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jueves, enero 23, 2025

Skoda Hispano Suiza 25/100 PS 1928 de Autocult







Skoda es una de las marcas de coches más antiguas de la historia datando de 1895 en que inició su actividad como un taller de bicicletas. Mientras que otras firmas de edad similar como pueden ser Peugeot, Opel o Mercedes, más o menos siempre han mantenido una identidad homogénea, los de Mlada Boleslav han vivido diferentes etapas muy bien diferenciadas algunas de ellas influidas por los cambios políticos de su país de origen, la antigua República de Checoslovaquia, hoy día dividida en dos Estados, República Checa y República Eslovaca. 

A ello se une igualmente el concepto o imagen que tienen de la misma los aficionados y apasionados del motor según de la generación que sean, así para unos Skoda no es más que una división del Grupo VW, para otros una marca de los tiempos de la Unión Soviética y ya pocos quedan que la identifiquen con los tiempos de cuando sus fundadores fabricaron su primer coche allá por 1905 y aún se denominaba Laurin & Klement.

En 1914 se produce la fusión entre Laurin & Klement, principal fabricante de automóviles de la República de Checoslovaquia y con sede en Mlada Boleslav, con Skoda Pilsen, una empresa especializada en vehículos industriales y maquinaria, y pese a que los turismos siguieron llamándose Laurin & Klement, unos años más adelante empezarían también a usar el nombre de Skoda.

Precisamente, el primer coche denominado Skoda y que lucía el emblema de la 'flecha alada' tenía unos orígenes muy españoles. En 1918 Skoda obtiene la licencia de la firma española Hispano Suiza para fabricar el formidable motor de aviación V8 T31. Cuando unos años más tarde la empresa se plantea incluir en su catálogo un vehículo de lujo y representación vuelven a recurrir a Hispano Suiza con quien mantenía muy buenas relaciones.

Producir desde cero un automóvil requiere de un gran esfuerzo tanto económico como técnico, es por eso que en Skoda optaron por un camino más sencillo y práctico: adquirir la licencia de un producto ya en vigor que solamente ha de ensamblarse. Dadas las buenas relaciones entre Skoda e Hispano Suiza, la empresa checoslovaca logra en 1925 la licencia para la fabricación en su país del prestigioso modelo H6B de Hispano Suiza, un coche de lujo de más de cinco metros propulsado por un robusto y potente motor de seis cilindros famoso por ser el primer automóvil con servofreno mecánico.

Ese mismo año de 1925 la fábrica de Pilsen de Skoda inicia la fabricación del H6B que denominarían Skoda Hispano Suiza 25/100. En un principio, se recibía desde la planta francesa de Hispano en Bois-Colombes, París, todas las piezas para su ensamblaje, pero el objetivo era poco a poco ir fabricando el auto completo en Checoslovaquia. La producción de los Skoda Hispano Suiza 25/100 en Pilsen se prolongó hasta 1929 y la cifra total de vehículos producidos oscila entre 100 y 50 ejemplares según la fuente. 

Curiosamente, el primer Skoda Hispano Suiza 25/100 que salió de Pilsen fue adquirido para el entonces presidente de la República de Checoslovaquia, Tomasz Garrigue Masaryk, como vehículo oficial y de representación. Los Skoda Hispano Suiza 25/100 eran técnicamente idénticos a sus primos franceses H6B, o sea, su motor de seis cilindros en línea y 6.6 litros erogaba 100 CV de potencia, la cual podía verse elevada en ciertos regímenes de motor hasta los 130 o 140 CV. la velocidad máxima era de 140 Km/H, similar a la de un coche deportivo de sus tiempos. 

