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sábado, noviembre 07, 2020

Avia 2500 'Repsol' de Salvat








Avia era la marca comercial empleada por la empresa Aeronáutica Industrial SA -Aisa- en sus vehículos. Esta compañía, un pequeño constructor aeronáutico con sede en Cuatrovientos, Carabanchel -Madrid-, tiene sus orígenes en la mercantil Talleres J Loring, fundada en 1923 por Jorge Loring Martínez, uno de los pioneros de la aviación en España. Desde 1934 la empresa pasaría a denominarse Aisa, la cual se dedicaba a la construcción de aviones alemanes Fokker para el Ejército de la entonces República Española, además de algunas versiones del Autogiro de La Cierva Company. Durante la Guerra Civil, Aisa fue trasladada a Alicante, y al término de esta regresó a su ubicación original, dedicándose entonces a la construcción de avionetas con motor Enmasa.

No fueron buenos años los de la Posguerra en España para la construcción aeronáutica, y Aisa apenas se contentaba con trabajos de reparación y mantenimiento de las aeronaves existentes. La demanda de vehículos industriales y de trabajo abrió un nuevo camino para Aisa, el mismo emprendido por otras empresas aeronáuticas de su época, diversificar la actividad, naciendo de este modo en 1957 el primer vehículo industrial bajo la marca Avia, el Motocarro 200, con capacidad de carga de hasta 500 Kg, y motor Hispano-Villiers, el mismo que montaba el microcoche Biscúter. 

El motocarro Avia 200 permitió a Aisa desarrollar su red comercial y de asistencia, lo que allanó el camino a la empresa para optar a objetivos más ambiciosos, y de este modo, en la Feria de Muestras de Barcelona de 1960 se presentó el modelo más ambicioso y popular de la firma, el Avia 2500. 

Entró en producción un año más tarde con una importantísima novedad, su diseño de cabina avanzada, en lugar del original que nunca llegó a ver a luz. Iba equipado con un motor diésel de cuatro cilindros Perkins P4 de 3.1 litros y 68 CV de potencia. Un año más tarde se añadirían los modelos 1500 y 3500 con mayor capacidad de carga, incluida una versión autobús de 15 plazas. Estos modelos fueron certificados por el propio Instituto Nacional de Industria, propietario del 33 por ciento de las acciones de Aisa. 

La gran ventaja del camión ligero Avia fue su versatilidad, dado que su chasis admitía numerosas variantes de carrocería según el uso que se le quisiera dar. En 1963 se añaden a la gama los modelos Avia 4000, 5000, 6500 y 7000, con una cabina un poco más ancha y motores de mayor cilindrada, lo que provocó la entrada de Aisa en el segmento de los camiones medios, entrando en competencia directa con los Ebro de Motor Ibérica, además del segmento de los autobuses. La gama de furgonetas y camiones ligeros Avia tuvo un gran éxito, llegándose a vender en Portugal bajo la firma Sodag y fabricándose en Setubal, siendo una de las primeras firmas españolas en exportar su tecnología.

A mediados de los 60, el mercado del vehículo industrial en su segmento medio y ligero comienza a cambiar en España. De una amalgama de fabricantes muy diversa, las diferentes empresas comienzan a integrarse unas en otras, Enasa se hace con SAVA, Fadisa pasa a formar parte de Motor Ibérica, Barreiros adquiere los industriales ligeros Tempo e Imosa, fabricante de las furgonetas DKW en España, absorbe la filial de Borgward. Cuando la canadiense Massey Fergusson adquiere Perkins Hispania, principal suministrador de motores de Aisa, y la mayoría del accionariado de Motor Ibérica, Aisa quedó en una situación muy complicada pues ahora debía adquirir sus motores a una empresa de su competencia directa, además, todo se vio agraviada por una situación financiera complicada, por lo que Aisa finalmente pasó a integrarse en Motor Ibérica. 

Las furgonetas Ebro F260/275/350 también se vendieron bajo la marca Avia bajo las denominaciones 1000, 1250 y 2000. Motor Ibérica siguió vendiendo el Avia 2500 y sus derivados gracia a su gran aceptación, y es que transportistas autónomos y empresas no sólo se fijaban en el camión de Aisa por su calidad y su practicidad, también por su estética. Y es que pese a que el criterio estético no suele ser determinante a la hora de adquirir un vehículo industrial, el agradable diseño redondeado de Avia con su gran calandra central era muy bonito y llamativo.

