Mostrando entradas con la etiqueta Bugatti. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bugatti. Mostrar todas las entradas

viernes, enero 21, 2022

Bugatti Type 55 Supersport Roadster 1932 de Matrix Scale Models









A finales de la década de los años 20, Jean Bugatti, el mayor de los hijos de Ettore, ya tenía un más que activo papel en la compañía. Su talento natural en el diseño de vehículos junto al de su padre con la ingeniería lograron salvar a Bugatti de la Gran Depresión de 1929 y juntos convirtieron a la firma de Molsheim en un referente mundial de la fabricación de automóviles. Jean no sólo jugó un papel fundamental en el desarrollo del legendario Type 41 Royale, también fue el principal artífice del no menos fabuloso Type 57, incluyendo el diseño de las carrocerías de los Stelvio, Ventoux, Atalante y Atlantic. 

En contraposición a su padre, que prefería apoyarse en tecnologías ya probadas, Jean siempre se caracterizó por su espíritu innovador, siempre buscando nuevas soluciones y experimentando, con suspensiones independientes o motores con doble árbol de levas, por ejemplo. Concebido en su totalidad por Jean Bugatti, el Type 55 es su creación más celebradas, un automóvil específicamente ideado para los clientes más exigentes de Bugatti, un automóvil de competición adaptado para circular por la calle, nada más y nada menos.

Presentado en el Salón del París de 1931, el Type 55 venía ser una suerte de síntesis de varios modelos de éxito de Bugatti. Montaba un chasis similar al de los Type 45 y 47 GP de 16 cilindros, y del Type 54. El motor de ocho cilindros en línea de 2.3 litros era el mismo que empleaba el Type 51 de competición. Estaba sobrealimentado por un compresor Roots y entregaba una potencia de 135 CV, que le permitían superar los 177 Km/H. Iba aparejado a una caja de cambios de cuatro velocidades, que provenía del modelo Type 49.

Al igual que ocurría con los principales fabricantes de automóviles de lujo, Bugatti comercializaba el Type 55 como conjunto chasis-motor-transmisión, no obstante, la empresa ofrecía tres tipos de carrocería. Un total de 38 unidades del Type 55 de fabricaron entre 1932 y 1935, 23 con carrocerías de fábrica obra de Jean Bugatti, 16 de ellas con diseño roadster, siendo el más representativo para este coche. Las otras 15 unidades fueron "vestidas" por otros carroceros. 

En el caso del Type 55 Roadster, llamaban la atención la ausencia de puertas. Esto hizo que el coche se ganara la fama de poco práctico, pero lo cierto es que era un automóvil deportivo puro y duro que ofrecía a sus afortunados propietarios una experiencia de conducción similar a disputar una carrera, pues el Type 55 era además un automóvil muy costoso, el equivalente a cualquier superdeportivo de la actualidad.

Bugatti es una marca poco presente en mi colección. No es que no me gusten sus coches, todo lo contrario, pero en mi caso otras marcas han priorizado mis compras. Tenía muchas ganas de añadir el precioso Type 55 realizado por Matrix Scale Models y los Reyes Magos parece que me escucharon. Se trata de una miniatura extraordinaria en todos los sentidos, de una gran finura. Sin conocer el coche real, las formas y proporciones parecen correctas y acabado final es el habitual que imprime Matrix a todas sus creaciones, tanto en el exterior como en el interior. Llama la atención cómo una miniatura tan pequeña tiene un acabado tan exuberante. Sin duda alguna, una pieza que brilla con luz propia sobre la vitrina.

domingo, julio 10, 2016

Bugatti Type 57 C Atalante de Minichamps







Bugatti vivió su primera gran crisis como productor de automóviles tras el hundimiento de la Bolsa de Nueva York, acontecimiento conocido popularmente como 'Crack del 29', el cual dio el cerrojazo a los locos y desenfrenados años 20. Las ventas de los grandes coches de lujo que por entonces fabricada la firma de Molsheim se desplomaron y fue Jean, el brillante y talentoso hijo de Ettore Bugatti, el que marcó el camino a seguir con su propuesta de un coche más pequeño y deportivo pero con las mismas posibilidades de personalización que los grandes Bugatti anteriores. Nacía así uno de los autos más legendarios producidos por la casa alsaciana, el Type 57.