Al igual que el resto de Hispano Suiza, Skoda sólo producía el conjunto chasis-motor-transmisión mientras que para la carrocería se recurría a empresas especialistas externas, siendo en el caso de los modelos checoslovacos realizadas por artesanos como Messrs, Brozik o Jech. Los Skoda Hispano Suiza 25/100 lucían sobre sus calandras también la célebre cigüeña en honor del as de la aviación francés George Guynemer, pero en lugar del emblema de las banderas de España y Suiza figuraba la flecha alada de Skoda. Sobre la parrilla del radiador se leían los logos de Skoda e Hispano Suiza.

En referencia al modelo que representa la miniatura de Autocult que es objeto de la entrada del blog he hallado fotos del coche real, aunque las informaciones al respecto son contradictorias. Por un lado, en el blog de mi buen amigo Antonio Barrio figura como carrocería de Brozik, mientras en otras fotos encontradas en la red se refieren al coche como carrocería de Jech, empresa con sede en Praga. Esta misma fuente asegura que el coche era propiedad de Robert Mandelík, director general de la 'Asociación de Refinerías de Azúcar de Checoslovaquia'. 

Todos los coleccionistas mantenemos una serie de normas que rigen la adquisición de nuevas piezas que pueden ser más o menos estrictas pero a fin de cuentas otorgan sentido y coherencia y vehiculan las colecciones. En mi caso, una de esas normas es no incluir coches de marcas de Europa del Este y la antigua URSS. Cuando hace unos meses Autocult presentaba este Skoda Hispano Suiza tuve muy claro que tenía que estar en mi colección, pues si bien Skoda es un fabricante que no incluyo en mi colección, en este caso la cosa cambia, pues al fin y al cabo, lo único que tiene de Skoda es su nombre, por lo demás es todo un Hispano Suiza. 

Igualmente es un modelo que me ha costado mucho conseguir pues en poco tiempo fue declarado fuera de stock, pero como la paciencia es una virtud de los coleccionistas, finalmente tuve suerte y pude hacerme con uno, una suerte de 'Milagro de Navidad', pues fue mi regalo de Reyes Magos de este año.

La miniatura está realizada en resina. Tiene el acabado que habitualmente imprime Autocult a todas sus creaciones, empleando una terminación con profusión de detalles en metal fotograbado. Las formas, proporciones y medidas parecen correctas. Y lo más importante, como coleccionista español y apasionado de la marca Hispano Suiza, es una alegría por fin tener una excelente miniatura de un Hispano checoslovaco.

sábado, julio 17, 2021

Hispano Suiza H6C Transformable Torpedo Hibbard & Darrin 1928 de Matrix Scale Models








El cinturón industrial aledaño a París fue desde principios del siglo XX el lugar elegido por grandes firmas especializadas en la construcción de carrocerías de automóviles como base de operaciones. Henri Chapron, Figoni & Falaschi, Vanvooren, Saoutchik, Binder, Kellner, Franay, Labourdette o Letourner & Marchand son algunos ejemplos de ello. En el año 1924 se une a este elenco una nueva compañía fundada por dos estadounidenses expatriados, Thomas Hibbard y Howard 'Dutch' Darrin, que se establecieron con la razón social y comercial Hibbard & Darrin.

Ese mismo año de 1924 en el que la firma carrocera Hibbard & Darrin inicia su actividad, la marca española de automóviles de lujo Hispano Suiza presentaba su nuevo modelo H6C. Denominado internamente T56 -sus antecesores, los H6B, fueron los T46-, la nueva familia H6C puso el broche de oro la estirpe de los grandes Hispano Suiza de seis cilindros iniciada con los H6A y continuada con los exitosos H6B. El motor en su última evolución ya cubicaba 8.0 litros de cilindrada y lograba potencias entre los 160 y 200 CV según el modelo y su preparación. La producción de los H6C se llevó a cabo en la planta parisina de Bois-Colombes pues la firma española ya había fijado el país galo como su sede oficial tras los numerosos periodos de inestabilidad que se vivían en España y que conforme avanzaban los años la situación iba a peor. 

