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miércoles, octubre 12, 2022

Chrysler New Yorker DeLuxe Convertible 1954 de GLM








Chrysler conmemoró en el año 1949 su 50º Aniversario a la par que presentó la primera generación de coches nuevos desde 1941, caracterizados por un diseño tipo 'Pontón', algo más cuadrado que sus antecesores y con los guardabarros más integrados en la carrocería, estilo que poco a poco se iba imponiendo en Estados Unidos y que también comenzaba a dejarse ver en Europa. Esta primera generación Chrysler de posguerra se mantuvo hasta el año 1954 y cada año su estilo iba evolucionando de manos de la pluma del diseñador jefe de la firma, Virgil Exner.

Los Chrysler de 1954 presentaron una serie de cambios estéticos respecto al diseño original de 1949. Las formas de la carrocería se redondearon un poco y los guardabarros traseros, las molduras laterales, la calandra o el moderno parabrisas curvado de una sola pieza fueron las principales novedades del capítulo estético. 1954 fue también el último año en que Chrysler ofreciese su chasis largo de 139,5 pulgadas.

En 1954 también se introdujo el acabado de DeLuxe, fácilmente identificable por unos escudos situados sobre los guardabarros delantero y trasero, moldura horizontal en la zona media y tapacubos específicos. Las carrocerías disponibles para los Chrysler de 1954 eran el sedán, el club coupé, los familiares Newport y Town & Country, y el convertible. En el tope de gama se encontraba el modelo New Yorker, que en su acabado DeLuxe se ofrecía con carrocería convertible y familiar Town & Country. El precio de las versiones DeLuxe del New Yorker era entonces de entre 3.400 y 3.900 dólares.

Los Chrysler de 1954 empleaban una versión mejorada del motor V8 Firepower de culatas hemisféricas, el legendario Hemi introducido en 1951, en su versión 331 ci de 5.4 litros y 235 CV de potencia para los New Yorker DeLuxe, mientras que en el resto de modelos la potencia se quedaba en los 195 CV. Desde el año anterior, todos los New Yorker equiparon la nueva caja de cambios automática Powerflite de dos velocidades.

En 1955, Chrysler introdujo la primera generación de coches con el novedosos diseño 'Forward Look', pero esa es ya otra historia. Si hay un New Yorker DeLuxe especialmente famoso es el sedán de color azul turquesa con equipamiento especial encargado por el magnate, productor cinematográfico y piloto Howard Hughes, al que se le dotó de un sistema de purificación de aire como el de los aviones colocado en el maletero.

El fabricante de miniaturas con base en Hong Kong GLM, siglas de Great Lightning Models, viene ofreciendo una nutrida selección de Imperial de diferentes años y entre tanto Imperial se les ha colado este precioso New Yorker de 1954 versión DeLuxe con carrocería convertible. La miniatura está realizada en resina, como es habitual en GLM, cuenta con un molde correcto y proporcionado que replica muy bien las formas reales del coche al que representa y cuenta con una bonita y cuidada terminación final. GLM sólo ofrece esta miniatura en color negro exterior con interior bicolor blanco y rojo, pero también desarrolló otras versiones para un vendedor de los EEUU, las cuales también se pueden comprar en Modellautos Budig de Berlín. En todo caso, su precio es más elevado que el modelo regular de GLM. Quizás el único punto negativo que se le puede poner es la ausencia de molduras de metal fotograbado y en su lugar, pintadas de color plata. Es una buena medida porque estas piezas, en algunos fabricantes, tienden a despegarse, pero estéticamente, el metal fotograbado ofrece mejor aspecto. Por lo demás, se trata de una miniatura excelente y preciosa, muy difícil de dejar pasar para un coleccionista de coches americanos clásicos. 

jueves, marzo 17, 2022

Chrysler New Yorker Town & Country Convertible 1949 de Matrix Scale Models










Chrysler celebró por todo lo alto su 50º Aniversario con la introducción en marzo de 1949 de su primera serie de coches completamente nuevos desde la II Guerra Mundial. Los nuevos Chrysler se caracterizaban por un diseño completamente integrado al estilo pontón abandonando los grandes guardabarros característicos de los periodos anteriores. El nuevo aspecto les confería un aspecto sobrio, elegante y muy avanzado para su tiempo. En lo más alto de la gama, junto a la gran berlina New Yorker se encontraban las versiones Town & Country con sus característicos paneles de madera sobre la carrocería.

