sábado, febrero 27, 2021

Duesenberg SJ Gurney Nutting Speedster 1935 de True Scale Miniatures














Gracias a la tutela económica de Errett Loban Cord, los hermanos Duesenberg, Fred y August, pudieron trabajar con mayor libertad y desahogo en lo que les gustaba, el desarrollo de automóviles y competir con ellos, sin tener que preocuparse de las finanzas de su empresa. Realmente, todos ganaban, ya que el señor Cord, que soñaba con construir un automóvil excepcional, conseguía tanto la infraestructura como el 'know-how' para ello, y de este modo, en 1928 veía la luz el Duesenberg J, uno de los automóviles más formidables jamás construidos. 

En 1932, August Duesenberg, Augie para los amigos, fallecía en una carretera del estado de Pennsylvania de regreso a su casa tras disputarse las 500 Millas de Indianápolis. Se dice que el automóvil que conducía August Duesenberg era un nuevo prototipo en fase de pruebas. Sea como fuere, unos meses después vería la luz un nuevo Duesenberg, el SJ, la evolución natural del fantástico J.

El nuevo Duesenberg SJ debutó ese mismo 1932 en que su creador perdió la vida. La S en su denominación hacía referencia a Supercharged, pese a que el modelo J también estaba disponible con sobrealimentación. Su motor de ocho cilindros en línea de 6.8 litros erogaba ahora 320 CV en lugar de los 265 de su antecesor. Iba acoplado a una caja de cambios Warner HY Flew de tres velocidades. El Duesenberg SJ se convirtió en uno de los automóviles más potentes de su tiempo superando en prestaciones a colosos como el Mercedes 540 K, el Hispano Suiza J12, el Bentley Speed 6 o el Maybach DS8 Zeppelin, entre otros duros contendientes.

En realidad tanto el SJ como el J eran estéticamente casi idénticos y a la hora de diferenciarse externamente había que fijarse muy bien en los colectores laterales, pues en el SJ se instalaron unos nuevos colectores rígidos mientras que en los J eran flexibles. De hecho, fueron muchos los propietarios de Duesenberg J que acudieron a cambiar sus colectores, una operación que costaba 900 dólares en la época. Se cuenta la anécdota de que un propietario estaba encantado con su SJ con colectores rígidos porque brillaban por la noche y eso impresionaba a su chica.

Ahora vamos a detenernos en un SJ concreto, el número de chasis 2614, el último producido en 1935. Este automóvil, en formato de conjunto chasis-motor-transmisión, fue adquirido por maharajá Holkar de Indore. La carrocería fue encargada a la empresa especialista Gurney Nutting, de Chelsea, Londres. El diseño fue obra de AF McNeil, que concibió un impresionante Speedster biplaza que en sus líneas conjugaba a la perfección la elegancia barroca del diseño art-decó tan de moda en la época con el inconfundible carácter deportivo de los Duesenberg. El coche le fue entregado a su Alteza Real en el concesionario RSM Automobiles de la capital británica. 

El Speedster Gurney Nutting incluye un asiento trasero oculto y un curioso juego de luces sobre las aletas delanteras. Cuando se estas se encendían red rojo quería decir que quien conducía el coche era el maharajá, si lo hacían en azul, es que en él entonces viajaba la maharani. El Duesenberg SJ fue pintado con los colores oficiales de Indore, azafrán sobre negro. En aquellos años, el miedo a una invasión japonesa de La India era algo real -ya habían ocupado la China Manchuria-, por lo que el maharajá de Indore pidió que su nuevo automóvil le fuese enviado a su mansión de Santa Mónica en Los Ángeles, EEUU. Una vez que la tensión política se hubo disipado, el Duesenberg fue enviado a La India. Tras el Maharajá fue propiedad del actor y productor cinematográfico pakistaní Sheikh Mukhtar, que también era propietario de un Mercedes 540 K y de un Cadillac V16 Pininfarina. El tiempo que estivo en manos del señor Mukhtar, el Duesenberg cambió de color a un vistoso y elegante color plata. En 1959 y tras pasar unos años en paradero desconocido, es adquirido por el general William Lyon, de Estados Unidos, siendo exhaustivamente restaurado y volviendo a su color original. En el año 2012, obtuvo el primer premio de su clase en el Concurso de Elegancia de Peeble Beach. En 2019 fue una de las grandes estrellas del Concurso de Elegancia de La Jolla. Sin duda, este Duesenberg único es toda una 'prima dona'.