Desde el año 1969, la empresa petroquímica Repsol viene patrocinando activamente en España los deportes del motor con la creación de un equipo propio inclusive. El vehículo elegido por esta formación para el desplazamiento del material, repuestos y utillaje fue la versión furgón del Avia 2500, decorado con los entonces colores corporativos de la empresa. Importante, los vehículos Avia de Aisa nada tenían que ver con los fabricados en la entonces república socialista de Checoslovaquia por una empresa también denominada Avia y, curiosidades de la vida, también aeronáutica.

Ruidosos y arrojando grandes humaredas de color negro, pero con su entrañable apariencia, los camiones y furgonetas Avia eran una visión habitual por las calles de las ciudades españolas para aquellos que nos acercamos a los 40 años. De manos de la editorial Salvat y su coleccionable 'Vehículos de Servicio y Reparto' ya es posible disponer fácilmente de una réplica de un Avia 2500, que hasta ahora sólo ofrecía el fabricante artesanal asturiano Modeltrans, cuya actividad ya cesó. Realizado por Ixo Models en zamac, la Avia 2500 de la editorial Salvat representa un modelo con carrocería furgón, de la primera serie y con la decoración del equipo Repsol de competición. La miniatura es correcta en formas y proporciones y destaca por un excelente acabado pese a ser un modelo económico que se vende en un coleccionable de las tiendas y kioscos de prensa. No es que tampoco sea fácil adquirir un ejemplar, pues lo cierto es que los comercios donde se venden apenas ofrecen las unidades que traen para los suscriptores, pero algunas superficies suelen disponer de ejemplares extras, aunque hay que buscarlas bien. Sea como sea, es un modelo muy interesante para el coleccionista español, que también se presta para que los más manitas puedan realizar modificaciones sobre el mismo.

martes, junio 09, 2020

Ebro F108 'Pepsi-Cola' de Altaya









Motor Ibérica, la empresa estatal surgida de la nacionalización de la Ford española en 1954, adquirió en 1967 la firma abulense Fadisa -Fábrica de Motores Diésel SA-. Motor Ibérica, cuya producción incluía camiones de mediano y pequeño tonelaje y tractores, todo bajo la marca comercial Ebro, lograba con la adquisición de Fadisa acceder a un nuevo segmento del mercado, el de las furgonetas, rivalizando así con otras firmas nacionales como Imosa, Sava o Avia, entre otros. 

En 1971, dentro del Salón del Automóvil de Barcelona, Motor Ibérica presenta la nueva Ebro F108 que no era más que una puesta al día de la Fadisa F100 a su vez una actualización de la Fadisa Romeo 2. La nueva Ebro era estéticamente en esencia una Fadisa con un nuevo frontal con una calandra de plástico negro, unos nuevos faros rectangulares y el logotipo Ebro F108 en la parte inferior izquierda del frontal. Mecánicamente, equipaba un nuevo motor diésel Perkins más grande y potente de 1.8 litros y 57 CV. El clásico emblema de Alfa Romeo que aún lucía la Fadisa F100 desapareció y la nueva Ebro lucía un aspecto más moderno sobre una furgoneta cuyo diseño original data de 1959.

La Ebro F108 estaba disponible con 10 tipos de carrocería: cabina con chasis desnudo; cabina simple con plataforma, cabina doble con plataforma, furgón de carga estándar, furgón de carga con techo alto, furgón de carga estándar con cinco plazas, minibús turismo, minibús turismo de lujo, minibús ambulancia con techo alto y una curiosa y simpática autocaravana.

La 108 destacó por su robustez que le permitía cargar hasta cerca de una tonelada de mercancía hasta alcanzar el peso máximo permitido de 2,4 toneladas. Mecánicamente también era muy fiable, cosa que se pudo demostrar gracias a una expedición que un grupo de periodistas realizó entre España y Angora -Turquía-, en la que durante 15.000 Km la Ebro demostró estar sobradamente capacitada superando pruebas como circular por todo tipo de terrenos, cargar con el equipaje y aguantar temperaturas muy extremas. En 1976, la F108 fue sustituida por las nuevas Ebro F260, 275 y 350, además de sus gemelas Avia 1000, 1250 y 2000, ya que Avia había sido adquirida por Motor Ibérica, pero esa es ya otra historia.

