estaba disponible con tracción trasera o 4x4, así como con dos longitudes de chasis, de 10 y 20 pulgadas. Asimismo existían varios niveles de equipamiento, los más básicos Custom de Luxe y Scottsdale, y los más lujosos Cheyenne Super y Silverado.

La oferta mecánica era uno de sus puntos fuertes, con mecánicas de seis cilindros y V8 gasolina y diésel. El modelo básico equipaba un motor hexacilíndrico de 4.1 litros y seguidamente venían las versiones V8 de 5.0 -305 y 307 ci-; 5.7 -350 ci-; 6.6 -400 ci-; y 7.5 litros -454 ci-. Los motores a gasóleo, también en arquitectura V8, eran el 5.7 LF9 -350 ci- y el Detroit Diesel de 6.2 litros -379 ci-. Las potencias iban desde los 105 hasta los 187 y 210 CV. En Brasil se vendió una versión con motor diésel de cuatro cilindros. La caja de cambios podía ser manual o automática, de tres o cuatro velocidades en ambos casos. 

La séptima generación Suburban dio un notable paso adelante, en el plano del diseño, hacia un estilo menos rural y más refinado, no obstante, era un vehículo que se encontraba tan a gusto si circulaba por una autovía o por una pradera llena de barro y vadeando ríos. ya fuera su propietario un profesional liberal urbanita o un cowboy ranchero, el Suburban cumplía con creces el cometido que se le encomendaba gracias a su robustez, sus potentes mecánicas y su generoso espacio interior. Sin duda, un icono de la automoción estadounidense.

Siempre he tenido un poco abandonado en mi colección de coches en miniatura el capítulo dedicado a los 4x4 y SUV, no obstante siempre hay buenas y tentadoras soluciones para ello, como esta preciosidad que firma el fabricante holandés Matrix Scale Models, una excelente reproducción de un Suburban de séptima generación, modelo específico de 1978 en su versión Cheyenne Super. Es la tercera referencia de este coche realizada por Matrix, en esta ocasión en una bonita y elegante combinación de colores beige. El modelo a escala parece correcto en formas y proporciones y cuenta con el habitual acabado de gran calidad de Matrix, incluyendo muchas piezas independientes y de metal fotograbado. El hecho de que sea una miniatura relativamente nueva y que ya apenas pueda encontrarse en las tiendas dice mucho de la alta demanda que ha generado. Un modelo que ya sea por su tamaño o por su aspecto, llama bien la atención cuando se le coloca en la vitrina.

domingo, junio 13, 2021

Chevrolet Corvette C3 Stingray 'Astrovette Apollo XII' de TSM







General Motors lanzó al mercado la tercera generación del Chevrolet Corvette en 1968 y se mantuvo hasta  1982. Pese a que aún empleaba el chasis, motores y componentes mecánicos de la generación anterior, el C2, el diseño y el interior eran completamente nuevos. Las líneas del Corvette C3 se basan en el prototipo Mako Shark II obra de Larry Shinoda y Bill Mitchell. Hasta 1976 los Corvette C3 de denominaron como Stingray en lugar de Sting Ray, como se conoció a la generación precedente de dicho automóvil. El C2 estaba disponible con dos tipos de carrocería, coupé y descapotable, no obstante, en los coupé existía la opción de incorporar el techo central desmontable al estilo del Porsche 911 Targa. A lo largo de su trayectoria, el Corvette C3 equipó motores V8 de 5.0; 5.4; 5.7; 7.0; y 7.4 litros, aparejados a cajas de cambio de tres y cuatro velocidades tanto manuales como automáticas.

El deportivo más famoso fabricados en los Estados Unidos es célebre y popular por muchos aspectos, y en la presente entrada vamos a tratar la relación del mismo con los astronautas. El primer estadounidense en viajar al espacio fue Alan Shepard, piloto de la US Navy. Shepard entró a formar parte del Space Program en 1959 y ya entonces conducía un Corvette del 57. Tras ser el primer astronauta del Programa Mercury, a su regreso a la tierra, recibió un Corvette de 1962 completamente nuevo por cortesía de GM. Los primeros astronautas eran todos pilotos de pruebas, ya fuese en la US Navy como en la US Air Force, por lo que estaban acostumbrados a pilotar las máquinas más veloces y avanzadas de su tiempo, por ello resulta razonable que como medio de desplazamiento personal empleasen el automóvil más potente y deportivo fabricado entonces en los Estados Unidos. 

