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domingo, octubre 11, 2015

Bristol 405 Sports Saloon de Neo Scale Models







Bristol Cars se constituyó como la división dedicada a la producción de automóviles de la firma aeronáutica Bristol Aeroplane Company tras la II Guerra Mundial con el objetivo principal de mantener la actividad y los puestos de trabajo de sus fábricas en un periodo en que la producción de aviones de guerra se vio notablemente reducida. El apoyo técnico brindado por un antiguo ejecutivo de BMW, empresa sancionada por su colaboracionismo con las Potencias del Eje, facilitó enormemente el trabajo y Bristol se encontró con la patente del viejo motor de seis cilindros en línea de los BMW 327/328 que fabricó en Gran Bretaña bajo licencia. Desde el principio Bristol apostó por el mercado de los automóviles de lujo. La reminiscencia aeronáutica de la compañía se vio reflejada en la calidad y precisión con que construían sus automóviles, siguiendo los mismos controles de calidad que los aviones. 

La aparición en 1953 del Bristol 404 supuso un éxito inmediato dado el atractivo aspecto del nuevo automóvil. En este caso el ADN de Bristol como constructor de aviones no sólo estaba presente en la calidad de fabricación del auto, sino en cada detalle de estilo de su preciosa carrocería, cuyo diseño se desmarcaba de los modelos anteriores. El largo morro en contraste con la compacta zaga que se coronaba con dos discretos aletines o el frontal, que incorporaba un tercer faro situado en el centro de su calandra, eran guiño estéticos hacia los exitosos aviones Blenheim y Beaufighter que tan encomiable servicio prestaron en la II Guerra Mundial.

La buena acogida comercial del 404 invitó a los ejecutivos de la marca a presentar un nuevo modelo que se basase en el mismo pero montado sobre un chasis más largo. El eslogan publicitario que Bristol empleó para su 404 fue 'Businessman Express', cuya traducción vendría a decir algo similar a 'coche para el alto ejecutivo'. El nuevo modelo se denominó 405, siguiendo la tradición iniciada por la marca en 1947 cuando presentó su primer automóvil, el 400.

El 405 heredó el mismo diseño del 404 sólo que adaptado a una berlina de cuatro puertas, siendo apodado como el 'Family Express' en contraposición a su hermano de dos puertas y chasis corto. Una vez más, el uso del frontal de tres faros con la calandra cuadrada en el centro terminó de desplazar la estética anterior con la parrilla de doble riñón al estilo de BMW. Bristol produjo un total de 308 unidades del 405, de los que 265 se carrozaron como berlinas de cuatro puertas 'Sport Saloon'. Los 34 restantes se vendieron como descapotables con una bella carrocería obra de Abbott de Farnham. Los 405 Sports Saloon montaban el motor seis cilindros en línea de 2.000 cc en especificaciones 100B, o sea, con 105 cv de potencia. Mientras que los descapotables DHC (Drophead Coupé) equiparon una variante denominada 100C modificada para erogar 125 cv.

La producción del 405 cesó a la vez que la del 404 en 1958, siendo ambos sustituidos por el nuevo 406, siendo ya éste el primer Bristol en equipar la nueva carrocería coupé de tres volúmenes que aún hoy monta su modelo más actual, el Blenheim. Un Bristol 405 Sports Saloon de color rojo oscuro con el actor Peter Saasgard al volante acompañado de Carrie Mulligan puede verse en varias escenas de la exitosa película británica de 2009 titulada 'An education', dirigida por Lone Scherfig y que se ambienta en el Londres de los años 60. 

Del mismo modo que la marca Bristol ha sido y sigue siendo una gran desconocida, las reproducciones en miniatura de sus modelos brillaron por su ausencia hasta hace unos años. Firmas como Lansdowne Models, Spark o Neo Scale Models han ido añadiéndolas a su catálogo y lo cierto es que ya casi podemos encontrar en el mercado casi la totalidad de los coches producidos por la firma de Kensington Road. Esta excelente reproducción de un 405 Sports Saloon que hoy muestro en 'El Kekomóvil' es el tercer modelo de Bristol que reproduce Neo Scale Models en escala 1/43 y en resina. Esta miniatura concretamente, en color gris oscuro, se trata de una serie limitada a 300 ejemplares que vende la tienda alemana Modelcarworld en exclusiva. Puede encontrarse también burdeos y en verde oscuro. El modelo cuenta con la calidad habitual de fabricación de Neo Scale Models, que ofrece un conjunto muy bien trabajado en su molde así como en su terminación, con los típicos detalles de Neo en piezas cromadas y de fotograbado que tanto gustan a los coleccionistas y que dan tanto realismo.