Desde el muy exclusivo y raro Atlantic al resto de modelos del Type 57, bien con carrocerías de especialistas o de la propia Bugatti, hubo una versión que brilló con luz propia y vino a demostrar que Jean Bugatti era un hombre exquisito como desarrollador de automóviles de lujo. Se lo denominó Atalante, en honor de la doncella de la mitología griega, de la cual se decía que el hombre que quisiera desposarla tendría que vencerla en una carrera. O sea, un nombre que no puede tener más evocaciones e interpretaciones aplicado a un automóvil, pues el Atalante es ante todo sensual como una mujer y, también, muy rápido gracias a su motor de ocho cilindros en línea de 3.3 litros sobrealimentado y, sobre todo, a su chasis derivado directamente del coche con el que Jean Pierre Wimille y Robert Benoist ganaron Las 24 Horas de Le Mans de 1937.

Jean Bugatti se encargó personalmente del diseño de los Atalante, que no hubo dos exactamente iguales. Hay quien dice que se inspiró en las formas del Mercedes 500 K 'Autobahn Kurier' mostrado en el Salón de Frankfurt de 1934, pero lo cierto es que el joven Bugatti lo que realizó con el Atalante fue un concienzudo y complicado estudio de diseño que tenía como objetivo la consecución de un techo lo suficiente rígido y aerodinámico para un automóvil de carrocería descubierta, dando lugar así al tipo de carrocería conocida como 'Faux Cabriolet' -Falso Cabriolet-.

Todos los Atalante iban terminados en una elegante pintura bicolor que realzaba el impresionante diseño 'art decó' de su carrocería, sobre todo negro acompañado de un tono claro que causara un fuerte contraste, pero hubo múltiples combinaciones, pues que como ya se ha mencionado más arriba, no hubo dos Atalante exactamente iguales.

El modelo concreto que protagoniza esta entrada es el número de chasis 57801 y está documentado como el último de los Type 57 fabricados. Fechado en 1939, la II Guerra Mundial provocó el cese de la fabricación de automóviles de lujo. Bugatti retomó la actividad tras el cese de la Contienda ensamblando automóviles con todo el material que tenía acumulado antes del Conflicto. Este automóvil fue encargado por el coleccionista americano Peter Mullin, propietario del museo homónimo, y le fue servido en 1949 aunque construido con piezas de una década antes. El diseño de la carrocería era de Jean Bugatti pero su construcción corrió a cargo de Gangloff, uno de los carroceros que con más asiduidad trabajó para la firma de Molsheim. Su motor de ocho cilindros en línea y 3.3 litros eroga 160 cv de potencia.

La miniatura que protagoniza esta entrada está fabricada por Minichamps, realizada en resina y forma parte de la serie dedicada por este fabricante de modelos a escala a los coches del Museo Mullin de California, de la que ya he presentado un buen número de estos modelos en el blog. Goza de un acabado de primerísima calidad, con un chasis de formas correctas y proporcionadas y un acabado que destaca por su finura y detallista, como viene siendo habitual en este serie de miniaturas, comparables a fabricantes en resina de mayor categoría como pueden ser Matrix o similares. Un modelo a escala que sin duda será todo un atractivo en la vitrina para los ojos de su propietario así como de quien tenga la ocasión contemplarlo.

domingo, junio 05, 2016

Bugatti Type 54 Roadster de Minichamps







Imaginen por un momento que el piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso tras tener un accidente con su McLaren, pudiera tomar ese chasis y el motor, y fabricarse un coche de calle. ¿suena bien, verdad? Y también imposible. Bueno, pues hace unos 80 años esto era perfectamente posible.

A principios de la década de los 30 los circuitos de carrera eran una suerte de mezcla entre partes reviradas y muy técnicas con otras extremadamente rápidas, todo un quebradero de cabeza para los fabricantes de los coches que tomaban parte en estas pruebas. Para facilitar las cosas en un ambiente económico tan complicado como los años siguientes a la gran depresión, los órganos de gobierno de las competiciones de motor fueron muy laxos en la aplicación de la normativa, de esta manera los constructores podían actuar más libremente y aplicar la técnica que mejor les convenía, lo que desembocaba en unas parrillas de lo más variopintas en lo que a motores se refiere, con todo tipo de arquitecturas, alimentaciones y cilindradas.

