domingo, agosto 30, 2009

Cadillac Eldorado 1976 de Premium X


1976 fue el año en que Cadillac presentó "el último gran convertible americano". El nombre Eldorado está ligado a la marca de Detroit desde 1952, cuando se presentó un 'showcar' especial para conmemorar las Bodas de Oro de Cadillac. 

El primer Eldorado se incorporó a la gama en 1953. Eldorado es una palabra del castellano y quiere decir varias cosas. Según cuenta la leyenda Eldorado fue un jefe indígena de Sudamérica que cubría su cuerpo de polvo de oro en ocasiones ceremoniales aunque también se denominó así a una supuesta ciudad fantástica situada en la selva del Orinoco que suscitó numerosas expediciones de exploradores europeos, como la de Sir Walter Raleigh. 

Sobre la utilización de este nombre para un coche de Cadillac, dos son las teorías al respecto. Una dice que fue elegido tras ser propuesto por Mary Ann Marini en una tormenta de ideas dentro del departamento de Marketing. La otra, que fue una especie de homenaje a un resort de vacaciones de Indian Wells donde los ejecutivos de GM solían pasar sus vacaciones, aunque como el mencionado club de campo se fundó en 1957, pues ésta última teoría pierde bastante peso.

Desde su primera versión de 1953, el Cadillac Eldorado se situaba en el segmento alto de la marca y sólo por encima suya estaban las enormes limousinas Brougham de la serie 75. Era lo que en Norteamérica se denomina un 'coche personal', en la misma línea que los Lincoln Mark Series, el Buick Riviera o el Oldsmobile Toronado, un automóvil de grandes dimensiones, muy lujoso, de dos puertas y con carrocería coupé o cabriolet. 

Un eslogan de venta de los primeros tiempos rezaba que el Cadillac Eldorado "tenía un capó tan grande como Texas y un motor tan grande como California", dados estos parámetros, cabe contextualizar que el modelo que nos ocupa sé ponía a la venta en plena crisis del petróleo, justo cuando los fabricantes de automóviles ya se empezaban plantear una reducción en el tamaño de los coches y, por supuesto, de sus motores.

A decir verdad, el Eldorado del 76 seguía albergando bajo su capó un enorme motor V8, concretamente de 8.2 litros de cilindrada (500 pulgadas cúbicas), aunque precisamente no era el colmo de potencia, pues tan sólo ofrecía 190 CV, algo escasos para mover las cerca de 2,5 toneladas que pesaba. Su carrocería era el fiel reflejo de las tendencias de diseño que se llevaban en la América de los 70, líneas simples y rectas sin ninguna estridencia estilítica, aunque ya de por sí el colosal tamaño que tenía ya era lo bastante estridente. Tras su retirada del mercado, nunca volvió a fabricarse en los Estados Unidos un descapotable de esas dimensiones. Las versiones posteriores del Eldorado menguaron de tamaño y eran de carrocería coupé.

Hoy les presento un nuevo modelo de la firma Premium X, división de productos de gama alta de Ixo. En esta ovasión estamos ante un producto de una calidad muy alta, con una terminación digna de los buenos fabricantes de resina. Las formas de la carrocería representan muy bien las líneas de este coche. Es más que destacable la profusión de piezas en fotograbado, tanto en el exterior como en el interior (por ejemplo, las rejillas de salida del aire acondicionado). Destacar también un interior excelente, donde destaca el contraste de colores entre la tapicería y el salpicadero. Sí se vuelve a repetir un detalle que ya critiqué en el modelo Fleetwood, los pomos de las puertas modelados y pintados en vez de ser piezas independientes. En definitiva, más puntos positivos para Premium X por reproducir otro de esos coches americanos que siempre se les olvidan a los fabricantes de miniaturas.

sábado, agosto 29, 2009

Alvis TE 21 Saloon & Drophead Coupé de Neo Scale Models




La marca Alvis era en Gran Bretaña la alternativa del automovilista pudiente a Bentley y a Daimler. La nueva generación de modelos que empezó con el TD 21 tuvo su evolución natural en el TE 21. Básicamente las líneas de las elegantes carrocerías diseñadas por el suizo Hermann Grabber y construidas por Park Ward se mantuvieron inalteradas, así pues la marca de Convetry continuaba con un estilo tan conservador como el estilo de vida de los propietarios de sus coches.

