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viernes, marzo 31, 2023

Lincoln Capri Convertible 1955 de GLM









Lincoln introdujo la denominación Capri para la versión coupé hardtop del Cosmopolitan de 1948, pero ya en 1952 el Capri adquirió entidad como modelo independiente. Por tanto, fue en Lincoln donde por primera vez un coche de la Ford Motor Company empleó la denominación de la bella isla del Mediterráneo, situada concretamente en el Mar Tirreno, al sur del Golfo de Nápoles. 

En 1955, el Lincoln Capri incluía más novedades de las que se podían intuir. Si bien su carrocería era una actualización de la introducida tres años antes, en 1952, en el plano técnico y mecánico los cambios eran bien importantes. El motor V8 Y-Block vio incrementado su cubicaje de los 5.2 litros -317 ci- a los 5.6 -341 ci-. Dicho incremento, un nuevo árbol de levas y el aumento de compresión elevó la potencia un 10 por ciento con respecto al modelo del año anterior 1954, entregando ahora 225 CV.

Por primera vez, Lincoln introdujo su nuevo caja de cambios automática denominada Turbo-Drive en sustitución de la Hydra-Matic adquirida a GM. Tenía convertidor de par y tres engranajes planetarios, y permitía mucha potencia desde baja velocidad, por lo que el Lincoln Capri de 1955 aceleraba de 0 a 60 MpH en 12 segundos. La nueva caja de cambios era muy similar a la Ford/Merc-O-Matic de Ford y Mercury. 

En lo que al diseño exterior se refiere, la calandra frontal de barras horizontales era de nuevo cuño. Los faros delantero lucían un aspecto encapsulado muy propio de la época y la parte trasera con los guardabarros echados hacia atrás y la línea de cintura descendente le otorgaban un aspecto muy moderno y futurista. La batalla de 123 pulgadas se mantenía con respecto al año anterior, al igual que la suspensión delantera independiente que tantas satisfacciones dio a los Lincoln que ganaron la Carrera Panamericana. 

1955 fue un excelente año de ventas para la industria americana del motor, pero Lincoln no capitalizó bien todas las innovaciones de sus coches y sus ventas cayeron un 26 por ciento respecto a 1954, con 27.222 unidades. Solo 1.487 Lincoln Capri de 1955 fueron fabricados con carrocería Convertible. Con un precio de 4.072 dólares de la época, era el coche más costoso fabricado por Ford Motor Company ese año. El Lincoln Capri se ensambló en las factorías de Detroit, Wayne -Michigan-, Maywood -California- y St Louis -Missouri-.

El fabricante de miniaturas GLM sorprendió hace poco con esta bella reproducción del precioso y elegante Lincoln Capri de 1955 con carrocería Convertible, la cual está disponible en tres combinaciones de color, bien con capota puesta o recogida. En mi caso he optado por esta versión en rojo que es la única que luce la típica rueda de repuesta al estilo 'Continental Kit'. Como es habitual en GLM, el modelo está realizado en resina. Tiene una terminación muy cuidada y esmerada, con formas y proporciones parece que correctas. El único fallo que se le puede achacar es la línea ornamental que recorre los flancos que no está realizada en una pieza independiente de metal fotograbado, sino modelada sobre la carrocería y pintada en plateado, algo a mi juicio inconcebible cuando hablamos de miniaturas del rango en que suele moverse GLM. Ante esta misma crítica vertida por un usuario en la red social Facebook, en GLM respondieron que han optado por esta medida debido a las quejas de usuarios de que las piezas de fotograbados de modelos antiguos de GLM tienden a despegarse. No obstante, en ese mismo mensaje aseguran estar trabajando en una alternativa para próximas realizaciones. Con todo, es un modelo adorable y una compra más que recomendada. 