Bugatti había cosechado los años anteriores notables éxitos con su excelente Type 35, el cual ya evidenciaba el paso del tiempo, por lo que en 1931 llegó su sustituto, el Type 54. Se basaba en el chasis del fallido Type 45 al que se adaptó la poderosa mecánica de ocho cilindros en línea de 4,9 litros y 300 cv del Type 50, con compresor opcional. La antigua caja de cambios de cuatro velocidades fue sustituida por una de tres que aprovechaba mejor la potencia del motor. Louis Chiron y Achille Varzi fueron los pilotos oficiales Bugatti esa temporada, logrando el italiano la tercera posición en la carrera de su casa, en Monza, además del triunfo en el Avus alemán dos años después, en 1933. No obstante, el Type 54 se reveló como un coche extremadamente complicado de conducir. El piloto y entusiasta Phil Hill lo corroboró años más tarde en el Monterey Historic.

A partir de 1934 el reglamento de las carreras impuso la norma del peso máximo de 750 kg para los coches, lo que dejó obsoleto al Type 54, que siguió compitiendo en carreras de fórmula libre. Algunos de los Type 54 fueron reconvertidos a autos de calle montado atractivas carrocerías roadster, uno de ellos el ejemplar objeto de esta entrada. Estos Type 54 de calle fueron la base para los preciosos Type 55.

En abril de 1932, el príncipe Jiri Christian Lobkowitz sufrió un accidente en el que perdió la vida durante el Gran Premio de Alemania celebrado en el Avus de Berlín. Pilotaba el Type 54 número de chasis 54201. El íntimo amigo del príncipe, Zdenek Pohl, adquirió el vehículo accidentado y lo envió al carrocero checo O. Uhlík que le construyó una preciosa y elegante carrocería roadster. La pista de este automóvil y se pierde y reaparece en los años 70 siendo usado para carreras históricas, donde recupera una carrocería Type 54 de carreras original. La carrocería de O. Uhlík fue descubierta por el vendedor de coches californiano Skip Berg, que la adaptó a otro chasis Type 54 desnudo, recibiendo una nueva designación oficial BC-70 e incorporándose a la colección de Peter Mullin en California.

La colección dedicada por Minichamps a los coches del Museo Mullin ha dejado para los coleccionistas algunas miniaturas realmente exquisitas y en este blog he mostrado algunas de ellas. La de hoy es posiblemente la mejor realización que he visto hasta ahora. Una miniatura de acabado exquisito y muy detallada, reproducida con una enorme calidad y que llama la atención dado el increíble nivel de detalle con que cuenta y su minúsculo tamaño. Creo que las imágenes hablan por sí solas.

miércoles, abril 02, 2014

Bugatti Type 57 SC Atlantic de Minichamps











La palabra 'arte' está tan ligada como 'automóvil' al apellido Bugatti. Carlo, el patriarca de la familia fue un afamado diseñador de mobiliario e interiorista. Rembrandt, uno de sus hijos, fue uno de los escultores mas populares de su tiempo, especialista en el modelado de estatuas de animales. Ettore, el otro hijo, pese a contar con la misma formación artística que su padre y su hermano en la Academia de Brera, encaminó su talento hacia el automóvil, aquel nuevo ideal de belleza que exaltó Marinetti en su 'Manifiesto Futurista', el automóvil. 

Y llegados a este punto el siguiente en la lista es Jean, el hijo de Ettore. Jean Bugatti viene a ser como una especie de conclusión. En su persona se fusionan el artista y el ingeniero del modo más perfecto que ello pudiese ocurrir. Y el mejor ejemplo de todo es el Bugatti 57 SC Atlantic, el culmen de su trabajo, un prodigio de la ingeniería más moderna de la época mezclado con la quintaesencia art decó.