La miniatura de la Ebro F108 forma parte de la colección que hace unos años publicase la editorial Altaya bajo el título 'Furgonetas de Antaño', un coleccionable del que ya han pasado varias de sus entregas por este blog. La F108 fue el fascículo número 19. Como en todos los coleccionables de Altaya, las miniaturas estaban realizadas por Ixo. En esta ocasión se representa una Ebro F108 con carrocería furgón estándar que luce la librea de la célebre firma de refrescos Pepsi-Cola. La miniatura es correcta en sus formas y proporciones aunque sencilla en detalles. Como pasó con muchos modelos de ese coleccionable, se desconoce si de verdad algún distribuidor de esta bebida en España empleó dicho vehículo para su logística, o sea, si esta miniatura reproduce un vehículo que existió de verdad, pero bueno, es una decoración clásica sobre un vehículo de aquel tiempo y que podría haber existido. Es simpático y con un gran componente nostálgico, además de económico. Esta miniatura lleva en la colección un buen puñado de años pero aún no tenía su entrada en el blog, cosa a la que procedemos a dar solución.

sábado, junio 06, 2020

Fadisa Romeo 'El Serpis' de Altaya









La historia de la automoción española en la segunda mitad del siglo XX se caracteriza por una producción industrial nacional bajo control estatal total o parcial de vehículos procedentes de firmas extranjeras cuya fabricación se ejecutaba tras la firma de una licencia. En esta plétora de empresas nos detenemos en la sociedad denominada Fábrica de Motores Diésel SA o Fadisa, una mercantil radicada en Ávila en el año 1956 y cuya presidencia ostentó Nicolás Franco Bahamonde, hermano del entonces jefe del Estado, el general Francisco Franco.

La instalación de esta fábrica en una pequeña ciudad de provincias con entonces una población de en torno a 15.000 habitantes y escaso suelo industrial obedecía a la política del estado para potenciar el desarrollo económico de la España interior. Ávila contaba con escaso suelo industrial pero se encontraba muy bien comunicada con la capital Madrid, donde Fadisa tenía sus oficinas centrales. La fábrica se instaló en un lugar conocido como Las Hervencias y tenía una superficie de 28.000 metros cuadrados. 

La dirección de Fadisa eligió como primer vehículo para producir en su fábrica abulense la furgoneta T10 de la italiana Alfa Romeo, conocido popularmente en el país transalpino como 'Autotutto' -auto para todo- dada su gran versatilidad, y que llevaba en el mercado desde 1954. En Italia se le elogió su fiabilidad mecánica y buen comportamiento rutero, gracias a sus motores diésel de 1.1 litros y gasolina 1.6. Tenía una carga útil de 750 Kg.

No fue hasta 1959 cuando salieron de la cadena de montaje de Las Hervencias las primeras furgonetas Alfa Romeo T10 españolas ya bajo la denominación Fadisa Romeo. En su primer año apenas se fabricaron 38 unidades, pero ello supuso todo un acontecimiento para la ciudad de Santa Teresa de Jesús. Esas primeras unidades eran básicamente las T10 italianas ensambladas en España con la casi totalidad de sus piezas procedentes de Italia. A partir de 1960 el porcentaje de componentes de fabricación española ya era del 50 por ciento. 

Las Fadisa Romeo españolas estaban disponibles con dos opciones mecánicas, siendo la más solicitada el motor Perkins diésel de 1.6 litros y 42 CV. La segunda era el motor cuatro cilindros gasolina de 1.3 litros procedente del turismo Alfa Romeo Giulietta, aunque modificado a un régimen de giro más tranquilo, con 34 CV de potencia. La presencia de este motor fue testimonial y a partir de 1963 dejó de ofrecerse. La Fadisa se comercializaba como furgón de carga, plataforma o minibús acristalado para el transporte de viajeros. La Cruz Roja los empleaba como ambulancias. El precio de una Fadisa oscilaba entre 188.500 y 210.000 pesetas según versión.

En 1966 un rediseño de su frontal da a la luz a la Fadisa Romeo 2 y en 1967 Fadisa es absorbida por Motor Ibérica, la empresa que resultó años atrás de la nacionalización de la Ford española tras la Guerra Civil y que fabricaba los camiones Ebro. En 1971 la Fadisa Romeo se transforma en la Ebro F108, pero esa es otra historia.