El cambio más significativo se intuía en el frontal del coche. Los grupos ópticos simples del TE 21 fueron sustituídos por un nuevos juegos de doble óptica en disposición vertical. Mientras, los faros supletorios, que en el TE se ubicaban junto a la parrilla del radiador, ahora estaban sobre el parachoques. 

Igualmente, el motor seguía siendo el mismo seis cilindros de tres litros que se usó en el TA 21 de 1950, pero que en el TE 21 erogaba 130 CV de potencia suficientes para superar los 170 Km/H. Podía ir equipado con una caja de cambios manual o automática, ambas fabricadas por ZF. Estuvo disponible desde 1963 a 1966, tanto en carrocería cerrada -Saloon- como descapotable -Drophead Coupé-, hasta que fue sustituído por el TF 21, el cual puso fin a la serie y del que hablaremos en un próximo capítulo. 

Fuera de Gran Bretaña, Alvis no es una marca muy popular, sobre todo porque su actividad en la automoción cesó hace ya muchos años, no obstante, están muy valorados en el mercado del automóvil clásico. El TE 21 más famoso que se conoce era el que conducía el actor Stephen Fry en la serie británica 'Kingdom'.

Básicamente los TE 21 tienen el mismo buen acabado que el TD 21 que mostramos en otro artículo anterior, aunque aquí los elementos independientes del frontal destacan un poco más. En el caso del Saloon, Neo ha optado por un color burdeos muy elegante y propiamente británico cuya sobriedad se ve respaldada al llevar llantas sólidas, muy similares a las de los Rolls Royce y Bentley de la época. El volante está en la derecha. En cambio, el cabrio o Drophead Coupé luce un color muy llamativo, una especie de bronce metalizado, acompañado de unas deportivas llantas de radios estilo Dunlop. Al llevar el volante a la izquierda y con una combinación de colores más atrevida podría tratarse de un ejemplar para el mercado estadounidense. Ambos modelos están muy bien rematados y sus formas expresan perfectamente las líneas proyectadas en su día por Grabber. Destaca la profusión de elementos independientes ornamentales. El interior igualmente está muy conseguido, destacando las calcas de imitación de la madera en el panel del salpicadero y en los paneles de las puertas. En definitiva, dos miniaturas tan bien realizadas que pueden pasar por coches reales.

miércoles, agosto 26, 2009

Cadillac Fleetwood Sixty Special Brougham de Premium X


La dimensión automovilística del concepto 'sueño americano' tiene nombre propio y se llama Cadillac. Todo americano de clase media con ansias de triunfar en la vida tiene contemplado adquirir un Cadillac...Bueno, quizás este concepto del que les hablo esté algo desfasado, pues ya los Cadillac no son lo que eran y su casa madre, la todopoderosa General Motors, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia. Pero bueno, a lo que vamos, Cadillac, que toma su nombre del explorador francés Antoine Laumet de la Mothe, Señor de Cadillac, que fundó la ciudad de Detroit en 1701, fue la joya de la corona de la General Motors desde su fundación.

El modelo Fleetwood Sixty Special Brougham representaba el tope de gama, lo más refinado que GM podía ofrecer a un acaudalado cliente ansioso de adquirir la berlina americana más lujosa del momento. Sus líneas son una perfecta muestra del estilo americano que entró en boga en la década de los 60, eliminando por completo las formas redondeadas y bulbosas de la primera mitad de los 50 y racionalizando las aletas picudas de la segunda mitad de dicha década. Fue el tiempo de los grandes paquebotes de gran capó, techo bajo, muchas líneas rectas y formas achaparradas.