Como era habitual en aquellos años en todos los fabricantes de automóviles de lujo, Hispano Suiza entregada el H6C como un conjunto chasis, motor y transmisión. Una vez que el propietario tenía clara qué carrocería quería para su automóvil, la marca enviaba el chasis al artesano de turno para que culminase el trabajo. En esta ocasión nos centramos en uno de los más famosos Hispano carrozados por Hibbard & Darrin.

Se trata del número chasis 12036 al que la firma francomericana vistió con su diseño denominado Transformable Torpedo, un descapotable de cuatro puertas cuya capota de lona tiene la peculiaridad de ser ajustable para conformar un bonito efecto rígido y rellenando el hueco entre las ventanas trapezoidales. Este mismo diseño fue adaptado por Hibbard & Darrin a otros coches, como es el caso del Rolls Royce realizado para la actriz Marlene Dietrich.

El Transformable Torpedo Hibbard & Darrin fue enviado nada más ser terminado en los talleres de París al empresario estadounidense Clarke D Pease, distribuidor oficial de la marca en su país, por lo que este automóvil parece ser uno de los pocos H6C vendidos directamente en los Estados Unidos. Su primer propietario fue uno de los hermanos Chopitea, de una rica familia peruana del sector azucarero afincada en Norteamérica. El Hispano compartiría garaje con un Duesenberg J y un Packard Twelve. Los siguientes dueños del Transformable Torpedo fueron el señor Marais y Mirant Eknayan, un prominente comerciante de diamantes de origen armenio y apasionado coleccionista de vehículos. En esos años la carrocería recibe algunas actualizaciones estéticas, como guardabarros integrales de tipo pontón y una reforma de la trasera con la adición del maletero en línea descendente, cobrando el coche un nuevo aspecto en boga con el tan de moda estilo art decó de los años 30. El célebre coleccionista californiano Arturo Keller también fue propietario del Hibbard & Darrin. Su actual dueño lo adquirió en 2013.

Sus elegantes y sensuales líneas se ven realzadas por la sutil combinación bicolor beige, que crea un muy bonito contraste con la capota marrón oscura casi negra. Ese mis contraste se produce en el interior entre la tapicería de color crema, las molduras de madera de las puertas y las alfombras en tono chocolate. En 2019, el coche fue subastado por RM Sothebys en Phoenix, Arizona.

Siempre decimos que cada vez que un Hispano Suiza se incorpora a la colección de 'El Kekomóvil' es una especie de fiesta. Y en esta ocasión es más festivo aún, pues con esta adquisición completo todas las referencias de Hispano Suiza realizadas hasta el día de hoy por el fabricante de miniaturas de Países Bajos Matrix Scale Models. Añado también que este modelo es un regalo de mi mujer por el reciente bautizo de nuestra hija. Como viene siendo habitual en todos los trabajos de Matrix, no sólo estamos ante una miniatura de matrícula de honor, si no que este tipo de coches destacan de forma especial cuando son realizados en resina y se reproducen con minuciosidad los muchos detalles que tienen. Las formas y proporciones parecen correctas si comparamos con fotos del modelo real. Muchas veces es complicado poder transmitir a otros coleccionistas en imágenes la calidad de una miniatura pues son muchos los condicionantes que determinan el resultado final de una foto. Modestamente creemos que con el reportaje fotográfico al H6C de Matrix hemos logrado el efecto deseado, no obstante, serán los lectores los que deberán confirmarlo. Por último, añadir que esta miniatura cuenta con una satisfacción más, haberla encontrado rebajada de precio en una conocida tienda online alemana. ¿Se puede pedir algo más? En este caso, nos damos por más que satisfechos.

sábado, marzo 27, 2021

Hispano Suiza K6 Cabriolet Brandone de Matrix Scale Models











Hispano Suiza presentaría en 1934 su colosal modelo T68 o J12, que destacó por su sofisticado e imponente motor de doce cilindros en V obra del ingeniero Marc Birkigt y derivado directamente de la división aeronáutica de la compañía. Para aquellos automovilistas fieles a la firma española a los que el nuevo J12 "les iba demasiado grande", Hispano ofreció un nuevo modelo más compacto y menos estratosférico, el K6, que también vería la luz ese mismo año de 1934. Los motores de seis cilindros eran una auténtica institución en Hispano Suiza gracias a la saga de los H6, y si bien el J12 era el sucesor de éstos, el nuevo K6 venía a ser el continuador y valedor de los Hispano de seis cilindros. 