Introducidos por primera vez en 1941, la gama Chrysler Town & Country de 1949 correspondía a la segunda serie del modelo, puesto que los vendidos entre 1946 y 1948 son en realidad una continuación de los modelos 1941-1942 discontinuados tras la entrada de EEUU en la II Guerra Mundial, una suerte de serie 1B o similar. En sus primeros años, 1941-42, Chrysler sólo ofreció el Town & Country con la carrocería station wagon. En el modelo 46-48 el acabado pasó a las versiones sedan y convertible mientras que para la nueva generación de 1949 se limitó a los modelos con carrocería de dos puertas, hardtop coupé y convertible.

Otro de los cambios más visibles se reflejaban en los paneles de madera de las puertas, donde en algunos modelos se eliminó la parte interior de caoba permaneciendo solamente los marcos de fresno blanco, que ya no formaban parte de la estructura de la carrocería. Al igual que en su antecesores, los listones de madera de la carrocería provenían de la empresa Pekín Wood Products, de Helena, Arkansas. 

Si el diseño exterior de los Chrysler de 1949 resultó moderno e innovador, el interior no se quedaba detrás, con un salpicadero acolchado y todos los controles agrupados en torno al cuadro de instrumentos y la columna de la dirección en una disposición muy ergonómica. El arranque del coche se efectuaba simplemente girando la llave y el equipamiento de serie era especialmente abundante en el New Yorker, incluyendo sistema de encendido estanco, limpiaparabrisas de dos velocidades, encendedor de cigarros, reloj eléctrico y frenos hidráulicos. En el apartado mecánico, los Town & Country basados en el New Yorker equipaban el motor ocho cilindros en línea Spirtfire L-Head de 5.3 litros -323 ci- y 135 CV acoplado a la caja de cambios automática Prestomatic Fluid Drive.

Solamente se construyeron 993 unidades del Chrysler Town & Country Convertible de 1949, pues en 1950 ya no se ofreció esta carrocería permaneciendo nada más que el hardtop coupé. El precio de la versión Town & Country era de 3.970 dólares más sobre el New Yorker Convertible estándar, un incremento del 20 por ciento, lo que ponía de manifiesto su exclusividad. Salvo algunos cambios cosméticos, para 1950 el Chrysler Town & Country mantuvo el mismo aspecto que en 1949. Con la llegada del modelo de 1951, los Town & Country perderían los paneles de madera sobre la carrocería, pero esa es ya otra historia.

Mi colección de coches con carrocería de madera suma un nuevo miembro, nada más y nada menos que el Chrysler New Yorker Town & Country de 1949 realizado por Matrix Scale Models. Si ya de por sí cualquier creación del fabricante neerlandés resulta bien vistosa por su excelente acabado, en el caso de una miniatura tan llamativa, el efecto se multiplica. El modelo parece correcto en formas y proporciones y cuenta con un acabado muy cuidado que replica hasta el más mínimo detalle, empleando muchas piezas independientes y de metal fotograbado para los ornamentos. Los paneles de madera son de una manufactura magistral y destaca especialmente también el tapizado interior al estilo tartán escocés. Eso sí, es una miniatura que no conviene manipular en exceso pues transmite mucha fragilidad al disponer de tantos ornamentos. Además de esta versión en un elegante color negro, Matrix lo ofrece en beige metalizado con el interior en verde. Al ser referencias antiguas, son cada vez más difíciles de encontrar. 

En las tres últimas fotos puede verse al Town & Country 1949 de Matrix con otros de la colección, entre ellos el Newport 1950 de Franklin Mint, con el que comparte carrocería. Es interesante ver también en dicha imagen cómo han evolucionado las miniaturas 1/43 los últimos 30 años.

sábado, septiembre 11, 2021

Chrysler 300 C 1957 de GLM










Todos los fabricantes de automóviles tienen un modelo especialmente representativo. En el caso de la Chrysler Corporation, sin ninguna duda se trata del modelo 300, también conocido como las 'Letter Series', pues cada modelo iba identificado anualmente con una letra diferente. Chrysler fabricó el modelo 300 de forma ininterrumpida entre los años 1955 y 1966. En 1970 la denominación resucitó momentáneamente con el Muscle Car Hurst 300 y ya no fue hasta 1999 cuando volvió a rescatarse, primero para el 300 M, vendido hasta 2004, y luego con el 300 C de 2005, automóvil que aún se vende en EEUU y que en Europa dejó de venderse en 2011 como Chrysler y pasó a denominarse Lancia Thema hasta el año 2014 en que cesó su producción. El Chrysler 300 -los 'Letter Series' originales hasta 1966- no sólo representó a la perfección la filosofía de su empresa, si no también ejemplificó muy bien el tipo de automóvil al que aspiraba todo ciudadano de los EEUU, de gran tamaño, muy equipado y con un motor potente.