domingo, agosto 15, 2021

Lincoln Continental MK III 1971 de GiM









Sin ningún lugar a dudas, el Continental es el modelo más representativo y popular de la firma estadounidense Lincoln, la división de automóviles de lujo de la Ford Motor Company. La primera generación del Continental vio la luz en 1941 pero su trayectoria se vio discontinuada al igual que la mayoría de los coches americanos de su tiempo debido a la entrada de los EEUU en la II Guerra Mundial. La segunda generación es posiblemente el modelo más ambicioso de la estirpe, tanto que incluso se prescindió de la denominación Lincoln para llamarse simplemente Continental MK II con el objetivo de competir con más fuerza con Cadillac e Imperial. Sin embargo, este automóvil no obtuvo el éxito esperado y el concepto primigenio del Continental, el del vehículo personal coupé de lujo, independiente y diferenciado del resto de la gama, fue abandonando por Lincoln, empleándose la denominación para las versiones más lujosas de la gama 1958, y a partir de 1961 para la nueva generación berlinas de la marca. A mitad de la década de los 60, con Lee Iacocca como vicepresidente de Ford, se decidió dar una nueva oportunidad al concepto Continental primigenio.

En septiembre de 1965, Iacocca sugirió al entonces vicepresidente de diseño de Ford, Gene Bordinant, colocar una calandra tipo Rolls Royce sobre el Thunderbird vigente. Justo unos meses más tarde, en marzo de 1966, Rolls Royce lanzaba al mercado su Corniche Coupé adelantándose a la idea de coche que rondaba en los planes de Ford. El nuevo Continental Mark III, denominado así para dejar bien claro que se trataba del sucesor espiritual de los MK I y II -pese a que en 1958 ya se vendió un Continental MK III- basado en la misma plataforma que los Continental berlina de 1961-1969 y de los Thunderbird de cuatro puertas de la quinta generación, todo ello para abaratar al máximo posible los costes de producción. Su principal competidor fue el Cadillac Eldorado con tracción delantera, que compartía a su vez plataforma con los Oldsmobile Toronado y Buick Riviera.

Las primeras unidades llegarían al mercado en abril de 1968 y de hecho son las más raras y menos comunes, pues todavía el techo de vinilo era una opción. Los MK III sin techo de vinilo se cuentan entre los más raros. Las ventas del Thunderbird se estaban resintiendo, pero el MK III fue un éxito comercial inmediato, pues pese a que se vendía como un vehículo de alta gama, sus costes de desarrollo eran muy contenidos al compartir muchos componentes con otros vehículos de la Ford, y ello se tradujo en muy buenos resultados económicos. Sólo estaba disponible con una opción mecánica, el V8 385 de 7.5 litros -460 pulgadas cúbicas- y 300 CV de potencia, aparejado a una caja de cambios automática C6 de tres velocidades. 

Los MK III incluían un equipamiento de lo más completo: dirección asistida, elevalunas eléctrico, faros delanteros ocultos y asientos delanteros ajustables eléctricamente de modo independiente pese a ser de banco única. El salpicadero, cuadro de instrumentos y paneles de las puertas lucían inserciones de imitación de madera, bien roble inglés o palisandro de las Indias Orientales. El reloj era de la marca Cartier y la tapicería de serie de vinilo con inserciones en textil, siendo opcional la de cuero. Como se ha dicho más arriba, el techo de vinilo de sarga de caballería era opcional al principio, pero fue de serie desde 1969. Los ejemplares sin techo de vinilo son raros, pues era una opción muy demandada debido a que el techo del MK III era una pieza independiente de la carrocería, con lo que el techo de vinilo disimulaba muy bien la soldadura de unión. Eran opcionales también el diferencial antideslizamiento Sure Track, el ABS y el control de velocidad de crucero. Los faros contaban con un sistema regulado automáticamente para bajar la intensidad y no molestar a los otros conductores. 

En 1970 se introducen unos nuevos neumáticos radiales Michelin en exclusiva para el MK III, la primera vez que el fabricante francés suministraba a un vehículo americano. Ese mismo año, la revista Motor Trend puso al MK III cara a cara con el Eldorado de Cadillac en una prueba comparativa y el modelo de Ford venció al de GM por la mínimo. A partir de este año dicha publicación instauró una suerte de competición por ver quién era 'The King of the Hill' entre ambos vehículos. 

1971 fue el último año del MK III, coincidiendo con el Golden Anniversary de Lincoln. La potencia del motor subió hasta los 365 CV. En 1972 el MK III fue sustituido por el nuevo MK IV, más grande, más barroco y más ostentoso aún, aunque esa, es otra historia que podéis leer pinchando AQUÍ. El Continental MK III más famoso de la cultura popular es el que conducía el gran actor español Fernando Rey interpretando el papel del gángster Alain Charnier en el thriller de 1971 'French Connection' dirigido por William Friedkin, curiosamente del mismo color exactamente que la miniatura protagonista de esta entrada.