Casi una década antes, Hispano Suiza había sorprendido al mundo entero con sus modelos H6, altamente innovadores en el aspecto técnico, además de muy refinados y con prestaciones sobresalientes. Con el K6, la industrial con sede en Barcelona pero que ya concentraba el principal grueso de su actividad en la delegación francesa de Bois-Colombes, fue mucho más conservadora y continuísta. Seguía siendo un producto de primera categoría y con una calidad fuera de toda duda, pero sin el carácter innovador de los H6 o el nuevo J12.

Con todo, nuevo K6, en el apartado mecánico derivaba directamente del J12, pues su motor de seis cilindros tomaba como punto de partida la mitad del bloque del propulsor V12. Cubicaba 5.2 litros y erogaba 120 CV de potencia, más que suficientes para poder alcanzar velocidades máximas de en torno a los 140 Km/H. Presentado en el Salón del Automóvil de París de 1934, el K6 ocuparía el hueco dejado por los H6 y HS26 Junior. Todos los chasis K6 fueron construidos en la factoría de Bois-Colombes, pero el desarrollo de los mismos se llevó a cabo en La Sagrera, Barcelona. En torno a 204 unidades de este coche se fabricaron entre 1934 y 1939, en dos longitudes de chasis y con carrocerías de los más afamados especialistas, como pueden ser Henri Chapron o Franay, de hecho, si atendemos a la cuarta fotografía empezando desde el final de las que ilustran la entrada, podemos ver dichos ejemplares juntos.

Si bien la mayoría de los más reputados carroceros franceses de su tiempo tenían sus talleres en el cinturón industria suburbano de París, el caso que nos ocupa es distinto, pues el atelier de Etienne Brandone se encontraba en Cannes, en plena Costa Azul. El ejemplar que protagoniza la entrada que nos ocupa es el número de chasis 16035. El conjunto chasis-motor-transmisión fue enviado desde Bois-Colombes a Cannes en 1935. Los diseños de Etienne Brandone siempre fueron elegantes, bien proporcionados y dotados de una sutil sofisticación. Todos estos atributos pueden ser percibidos en el imponente Cabriolet construido sobre chasis de Hispano Suiza K6, que parece un automóvil especialmente concebido para lucirse en todo su esplendor en ese rincón del Mediterráneo cargado de clase y glamour con localizaciones como la propia Cannes, Niza, Montecarlo, Antibes o San Remo. Sobre su sobria pintura de color negro destacan unos ornamentos cromados que en absoluto recargan el conjunto. El interior tapizado en color whisky con maderas de tonalidades claras que adornan el interior de las puertas y el salpicadero, causa un precioso contraste que resalta su noble aspecto.

Matriculado por primera vez el 29 de junio de 1935 con la placa 6542 BA4 en el departamento de los Alpes Marítimos, su primer propietario sería el señor Copley-May con domicilio en la avenida de La Corniche, Niza. El 27 de marzo de 1936 participaría en el Concurso de Elegancia de Cannes. En mayo de 1922 es adquirido por la empresa MASE con sede en Lyon y en octubre de 1955 es adquirido por madame Pierre de Villeurbanne. Jim Bickero, de Chicago, lo adquiere en 1964 y lo restaura. Desde entonces ha formado parte de la Blackhawk Collection y del Museo de Peter Mullin, participando en el Concurso de Elegancia de Peeble Beach de 1986, 1991 y 1999, ganando diversos premios. En este tiempo cambia varias veces de color e incluso de configuración a Cabriolet de cuatro asientos.