Hoy presentamos uno de esos modelos adquiridos hace ya muchos años pero que se ha quedado al fondo de la vitrina. Se trata de la reproducción de la furgoneta Fadisa Romeo que apareció en el coleccionable 'Furgonetas de Antaño' por la editorial Altaya hace años. Dicha miniatura luce una librea de la empresa 'Aceitunas El Serpis', radicada en Alcoy y pionera desde 1926 en la elaboración de un popular aperitivo español, las aceitunas rellenas de anchoa. Desconocemos, y en el fascículo no queda constancia alguna, si 'El Serpis' empleó las Fadisa Romeo en su flota logística en alguna ocasión, pero la miniatura resulta entrañable por el componente nostálgico del modelo que reproduce y la decoración clásica de un producto de los denominados "de siempre". La miniatura es correcta en formas y proporciones y goza de un acabado y calidad adecuados al precio que en su día pedían por ella. 

domingo, febrero 23, 2020

Sava Austin LD-150 'Tigretón' de Salvat







La Sociedad Anónima de Vehículos Automóviles -Sava- queda constituida en 1957 tras la ampliación de capital y cambio de razón social de la Fábrica de Artículos de Aluminios -Fava- fundada en Valladolido por Francesco Scrimieri Margotti, una firma especializada en la realización de piezas de aluminio, pistones así como un pequeño motocarro. El éxito de sus productos fue el detonante para que el empresario diera un paso más y se lanzase a la fabricación de vehículos industriales.

El primer producto de la nueva Sava fue una evolución del triciclo Fava que se denominó P-54, pero dadas sus muchas limitaciones, la empresa comenzó a trabajar en un proyecto más ambicioso previa solicitud al Ministerio de Industria, y de este modo ve la luz el furgón P-58 con motor Barreiros. Llegados los años 60 España dabas signos evidentes de un rápido desarrollo económico y social, por lo que Sava decide ir junto con los tiempos, y ello supuso la firma de un acuerdo con la British Motor Corporation, por entonces el principal fabricante de automóviles de Europa.

El acuerdo Sava-BMC se formalizó en 1960 y ello suponía un enorme beneficio para Sava a la hora de fabricar sus vehículos en relación a los tiempos con respecto a su principal competencia. Y la BMC se beneficiaba logrando presencia en España, país con una economía fuertemente intervenida donde las importaciones llegaban con cuenta gotas. La gente de Sava se fijó en el furgón LDO-5 como el sustituto ideal de su ya amortizado P-58.

Los LD o 'Light Delivery' son una serie de furgonetas ligeras fabricadas por BMC desde 1952. El modelo elegido por Sava para su fabricación en España fue el LD-5, que en nuestro país recibiría la denominación LDO, por 'Light Delivery Overseas', o sea, identifica a las versiones vendidas a ultramar, todas con el volante a la izquierda. La Sava Austin LD se fabricó y vendió en España entre 1960 y 1971. Equipaba un motor diésel de 2.2 litros y 62 CV de potencia.

Lo más reseñable de la LDO era su condición de 'step van': el conductor-repartidor accede de pie a ella mediante una puerta corredera, lo que era muy útil en sus tareas laborales. Su techo sobrellevado y su interior diáfano la convirtieron en el transporte ideal para las empresas de alimentación para surtir con sus productos a los establecimientos del ramo.

Entre las muchas empresas que emplearon la Sava LD figura la célebre panificadora Bimbo. Las LD de la empresa Bimbo solían lucir diversas libreas según las necesidades comerciales, entre ellas la de los populares pastelitos Tigretón, un clásico de las meriendas de varias generaciones de niños españoles junto a otras especialidades dicha casa como los 'Pantera Rosa' o los 'Bonny'. Se trata de un bizcocho enrollado relleno de crema y mermelada de albaricoque recubierto de chocolate. 