El Atlantic es puro art decó, un automóvil hecho arte, del mismo modo que se hicieron obras de arte de objetos cotidianos como juegos de té y café, radios o relojes. Basado en el prototipo 'Coupé Aerolithe', que el propio Jean llevó como estudio de diseño al Salón de París de 1935, el Atlantic viene a ser el cénit de una exitosa serie de automóviles, los Type 57, en los que el joven Bugatti supo otorgar una impronta muy diferente a los autos que diseñaba y producía su padre, más proclive a los autos de gran tamaño. Con todo, tanto los Bugatti de Ettore como los de Jean están revestidos de un halo común que los hace a todos excepcionales y portadores de una misma filosofía, la de la exclusividad, la de lo mejor.

El diseño de Jean Bugatti en el Atlantic viene a expresar la fascinación que el hombre sintió por las máquinas en el periodo art decó. Este aspecto lo podemos apreciar en detalles como la parrilla frontal dividida o las coberturas de la ruedas traseras. Otro de los detalles más fascinantes del coche es la unión entre las dos piezas principales que componen la carrocería y que la recorre de forma longitudinal, muy pronunciada y a la vista, suponiendo ello un homenaje a otra de las grandes pasiones de los Bugatti y otro de los grandes avances del hombre, la aviación. El resultado final es la unión del arte y la ciencia en aras de la funcionalidad. La carrocería se fabricó en una aleación denominada Duralumin o Elektron, compleja de trabajar y moldear, de este modo es posible entender que las uniones del techo o de los guardabarros fueran tan pronunciadas.

Equipado con el motor de ocho cilindros en línea de 3,3 litros dotado de sobrealimentación y con 210 cv de potencia, el Atlantic era un automóvil deportivo en toda regla, dada también su ligereza. Sólo dos Atlantic sobreviven hoy día, el azul de la colección del Museo Mullin y el negro propiedad del diseñador textil Ralph Lauren.

El modelo que nos ocupa fue entregado el 2 de septiembre de 1936 a Nathaniel Mayer Victor Rothschild, tercer Barón de Rothschild, en Inglaterra. Tres años más tarde , Lord Rothschild llevó el coche a la factoría de Molsheim, donde se le instaló el sobrealimentador Roots procedente de un Type 55. En 1941 fue vendido a Tunnard Moore y éste lo vendió a su compañero del High Speed Motors of London, Robert Arbuthnot, que a su vez lo vendió a Rodney Clarke, propietario del concesionario Continental Motors. Clarke lo vendió a Robert Oliver, un rico norteamericano que servía en el Ejército en Europa. Cuando regresó a Estados Unidos lo condujo por todo el país y regresó a Francia, a Molsheim donde el motor fue completamente reconstruido y le instalaron frenos hidráulicos. A principios de los 70 el Atlantic fue vendido al doctor Peter Williamson que lo tuvo hasta 2010, fecha en que fue vendido al Mullin Automotive Museum, donde hoy día se conserva en perfecto estado. Tanto este Atlantic como el de Ralph Lauren han sido ganadores máximos del Concurso de Belleza de Peeble Beach.

Perteneciente a la colección que Minichamps ha dedicado al Museo Mullin, se trata de una miniatura soberbia en todos los sentidos. Como el resto de modelos que componen la colección, está realizado en resina. El nivel de terminación está a la par que fabricantes de miniaturas mucho más exclusivos que Minichamps. Si alguien está pensando en añadir un Atlantic a su colección, le aconsejo darse prisa y buscar uno como éste, pues será la inversión que mejor relación calidad-precio ofrece.

domingo, marzo 31, 2013

Bugatti Type 57 C Vanvooren 1939 de Minichamps







Han sido muchos autores los que han reflejado en sus textos los paralelismos que siempre existieron entre dos de las marcas más carismáticas de la historia de la automación como son Bugatti y Ferrari. Ambas han representado en sus diferentes épocas la máxima expresión del lujo, la exclusividad y la pasión del automovilismo; ambas fueron dirigidas de forma "cuasi dictatorial" por dos personajes bien controvertidos y en ambos casos hubo un tiempo en que los hijos de ambos, brillantes e innovadores ingenieros, dejaron también su impronta en los autos de la empresa familiar. 