domingo, marzo 24, 2013

Bristol 404 de Neo Scale Models






La expresión 'Businessman Express' fue acuñada para definir un tipo de automóvil de lujo, de estilo atractivo, preferiblemente del tipo coupé, dotado de un motor potente y deportivo, pero que no perdía las concesiones al confort y a la comodidad. En definitiva, un coche más bien orientados a ejecutivos y personas con alto nivel adquisitivo que se lo podía permitir. Este término que hoy aún sigue empleándose fue el slogan publicitario con que la firma Bristol Aeroplane Company vendía allá por la década de los 50 y su atractivo y estiloso 404, el que los puristas de la marca y aficionados a los clásicos británicos no dudan en definir como "el mejor modelo fabricado por Bristol".

Si el modelo 401 supuso una importante evolución con respecto al primigenio 400, el 404 supuso una nueva vuelta de tuerca con respecto a ése. En este caso Bristol empleó un chasis recortado basado en el del 403, en esencia el del 401 algo reforzado. La línea de su carrocería marcó un nuevo rumbo y resultaba muy atractiva, con el morro muy largo en contraste con una zaga compacta coronada por dos pequeñas aletas. El frontal era también muy llamativo, con grupos ópticos simples y una calandra central casi cuadrada embutida, con la posibilidad de incorporar un tercer faro.

Nada nuevo bajo el capó, el motor seis cilindros en línea que Bristol continuaba fabricando desde que se hizo a finales de la II Guerra Mundial con el diseño y la patente del viejo seis cilindros en línea dos litros del BMW 328, en este caso, una versión con 125 cv de potencia, el máximo que se había conseguido hasta ahora, y que unido al poco peso y rigidez del conjunto se lograban unas más que dignas prestaciones, 170 Km/H con un manejo muy deportivo. Al ser un modelo de chasis recortado, sólo tenía dos asientos y un pequeño espacio detrás para equipaje de mano. El habitáculo estaba muy refinado y seguía el esquema habitual de sus hermanos de gama, cuadro de instrumentos de madera y tapicería de cuero para paneles, asientos y los dos radios del volante. Las versiones que se construyeron sobre el chasis de batalla larga estándar se denominaron 405 y fueron los únicos modelos de Bristol con cuatro puertas, aunque esa es otra historia.

Neo Scale Models es un fabricante muy dado a, por norma general, empezar una serie de miniaturas dedicadas a una marca de coches con dos modelos de la misma. Es el caso de Bristol, puesto que sus primeros modelos dedicados a este marca llegaron juntos. Si hace poco que presenté su elegante 401, aquí llega el precioso 404. Todo lo bueno que dijimos de uno lo podemos decir del otro, con el acicate de que se trata de un automóvil mucho más bonito, por lo menos en mi opinión. 

Bristol 401 de Neo Scale Models






La precisión de la construcción aeronáutica fue aplicada por la empresa Bristol Aeroplane Company a la fabricación de automóviles dando lugar así a una de las firmas más señeras de la industria del motor británica, aunque una perfecta desconocida fuera de su ámbito local. Un año después de la presentación del primer Bristol, el modelo 400, los directivos de la marca ya empezaron a trabajar en hacer crecer su gama de productos y todo con ello con una idea muy clara, desmarcarse poco a poco de la gran semejanza de sus coches con los BMW de preguerra, y es que el Bristol 400 no era más que el chasis del BMW 326 con un motor BMW 328 y una carrocería extraordinariamente parecida a la del BMW 327.

En este caso, los ingenieros de Bristol lanzaron su mirada hacia más allá de Los Alpes. El conjunto chasis-carrocería fue desarrollado bajo los principios de la 'Superleggera' puesto en marcha por la prestigiosa empresa carrocera Touring de Milán, y se basaba en un chasis de tubos pequeños recubierto de paneles, todo en materiales ligeros. El diseño de la carrocería fue obra también de Touring, con forma de lágrima y muy parecida a la del coetáneo Alfa Romeo 6C 2500 'Freccia D´Oro', aunque el desarrollo aerodinámico fue revisado por Bristol en Gran Bretaña. En este sentido se aplicaron técnicas de la división de aviación, sobre todo en lo que al ruido del aire se refiere, dando lugar a un coche con un coeficiente aerodinámico óptimo que incluso varios años después de su fabricación seguía estando adelantado a su tiempo.