Tras muchos años finaliza mi búsqueda de un Continental MK III para la colección. El ejemplar elegido es el realizado recientemente por el fabricante Great Iconic Models -GiM-, la nueva división de miniaturas de clásicos americanos de Matrix Scale Models, por lo que el modelo en cuestión tiene la misma calidad que los productos de la mencionada firma. Está realizado en resina y cuenta con una terminación de gran calidad, en línea con el resto de productos que Matrix suele ofrecer. Destaca la profusión de piezas independientes y fotograbados. El trabajo de pintura es sobresaliente. Las formas del molde parecen correctas y proporcionadas. Hasta hace bien poco el MK III más fácil de encontrar era el fabricado por la casa americana Automodello, superior en precio. Ahora se suma el de GiM.

sábado, marzo 13, 2021

Lincoln Premiere Hardtop 1956 de Neo Scale Models













1956 supuso para la división Lincoln de Ford un cambio absolutamente drástico en su jerarquía. Por una parte, el modelo básico Custom dejó de producirse y su lugar fue ocupado por el Capri. Ese mismo año Ford rescataría una denominación histórica: Continental, ausente del catálogo desde 1948, pero la gran sorpresa fue que el nuevo Continental MK II, no se vendería bajo la marca Lincoln, sino que Continental sería una división autónoma y marca con entidad propia dentro de la Ford Motor Company. Por tal motivo, Lincoln necesitaba un modelo que ocupase un lugar que quedaba vacante en el tope de la gama, y ese coche fue el Premiere.

Así pues el Premier se convirtió en el buque insignia de Lincoln. De su estética llamaba la atención su estilo, limpio, estilizado y más sencillo y sobrio que otros automóviles coetáneos en unos años donde los colores pastel, el cromo, las aletas y las formas imposibles campaban a sus anchas. El Premiere tomaba su aspecto de la síntesis de dos prototipos, el Mercury XM 800 y el Lincoln Futura, precisamente el coche que años después se convertiría en el popular Batmobile de la serie de TV del mítico super héroe estrenada en 1966, de hecho, en el premiere de 1956 se encuentran muchos elementos estéticos del Futura-Batmobile, especialmente desde el parabrisas hacia delante. 

Estéticamente, no es que el Premiere renunciase a los elementos propios estilísticos de los automóviles americanos de su tiempo, pero los colores pastel, el cromo y las aletas estaban dispuestos de una manera más elegante y racional, y menos barroca que en sus coetáneos. En comparación con el Capri, el Premiere estaba mucho más equipado, incluyendo extras como el volante con centro y radios en profundidad, elevalunas eléctrico, tablero acolchado, asientos individuales con regulación eléctrica, paneles de puertas específicas o un complejo sistema de aire acondicionado de serie. El servofreno era otro extra que los usuarios del Premiere solían añadir.

En lo que a carrocerías se refiere, el Premiere estaba disponible como sedán de cuatro puertas, coupé y descapotable. Era en el capítulo mecánico donde el Premiere quedaba empatado con el resto de productos de Lincoln y otros modelos del resto de divisiones de la Ford Motor Company, puesto que sólo existía una opción mecánica, el motor Y-Block 368 ci V8, de 6.0 litros y 285 CV de potencia acoplado al cambio automático Turbo Drive. En 1957 el Premiere actualizó su aspecto, aunque esa es ya otra historia. El Premiere se mantendría en el catálogo de Lincoln hasta 1960, siendo reemplazado por el Continental Sedan en 1961.