De toda la estirpe Chrysler 300, el 300 C resulta uno de los modelos más legendarios. Presentado en noviembre de 1956 bajo el eslogan comercial "America's highest performance automobile", el nuevo 300 C presentaba un diseño completamente renovado respecto a su antecesor, el 300 B. Más bajo, ancho y con aletas traseras más prominentes, el 300 C estrenaba la primera evolución del diseño 'Forward Look' introducido por el diseñador jefe de la empresa, Virgil Exner, en el C300 de 1955. Llamaba la atención la gran calandra delantera que daba la impresión de un gran animal abriendo sus fauces, de hecho fue apodad 'yawning grill' -bostezo-.

Aparte de su aspecto completamente renovado, la principal novedad del 300 C estaba bajo el capó, pues el tercer miembro de la familia de las 'Letter Series' estrenaba una nueva versión del célebre motor V8 Hemi, con 6.4 litros -392 ci- y dos niveles de potencia, 375 y 390 CV. El motor se aparejaba a un caja de cambios automática Chrysler Torqueflite A488 de tres velocidades. Por primera vez se ofreció también con carrocería descapotable. Dos bandas cromadas recorrían los flancos del coche desde la mitad hacia atrás y sobre ellos se colocaron por primera vez los medallones tricolor rojo, blanco y azul con la leyenda 300 inscrita.

Pese a su gran tamaño, el 300 C gozaba de muy buena manejabilidad, al igual que sus dos antecesores, y al igual que estos, los pilotos del Campeonato Nacional de Stock Cars, la Nascar, se fijaron en él como no podía ser de otro modo. Un 300 C batió el récord de velocidad en la Chelsea Proving Ground alcanzado 234,4 Km/H -145,7 MPH-. Poco después ganó la Flying Mile en Daytona alcanzando 215,6 Km/H. Del total de Chrysler 300 C fabricados, 1.918 eran hardtop, mientras que 484 eran convertible. Para 1958 fue sustituido por el 300 D, estéticamente casi idéntico, pero esa ya es otra historia.

El fabricante de miniaturas con base en Hong-Kong, Great Lightning Models, conocido entre los coleccionistas como GLM, incrementa su catálogo de clásicos americanos con esta preciosa miniatura de un auténtico mito sobre ruedas como es el Chrysler 300 C de 1957. Como todas las miniaturas de GLM, está realizada en resina y cuenta con un finísimo y cuidado nivel de acabado. El molde cuenta con formas correctas y proporcionadas y la terminación incluye muchas piezas independientes realizadas en metal fotograbado. No es la primera miniatura que se realiza del Chrysler 300 C, ni mucho menos, pero sí una opción muy recomendable para el coleccionista que no tiene aún el 300 C y desea añadirlo a su colección. No se arrepentirá, además se puede elegir color entre esta versión en ocre-dorado metalizado, negro y uno blanco en exclusiva para los coleccionistas de EEUU.

sábado, julio 24, 2021

Chrysler Town & Country 'Barrelback' Wagon 1942 de Matrix Scale Models








Chrysler introdujo en 1941 por primera vez el modelo Town & Country con sus característicos paneles de madera sobre la carrocería en las puertas y la trasera. Contrariamente a otros coches con filosofía similar con carrocerías cuadradas tipo furgoneta, Chrysler concibió su nuevo automóvil como "una limusina para el campo". Y es que el Chrysler Town & Country era un automóvil muy exclusivo y concebido para las clases más adineradas, máxime porque en plena Guerra Mundial y los Estados Unidos a un paso de entrar en la contienda, fabricar este tipo de coches era una empresa bien costosa. El entonces presidente de Chrysler, David Wallace, eligió la denominación porque la estética del coche combinaba muy bien los estilos urbanita y rural.

El Chrysler Town & Country sólo estaba disponible inicialmente con una carrocería tipo Station Wagon a la que popularmente se denominó 'Barrelback' Wagon, porque su trasera se asemejaba mucho a un barril. El diseño fue obra de 'Buzz' Grisinger, diseñador de la casa, sobre un proyecto realizado a finales de la década de los 30. Se montaban sobre los chasis de los modelos Windsor o New Yorker, por lo que podía albergar seis o nueve plazas en su interior. 