Gracias a mi hermano Jaime Romero, he recibido por mi 40 cumpleaños esta formidable miniatura de True Scale Miniaturas, lanzada hace unos años y muy complicada ya de encontrar. La firma americana, conocida en la jerga de los coleccionistas como TSM, es toda una referencia en las miniaturas de resina de alta calidad y con este Duesenberg realmente han logrado un trabajo soberbio en todos sus aspectos. Molde correcto en formas y proporciones y un muy cuidado acabado exterior, con mucho uso de piezas independientes en metal fotograbado. Destacaría el magnífico trabajo de pintura en este modelo y el contraste del color de la carrocería con los cromados. El interior también esta minuciosamente detallado. TSM ofrece esta miniatura tanto con su pintura bitongo original como en color plata de cuando fue propiedad de Sheikh Mukhtar, además de una versión conmemorativa de la Nuremberg Toy Fair y una más en color blanco y rojo con un Santa Claus. Por mi parte, creo que las más interesantes son las dos que reflejan cómo fue el coche real durante su historia, aunque se elija el que se elija o se pueda elegir, en todos los casos estamos ante una miniatura fantástica.

sábado, febrero 20, 2021

Pegaso Z102 Cabriolet Saoutchik Serie 1 1953 de Esdo Modele
















La industria francesa de la carrocería vivió una suerte de edad de oro durante el periodo de entreguerras. En unos años de auténtico esplendor para el automóvil de lujo en los que se construyeron vehículos realmente únicos, excepcionales y cuya evolución técnica truncó el estallido de la II Guerra Mundial, los artesanos galos afincados en el cinturón industrial de la Ciudad de La Luz se encargaron de proporcionar a esos excepcionales automóviles, de marcas como Bugatti, Hispano Suiza, Delahaye, Delage, Talbot-Lago, Mercedes, Isotta Fraschini, Rolls Royce o Duesenberg, los "vestidos" más adecuados. Hablamos de empresas como Chapron, Fernández & Darrin, Letorneur & Marchand, Binder, Franay, Labourdette, Kellner, Figoni & Falaschi o una compañía fundada a principios de siglo por un emigrante judío proveniente del Imperio Ruso, Iakov Savtchuk, que al afrancesar su nombre sería conocido como Carroserie Jaques Saoutchik.

Jaques Saoutchik, ebanista de profesión, adquirió una gran popularidad en las décadas de 1920 y 1930 con sus diseños para automóviles. Rolls Royce, Cadillac o Mercedes fueron sus clientes, aunque sus grandes éxitos sin duda fueron el extravagante Bucciali TAV 8-32 'Fleche D'Or' o el futurista Hispano Suiza H6C 'Xenia Dubbonet', construido para el empresario y aviador francés André Dubonnet. Pasada la II Guerra Mundial las cosas no fueron bien ni para Saoutchik ni para ningún otro carrocero independiente francés. A las consecuencia lógicas de la dura situación de crisis económica derivada de la devastación causada en la contienda, se suma una medida puesta en marcha por el nuevo Gobierno francés del Frente Popular, integrado por partidos de extrema izquierda, que desencadenaron toda una cruenta contienda contra la iniciativa privada y entre las medidas destacó un salvaje gravamen a los automóviles de lujo. 