Es entonces cuando entra en escena el empresario Jim Rathmann, ganador de la Indy500 de 1960 y propietario de un concesionario Chevrolet-Cadillac en Melbourne, Florida, cerca del Cabo Kennedy Space Centre de la NASA. GM no tenía la costumbre de regalar coches a los hombres del espacio, pero este industrial vio la posibilidad de ligar la imagen del Corvette a la de los mayores héroes americanos del momento, por lo que ideó un curioso sistema de renting por el que los astronautas del Programa Mercury accedían a conducir un Corvette pagando un simbólico dólar al año. Excepto John Glenn, que prefería un Chevrolet familiar para poder llevar a su familia, el resto de astronautas del Programa Mercury firmaron la propuesta de Jim Rathmann.

En 1969, Rathmann fue a más. Desarrolló una versión específica y personalizada del Corvette C3 para los astronautas de la misión Apollo XII. Una vez de regreso a la tierra, Alan Bean, Dick Gordon y Charles Conrad fueron al concesionario de Jim Rathmann a recoger sus nuevos coches de cuyo uso disfrutarían por la módica cantidad de un dólar al año. Estos automóviles únicos tenían carrocería coupé y lucían una combinación de color dorado y negro, y recibieron la denominación 'Astrovette Apolo XII'. Fue el mítico diseñador Alex Tremulis el autor de la librea de estos tres Corvette. Toda iban equipados con el motor V8 427 ci de 7.0 litros y 390 CV de potencia y cambio manual de cuatro velocidades. Sólo un pequeño ornamento diferencia a cada uno de los tres Astrovette. En el Apollo XII, cada astronauta tenía marcado su paquete de comida con un rectángulo de color y una iniciales. El de Conrad era rojo con las siglas CDR -comandante-; el de Gordon, blanco con las iniciales CMP -Command Module Pilot-; y en el de Bean, LMP -Lunar Module Pilot- sobre azul. La polémica surgió cuando la revista Life sacó a Bean, Gordon y Conrad en su portada posando delante de sus Astrovette, algo que no sentó bien a la NASA al poder tratarse de una posible publicidad ilícita. En 2019, el 'Astrovette Apollo XII' de Alan Bean fue incluido en el National Historical Register Vehicle. 

El fabricante de miniaturas anteriormente conocido como True Scale Miniatures, hoy TSM, presentó hace unos años una magnífica miniatura del Corvette 'Astrovette Apollo XII'. Nunca tuve una prisa especial por añadir un Corvette C3 a mi colección pero lo cierto es que esta versión sí me interesaba por ser un automóvil con una historia muy interesante detrás, pero el modelo quedó pronto descabalgado y perdí la oportunidad de adquirirlo. No obstante y como me ha pasado en otras ocasiones, hace unos días encontré un Astrovette de TSM en una tienda online de los Países Bajos y no me lo pensé. La miniatura está realizada en resina como suele trabajar siempre TSM. Es correcta en formas y proporciones y cuenta con un acabado muy fino y detallado. Una de esas miniaturas que merecen mucho la pena tanto por su calidad como por el modelo a quien representa.

sábado, marzo 06, 2021

Chevrolet Fleetmaster Station Wagon 1948 de Goldvarg Collection














Una vez finalizada la II Guerra Mundial, el pueblo estadounidense clamaba por comprar un coche nuevo. La inmensa mayoría de los automóviles fabricados en 1946, año en que oficialmente finalizó la contienda, no era más que un leve puesta al día de lo fabricado en 1942, año en que la actividad de todos los productores de automóviles fue interrumpida y enfocada al esfuerzo de guerra. Una vez que los tres grandes fabricantes americanos reiniciaron su actividad con normalidad, Chevrolet asumió rápidamente el liderazgo del mercado gracias a sus modelos Stylemaster, Fleetmaster y Fleetline, muy conservadores técnica y estéticamente, pero igualmente efectivos y fiables.