Ya en manos del matrimonio Sam y Emily Mann, estos reputados coleccionistas encargan al historiador del automóvil André Vaucourt una exhaustiva investigación de cara a una restauración definitiva que devuelva al 16035 al mismo aspecto que tenía cuando le fue entregado al señor Copley-May. La última vez que se mostró en el Peeble Beach fue galardonado como el 'Best of Show'. En 2013 participó en el Rally Hispano Suiza celebrado en Arizona y en 2015 RM Sothebys Restorarions llevó a cabo la reconstrucción completa del motor. En 2013, el K6 Cabriolet Brandone fue subastado por Sothebys en Monterey bajando el martillo en unos nada despreciables 2.255.000 dólares. Toda la información sobre propietarios y vida comercial del vehículo ha sido extraída de la web de RM Sothebys.

Todas las miniaturas de Matrix Scale Models son tiradas limitadas y tienen el problema que suelen desparecer del mercado rápido. Es lo que me ocurrió en su día con este modelo. Recientemente tuve la suerte de encontrarlo en una tienda online belga, Art-Toys, y encima con un pequeño descuento, por lo que no me lo pensé pues ya era cuestión de tenerlo de una vez o quedarme para siempre sin él a expensas de que algún coleccionista quisiera deshacerse de él. Tuve el problema de que mi unidad llegó sin la cigüeña de metal fotograbado del radiador, pero tanto desde la propia tienda donde lo compré como desde el propio equipo de Matrix Scale Models liderado por Mark Asbreuk, la cigüeña me fue repuesta y convenientemente colocada, lo que deja muy claro las empresas serias y que cuidan a sus clientes en el mercado de coleccionistas frente a otros vendedores y fabricantes que se lavan las manos o ni siquiera responden.

Matrix Scale Models, que cuenta con una preciosa selección de Hispano Suiza en su catálogo y de la que tengo ya cinco referencias en mi colección, presenta una espectacular réplica realizada en resina, como es habitual, de un Hispano Suiza especialmente bonito como es el K6 Cabriolet Brandone, un modelo único en el sentido estricto de la palabra. El modelo tiene un molde correcto en formas y proporciones y cuenta con un acabado de lo más preciso y cuidado, con muchas piezas independientes realizadas en metal fotograbado que otorgan todo el realismo, e incluso moqueta de verdad en el interior. Una pieza magnífica que demuestra el por qué es casi imposible de encontrar en el mercado actual y que un coleccionista de Hispano Suiza como un servidor no podía permitirse dejar escapar.

viernes, enero 29, 2021

Hispano Suiza J12 Cabriolet Vanvooren 1934 de Esval Models
















Dos fueron los motivos por los que Vanvooren Carroserie adquirió un estatus de cuasi oficialidad con Hispano Suiza, lo que le llevó a la mercantil a carrozar casi el 20 por ciento de la producción de la firma española en la década de 1930, especialmente modelos H6C, K6 y J12 fabricados en la factoría francesa. Precisamente, uno de ellos fue la cercanía entre la fábrica Hispano de Bois-Colombes, pues distaba apenas unos cientos de metros de las instalaciones de Vanvooren en Courbevoi. No obstante, la calidad del producto que ofrecía la firma carrocera, su excelente acople con los refinados chasis de Hispano y la singular y equilibrada belleza del resultado final fueron determinantes de cara a que los Hispano Suiza con carrocería Vanvooren tuvieran en conjunto la consideración de un producto unitario y oficial. 

En el caso concreto del modelo T68 o J12 de Hispano Suiza, Vanvooren realizó un número considerable de las carrocerías de los 120 ejemplares que se fabricaron entre 1931 y 1938, precisamente por lo expuesto unas líneas más arriba. Como ya hemos reseñado en ocasiones anteriores, el J12 fue el último automóvil fabricado por Hispano Suiza, pues tras la IIGuerra Mundial la firma se centró en la construcción aeronáutica hasta la paulatina desaparición de sus dos filiales, la española, sobre cuyas cenizas se erigiría la nueva empresa pública Enasa dedicada a la construcción de vehículos industriales, y la francesa, fue nacionalizada por el Estado Galo. 