El rasgo estilístico más novedoso era su frontal, donde una gran parrilla horizontal dejaba a cada lado dos grupos ópticos dobles en disposición vertical, una solución ya vista en coches como Facel Vega, Alvis, Mercedes y en el Pontiac GTO, que apareció ese mismo año conviertiéndose según muchos entendidos en el primer muscle car de la historia. El interior del coche era todo lujo asiático, enormes y mullidos asientos de cuero con capitoné, inserciones en madera noble y un sinfín de extras eléctricos pensados para propiciar a sus ocupantes el mayor confort posible, y es que la firma de Detroit pretendía ofrecer un producto no sólo vendible en los Estados Unidos, sino que captase la atención de los ricos europeos usuales compradores de coches como Rolls Royce o Mercedes. En el apartado mecánico, el Fleetwood montaba un V8 de 7.0 litros de cilindrada capaz de ofrecer 340 CV de potencia, suficientes para mover holgadamente las dos toneladas que pesaba.

Como siempre, y para terminar la reseña antes de pasar al análisis de la miniatura, cabe aportar algunos datos más sociales de este coche. Concretamente hay que destacar que el propio General Franco, jefe del Estado Español durante la dictadura, tuvo varios Fleetwood en su flota de coches, que eran usados por él mismo y por algunos de sus ministros como coches oficiales. Por supuesto no iba a faltar la referencia cinéfila, sobre todo para que haga contraste con el dato histórico antes aportado. En la película 'Paseando a Miss Daisy', en la que Morgan Freeman interpreta el papel de chófer de una tierna pero mandona señora judía de clase alta, papel que recayó en Jessica Tandy, puede verse como uno de los coches que aparece es un Cadillac Fleetwood Sixty Special Brougham de color celeste.

Premium X es una marca recientemente creada por Ixo Models y cuyo objetivo es ofrecer a los coleccionistas un producto más lujosos que su habitual línea de modelos. Están fabricados en resina. He aquí el primer Premium X que analizo en el blog y en líneas generales podemos decir que estamos ante una miniatura de notable. Las formas parecen muy correctas y el acabado es el habitual de las miniaturas en resina. No obstante, hay algunos peros que se podrían haber evitado y seguramente la miniatura hubiese ganado mucho más, como el excesivo ancho de los marcos de las ventanillas que le dan efecto "top-chop", los pomos de las puertas simplemente modelados sobre la carrocería y pintados, en vez de ser una pieza independiente, así como las piezas de cromadas del frontal y la trasera, demasiado plasticosas. Por todo lo demás el coche está bien. El techo beige parece una pieza independiente y los anagramas y emblemas están hechos en fotograbado. Al ser la primera miniatura de Premium X no conviene ensañarse y lo mejor es confiar es que el producto de esta marca vaya ganando calidad con el tiempo. Igualmente, hay que felicitarles por ser atrevidos al reproducir una serie de coches americanos que si bien no son los más bonitos y populares, no tenían réplica en escala 1/43 y había coleccionistas faltos de los mismos.

Reliant Scimitar GTE SE6 de Neo Scale Models







La marca británica Reliant demostró, con mayor o menor éxito, que la idea de conjugar un vehículo deportivo con la practicidad de un coche familiar era posible de llevarse a cabo. No obstante, unos años antes, Aston Martin había experimentado ya con este concepto aunque esos modelos, llamados Shooting Break (break de caza), no pasaron de ser encargos especiales de propietarios acaudaladamente caprichosos. 

Si tapásemos con una lona la mitad de un Scimitar GTE y sólo mostrásemos su delantera, todos los que lo mirasen verían un coupé deportivo. En cambio, si sólo se mostrara la trasera, se vería un coche familiar o como mucho, un hatchback. Así pues el conjunto muestra un coche de aspecto deportivo aunque con la trasera de un coche familiar.

Como muchos de los deportivos británicos artesanales, el Scimitar GTE tomaba la mayoría de sus órganos mecánicos de otras marcas. Concretamente para el motor se recurrió a un V6 Ford, primero un 3.0 y más tarde un 2.8 de inyección para las últimas versiones hasta 1986. Se reveló como un coche rápido, manejable y divertido de conducir, gracias a su carrocería construida en fibra de vidrio. 