Pocos cambios hubo en la gama Chevy entre 1946 y 1948, sobre todo teniendo en cuenta que el alma de todos estos vehículos era el motor Stovebolt Six que venía sirviendo con efectividad a General Motors desde su introducción en 1929. La gama Chevrolet de 1948 estaba conformada por una nutrida selección de modelos que tenía en el Town Sedan de dos puertas su escalón de entrada por 1.380 dólares y terminaba en el Fleetmaster Station Wagon de 2.013 dólares. 

1948 fue el último año en que la empresa Body Fisher realizó las bonitas carrocerías familiar tipo woody wagon para Chevrolet con paneles de madera, las cuales se montaban sobre un chasis de 207 pulgadas y no sobre el 116 estándar. Ello posibilitada que los Station Wagon de Chevy podían transportar hasta ocho viajeros. Sólo se construyeron 10.000 unidades del Station Wagon del 48 frente a las 93.000 del sedán de cuatro puertas. En principio, este tipo de coches eran empleados como el segundo vehículo de las familias más pudientes, pero en la década de 1950, fueron muchos los surfistas que rescataron estas woody wagon del mercado de ocasión, que valoraron tanto su bonita estética como su abundante espacio interior y habitabilidad. Como todos los Fleetmaster, su motor de seis cilindros 216 de 3.5 litros y 90 CV de potencia iba acoplada a una caja de cambios manual de tres velocidades. 

Un nuevo woody wagon a escala 1/43 entra en escena en el mercado de la mano de nuestro buen amigo el modelista argentino afincado en EEUU, Sergio Goldvarg. En esta ocasión se trata de un bonito Chevrolet Fleetmaster del 48. Sergio Goldvarg ofrece en su catálogo dos variantes de este modelo, una de color verde oliva, con parasol, ruedas traseras ocultas y una simpática tabla de surf -muchos de estos coches eran empleados por surfistas, tal y como hemos precisado unas líneas más arriba- y otra más sencilla de color azul oscuro. En nuestro caso hemos optado por la versión verde, que si bien es muy similar en sus tonalidad a otro modelo de Goldvarg de la colección, el Pontiac Streamlined del 49, la tonalidad es ligeramente diferente, más azulada en el Pontiac y más aceitunada en el Chevy. Y todo hay que decirlo, la tabla de surf es un atractivo más que suficiente para optar por este modelo, teniendo en cuenta que el azul oscuro es también magnífico. La miniatura es correcta en formas y proporciones y cuenta con un acabado de primer nivel. Como todas las creaciones de Sergio Goldvarg en esta nueva etapa, se trata de un modelo a escala fabricado en resina. 

sábado, enero 23, 2021

Chevrolet 3100 Suburban Carryall 1951 de Esval Models

















Suburban es la denominación de vehículo más longeva aún en uso a día de hoy. Fue introducida por Chevrolet en 1934 y la marca la ha empleado de forma ininterrumpida hasta la actualidad. Otros fabricantes también la han usado en alguna ocasión, como puede ser el caso de Dodge, De Soto, Plymouth, Nash, Studebaker y también la filial GMC de General Motors. En todos los casos siempre ha hecho referencia al mismo tipo de vehículo, una camioneta ligera carrozada de forma integral y con mucha superficie acristalada para transporte tanto de personas como de material. De hecho, en un principio, Suburban era una denominación que tenía registrada bajo su propiedad la empresa US Body Forging and Co, con base en Tell City, Indiana, especializada en la realización de carrocerías tipo Woody station wagon.