Equipaba un motor de seis cilindros en línea L-Head de 4.1 litros -250 ci- y 120 CV aparejado a una caja de cambios de tres velocidades, o bien un ocho en línea de 5.2 litros y 140 CV. Esta versión sólo podía combinarse con la caja automática Fluid Drive. La empresa Pekín Wood Products de Helena, Arkansas, se encargaba de realizar las piezas de madera realizadas en fresno blanco y roble hondureño. Briggs Manufacturing suministraba la chapa para las carrocerías y los coches se ensamblaban en la planta Chrysler de la avenida Jefferson

En 1942 se le realizó un restyling estético al Chrysler Town & Country. El frontal y los pasos de rueda incorporaron nuevos adornos consistentes en líneas cromadas, ello le confería un aspecto muy 'art decó'. Unos 2.000 Chrysler Town & Country fueron construidos entre 1941 y 1942. 999 corresponden al periodo 1942, 150 con capacidad para seis pasajeros y 849 con nueve plazas. Durante el año 1942, el Gobierno de Estados Unidos decretó la paralización de la fabricación de automóviles y movilizó a todas las empresas para servir los intereses de Guerra, y Chrysler tuvo que centrar su actividad en la fabricación de los tanques Sherman. Una vez finalizada la contienda, la línea Town & Country regresó en 1946.

La miniatura que protagoniza esta nueva entrada está realizada por Matrix Scale Models. Es correcta en formas y proporciones y goza del habitual acabado de la marca con mucha calidad. Destaca lo logrado del efecto de las maderas y la excelente aplicación de la pintura. Tanto exteriormente como interiormente es un modelo muy detallado. Matrix tiene dos referencias de este modelo en su catálogo, negro y azul claro. Muy recomendable para los coleccionistas de clásicos americanos.

domingo, abril 30, 2017

Chrysler Windsor Town & Country Sedan 1947 de Brooklin Models








La autoría de la denominación 'Town & Country' para un automóvil corresponde a un señor llamado Paul Hafer, de la empresa de carrocerías Boyertown Body Works. Chrysler la empleó para sus coches cuyas carrocerías de acero incluían paneles de madera: 'Town', ciudad, se refiere a las partes de acero, y 'Country', campo, a las de madera.

El primer Town & Country de Chrysler data de 1941 y fue el entonces director de la compañía, David Wallace, quien propuso la construcción de este automóvil con carrocería familiar de paneles de madera. La empresa Pekín Wood Products, con sede en Helena, Arkansas, y subsidiaria de Chrysler, se encargaría de la construcción y ensamblaje de los paneles de caoba de Honduras. Sólo un año estuvo este atractivo y exclusivo modelo en el mercado, dado que en 1942 Estados Unidos entró en la II Guerra Mundial.

Terminada la Contienda, la industria del automóvil retomó su actividad dado que los soldados americanos regresaban del frente ávidos de gastar sus pagas en un nuevo coche que estrenar. En 1946, Chrysler volvió a ofrecer las exclusivas versiones Town & Country en su nuevo modelo, aunque en esta ocasión las carrocerías con paneles de caoba quedarían reservadas sólo a las versiones sedán y convertible, y no para los wagon familiares.

Tanto el sedán como el descapotable, lucían los paneles de madera en sus puertas y en la trasera. Resultaba especialmente atractiva la del modelo de cuatro puertas al ser más pronunciada, y su peculiar forma le valió el apelativo de 'Barrell Back' -trasera de barril-. Pekín Wood Products había desarrollado un muy efectivo sistema de fijación de las partes de madera a la carrocería.

El sedán Windsor de cuatro puertas con acabado Town & Country se situaba en el tope de la gama de Chrysler entre 1946 y 1948. Entre sus accesorios, destacaba la preciosa baca portaequipajes realizada con la misma caoba que los paneles de la carrocería. Los modelos Town & Country fabricados entre 1946 y 1948 podían elegirse con dos opciones mecánicas, seis cilindros 251ci de 115 CV de potencia, o el colosal ocho cilindros en línea 323ci de 135 CV. Entre 1946 y 1948 se fabricaron un total de 4.156 Windsor Town & Country Sedan, por los 8.373 convertibles.