La miniatura protagonista de esta entrada corresponde al número 13 del coleccionable 'Vehículos de Servicio y Reparto' de la editorial Salvat. La miniatura está realizada por Ixo Models y es correcta en forma, medidas y proporciones. Tiene un acabado sencillo pero correcto, pues este vehículo es lo que es, y lo que más llama la atención es la bonita librea de Tigretón muy bien realizada. Ya sea porque es un modelo inédito o por su componente nostálgico, seguro que es una miniatura que encuentra su sitio en las vitrinas de muchos coleccionistas españoles.

jueves, junio 30, 2016

Volkswagen T1 Westfalia Camper Dormobile de Premium Classixxs







Westfalia Werke es un especialista en la conversión de furgonetas en vehículos de camping. Tiene su sede en la localidad de Rheda-Wiedensbrück en la región alemana de Westfalia, de la que la empresa toma su nombre. Sus trabajos más populares y afamados han sido sobre la base de las furgonetas Volkswagen Transporter, aunque también han producido remolques y otros productos similares. También han trabajado tomando como base furgonetas de Ford, Mercedes y otros fabricantes, además de haber distribuido en Europa los productos del fabricante de caravanas americano Airstream. El 28 de enero de 2010 Westfalia Werke entró en bancarrota debido a una caída del 40 por ciento en sus ventas, aunque la empresa ha intentado seguir su con su actividad estos años tras una fuerte reestructuración.

La empresa inició su colaboración con Volkswagen allá por 1951 comenzando a transformar las versiones minibús de sus Transporter de primera generación, las populares T1. Entre 1951 y 1958 Westfalia realizó más de 1.000 conversiones. En agosto de 1958 se conforma el catálogo de versiones especiales (SO) o Sonderhausführung, que incluyó las referencias SO-23, SO-33, SO-34, SO-35, SO-42, SO-44 y SO-45.

Las Campers de Westfalia estaban disponibles en todos los concesionarios oficiales de Volkswagen así como a través del curioso Tourist Delivery Program mediante el cual el cliente recogía su vehículo en Alemania, lo conducía por toda Europa y más tarde se le era enviado a su país de origen.

El equipamiento de serie incluía asientos modulables y con posibilidad de diferentes disposiciones bien para el viaje o para dormir, paneles interiores de madera contrachapada de abedul, ornamentos de madera contrachapada en todo el habitáculo, frigorífico, fregadero, bomba y depósito de agua, conexiones eléctricas, cortinas, visillos venecianos y mesa de madera laminada.

La lista de extras opcionales comprendía el sistema 'pop top' que habilitaba un pequeño dormitorio plegable sobre la furgoneta, toldo y tienda supletoria, sanitario químico portátil, estufa de camping, cuna para los niños, compartimento para el almacenaje, mesa plegable trasera, portaminas sobre el salpicadero y aire acondicionado.

El modelo que nos ocupa es una Camper Westfalia SO-42 construida sobre la base una Volkswagen T1 con un techo 'pop top' de Dormobile. Este original sistema era realizado por el carrocero británico Martin Walter, que lo facilitaba a Westfalia en forma de kit para su ensamblaje final en Alemania.

La miniatura está realizada por el fabricante alemán con base en Nuremberg Premium Classixxs, perteneciente al Modelcar Group. Está realizada en diecast con algunas partes en plástico. El modelo cuenta con un acabado de primer nivel y con una gran calidad de terminación. El molde es correcto y proporcionado. Muchos de los ornamentos están realizados en metal fotograbado. Ya he presentado en el blog otras realizaciones de este fabricantes de miniaturas, que destaca por su precioso catálogo de clásicos industriales eminentemente alemanes.

miércoles, julio 22, 2015

Volkswagen T2A Tischer de Premium Classixs







La afición por pasar sus periodos vacaciones haciendo camping llevó a Peter Tischer y su padre, Josef, a construir en 1973 su propio vehículo para este propósito tras la insatisfacción que les producía su caravana tipo remolque. Es por eso que idearon un tipo de casa de camping que se podía acoplar con facilidad a un vehículo de clase pick up, en este caso, escogieron el más polivalente que entonces estaba disponible en el mercado alemán, la furgoneta Volkswagen T2. Así pues el nuevo vehículo de los Tischer tenía una mejor maniobrabilidad y en cierto modo simbolizaba una total libertad de movimiento pues en la misma unidad de daban la mano el coche y la vivienda. A ello debe añadirse el alto estándar de calidad aplicado y un equipamiento más completo, incluidas ducha y cocina. 