Bajo el capó todo se quedó como estaba, y el 401 siguió empleando el motor seis cilindros en línea y dos litros del BMW 328 de preguerra, en esta ocasión entregando 85 cv de potencia, que llegaban a las ruedas gracias a una caja de cambios manual de cuatro velocidades. El interior era muy refinado, con un salpicadero y cuadro de instrumentos de madera noble y los asientos tapizados en cuero. Incluso los dos radios de su gran volante también iban forrados del mismo cuero de los asientos y los paneles interiores. Del 401 derivaron el 402, con una hermosa carrocería cabriolet, y el 403, con un motor más potente capaz de alcanzar los 160 Km/H.

Tal y como he afirmado en el primer párrafo, los automóviles Bristol siempre fueron unos perfectos desconocidos fuera de su Gran Bretaña natal, pero ello no los hace menos interesantes que otros clásicos, de hecho, Bristol es de los pocos fabricantes de la Pérfida Albión que se mantiene en la independencia, con sus principios de fabricación totalmente inalterados y ofreciendo en los expositores de su cuartel general en Kensington Avenue de Londres autos deportivos de la mejor tradición británica. También han sido unos grandes desconocidos para los fabricantes de miniaturas, salvo algunas excepciones patrias. En este caso, la marca que quizás está prestando más atención a los modelos más exóticos de la industria del motor, Neo Scale Models llega a rellenar este vació que hay con los modelos de Bristol y para empezar nos ofrece este precioso 401. Me gusta especialmente la combinación de color elegida, en un elegante gris oscuro con el interior burdeos. Las líneas del molde parecen muy correctas cuando lo comparamos con fotos del auto y el nivel de acabado es el habitual de Neo Scale Models, con muchos detalles en material fotograbado.

domingo, octubre 03, 2010

Bristol 411 SII de Lansdowne Models






Bristol es una de esas marcas que representa a la perfección la quintaesencia del automóvil británico de lujo. Sus modelos nunca han destacado por estar a la última en cuanto a estilo y tecnología, es más el rasgo que más ha definido a la marca siempre ha sido su conservadurismo. Hoy día la marca aún sobrevive y puede presumir de ser, junto con otras como Morgan, cien por cien británica. Tal es el conservadurismo de Bristol que el modelo principal de su gama actual, el Blenheim, sigue usando la misma carrocería que se introdujo en 1982 con el modelo Britannia aunque con ligeros cambios estéticos (faros, llantas, interiores) y un motor V10 similar al del deportivo americano Dodge Viper. 

El modelo que aquí tratamos es el 411, quizás uno de los más exitosos de la firma y que mejor valoración tiene en el mercado del automóvil clásico. El 411 fue presentado en 1969 en el London Motor Show. Siguiendo la máxima que la empresa se aplicaba de cara a su productos, "evolución, no revolución", el 411 era una puesta al día del 408, primer Bristol cuya carrocería apostaba más por las formas clásicas y rectas en detrimento del estilo más deportivo (sólamente estético) que había caracterizado a los 406 y 407. El 411 era la quinta generación Bristol equipada con motor V8 Chrysler. 

La decisión de sustituir el viejo BMW de seis cilindros por la gran mecánica norteamericana vino motivada a raíz de que cada vez los Bristol eran más grandes y necesitaban un motor acorde. A esto hay que añadir que esta fórmula de usar motores americanos en coches europeos estaba dando muy buenos resultados en marcas como Jensen o Facel Vega. Las series 407-410 equipaban una variante de 5,2 litros del V8 Chrysler, pero el 411 incorporó una nueva potente mecánica de 6,3 litros que rendía en torno a 340 cv (Bristol, al igual que Rolls Royce y Bentley nunca revelaba la potencia de sus coches). La caja de cambios automática se manejaba con un selector tradicional colocado en el piso ya que el sistema de botones visto por primera vez en el 408 causaba una gran confusión entre los usuarios europeos. La velocidad máxima del 411 era de 220 Km/H. Los 411 SI y SII tenían como rasgo diferenciador su elegante frontal presidido por dos grandes faros y una gran parrilla rectangular de lamas horizontales con el anagrama de Bristol y dos faros auxiliares encastrados. 

Con una elegante carrocería sedán de dos puertas, un silencioso y gran motor V8 bajo el capó y un interior donde predominaban los materiales nobles, el 411 más que un deportivo era un gran turismo con el que viajar cómodo y rápido por grandes autovías y una alternativa al Bentley Continental T y al Rolls Royce Silver Shadow MPW. 

