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lunes, febrero 08, 2016

Pegaso Z403 Monocasco 'Atesa' de Ibertrans









El fichaje de un prestigioso ingeniero curtido en el mundo de los automóviles deportivos y de competición para una empresa dedicada a la construcción de vehículos industriales puede considerarse a priori toda una excentricidad, máxima si se trata de una empresa pública fundada en un país recién salido de una guerra civil y con el principal objetivo de proporcionar en un tiempo razonablemente corto un parque móvil útil que ayude al incentivo de la actividad económica. O lo que es lo mismo, no necesito al más prestigioso joyero para vender masivamente bisutería barata. No obstante, siempre es bueno detenerse en los matices y descubrir la realidad que hay detrás de las cosas.

El barcelonés Wifredo Pelayo Ricart había desarrollado una fructífera carrera en el seno de la compañía italiana Alfa Romeo en uno de los mejores periodos de esta firma. Tras la II Guerra Mundial el panorama que se presentaba en Italia no era nada halagüeño, pues a su condición de Potencia del Eje acreedora de numerosas sanciones se le añadía un tejido industrial completamente devastado. Por tanto, Ricart puso rumbo a su Barcelona natal consciente de que en Italia no tenía nada que hacer.

Contratado por la recientemente creada Empresa Nacional de Autocamiones SA (Enasa), fue puesto al frente del CETA (Centro de Estudios Técnicos del Automóvil), una especie de división de lo que hoy se conocería como Investigación y Desarrollo. Desde aquí el prestigioso ingeniero y su equipo comenzaron su labor de la que destaca especialmente su proyecto estrella, la construcción de los legendarios coches deportivos Z102, aunque lógicamente no fue su única labor, de hecho, todo el tiempo que Ricart estuvo al frente del CETA, dejó su impronta en todos los productos de Enasa y tanto los camiones y autobuses de la marca Pegaso destacaron por su avanzada tecnología una excelsa calidad de fabricación.

El proyecto de autobús Z403 comenzó a gestarse en 1949 y figura como uno de los más ambiciosos llevados a cabo por Enasa. Para la construcción del autocar se siguió el principio del monocasco, cuya autoría es del ingeniero alemán Otto Kässbohrer, creador de la marca de autobuses Setra, el cual contempla que tanto el chasis como la carrocería del autobús sean la misma pieza, o sea, lo que se conoce como la estructura autoportante (selbstragend, de ahí que Kässbohrer bautizara a su empresa como Setra, abreviatura de dicha palabra).

Con un novedoso diseño de piso único a dos alturas añadido a la construcción monocasco, se lograba un espacioso habitáculo para los pasajeros y su equipaje además de que la colocación del motor beneficiaba notablemente al confort de los viajeros y de la marcha. El bus fue considerado inmediatamente dentro de la clase Pullman Gran Turismo y podía transportar entre 37 y 45 personas según la configuración elegida: Pullman para largos viajes o Pullman Lujo. La adopción de suspensión independiente y la construcción del habitáculo superior para los pasajeros en aleación ligera venían a mejorar todavía más el confort del vehículo. El diseño del Monocasco era muy similar al que emplearían los populares autobuses americanos GMC Scenicruiser de la empresa Greyhound.

El motor Pegaso diésel de seis cilindros 9,3 litros y 125 cv de potencia iba colocado en la parte central, lo que mejoraba la distribución del peso del conjunto, en total 4,8 toneladas incluyendo los componentes mecánicos. Se ofrecía la posibilidad de incorporarle una unidad mecánica de 145 cv como opción. 

El Monocasco fue presentado en el Salón de París de 1950 y causó una gran impresión tanto por su innovador diseño como por su avanzada tecnología. Entre 1951 y 1957 se fabricaron en la planta de La Sagrera de Barcelona 1.186 unidades yendo a parar en su mayoría a la aerolínea Iberia y a la empresa de transporte de viajeros Atesa. El aparatoso accidente del ejemplar de la empresa Transportes Costa Brava, que tras caer por un barranco los únicos daños que recibió fueron las ventanas rotas y abolladuras en la chapa demostraron la calidad de fabricación y robustez del autobús. En 1952 y 1953 logró el máximo galardón que otorgaba el Concurso Internacional de Autopullmans de San Remo, la Rosa de Oro. Ambos trofeos se encuentran en el Museo del Automóvil de Salamanca custodiados por la Fundación Demetrio Gómez Planche. El único Z403 superviviente fue hallado hace unos años en un desguace de León, en estado prácticamente irrecuperable. Se desconoce si las aerolíneas Iberia conservan algún ejemplar.

Si bien sería bien complicado hoy día poder contemplar un Monocasco, se puede recurrir a películas como las españolas como 'Manolo, guardia urbano', 'Los ángeles del volante', 'El fugitivo de Amberes'  o 'Amor sobre ruedas', además de 'Mr Arkadin', de Orson Welles, donde aparece en diversas escenas.