Del mismo modo que Dino Ferrari fue el artífice de una nueva gama de motores más compactos en Ferrari (de hecho su padre, Enzo, bautizó con su nombre a una nueva gama de modelos Ferrari tras su prematura muerte), los modelos desarrollados por el benjamín de monsieur Ettore Bugatti, Jean, tenían una impronta bien distinta a los de su padre. Mientras el patriarca apostó por los coches de gran tamaño, siendo el Type 41 Royale el mejor representante, Jean Bugatti centró su trabajo en el desarrollo de modelos más compactos, naciendo así otro de los grandes clásicos de Bugatti, el Type 57, en sus múltiples y diferentes formas.

El modelo que nos ocupa es un Type 57 que fue comprado por monsieur Fernand Chaussivert en abril de 1939, con una elegante carrocería obra de la empresa gala Vanvooren. Llama poderosamente la atención que se trata de un diseño tremendamente sutil, limpio y de una elegancia y sencillez sublime, en comparación con otros trabajos realizados por esta casa que han destacado por su extravagancia y barroquismo. 

El tono elegido, un bonito verde apagado, viene a reforzar la idea antes expuesta. El diseño guarda ciertas similitudes estilísticas con el Type 57 Atalante, aunque en ese caso se trata de un diseño propio de Bugatti. Mecánicamente iba animado por el habitual motor ocho cilindros en línea de 3,3 litros de Jean Bugatti, en su versión sobrealimentada. Este coche pasó 70 años en Francia hasta que en 2009 fue adquirido por el Museo Mullin de Oxnard, California, dedicado a los autos franceses y similares de las primeras décadas del siglo XXI y al Art Decó.

El modelo que hoy presento es la tercera miniatura de la nueva serie que el fabricante alemán Minichamps ha dedicado a los coches del Museo Mullin, aunque según la documentación que se adjunta se trataría del número cinco de la colección, pese a que sea el tercero que ve la luz tras el Delage D8-120 Chapron y el Hispano Suiza H6C Xenia Dubonnet. El modelo está realizado en resina y se trata de una miniatura de muy buena calidad y de gran refinamiento, con un buen número de sus detalles muy bien reproducidos, ya sea con piezas independientes o fotograbados.

sábado, octubre 27, 2012

Bugatti Type 57 Galibier de Spark







 La empresa Bugatti había trabajado desde su fundación con la exclusividad como principal seña de identidad, tanto que se podía decir que no había dos Bugatti cien por cien iguales. Ello cambió un poco en 1934. Consciente de la excelencia técnica que hacían gala sus elitistas Type 41 Royale y Type 50 pero también del poco beneficio económico que aportaban, en 1934 Ettore Bugatti puso a trabajar a su hijo Jean al frente de un equipo para construir una nueva generación de modelos más asequible... Eso sí, que quede claro que no serían ni mucho menos coches populares, simplemente, más sencillos de producir.

El primer resultado se vio plasmado en un nuevo chasis más corto al que se dotó igualmente de un nuevo motor mucho más compacto y ligero que las enormes unidades que movían los grandes Bugatti. El prototipo de motor ocho cilindros en línea cubicaba 2,8 litros aunque el definitivo subió hasta los 3,3. Esta mecánica se basaba en la de los modelos Type 50 y Type 59 de competición y en su versión atmosférica erogaban 135 cv.

El nuevo modelo, que se denominó Type 57 estaba disponible en tres versiones diferentes en el momento de su lanzamiento. Coupé de cuatro asientos, convertible de dos asientos y berlina. Dado que la empresa tenía como campo de pruebas de sus coches las reviradas carreteras de Los Alpes, estos tres modelos fueron denominados como algunos de los picos más famosos de esta cadena montañosa, Ventoux para el primero, Stelvio para el segundo y Galibier para el tercero.

Denominado en honor del Paso Col du Galibier, esta versión del Type 57 fue un bonito sedán deportivo fabricado íntegramente por Bugatti. Diseñado en un principio como un coupé de cuatro asientos con una puerta de apertura suicida, finalmente se le colocó un pilar B y se le añadieron dos puertas, de este modo estamos viendo ya en la década de los 30 una tendencia automovilística que la mayoría de la gente piensa que es actual, la construcción de una berlina partiendo como base de una carrocería coupé, y no viceversa.