La autocaravana Volkswagen de Tischer fue un éxito inmediato y ello llevó a padre e hijo a fundar su empresa especializada en la construcción de vehículos de este tipo, Tischer GMBH, la cual viene siendo una referencia desde entonces en la construcción de autocaravanas de este tipo. Además de Volkswagen, a lo largo de sus 42 años de historia, Tischer ha trabajado sobre vehículos de Nissan, Ford, Mercedes, Mitsubishi, Toyota o Daihatsu como base para sus creaciones. La autocaravana de Tischer tiene la peculiaridad de que puede desmontarse del vehículo para que ambos puedan utilizarse de forma autónoma. De este modo, los viajeros, cuando se establecen en un punto, pueden hacer uso del vehículo en exclusiva para hacer turismo sin tener que llevar la autocaravana.

Desde el año 1951 se vienen fabricando vehículos para el camping utilizando como base las furgonetas Volkswagen Transporter a través de especialistas de Holanda, Alemania, Gran Bretaña, Australia, Canadá o Sudáfrica entre los que destacan: Adventurewagen, Amescador, Westfalia, Dormobile, Dantbury, Devon, Holdsworth, Slumberwagen, Karmann, Jürgens y, por supuesto, Tischer.

Premium Classixs es junto con Schuco y, en menor medida Minichamps, uno de los principales fabricantes de miniaturas en 1/43 especializado en vehículos industriales y de transporte. Ya he mostrado alguna pieza de esta empresa alemana con anterioridad en el blog. Hoy muestro una réplica de las primeras autocaravanas que el especialista alemán Tischer fabricó en sus inicios. Se trata de una miniatura de primerísima calidad y con un acabado muy fino, tal y como es normal en esta marca de modelos a escala. El vehículo en sí está fabricado en diecast mientras que la caravana es de resina. Ambas partes pueden separarse, tal y como ilustro en la última fotografía.

domingo, febrero 15, 2015

Siata Formichetta de Solido






La Societá Italiana Applicazioni Transformazioni Automobilistiche (Siata) nace en la ciudad de Turín en 1926 de la mano del empresario Giorgio Ambrosini como empresa auxiliar del Grupo Fiat, aunque también se especializó en preparaciones especiales llevadas a cabo sobre el modelo Topolino. Con motivo de la II Guerra Mundial, se convierte en industria bélica y durante la contienda fue destruida por completo en un bombardeo. Una vez reconstruida pasó a llamarse Societá Italiana Auto Transformazioni Accesori, manteniendo su acróstico Siata, especializando su actividad en la transformación de diferentes modelos Fiat. En 1960 nace en Tarragona su filial Siata Española SA, dirigida por Franco Ambrosini, hijo del fundador, especializada en la transformación de modelos Seat. En un principio, la actividad de Siata Española se basó en la construcción de pequeños deportivos derivados del Seat 600, los Tarraco, Turinsa, Spyder y Barcino, pero dado que se trataba de producciones artesanales están alcanzaban unos precios astronómicos para un país con las condiciones económicas tan complicadas de la España de la autarquía, por lo que pronto orientan su labor a la producción de furgonetas e industriales ligeros.

El primer producto de gran éxito de la Siata Española fue el vehículo denominado Formichetta (hormiguita). La Formichetta hace su entrada en el mercado español en 1963 sobre la base del Seat 600 D Comercial 1ª Serie, alargando el bastidor 22 centímetros en su batalla y reforzando la suspensión trasera, lo que le permitía cargar hasta 150 kilos sin contar con el conductor ni el acompañante. En cuanto al diseño, de mitad hacia delante es idéntico al 600 D Comercial, mientras que hacia atrás monta un cajón de nueva manufactura donde se distinguen dos aperturas a cada lado y dos en la parte trasera, una superior de cristal para el transporte de objetos alargados y una inferior que da acceso al motor, en este caso la nueva mecánica de 767 cc introducida en el 600 D y que le permitía una velocidad máxima de 110 Km/H.

Su principal competencia fueron las versiones furgoneta de los Citroen 2CV, la AZU, y del Renault 4L, aunque el compacto tamaño de la Siata la hicieron especialmente valorada entre los transportistas urbanos. Estaba disponible como versión de carga así como Combi, con dos asientos traseros individuales y las puertas acristaladas. Alrededor de 10.000 unidades se vendieron entre las fabricadas por Siata y las de Talleres Costa hasta su cede en producción en 1967.