Con motivo de su 40º Aniversario, el fabricante de miniaturas Brooklin Models celebra esta especial efeméride con el lanzamiento de algunos modelos especiales conmemorativos, entre ellos esta impresionante miniatura de un Chrysler Windsor Town & Country Sedan de 1947 en edición limitada bajo la referencia BML 14, que parece que también rinda homenaje a la exclusiva miniatura que hace años realizase Motor City Classics. Nos quedamos de este Brooklin con su impresionante acabado con respecto a otros modelos de la marca, la precisión y la calidad con la que se han reproducido los paneles de madera de la carrocería y la baca portaequipajes. Igualmente, el molde es correcto y proporcionado y reproduce perfectamente las formas del sedán Town & Country. En resumen, una pieza excepcional tanto por su calidad como por su valor añadido de coleccionismo que bien merece hacer el esfuerzo de su compra.

miércoles, enero 11, 2017

Chrysler 300 B 1956 de Neo Scale Models






Los astros del universo se alinearon en el año 1955 para alumbrar el nacimiento del primer coche de la serie más legendaria que jamás fabricó la Chrysler Corporation. Denominado C300 -La 'C' identificaba a todos los modelos Chrysler, y 300 indicaba su potencia-, se trata de un auto del tipo 'Personal Car'. Su atractivo e imponente diseño, denominado 'Forward Look', fue obra del entonces jefe de estilo de la Chrysler, Virgil Exner, uno de los grandes nombres del diseño automotriz americano.

Exner combinó en una carrocería los elementos más llamativos de los modelos más exitosos, de este modo, el C300 lucía el frontal del Imperial, incluida su doble calandra. La sección media era la misma que en el New Yorker y los cuartos traseros provenían del Windsor. La guinda del pastel se encontraba bajo el capó, donde se hallaba el nuevo motor V8 con culatas hemisféricas, de 5.4 litros y 300 CV de potencia gracias a sus cuatro carburadores dobles. Un automóvil así captó pronto la atención del campeonato Nascar, donde el C300 corrió decorado con el lema 'The world fastest stock car' en su librea. 

En 1956 Chrysler renombra el C300 como 300 B, de este modo desde entonces los modelos 300 serían conocidos popularmente como 'Letter Series', pues cada año, el Chrysler 300 sería identificado con una letra del alfabeto. Siempre se ha dicho aquella expresión de "segundas partes nunca fueron buenas", pero en el caso del Chrysler 300 B respecto a su antecesor el C300, las expectativas mejoraron notablemente.

El 300 B mantuvo el estilo del C300, diferenciándose en un rediseño de sus aletas traseras, integradas en la carrocería y más prominentes. Nuevamente, lo más interesante latía bajo el capó. El motor V8 Hemi creció desde los 5.4 litros -331 ci- hasta los 5.8 litros -344 ci- con dos niveles de potencia, 340 y 355 CV. El 300 B fue el primer coche americano en superar el CV por pulgada cúbica de potencia específica. El 300 B se podía combinar con una caja de cambios manual de tres velocidades o una automática Torqueflite de dos.

El 300 B pudo dar el sorpasso definitivo a su antecesor gracias al éxito del piloto Carl Kiekhaefer en el campeonato Nascar del mismo año. Un total de 1.102 300 B fueron fabricados y vendidos. Cabe resaltar que Chrysler dio a su marca más modesta De Soto un modelo de altas prestaciones ese mismo año de 1956, el Adventurer, que compartía mecánica con el Chrysler 300 B. 

El fabricante Neo Scale Models añade recientemente a su catálogo esta preciosa reproducción del legendario Chrysler 300 B. Neo ya contaba con una estupenda miniatura de otro integrante de la 'Letter Series', el 300 F. La reproducción viene a tener el habitual alto nivel de calidad de las realizaciones de Neo Scale Models, con un molde correcto y proporcionado en formas y un acabado rico y detallado con numerosas piezas independientes y de metal fotograbado. Imprescindible para los coleccionistas de clásicos americanos.

jueves, septiembre 10, 2015

Chrysler 300 E Convertible 1959 de Brooklin Models







El Chrysler 300 E fue el quinto modelo de la conocida popularmente como la 'Letter Series' del tercer gran fabricante americano, la Chrysler Corporation. Hizo su aparición en 1959 y realmente era el mismo coche que su antecesor, el 300 D de 1958 con el que compartía el diseño. 

Una nueva parrilla de lamas horizontales para sustituir a la de diseño de huevera era su principal rasgo estético distintivo, aunque el principal cambio estaba bajo el capó, un nuevo motor V8 'Wedgehead' denominado 'Golden Lion' con 6,8 litros de cilindrada (413 ci) y 380 cv de potencia, que venían a sustituir al legendario Hemi.