Neo Scale Models es uno de mis fabricantes de miniaturas favoritos pero lo cierto es que desde hace un tiempo no entran en mi colección muchas de sus piezas. Quizás sea debido en parte a la más que evidente caída de la calidad de sus creaciones, no obstante, este modelo que protagoniza la presente entrada tiene la terminación de los Neo de hace unos años. Hacía tiempo que iba detrás de él y finalmente me encontré con una unidad con un importante descuento, con lo cual, ya no podía posponer más esta compra. Como acabo de comentar, se trata de un Neo al estilo de los de antes y como los de la última hornada. Esto es, cuenta con un acabado con muchas piezas de metal fotograbado y no de plástico cromado, lo cual se nota bastante, de hecho, este tipo de miniaturas de Neo tiene un aspecto más cuidado y fino que modelos de firmas más caras como pueden ser Goldvarg o GLM. El modelo es correcto formas y proporciones y goza de un acabado de primer nivel, tanto en el exterior como en el interior. Una pieza muy recomendable que Neo reproduce en otras combinaciones de color, en rojo con el techo blanco y un convertible en negro.

domingo, julio 05, 2020

Lincoln Continental MK I 1941 de Minichamps












La industria del automóvil ha dado lugar a grandes sagas de modelos y el caso de Estados Unidos es bien especial. A las más conocidas y populares como son las del Chevrotel Corvette o el Ford Mustang se suman otras como la del Thunderbird también de la Ford, el Eldorado de Cadillac o el Continental de Lincoln, nombres icónicos que han terminado generando auténticos símbolos de la cultura popular. 

La denominación Continental ha sido empleada por muchos fabricantes de automóviles, pero es a la firma norteamericana Lincoln a quien tradicionalmente más se le vincula. Fue a finales de la década de los años 30 del pasado siglo XX cuando el entonces presidente de la Ford Motor Company, Edsel Ford, ideó la construcción de un nuevo modelo de gran lujo dentro de su división Lincoln de autos de alta gama. Lincoln pertenecía a Ford desde 1922. El mandamás de la casa del óvalo azul había viajado por Europa en sus vacaciones y visitado importantes eventos del motor donde conoció automóviles de los fabricantes más exclusivos. Tras todo ello decidió construir un nuevo coche, pero no uno cualquiera, algo bien especial.

Lincoln había sorprendido a propios y extraños con su elegante y sofisticado Zephyr de 1937 de diseño sensual y espectacular obra de John Tjaarda, y un refinado motor V12. De hecho, el Zephyr supuso para Lincoln un soplo de aire fresco que consiguió salvar a la compañía de una situación financiera bien complicada. Para Edsel Ford, el nuevo proyecto, su proyecto, tomaría el Zephyr, aún en producción, como inspiración y punto de partida.

Edsel Ford encomendó al prestigioso diseñador francés Eugene Turenne 'Bob' Gregorie las formas de "su coche". Los encargos del presidente de Ford al respecto eran claros, debía ser un automóvil personal e individualista y de tipo Continental, que era como se conocía a un tipo de coche a medio camino entre un deportivo y una berlina de lujo, rápido y potente, pero cómodo y lujoso a su vez, quizás de dos puertas, y puede que también descapotable. Y lo más importante, el primer prototipo debía estar listo para que Edsel Ford pudiera llevárselo para sus vacaciones de invierno a Palm Beach, Florida, donde poder enseñarlo  entre sus posibles compradores. Y la respuesta de sus vecinos en ese exclusivo destino de ocio fue muy positiva. Edsel volvió de sus vacaciones con 200 pedidos registrados.

La producción del Lincoln Continental arrancó en 1940 y de hecho ese mismo año se fabricaron 404 unidades, pero fue en 1941 cuando el coche se presentó oficialmente y la producción total alcanzó las 1.250 unidades. 400 lucían la carrocería cabriolet que se vendía al precio de 2.865 dólares de su tiempo. Su diseño era realmente portentoso. El prestigioso arquitecto Frank Lloyd Wright afirmó cuando vio por primera vez un Continental MK I que era "el coche más hermoso jamás diseñado".

Algunos de sus detalles eran sorprendentes. Para empezar, era mucho más grácil, bajo y agresivo que cualquier vehículo de la gama Ford, a excepción del Zephyr por supuesto. Las puertas tenían un ingenioso sistema de apertura mediante pulsadores y la rueda de repuesto iba colocada en la parte trasera mediante un sistema que se conocería en lo sucesivo como el 'Continental Kit'. En el apartado mecánico, el Continental equipaba un motor V12 similar al del Zephyr, con 4.8 litros de cilindrada y 120 CV de potencia aparejado a una caja de cambios manual de tres velocidades, que le posibilitaban un velocidad máxima de 140 Km/H, unas prestaciones no muy espectaculares, pero que poco importaban al público del Continental, más interesado en su lujoso acabado y estética rompedora.