El J12 se cuenta entre los automóviles más avanzados, refinados y exclusivos de su tiempo, también entre los más potentes. De este coche destaca sobre todo su poderoso motor V12 diseñado por el ingeniero Marc Birkigt, derivado directamente de la aviación. Con 9.4 litros de cilindrada ofrecía 220 CV de potencia. A partir de 1935 se ofreció la evolución denominada J12 Bis, donde la mecánica creció hasta los 11 litros. La revista ‘The Autocar’ puso a prueba un J12 en el circuito de Brooklands logrando una velocidad máxima de 175 Km/H, algo realmente rompedor para un automóvil de su tamaño. 

Poca información hemos hallado del automóvil que protagoniza esta entrada. Se trata del número de chasis 14502 equipado con el motor 321031. Es de los pocos ejemplares J12 en emplear el chasis de batalla corta. La fabricación del conjunto chasis-motor data de 1933 y un año después, en 1934, salió de los talleres de Vanvooren con una elegante y equilibrada carrocería Cabriolet pintada en una exhuberante combinación de color naranja sobre beige, con el interior en cuero beige. No hemos averiguado nada sobre su historia más allá de que fue propiedad del célebre coleccionista Robert M Lee, de Reno, Nevada, EEUU, cuya colección pertenece hoy día a su hija Anne Brockington Lee. Sí que es cierto que se pueden ver muchas fotos del mismo en la red, pues en el Peeble Beach 2013 formó parte de una exposición monográfica dedicada al carnicero Vanvooren, aunque no recibió ningún premio por ello. 

Esta miniatura es la segunda referencia de Hispano Suiza realizada por el fabricante norteamericano Esval Models y al igual que la primera se trata de un modelo J12, aunque en esta ocasión carrozado por Vanvooren. Está realizado en resina y destaca por su excelente y cuidada terminación, como viene siendo habitual en las miniaturas de Esval. Las formas y proporciones parecen correctas, la aplicación de la pintura es exquisita y el nivel de detalles es muy alto, con muchas piezas independientes hechas de metal fotograbado. También el interior está cuidado al máximo. Esval ofrece esta miniatura con dos terminaciones, con la capota puesta y quitada, siendo esta opción la que se reseña en esta entrada.

Reiterando que no he encontrado mucha información acerca de este coche concreto, me gustaría agradecer a mi amigo Antonio Barrio, dibujante y gran estudioso y conocedor de Hispano Suiza, algunos datos sobre el mencionado vehículo que han servido de gran ayuda para tirar del hilo y descubrir algo más.

domingo, enero 27, 2019

Hispano Suiza H6B Million-Guiet Dual-Cowl Phaeton de Matrix Scale Models








Todo el mundo esperaba con impaciencia conocer el nuevo modelo de la firma española Hispano Suiza en el bullicioso Salón del Automóvil de París de 1919, el primero tras el fin de la Gran Guerra. No era para menos, y es que Hispano Suiza realizó una importante contribución a la contienda, especialmente al bando aliado motorizando los aviones caza SPAD como el del as francés George Guynemer, el gran héroe de la aviación de la I Guerra Mundial.

Denominado H6, el nuevo coche de Hispano Suiza era toda una declaración de intenciones. Marc Birkigt, uno de los fundadores de la marca, máximo responsable técnico de la misma y quien lideraba su división francesa era el artífice de una máquina sin precedentes. La calidad de su chasis de acero prensado y un motor potente y fiable hacían del H6 uno de los automóviles más peculiares de su tiempo: aparte de un auto de lujo y representación podía usarse perfectamente como coche de carreras y competición. Su ingenioso e innovador sistema de servoasistencia en la frenada en las cuatro ruedas fue adoptado incluso por su gran rival, Rolls Royce.

