viernes, abril 17, 2026

Peerless GT 1958 de Esval Models

P






Resulta fascinante la cantidad de automóviles deportivos que, a pequeña escala y de modo artesanal, se han producido en el Reino Unido. Fabricar un chasis robusto y ligero, una carrocería de fibra y tomar órganos mecánicos y el resto de componentes de la gran serie ha sido una receta más que utilizada y que de un modo u otro ha logrado contribuir a ese espíritu garajero que siempre ha impregnado a los deportivos británicos. Otra cosa es ya los derroteros por los que haya discurrido cada proyecto y su supervivencia o no.

Precisamente son más los casos que se quedaron por el camino que los que lograron mantenerse, y en la presente entrada nos centramos en uno de esos casos fugaces, aunque especialmente interesante. Todo comienza cuando James Byrnes, exitoso empresario hotelero de Warwick, cerca de Londres, encarga a Bernie Rodger la construcción de un coche de carreras para su uso personal, así como la posibilidad de producirlo en pequeñas tiradas. Una tercera persona, John Gordon, vendedor de coches de ocasión en Londres entraría en escena por su amistad con Byrnes, recomendando la producción de un automóvil de tipo GT 2+2, ya que este concepto encontraría más oportunidades en un mercado en el que aún no existía un turismo de competición asequible y sí muchos biplazas de dicha naturaleza. 

El primer prototipo se completó en 1957 bajo la denominación Warwick GT, en honor al condado donde James Byrnes tenía su hotel. El Warwick GT estaba basado en un Triumph TR3. Pese a su buena manejabilidad, el vehículo resultó poco espacioso en su interior y se procedió al desarrollo de una segunda unidad para solucionarlo. En ambos casos la carrocería era de acero. También se modificó la suspensión trasera para lograr un mejor agarre. El motor de 100 CV de potencia del Triumph TR3 confería al Warwick GT unas muy buenas prestaciones, con una velocidad máxima de 190 Km/H.

Las instalaciones de John Gordon en Londres se quedaron pequeñas y Bernie Rodger trasladó la producción a la antigua fábrica de Peerless en Slough. Los tres socios acuerdan cambiar el nombre del coche de Warwick a Peerless GT, recogiendo de algún modo la herencia de la vieja factoría donde en los años de la II Guerra Mundial se ensamblaron los camiones del extinto fabricante americano The Peerless Car Company. Otrora fabricante de automóviles de lujo en Ohio, EEUU, Peerless había cesado su actividad en 1931. Previamente a la producción del nuevo Peerless GT, la fábrica había funcionado como concesionario de Jaguar. 

Ya de forma medio definitiva, el Peerless GT debuta en sociedad en el Salón del Automóvil de París celebrado en septiembre de 1957. Tuvo muy buena acogida por parte del público, pero el hecho de que Peerless aún no estuviera registrada como fabricante de automóviles imposibilitó que el GT pudiera exhibirse unos meses después en el London Motor Show. 

A principios de 1958 la producción del Peerless GT tardaba en arrancar pese a las buenas expectativas. Bernie Rodger se dirigió a la Standard Triumph con el objetivo de que asumieran la construcción del coche, con la consiguiente respuesta negativa. Pese a todo, en Standard Triumph hubo muy buena predisposición a suministrar motores y componentes. Finalmente, Byrnes, Rodger y Gordon se establecen como fabricante bajo el nombre Peerless Cars Limited con un capital social de 20.000 libras esterlinas y el apoyo económico de los financieros Sam Rostrum y Oliver Pike.

Una vez cerrada la compra de componentes con todos los proveedores, se llegó a un acuerdo con la empresa Whitson, en West Drayton, que se encargó de la construcción de las carrocerías en fibra de vidrio y no en acero como en los primeros prototipos para abaratar los costes. 

Con la intención de dar un impulso publicitario definitivo al proyecto, Peerless Cars inscribe con la ayuda de Standard Triumph dos coches en las 24 Horas de Le Mans de 1958 dentro de la categoría para coches con motor de 2.0 litros. Peter Jopp y Percy Crabb pilotaron la primera unidad, quedando la segunda para coche de reserva con Ian Bailey y Dick Gibson. El proyecto Le Mans de Peerless resultó un tanto precipitado pero termino saliendo muy bien para una empresa de su envergadura, pues el coche cruzó la meta en 16º posición general, promediando 135 Km/H de ritmo y llegando a ponerse a 193 Km/H en la recta Mulsanne. La publicidad surtió su efecto y los pedidos se agolparon. 

Muchas buenas expectativas se generaron. El Peerless GT era un coupé de cuatro plazas con un aspecto muy atractivo y la prensa especializada elogiaba su buen manejo. Su motor Triumph 2.0 litros de cuatro cilindros erogaba 100 CV de potencia aparejado a una caja de cambios de cuatro velocidades con overdrive. Para ser un cuatro plazas era muy ligero y los cuatro pasajeros viajaban con una más que razonable comodidad. A finales de 1958 se producían 10 unidades a la semana y ello llevó a John Gordon a proponer la producción de una segunda fase en 1959 que incluyese una nueva versión con un motor más potente, concretamente un Chevrolet V8 procedente del deportivo Corvette con vistas al mercado estadounidense. 

En 1959 y previamente al proyecto V8, el GT fue revisado y mejorado, pero todo se torció y Gordon abandonó el consejo de administración de Peerless Cars para abordar su propio proyecto, otra interesante historia de la que ya hablamos aquí, el formidable coupé anglo americano Gordon-Keeble GT. Peerless Cars fue declarada en quiebra en 1960, pero Byrnes, Pike y Rodger siguieron adelante con el proyecto bajo una nueva compañía, la Bernard Rodger Development Limited, que rebautizaron al coche como Warwick GT por segunda vez, aunque con algunos cambios de diseño. En 1961 se proyectó una versión con motor Buick V8 de 3.5 litros hecha en colaboración con Tunex Conversions con el objetivo de salvar el proyecto por enésima vez, pero un año después, en 1962, la empresa fue liquidada. 

El entusiasta Chris Lawrence se hizo con piezas y repuestos e intentó fabricar otros nueve coches bajo la razón social Peerless Dublin, pero no pasó de ahí. 

El fabricante estadounidense Esval Models incluye en su catálogo varias referencias del bonito y exótico Peerless GT en diferentes colores y versiones, ya sean de calle y competición. Realizado en resina con muchas piezas en metal fotograbado, la miniatura se ve correcta en formas y proporciones. Confirma la tendencia que ya siguen muchos productores de modelos a escala 1/43 del segmento, apostando de forma decisiva por vehículos raros y poco habituales.