La primera generación del Chevrolet Suburban llegó al mercado en 1934, aunque ya un año antes, en 1933, Chevy había fabricado una serie de modelos station wagon similares sobre la base de su camión ligero de media tonelada destinado en exclusiva a la Guardia Nacional. En este caso, gran parte de la carrocería estaba realizada en madera y tenían capacidad para ocho ocupantes. A la primera generación Suburban se la conocería con la denominación Carryall Suburban -algo así como Suburban “todocarga”-
Ford fue el primer fabricante de los denominados “Tres Grandes” en ofrecer en su catálogo la clásica camioneta pick up, pero Chevrolet siempre ostentó mejores cifras de ventas en este segmento. La firma de Detroit regresó tras el parón obligado de la II Guerra Mundial a la fabricación de camiones y camionetas de pequeño tonelaje y en 1947 dio un importante paso adelante ofreciendo la nueva generación conocida como ‘Advance Design’ -diseño avanzado-, más largos, anchos y bajos que sus antecesores previos a la II Guerra Mundial con el moderno capó con sistema de apertura tipo ‘cocodrilo’ con bisagras en la parte trasera. 

El modelo que nos ocupa corresponde al Chevrolet Suburban de tercera generación basado en la Chevrolet 3100 Pick Up, fabricado entre 1947 y 1954. Realmente se trata de una versión recarrozada de la mencionada pick up con un aspecto similar al de los clásicos Woody wagon pero realizada completamente en metal. El Suburban podía adquirirse con tres tipos de carrocería según el uso al que su propietario iba a destinarla: Carryall, Panel Van y Canopy Express. La primera estaba destinada al transporte de viajeros con espacio para un total de ocho ocupantes y su equipaje y las ventanas laterales son su signo de distinción. El segundo es el típico furgón de carga cerrada y el tercero tiene la trasera semiabierta con la vista puesta en un uso comercial u hostelero. 

Hasta 1954 las 3100 Suburban iban equipadas con el robusto y fiable motor Stovebolt 216 ci de seis cilindros en línea y 3.5 litros. En 1954 se introdujo una versión más potente igualmente con seis cilindros, el Thiftmaster 235 ci de 3.9 litros, con la posibilidad de ir aparejado al cambio automático Hydra Matic de cuatro velocidades. Según la colocación de las puertas traseras, la denominación de los Suburban Carryall cambiaba, 3106 para los modelos con puerta trasera, y 3116 para los que llevaban puerta lateral. 

Si bien hay una suerte de unanimidad en considerar al Jeep Wagoneer como el primer automóvil en enarbolar la filosofía SUV hoy tan de moda, el Chevrolet Suburban puede ser considerado como el precursor de dicho tipo de vehículos, pues realmente eran muy polivalentes en todos los sentidos, pudiendo transportar pasajeros y carga, amén de su capacidad de circular con soltura y suficiencia por carreteras asfaltadas y caminos rurales. De hecho, a partir de la cuarta generación se empezaron a ofrecer versiones con tracción 4x4 que mejoraba notablemente sus capacidades para circular por todo tipo de vías, caminos y campo a través, aunque esa es ya otra historia.

Resulta especialmente curioso la coincidencia de que el fabricante estadounidense de miniaturas Esval Models lance el grueso de sus novedades en cada campaña de Navidad, por lo que en este blog se está convirtiendo en una especie de tradición la aparición de modelos de esta firma en las entradas del mes de enero, y al histórico me remito. En esta ocasión presentamos una preciosa y excelentemente realizada réplica a escala de un Chevrolet 3100 Suburban de tercera generación, con carrocería tipo Carryall y acabado de lujo, con pintura bicolor, ruedas traseras carenadas, parasol delantero y baca para el transporte de equipaje. Esval tiene en su catálogo también otros Suburban con carrocería Panel Van, aunque ninguna tipo Canopy Express. La miniatura, como es normal habitual en Esval está realizada en resina y tiene un acabado de gran calidad, con gran lujo de detalles en su reproducción y muchas piezas independientes y realizadas en metal fotograbado. Las formas y proporciones parecen correctas y la aplicación de la pintura es impecable. Además se trata de un modelo que en la actualidad no contaba con reproducciones en el mercado más allá de algunos fabricantes muy minoritarios, y ello ha provocado que haya tenido muy buena aceptación entre los coleccionistas. Sin duda alguna y bajo nuestra opinión, una de las miniaturas más interesantes lanzadas este año. Felicitaciones a Esval por el gran trabajo realizado, porque la réplica es de matrícula de honor y altamente recomendable para cualquier coleccionista, máxime si los clásicos americanos son de su interés.