El 300 E se reveló como un coche más rápido que el D tanto en aceleración como en velocidad máxima. Sin embargo 1959 no fue un buen año de ventas, produciéndose sólo 647 unidades, 522 con carrocería coupé y 127 convertibles. Fue también el último modelo de Chrysler en lucir unas aletas traseras tan altas.

Esta miniatura de un Chrysler 300 E Convertible de 1959 lleva conmigo ya más de una década y es del fabricante británico Brooklyn Models, especialista en miniaturas hechas con metal blanco. Destacamos como el mejor factor de este modelo su afinado y preciso molde así como sus buenas proporciones y formas. En el lado negativo tenemos el acabo algo rudimentario de las miniaturas en metal blanco. No obstante, las miniaturas de metal blanco tienen la ventaja de ser tiradas muy limitadas por lo que suelen alcanzar un importante valor, cosa a la que precisamente no suelo dar mucha importancia. Sea como sea, me gusta mezclar en mi colección modelos diecast, de resina y metal blanco para hacerla más rica y variada y siempre hay alguna miniatura que te interesa tener, pero no la hay ni en diecast ni en resina, por lo que hay que recurrir al metal blanco. 

jueves, febrero 13, 2014

Chrysler 300 F 1960 de American Excellence






La saga de modelos 300 de Chrysler, o como popularmente se la conocía en EEUU, la 'Letter Series', porque cada año se asignaba una letra al modelo correspondiente, anticipó en cierta forma la filosofía 'Muscle Car' en la automación estadounidense unos 10 años antes del nacimiento de este tipo de autos. Y es que básicamente la receta era muy similar, ponga en un coche de tamaño medio grande y de diseño vistoso y atractivo un motor muy potente y dótese de un generoso equipamiento. La diferencia estaba en que los Chrysler 300 siempre fueron autos con un carácter más exclusivo, fabricados en tiradas limitadas y con una difusión menos popular.

El Chrysler 300 F ve la luz en 1960 como un auto completamente nuevo en relación a sus antecesores C, D y E, que básicamente fueron el mismo modelo evolucionado. El estilo de su carrocería, realizada con el nuevo método unibody de construcción ligera, era obra de Virgil Exner, quizás junto a Harley Earl, Raymond Loewy o Bill Mitchell, uno de los grandes gurús del diseño automotriz norteamericano. En él destacaba el frontal con una gran parrilla presidida por un diseño en cruz horizontal. Muy propias de la época eran las aletas traseras, aunque en comparación a los modelos C, D y E, eran más pequeñas pero sí más pronunciadas. El detalle de la rueda de repuesto sobre la tapa del maletero (denominado toilet seat, asiento del water) se tomaba prestado del Imperial, el buque insignia de la Chrysler, por lo que suponía un guiño más hacia el lujo y la exclusividad, un detalle que no gustó mucho y fue eliminado al año siguiente. Los asientos para los cuatro ocupantes eran individuales y los delanteros giraban hacia fuera para permitir salir y entrar con comodidad.

La principal novedad que aportó el 300 F fue la introducción de un nuevo motor, un nuevo y enorme V8 de 6,8 litros (413 ci) tipo 'Cross Ram', con 375 cv de potencia, y con los carburadores y filtros de aire colocados en los lados en vez de en el centro. La versión de competición de este motor para las carreras stock cars (Nascar) ofrecía 400 cv. La caja de cambios era automática de tres velocidades, no obstante también se ofreció una manual de cuatro velocidades francesa fabricada por Pont-a-Mousson, fruto de la colaboración técnica que entonces mantenía Chrysler con el fabricante francés Facel Vega, pero esta caja manual dio muchos problemas y la mayoría de 300 F salieron con la automática Torqueflite y su cómodo sistema de botones. Las ventas de este modelo fueron muy buenas, 969 coupés y 248 descapotables, teniendo en cuenta su alto precio.

Neo, a través de American Excellence, su marca especializada en coches de los Estados Unidos, nos trae este precioso Chrysler 300 F, siendo su primera miniatura dedicada a la 'Letter Series' de Chrysler. En primer lugar me parece muy acertada ya de por sí la elección del modelo, pues bajo mi punto de vista el 300 F es uno de los más bonitos de esta serie junto al primer C300 o 300 A. El acabado está muy cuidado, siguiendo la línea habitual, aunque en los autos americanos es especialmente llamativo. Las formas del molde están muy conseguidas y existe la posibilidad de elegir entre dos colores, por ahora, uno blanco y ésta bitonal, que es una edición limitada de 500 piezas. Estamos ante una de esas miniaturas que destaca por sí sola en la vitrina.