sábado, octubre 07, 2017

Hispano Suiza K6 Break de Chasse Franay 1937 de Matrix Scale Models






El K6 junto a otro excepcional 'woodie' europeo, el Rolls Royce Phantom I 'Shooting Break', miniatura de GLM.

Y en esta foto, junto a otro Hispano Suiza K6 de Matrix, en este caso el 'Coach Mouette' de Chapron.

Los primeros autos con carrocería familiar que se conocen fueron construidos en parte en madera por pura cuestión de economía, ya que fabricar un automóvil con carrocerías tan grandes todo de metal resultaba muy costoso cuando precisamente su público debía ser gente modesta que necesitaba el coche para ganarse la vida o bien para poder transportar a toda su familia. Sin embargo los 'woodies' terminaron haciéndose muy populares entre la gente más pudiente, que no dudaba en adquirir uno de estos para ir a la finca, al club de campo, a cazar o a pescar.

Estos coches gozaban de gran popularidad y demanda entre el público americano, mientras que en Europa se los consideraba 'snob'. El empresario francés Maurice Solvay debía de ser una de esas excepciones y en 1948, 11 años después de haber comprado un flamante Hispano Suiza K6 con carrocería Cabriolet Limousine, lo envió al especialista Franay para transformarlo en un 'Break de Chasse' o 'Shooting Break' -literalmente, un familiar de caza'.

Monsieur Solvay tenía muy claro el por qué encomendó la transformación de su coche a Franay, el carrocero francés, un especialista en autos de gran lujo, ya había realizado alguna transformación de este tipo sobre otros chasis, aunque nunca sobre un Hispano Suiza, de hecho, el modelo en cuestión, el número de chasis 15121, es el único Hispano Suiza con este tipo de carrozado. El resultado fue un auto realmente excepcional y de él llamó especialmente la atención cómo Franay apenas usó piezas cromadas, algo que era muy habitual en su forma de trabajar.

El K6 Break de Chasse, equipado al igual que todos los K6 de la división francesa de Hispano Suiza con un motor de seis cilindros y 5.2 litros, cambió muchas veces de propietario hasta que a principios de los 80 fue restaurado por un especialista de París. En 2002 fue adquirido por el prestigioso coleccionista americano Peter Mullin, que lo incluyó en su fabuloso museo-colección de coches del periodo 'Art Decó' francés.

Cuenta la leyenda que a la hora de su restauración, se necesitaban, tal y como venía el coche de origen, ocho búfalos de agua para la piel de su tapicería y guarnecidos. De este modo el restaurador tuvo que desplazarse a Pakistán, comprar ocho búfalos de agua pero a la vez sacrificarlos, despiezarlos y extraerles la piel en dicho país, pues la exportación de este tipo de animales está prohibida. Una anécdota curiosa y hoy día "políticamente incorrecta" pero a la altura de un auto tan maravilloso y excepcional.

La miniatura que hoy presento está fabricada por Matrix Scale Models, fabricante holandés especializado en modelos a escala de autos de lujo y exóticos. Realizado en resina, la miniatura cuenta con el habitual acabado de Matrix, muy trabajado y con mucha calidad, donde destacan los ornamentos realizados en piezas independientes de fotograbado. A destacar especialmente lo bien reproducidas que están las piezas en imitación de madera. El único pero que tiene esta miniatura es que la gente de Matrix no ha andado muy fina con el escalímetro y el coche, aunque muy bien proporcionado en formas, es un poco más grande de lo que debía ser un escala 1/43. He pedido vía email una explicación a Matrix, pues normalmente son gente muy precisa y escrupulosa en su trabajo, pero a día de hoy no han contestado. Con todo, este tipo de coches, con sus grandes volúmenes, tampoco es que vengan a acusar mucho la imprecisión de su escala y, sobre todo, se trata de un Hispano Suiza, motivo suficiente para cualquier coleccionista español apasionado de nuestra gran marca para adquirirlo. Y, ante todo, es una pieza de las de matrícula de honor y que en hace lucir cualquier vitrina que se precie.

1 comentario:

Mariano dijo...

muy linda pieza, no conocia a este fsbricante. Saludos!