Otro dato interesante que añadir es que este coche tuvo una madrina de auténtico lujo, la propia princesa Ana de Inglaterra, que llegó a tener más 10 Scimitars. La producción de este coche finalizó en 1986, aunque en 1988 un fabricante independiente llamado Middlebridge volvió a fabricar 80 ejemplares más. El concepto de break deportivo fue utilizado también por Volvo tan sólo tres años después de la presentación del Scimitar, ya que en 1971 la marca sueca desveló el P1800 ES, basado en el coupé P1800.

Neo presenta un Reliant Scimitar GTE SE6, y por sus rasgos, como la falta del logotipo Scimitar sobre el morro, se trata de una de las últimas versiones, un SE6b. Como todos los Neo, el acabado de la miniatura es muy bueno y cargado de detalles, como por ejemplo la perfección con la que se ha tallado la forma de cimitarra en sus logos. Destacan también la precisión a la hora de representar las características llantas Wolfrace. El interior, pese a ser negro entero, está perfectamente modelado y cuenta con las correspondientes calcas que detallan sus elementos. El techo abierto, otro elemento muy común de los Scimitar, permite admirar muy bien el interior para así percibir mejor los detalles.

martes, agosto 25, 2009

Facel Vega Facellia de Neo Scale Models







El intento de Facel Vega por construir un coche más asequible que los grandes GTs y cabrios fabricados hasta el momento y así poder acceder a un segmento más amplio del mercado fue precisamente el hecho que hizo que la última de las grandes marcas francesas entrara en recesión hasta su quiebra a mediados de los 60. Facellia fue el nombre que Jean Daninos eligió para su nuevo vehículo.

Estilísticamente tenía los mismos rasgos que sus hermanos mayores, como las dobles ópticas verticales Megalux, pero era un coche de menor tamaño. El objetivo de la marca era llegar a los automovilistas potencialmente compradores de pequeños deportivos británicos como los MG, Triumph o Austin-Healey. Estaba disponible en dos tipos de carrocería, el coupé 2+2 y el cabriolet. Inmediatamente se reveló como un coche rápido, manejable y bien construido...hasta que llegamos al capítulo mecánico.

Una de las señas de identidad de la marca Facel Vega era que a la hora de motorizar a sus vehículos siempre recurrió a motores de otros fabricantes, concretamente sus modelos V8 equipaban los del grupo Chrysler. Pero Jean Daninos decidió fabricar su propio motor, un cuatro cilindros de 1.6 litros con dos árboles de levas que erogaba 115 CV de potencia. 

El motor se basaba en los diseños de la marca inglesa Weslake y lo fabricó Pont-á-Mousson, el mismo proveedor de las cajas de cambio de los Facel. La mecánica demostró tener una fiabilidad pésima, era una voraz consumidora de aceite y entre sus muchos defectos tenía la tendencia a quemar las válvulas. Las reclamaciones de los clientes se amontonaban y la empresa tardó en reaccionar. Cuando se solucionaron los problemas las ventas se vieron muy mermadas. El motor Pont-á-Mousson fue desechado y el sucesor del Facellia, el Facel III, fue equipado con una mecánica Volvo de 1.8 litros. No obstante, la empresa ya registraba pérdidas importantes y cerró sus puertas en 1964.

He aquí el tercer modelo Facel Vega que realiza el fabricante holandés Neo. Concretamente se trata de una edición especial de 300 ejemplares para la tienda alemana Modelcarworld. Una vez más el buen hacer de Neo queda patente y como en el caso de los FV que ya analicé en otro artículo de este blog, estamos ante una miniatura soberbia. La última réplica 1/43 que se hizo de un Facellia la realizó Provence Moulage, antes de ser adquirida por Norev y la miniatura en cuestión pertenecía a la serie Facel Legend. Era el Facellia gris plata y de interior burdeos que perteneció al actor Jean Marais. Las formas de este Facellia de Neo mejoran bastante al de Provence Moulage y son mucho más acertadas y realistas. El nivel de detalle va en consonancia con el acabado habitual que ofrece Neo, o sea, muy alto. Tanto el acabado del exterior como del interior de la miniatura alcanzan una nota muy alta. En definitiva, aquel coleccionistas que en su día perdió la oportunidad de comprar el Facellia de Provence Moulage, aquí tiene la que sin duda es la mejor opción posible.