El motor era un seis cilindros en línea desarrollado a partir de las unidades que Marc Birkigt había empleado en la división aeronáutica. Tenía 6.6 litros de cilindrada y 140 CV de potencia que lo hacían capaz de circular en carreteras en buen estado a 140 Km/H, siendo los coches más rápidos de su tiempo. 

Los ejemplares fabricados a partir de 1922 se denominarían H6B. Otros derivados fueron el H6C, de 1924 y el Boulogne con motor 8.0 litros. La gran mayoría de los H6 fueron fabricados en la fábrica francesa de Bois-Colombes, aunque las primeras unidades salieron del complejo industrial de La Sagrera en Barcelona. Skoda en la República Checa también fabricó 100 H6 bajo licencia.

Hispano Suiza sólo fabricaba del H6 el chasis, la transmisión y el motor, mientras que la carrocería era el propietario del coche quien la encargaba a su gusto. Hubo muchos carroceros que realizaron preciosas creaciones sobre chasis Hispano Suiza, entre ellos la firma francesa Million-Guiet, autora del automóvil del que es objeto esta entrada.

Million-Guiet fue una empresa fundada a principios del siglo XX en Francia, concretamente Levallois-Perret. Se hizo muy popular por su trabajo con el aluminio, además de la adopción de las carrocerías tipo Weymann y las patentes de Jean Antoine Augustine de Vizcaya. Tras la II Guerra Mundial el mercado de los carrozados especiales menguó de manera considerable, y el destino de muchas de estas empresas fue dispar. En el caso de Million-Guiet, diversificó su negocio a la producción de carrocerías y componentes para autobuses.

Algunas de las más bonitas creaciones sobre chasis Hispano Suiza fueron obra de Million Guiet, como es el caso del coche que nos ocupa. Pintado en un elegante y sutil azul claro con algunos detalles en azul más oscuro, este Dual-Cowl Phaeton -faetón de doble parabrisas-, fue vendido en 1924 a la actriz a Norma Talmadge, una popular estrella del cine americano de los años 20, cuñada del también actor Buster Keaton, el gran icono del cine mudo. A día de hoy este coche forma parte de la colección privada del Museo Lowmann de La Haya Holanda.

La firma holandesa Matrix Scale Models cuenta en su catálogo con una serie dedicada a los coches del Museo Lowmann y una de sus últimas creaciones es el popular Hispano Suiza Million-Guite de Norma Talmadge. Realizado en resina, de entre todos los modelos de esta firma que guardo en mi colección me resulta una de sus reproducciones más cuidadas y mejor realizadas, con muchas piezas independientes realizadas en metal fotograbado que le otorgan un gran realismo. Es sí, es una miniatura no apta para esos coleccionistas que gustan de "jugar" con sus piezas, siendo su destino ideal o preservarse en un caja original o colocarla en la vitrina y disfrutar de ella con un cristal de por medio. Una miniatura de matrícula de honor ideal para coleccionistas españoles y con la que Matrix Scale Models sigue marcando la diferencia con sus competidores.

domingo, diciembre 16, 2018

Hispano Suiza H6B Park Ward Coupé 1927 de Matrix Scale Models








El Salón del Automóvil de París de 1919 fue un evento muy especial. Era el primero que se celebraba tras finalizar un año antes las I Guerra Mundial y en el mismo se respiraba el optimismo de dejar atrás los oscuros tiempos de la contienda y afrontar con nuevas ganas los "locos años 20" que estaban por llegar. Entre las novedades más importantes del Salón figuraba la presentación del nuevo modelo de la firma española Hispano Suiza.

Denominado H6, se trataba de un automóvil técnicamente muy avanzado a su tiempo, superior a todo lo que había en ese momento. Llamó especialmente la atención su novedoso y sofisticado sistema de servoasistencia en los frenos de las cuatro ruedas, siendo el primer coche de la historia en montar esta tecnología. De hecho, el propio Henry Royce pagó la patente del servofreno Hispano Suiza para sus coches. Eso sólo para ver la dimensión del ingenio.