Tras dos primeros años de ventas razonablemente buenas para un automóvil de su categoría, en 1942 sólo se fabricaron 336 unidades. Y es que en plena II Guerra Mundial el Ejercito Japonés atacó la base militar estadounidense de Pearl Harbour obligando a dicho país a entrar en la contienda en la que hasta ese momento se había mantenido neutral. Es por ese motivo que la fabricación de automóviles fue paralizada en favor de la industria de guerra, incluyendo al Lincoln Continental. La producción se reanudaría en 1946 recibiendo un lavado de cara. El Continental recibió un frontal con una calandra cromada de mayor tamaño, mucho menos elegante y sutil que el diseño original. Finalmente, el Continental MK I cesó su producción en 1948. No sería hasta ocho años después cuando la denominación Continental volvió a un coche fabricado por Ford pero no junto a la firma Lincoln. Continental se había convertido en marca con entidad propia y el coche en cuestión era el Continental MK II, pero esa es otra historia que ya hemos contado anteriormente. Puesto que este experimento no obtuvo los resultados esperados, el Continental MK III de 1958 volvió a ser un Lincoln.

El Continental MK I es uno de los clásicos más queridos en su país de origen. Y también tuvo su ración de protagonismo en una de las mejores películas de la historia del cine, pues todos recordarán la escena en la que Sonny Corleone, interpretado por James Caan, es acribillado a balazos en un peaje mientras viajaba en su Lincoln Continental MK I Coupé de color negro que quedaba hecho un colador.

Ya en varias entradas he dedicado unas líneas a la importancia que tiene la paciencia en este hobby del coleccinismo de miniaturas de coches a escala. Y nuevamente vuelvo a hacerlo. Llevaba como 13 o 14 años detrás de esta miniatura. Salió al mercado en el año 2003 dentro de un set conmemorativo del centenario de Ford realizado por Minichamps,  y conseguir este modelo en solitario era prácticamente imposible. Hubo planes para una reedición que al final se suspendió, y perdí la esperanza de conseguirlo. Pero hace un par de semanas tuve la suerte de encontrarlo por casualidad en una tienda de Bélgica. Y un precio bastante razonable, por lo que no podía resistirme. He tenido en mis manos gran parte de las miniaturas del Continental MK I más accesibles del mercado, de Ixo, Rio o Delprado, pero ninguna reproducía adecuadamente las formas del modelo real y ello me hizo descartar su compra. tampoco la más actual de Grennligh Collectibles, ni siquiera el de Neo Scale Models en resina ya que representa a un modelo de 1946.. Finalmente, pude hacerme con el ansiado Minichamps, una miniatura soberbia, correcta en sus formas y proporciones y un acabado que si bien no es de los modernos modelos en resina, nada tiene que envidiarles. Y su interior también está reproducido magistralmente. Una miniatura muy buena que sobre todo me ha dado mucha alegría conseguir y que me posibilita quitarme una espina que como coleccionista llevaba clavada desde hace muchos años.

domingo, abril 26, 2020

Lincoln Continental Sedan 1961 de BoS Models












Tres veces a lo largo de la historia estuvo Lincoln a punto de desaparecer y tres veces fue salvada in extremis y en dos de esos casos la salvación llegó por el lanzamiento de un nuevo coche. En 1922, Lincoln aún era un fabricante independiente y se encontraba en situación de bancarrota. Consciente de que Lincoln era un competidor directo de Cadillac y que a su esposa le gustaba viajar en coches grandes y lujosos conducidos por chofer, Henry Ford se hizo con Lincoln para que su mujer no fuera vista subida en un coche de su competidor directo. La segunda vez, en 1935, la Gran depresión había reducido notablemente las ventas de Lincoln ya como división de Ford. La salvación vino de manos de un nuevo coche ideado por Edsel Ford, el Zephyr, un automóvil excepcional con todo lo mejor que Lincoln podía ofrecer pero con de precio más contenido.