La representación de modelos Bristol en el mercado actual de las miniaturas ha sido y sigue siendo muy limitada. Por un lado Bizarre recreó algunos de los modelos de competición de la firma mientras que en lo que a coches de calle se refiere ha sido Lansdowne, la división de Brooklin Models dedicada a los autos británicos, quien se está encargando de cubrir ese nicho del mercado. Ya presentamos hace casi un año en el blog el Bristol 400 de Lansdowne y ahora mostramos esta miniatura del 411. Al igual que dije en el post dedicado al Bentley 4,25, hay que destacar ante todo cómo Brooklin Models está evolucionando favorablemente en el detallado de las miniaturas, que como fabricante en metal blanco había sido su gran talón de Aquiles. En este Bristol observamos gran cantidad de detalles realizados con piezas independientes, como las líneas cromadas de los flancos, faros, intermitentes, antena de radio o tiradores de las puertas. También notamos la favorable evolución de la marca en cuanto a detallado en el interior, donde se distingue perfectamente volante, salpicadero en imitación de madera, tapicería burdeos y selector del cambio en cromado. Las llantas se componen de dos piezas, la llanta propiamente dicha y el tapacubos. A todo esto añadimos la gran exactitud de los moldes de la marca, como viene siendo habitual.

sábado, octubre 03, 2009

Bristol 400 de Lansdowne Models









La Bristol Airplane Company se hizo famosa durante la II Guerra Mundial por sus aviones, destacando especialmente el bombardero Blenheim. Al final de la contienda y para asegurar los puestos de trabajo de su factoría, el Gobierno británico recomendó que estudiara la posibilidad de construir automóviles, ya que eran tiempos de paz que no requerían la misma carga de trabajo para fabricar aviones. Los primeros ensayos con un prototipo propio realizados en un aeródromo de la compañía revelaron un coche que acabó destrozado debido a su mala calidad.

Por tanto, la marca reorientó su trabajo y gracias a un directivo de la BMW, empresa alemana que fue sancionada por su activa colaboración con las potencias del eje duranta la guerra, Bristol recibió muchas piezas excedentes de modelos de la casa bávara de los años 30, incluido el excelente motor de seis cilindros en línea del deportivo 328, mecánica que Bristol calcó y construyó bajo licencia en Gran Bretaña.

En 1947 nace el primer coche de Bristol, el 400. Sólo basta con echar una mirada a sus rasgos estilísticos para ver el evidente parecido con los BMW de una década anterior, destacando ante todo la clásica parrilla de doble riñón, el símbolo más característico de los coches BMW. El chasis del Bristol 400 era el del BMW 326, la carrocería se basaba en la del 327 Coupé, aunque modificada, y el motor, como ya hemos dicho antes, era el seis cilindros en línea de 2.0 litros y 80 CV del 328.

Según se recoge en la literatura especializada y en la prensa de la época, los Bristol se ganaron pronto fama de coches de excelente manufactura, y es que su fabricación se regía por los mismos cánones que la de los aviones. Las primeras unidades del 400 se vendieron con un carburador y baja compresión para hacer frente a la escasez de gasolina, más tarde incorporaron tres. No obstante, los Bristol no se consideraron nunca coches deportivos, sino turismos de lujo para viajar muchos kilómetros cómodamente.

Ciertamente la marca británica Bristol no goza de una buena representación de miniaturas en escala 1/43. De hecho, salvo ésta de Lansdowne, disponible en dos variantes de color, sólo la marca hermana de Spark, Bizarre, tiene en su catálogo algunos modelos de competición. Por tanto estamos ante la única miniatura actual de un modelo de calle de Bristol. Como ya he dicho en más de una ocasión, la marca Lansdowne pertence al grupo Brooklin Models y es la división de dicha compañía especializada en autos clásicos británicos, al igual que Rob Eddie se dedica a los clásicos suecos (Volvo y Saab, más que nada). Si bien todos los coleccionistas sabemos que los Brooklin, y por ende los Lansdowne, son miniaturas sencillas pero de líneas y formas de gran perfección, no obstante, en este Bristol, una de sus últimas creaciones, sí se ve una evolución en cuanto al detallado de la carrocería se refiere, además del interior. Así pues vemos que han sido reproducidos en piezas independientes los tiradores de las puertas, la tapa del depósito del combustible o el buge central de la rueda de respuesto. Llama la atención el salpicadero del coche imitando los colores de la madera, muy propio de todo clásico británico, y la tapicería en gris claro para hacer contraste con el color negro de la carrocería. Muy bien realizadas están igualmente las llantas típicas de este coche, que eran las de los BMW pero con el emblema de Bristol sobre el tapacubo en sustitución de la hélice blanquiazul de la marca bávara. En definitiva, se trata de una de las pocas miniaturas de coches Bristol que hay en la actualidad, por lo que todo aquel coleccionista muy interesado en este coche, no tiene otra opción.