El H6 montaba un formidable motor de seis cilindros en línea y 6.6 litros de cilindrada derivado directamente de la división aeronáutica de Hispano Suiza obra del ingeniero y cofundador de la marca Marc Birkigt. Esta mecánica erogaba 135 CV de potencia y permitía alcanzar hasta 140 Km/H El Rey Alfonso XIII de España, uno de los grandes incondicionales de la marca estuvo entre los primeros clientes en poseer un H6. El monarca Borbón destacó de él su excelente maniobrabilidad para ser un coche de altas prestaciones. Precisamente logró una victoria con un H6 en la carrera Subida a la Cuesta de las Perdices, en Madrid.

Fue en los H6 cuando Hispano Suiza comenzó a usar el emblema de la cigüeña voladora sobre el radiador, en recuerdo del escuadrón que lideraba el as francés de la aviación George Guynemer. Los H6 se fabricaban en la factoría francesa de Bois Colombes, en el extrarradio de París, y más tarde se produjeron bajo licencia en la planta de Skoda en Checoslovaquia. Desde 1922, todos los H6 serían conocidos como H6B. Al igual que la mayoría de los grandes fabricantes de su tiempo, Hispano Suiza sólo vendía el conjunto chasis-motor-transmisión y cada propietario se encargaba de elegir un especialista al que encargaba una carrocería a su gusto. Muchos de estos artesanos solían ya ofrecer diseños específicos para cada coche.

Nos detenemos específicamente en un coche concreto, el número de chasis 11608. Fue expuesto por primera vez en el Olympia Show de Londres en 1926 con una carrocería coupé de Hooper y su primer propietario fue el capitán de corbeta Montague Graham White. En 1937 es enviado de nuevo a Hooper para una serie de modificaciones menores, entre ellas un visor para el sol. 

El libro 'The Golden Age of Motoring 1900-1940' de Roy Bacon recoge todos los premios y reconocimientos que este coche recibió: El Gran Premio de Montecarlo de 1927 y su Copa de Plata; el Gran Premio de Cannes del mismo año y la Copa Perrier; La Copa Bainbridge en Bounemouth 1928; El Gran Premio en Le Touquet y el mejor coche del evento en ese mismo año; el Primer Premio en Southport; el Trofeo Edlin en Brighton 1929; y de nuevo el Gran Premio de Cannes y Copa de Plata de 1930.

El coche actualmente luce una elegante carrocería coupé obra de Park Ward. No he encontrado información sobre el por qué del cambio de carrocería. Dicha carrocería, numerada por su fabricante como 3253, proviene de un Bentley 6.5 Litres. En su interior destacan los asientos tapizados en cuero verde, el techo corredizo y el cuadro de instrumentos de marfil.

'El Kekomóvil' dedica la que será la última entrada de este año al Hispano Suiza H6B con carrocería Park Ward que hace unos meses lanzó la marca holandesa Matrix Scale Models. Una vez más, la firma del empresario Jaap Van Dick sorprende con una pieza sobresaliente en todos los sentidos, con el buen gusto y el mimo que este fabricante de modelos a escala pone en todos los trabajos que realiza. Fabricado en resina, el Hispano es correcto en formas y proporciones y cuenta con un nivel de detalle rico y perfeccionista, con un acabado al que las piezas independientes y los fotograbados le otorgan un gran realismo. Se trata de la séptima referencia Hispano Suiza de Matrix y esperamos que sigan llegando más, incluso sin perder la esperanza de poder tener alguna vez algún Hispano Suiza de los fabricados en España. 'El Kekomóvil' quiere desear a todos sus lectores unas muy felices y fiestas y un próspero año nuevo en el que todos los sueños, anhelos y proyectos se hagan realidad. ¡Muchas Felicidades! ¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!