Esta miniatura de una Siata Formichetta en versión Combi fabricada por Solido vivió un proceso similar a la del Seat 800. En los prolegómenos del lanzamiento del coleccionables dedicado al Seat 600 que editó Salvat, la tristemente desaparecida página Gamas 43 se hacía eco tras el anuncio del lanzamiento del nuevo molde del Seat 800 de una Siata Formichetta. Era una nueva concesión al coleccionista español que veía no sólo la aparición de miniaturas de modelos exclusivamente nacionales por un fabricante extranjero, sino que eran muy asequibles y fáciles de conseguir. Lo cierto es que Solido hizo un fantástico trabajo porque se trata de una miniatura muy trabajada para los estándares de esta marca, con un molde muy bueno, al igual que el del resto de sus 600, y un más que decente acabado. Incluso supera al que poco después comercializaría Ixo a través de las colecciones de la editorial Altaya. Otra de esas miniaturas que no debería faltar en la vitrina del coleccionista nostálgico español.

sábado, enero 24, 2015

DKW F89L de Altaya









DKW, siglas en alemán de Dampf Kraft Wagen -coche propulsado a vapor- nace de la mano del ingeniero danés Jorgen Skafte Rasmussen en 1916 establecida en Zschoppau como productora de repuestos para máquinas de vapor. Ese mismo año fabricó su propio automóvil, propulsado a vapor, como no podía ser de otro modo. En 1919 Rasmussen construye un motor de combustión de dos cilindros y dos tiempos de juguete llamado Des Knabe Wunsch -literalmente, el deseo de un niño-. A raíz de instalar una versión modificada de dicho motor en una moto, denominada Das Kleine Wunder -una pequeña maravilla- se produce el despegue definitivo de esta compañía alemana, el mayor productor de motos en los años 30, que en 1932 pasaría a integrarse en el Consorcio Auto Unión junto a Audi, Horch y Wanderer.

Es obvio el dato de que la II Guerra Mundial devastó la industria alemana tanto en el aspecto físico como en el económico, y DKW-Auto Unión no fue una excepción. No obstante, fue una de esas compañías alemanas que supo sobreponerse a la adversidad con el lanzamiento de un producto más que adecuado lanzado en el momento oportuno. 

La nueva furgoneta DKW F89L nace en 1949 bajo la denominación 'Schnellaster' -transporte rápido- y fue un vehículo pionero en el concepto de diseño 'Monovolumen', una sola unidad integrada con piso bajo y capó aerodinámico y pensada para optimizar el mayor espacio para la carga y sus ocupantes. El motor va colocado de forma transversal, las ruedas lo más pegadas a las cuatro esquinas y la tracción es delantera, concepto mecánico que el Mini de la BMC extrapolaría al automóvil de turismo. Las primeras unidades iban equipadas con el motor de dos cilindros y dos tiempos, de 700 y 800 cc, mientras que a partir de 1955 llegó un tricilíndrico de 900 cc. La F89L estuvo en el mercado hasta 1962.

Cabe destacar que en 1954, la empresa Imosa, radicada en Vitoria, inició la producción bajo licencia de la DKW F89L, siendo quizás durante décadas el vehículo de transporte y trabajo más popular de España, de hecho, el término 'DKW' -decauve- era utilizado coloquialmente por los españoles para referirse a las furgonetas en general, incluso hoy día aún se escucha.

Estas simpáticas miniaturas llevan conmigo ya cerca de una década y aún no habían aparecido en el blog, por lo que ya les tocaba. La de color marrón -metalizado- se corresponde con un modelo de carrocería minibús o kombi, como se dice en Alemania. Pertenece al coleccionable editado por Altaya 'Nuestros Queridos Coches'. El otro modelo tiene configuración de carga y luce la librea de la popular empresa 'Danone', radicada en Barcelona y productora de referencia de yogures y productos lácteos. En ambos casos se trata de miniaturas realizadas por Ixo, aunque en línea económica. De ellas podemos decir que cuentan con un molde correcto y proporcionado y con un acabado más que decente aún tratándose de miniaturas económicas. Con todo, bajo mi punto de vista creo que se trata de dos modelos que ante todo tienen un especial valor para un coleccionista español.