En 1956, el modelo Continental, fue excluido de la gama Lincoln y se le dotó de entidad propia en un intento de Ford de imitar la operación que el año anterior realizó Chrysler con Imperial, pero aunque el Continental MK II resultó ser un automóvil formidable, la operación no se reflejó donde importaba, en los números, por lo que el Continental MK III de 1958 volvió a incluirse en la gama Lincoln. Las pérdidas registradas en el periodo 1958-60 por Lincoln fueron de 60 millones de dólares y el vicepresidente de Operaciones de Vehículos de Ford, el célebre Robert McNamara, lanzó un ultimátum a la dirección de la división de vehículos de lujo de la marca estando la liquidación sobre la mesa.

Elwood Engel, vicepresidente de Diseño de Ford, había trabajado desde 1958 en un nuevo diseño para el Thunderbird junto a sus empleados Howard Payne y John Orfe. La propuesta convenció tanto a los ejecutivos de Ford que el diseño no fue seleccionado para el Thunderbid finalmente, sino para el nuevo Lincoln Continental. Finalmente, el nuevo Continental, la cuarta generación de este coche desde que se introdujera en 1948 fue lanzada en 1961 una vez que Robert McNamara aprobara unos cambios de última hora.

La diferencia estética con respecto a su antecesor de 1958 era abismal: en tamaño era más contenido, y en apariencia lucía un diseño más limpio, sencillo y discreto. Elwood Engel, que abandonaría Lincoln para sustituir a Virgil Exner al frente del departamento de diseño de la Chrysler Corporation, dejaría ver la impronta del Continental en la nueva generación Imperial. El Continental de 1961 sólo se vendería como sedán y convertible, en ambos casos de cuatro puertas, con las traseras de estilo suicida con apertura en sentido contrario a la marcha.

Mecánicamente, bajo el capó latía un V8 de 6.6 litros -430 ci- que erogaba 300 CV de potencia. Pese a su estilo más compacto, el nuevo Continental resultaba un coche imponente a la vista con uso muy racional de los cromados. El frontal era muy aerodinámico con las luces frontales encastradas dentro de la calandra. La ausencia de pilar B confería a su interior sensación de ser más espacioso de lo que ya de por sí era. En su primer año en el mercado Lincoln vendió 25.000 unidades superando a Imperial, una de sus grandes rivales. 

Hasta 1967, la cuarta generación del Imperial se mantuvo apenas inalterada en su apariencia toda vez que se había decidido que el estilo de los Lincoln tuviera una cadencia comercial superior a la de los Ford y Mercury. En 1966 se volvió a introducir un nuevo modelo coupé, aunque ya es otra historia. El hecho de ser el coche elegido por el presidente Kennedy como su coche oficial supuso una importante inyección de ayuda de cara a las ventas. Trágicamente, el mandatario estadounidense viajaba en su Limousine Lincoln Continental de 1961, el denominado X100, cuando fue asesinado en Dallas en 1963. Tanto el X100 como su triste historia ya han sido tratadas en el blog en su correspondiente entrada.

Ya tenía en mi colección dos ejemplares del Lincoln Continental de cuarta generación y curiosamente ambos en limousine, por una parte el X100 del presidente Kennedy de Minichamps y otro de 1967 proveniente de la colección 'Taxis del Mundo de Altaya', miniatura realizada por Ixo Models. Pero la versión estándar se me resistía. Desde hace un tiempo, el fabricante BoS Models disponía de uno en su catálogo sumamente interesante, pero no acababa de convencerme su adquisición hasta que recientemente pude encontrarlo de oferta a un precio que no podía dejar pasar, y aquí está finalmente. Como ya he escrito en otras entradas, BoS Models o Best of Show es un fabricante alemán de miniaturas en resina pero con precios económicos y perteneciente a la empresa Modelcar Group. En algunas ocasiones emplea moldes de Neo Scale Models, marca con quien comparte dueño. El Continental de 1961 destaca por las acertadas y proporcionadas formas de su molde y la excelente aplicación de la pintura. El acabado exterior es correcto pero sin grandes florituras, apenas unos limpiaparabrisas de fotograbado y poco más. El interior está modelado pero no decorado. Como miniatura resulta muy recomendable y la encuentro en términos de calidad por encima del precio que piden por ella. Neo Scale Models emplea este molde para su versión descapotable, aunque desgraciadamente el precio se incrementa y no está acorde con su acabado, aunque esto hoy es algo que no nos importa.