Todos los Galibier fueron equipados con la versión atmosférica del motor de ocho cilindros en línea de 3,3 litros, con 135 cv de potencia. Las llantas de radios Rudge Witworth y los frenos de tambor de 15 pulgadas eran elementos de equipamiento. Se estima que se construyeron un total de 65 Galibiers de entre las tres series del Type 57, de las cuales un 25 por ciento actualmente no montan la carrocería original.

La marca británica Spark ha conseguido en un par de años reunir en su catálogo una preciosa serie de modelos franceses de la denominada 'Age d'Or'. El último modelo que nos ofrece que he adquirido para mi colección es este precioso Bugatti Type 57 Galibier, un modelo que siempre me llamó mucho la atención y que me alegra el poder añadirlo a mis vitrinas. Esta miniatura refleja muy bien la buena evolución en cuanto a calidad de terminación y acabados que Spark está imprimando a sus últimas creaciones, por lo tanto es una compra muy recomendable que gustará especialmente a los aficionados a  los coches de los años 30.

lunes, abril 11, 2011

Bugatti Type 57 S Gangloff DHC de Spark








Hasta 1934, cada Bugatti se diseñaba con su propio chasis al que se le acoplaba una carrocería al gusto del cliente. En un intento para rebajar los costes de cada modelo, ya que las ventas de los grandes Type 41 Royale y Type 50 eran muy modestas, Ettore Bugatti decidió diseñar un chasis único disponible con varios tipos de carrocería. 

Jean Bugatti, el joven hijo de Ettore de sólo 23 años, lideraría al equipo encargado del desarrollo de la nueva generación de modelos. El Type 57 vio la luz en 1936 y estuvo disponible en cuatro versiones de carrocería, tres de ellas fueron llamadas como algunos de los picos más famosos de Los Alpes, Los Ventoux (coupé dos puertas), Stelvio (cabriolet de dos puertas) y Galibier (sedán de cuatro puertas). La cuarta variante se denomianó Atalante, siendo ésta última la más exclusiva de todas. 

Los Type 57 incorporaban un nuevo motor de ocho cilindros en línea de doble árbol de levas inspirado en los que usaban los Type 50 y 59 de competición. Cubicaba 3,3 litros rendía 135 cv de potencia en su versión de aspiración atmosférica. En agosto de 1936 se presenta la nueva variante Type 57S, por el vocablo francés 'sousbaisse', en referencia a un nuevo chasis más bajo y ancho que acentuaba el carácter deportivo del modelo. La nueva distribución de los ejes en relación al centro del coche (el chasis era 32 cm más corto que el 57 estándar) procuraban una mejor maniobrabilidad al coche. Los 57S equipaban una versión revisada del motor 3,3 litros de ocho cilindros en línea que rendía 170 cv, aunque si se demandaba más potencia existía la posibilidad de incorporarle un compresor Roots que le proporcionaba 40 cv más. 

El modelo que tratamos, es el Type 57S con número de chasis 57.563. Fue encargado por un rico comerciante del textil, Phillipe Levyn, a la empresa carrocera francosuiza Gangloff. En 1949 el coche fue vendido en los Estados Unidos y tras varios cambios de propietarios pasó a formar parte de la colección del modisto Ralph Lauren en 1986, que lo sometió a una restauración exhaustiva dirigida por el especialista Paul Russell. 

Spark es una marca de la que ya hemos hablado muchas veces en este blog y hasta ahora había estado especializada en vehículos de competición y deportivos tanto clásicos como actuales. Consciente de la importancia de cubrir nichos de mercado descuidados por otros fabricantes, acaba de lanzar una nueva línea de producto dedicada a los clásicos americanos de los 50, de la que ya mostramos hace poco un Chevrolet Impala del 59, y otra dedicada a clásicos europeos de la Belle Epoque, o sea de la década de los 30. Hoy mostramos aquí el primer ejemplar de esta nueva serie, el precioso Bugatti 57S Gangloff réplica del que posee Ralph Lauren, una miniatura muy bien realizada y que cuenta con el habitual buen acabado de las miniaturas de Spark, donde destacan sobre todo los elementos ornamentales realizados en material fotograbado. Es también muy acertada de por sí la elección del modelo, poco o nada visto en miniaturas.