La miniatura que hoy presento es la referencia 001 del fabricante de miniaturas español Ibertrans SXXI, compañía de la que hace exactamente seis años presenté su referencia 002, el también Pegaso Z403 Monocasco en este caso con la librea de las aerolíneas Iberia. Ibertrans cesó su actividad en el año 2011y en su catálogo sólo cuentan estas dos referencias, las cuales tengo la inmensa suerte de tener en mi colección. La miniatura está fabricada en diecast. Si bien la realización del molde corría por cuenta de Ibertrans, el desarrollo y fabricación de la miniatura se encargó a la misma factoría china que produce los modelos a escala de la popular firma Ixo Models. Eso sí, el proceso era completamente supervisado por los chicos de Ibertrans que certificaban a su término la calidad de la misma. Ibertrans produjo una serie de 3.000 ejemplares entre las dos referencias. En cuanto al nivel de acabado de esta miniatura, para que el coleccionista que lea esta entrada se haga una idea, se situaría a caballo entre un industrial de Minichamps y uno de Schuco, mejor que el de la primera pero sin llegar al refinamiento de la segunda en lo que a autobuses a escala se refiere. Los logotipos y algunas piezas ornamentales están realizadas con inserciones de metal fotograbado, lo que le confieren un aspecto muy realista al conjunto. 

La también firma española de modelismo Modeltrans, especialista en reproducciones artesanales en resina de camiones y autobuses españoles cuenta con una reproducción del Monocasco en su catálogo, en su caso, realizado en resina y que se vende como Kit o modelo montado. Recientemente se ha conocido que la empresa Ixo se ha hecho con los derechos para reproducir el molde de Ibertrans y hemos podido ver aparecer en un coleccionable editado en Francia dedicado a miniaturas de autobuses, en su caso con la decoración de la empresa Enasa imitando el ejemplar que se presentó en el Salón de París. Igualmente, se ha registrado la aparición durante el mes de enero de 2016 en diversas ciudades españolas de una prueba para la edición de un coleccionable de autobuses a escala similar al francés cuyo número 1 era una miniatura del Monocasco con decoración Iberia. En ambos casos los acabados de los Monocasco de los coleccionables de kiosco son bastante más simples que los de Ibertrans. El hecho de poseer en mis vitrinas los dos autobuses de Ibertrans no sólo significa el valor de tener los dos únicos modelos a escala que esta firma realizó, sino también tener las reproducciones de uno de los vehículos industriales más fascinantes que se han construido en España y que desgraciadamente, ya no queda vivo ninguno y no tendremos la oportunidad de volver a contemplarlo.

martes, febrero 16, 2010

Pegaso Z403 Monocasco "Iberia" de Ibertrans









La década de los 50 fue un periodo especialmente fructífero para la Empresa Nacional de Autocamiones (ENASA). Entre sus productos más destacados resalta especialmente el autobús Z403, conocido popularmente como "Monocasco", llamado así porque su chasis y su carrocería integraban la misma pieza. El autobús se presentó en sociedad en el Salón de París de 1950 y su impresionante estética, un diseño de dos alturas, impresionó a todo el mundo pues la mayoría de los autobuses que prestaban servicio en España eran modelos de los años 30 que habían sobrevivido a la Guerra Civil. 

Se mirase por donde se mirase estaba claro que se estaba ante un vehículo cien por cien Ricart. Mecánicamente, el Monocasco equipaba un motor de seis cilindros y 9,3 litros que ofrecía 125 cv de potencia. Opcionalmente estaba disponible una versión de 145 cv, la misma que se utilizó en el mítico camión El Bacalao. Una de las principales innovaciones técnicas del nuevo autobús era su suspensión delantera independiente por barras de torsión. 

La carrocería se gestó en el departamento de diseño de ENASA y no es un atrevimiento decir que era una obra de arte. Su amplia superficie acristalada y sus dos niveles proporcionaban al interior una buena luminosidad. El autobús se incluía en la categoría Pullman Gran Turismo y estaba disponible en dos acabados, Lujo, con 43+3 pasajeros, y Pullman, con 34+3 pasajeros, especial para largos viajes. Diversos autores comparan al autobús Z403 con el deportivo gran turismo Z102, también fabricado por Pegaso, y es que ambos vehículos estuvieron tecnológicamente avanzados a su tiempo, lo que significaba que sus costes de fabricación eran muy altos. 

Esto supuso que no se fabricara un gran número de autobuses Z403 ya que ENASA prefirió optar por productos más sencillos y por ende, más fáciles de fabricar. Las mayores flotas de Monocascos fueron a parar a dos empresas principalmente, las aerolíneas Iberia y la agencia de transporte de pasajeros Atesa. En el caso de Iberia, los Monocascos tenían el cometido de transportar a los viajeros del centro de la ciudad al correspondiente aeropuerto. 

En 1953, el Monocasco recibió su primer restyling, en el que destacaba la gran cruz del frontal que se hizo tan popular en todos los Pegaso que vinieron en lo sucesivo. A modo de anécdota, uno de los Monocascos más famosos fue el de la compañía Costa Brava Express, que sufrió un aparatoso accidente. Durante los años 1952 y 1953 el Monocasco fue premiado con la Rosa de Oro del Concurso Internacional de Autopullmans de San Remo. Tristemente, no sobrevive a día de hoy ningún Monocasco. El último ejemplar registrado fue localizado en un desgüace en León. Menos mal que por lo menos podemos tenerlo en miniatura en la vitrina y recordar así al admirarlo un pedacito de la historia de la automoción española.

La miniatura que hoy les muestro aquí es una pieza artesanal realizada por el fabricante Ibertrans SXXI en diecast. Destaca las acertadas formas de la carrocería así como el alto nivel de su acabado, que podría situar en un nivel similar a los autobuses de Schuco y superior a los de Minichamps. Resaltar también la calidad de las calcas, las tampografías y los fotograbados. Ibertrans ofrece dos Monocasco, el de Iberia que les muestro aquí y el de Atesa. Sea cual sea la opción que cada coleccionista escoja, no quedará defraudado.