Por tanto, el hecho de que Wifredo Ricart, entonces al frente de Enasa, recurriera al empresario galo para el diseño y construcción de las carrocerías de sus deportivos Pegaso supondría un soplo de aire fresco para una compañía que sobrevivía a duras penas. Sobre el papel, el acuerdo de Ricart con Saoutchik resultaba muy beneficioso para ambas partes. El ingeniero español no sólo lograba para sus coches el prestigio que otorgaba un nombre propio en el diseño de automóviles, en horas bajas, pero con mucho predicamento. Además Saoutchik lograba la distribución de los automóviles Pegaso para el territorio francés y su zona de influencia. A su vez, este nuevo proyecto para la firma de Neuilly sur Seine suponía una oportunidad de relanzar su negocio con un producto con, a priori, mucho potencial. Ricart había quedado muy impresionado con algunos diseños de Saoutchik, entre ellos el Talbot Lago T26 Sport. Las expectativas sobre las posibilidades de los diseños de Saoutchik sobre los Pegaso Z102 eran muy alentadoras.

Carroserie Saoutchik realizó un total de 18 carrocerías para deportivos Pegaso: 14 fueron tipo 'Coach' -coupé con volumen trasero- y el resto, cuatro, descapotables. Los diseños Saoutchik se clasifican según la nomenclatura empleada para los coches Pegaso: Serie 1, Serie 2 e Interserie, estos últimos mezclan elementos de los dos primeros. El diseño de Saoutchik se distingue por sus formas redondeadas y fluidas salpicadas de elementos cromados, muy al estilo art decó propio de los coches franceses de antes de la II Guerra Mundial. La primera serie destaca por sus pronunciados pasos de rueda que dan la sensación de ser independientes a la carrocería. En el caso de los 'Coach', el techo tenía una forma muy redonda por lo que el estilo 'demoré' quedaba aún más patente. Esta primera serie de Pegasos Saoutchik no tuvo la acogida esperada y para la segunda serie, Saoutchik apostó por unas líneas más rectas y afiladas, con algunos guiños a los coches de los EEUU de la época, como los faros delanteros con visera o las aletas traseras. La colaboración entre Enasa-Pegaso y Saoutchik no terminó de forma satisfactoria, pues el 'carrosier' terminó en bancarrota, quedando algunos coches a medio terminar teniendo que hacerlo la propia Enasa.

La unidad en la que nos vamos a parar en esta entrada es la referencia número 34, el Cabriolet Saoutchik Serie 1 número de chasis 153-0134. Saoutchik sólo construyó dos unidades con este tipo de carrocería, además del prototipo, que luce un frontal diferente. Esta unidad fue expuesta en el Salón de París de 1954 en el stand de Saoutchik y mostraba el aspecto definitivo de dicho diseño un año después de haber expuesto el prototipo en el mismo escenario, qué básicamente conservaba el mismo aspecto con la salvedad de la parrilla frontal, donde al modelo definitivo se le colocó la clásica calandra con forma de cruz propia de los Pegaso. Pese a que los Pegaso con el prefijo 3 en la numeración del chasis indican que llevan el volante a la derecha, este lo lleva a la izquierda de origen. Originalmente era de color azul claro con el interior tapizado en azul más oscuro. Fue vendido en 1955 y su primera propietaria, según consta en la web Pieldetoro.net, fue María Francisca Carbonell. Esta unidad sólo ha tenido cuatro propietarios, de hecho, su actual dueño, el señor Walter Ankli, lo adquirió en 1976 y lo sometió a una profunda restauración. Su color exterior actual y con el que ya lleva bastantes años es blanco, el interior sigue siendo de piel azul con ribetes y costuras blancas. 

Dado que se trata de un Z102 B, su motor es el V8 de 2.8 litros y caja de cambios de cinco relaciones sin sincronizar. Entre su equipamiento destaca un juego de maletas a juego con la tapicería, una caja de herramientas y radio. En lo que a su diseño se refiere, luce un aspecto más propio de un automóvil de dos décadas atrás, con sus pronunciados pasos de rueda o las puertas de apertura suicida. En un artículo que le dedicaron en la revista Autopista se refieren a su estilo como "elegancia decadente", no obstante, no es el único automóvil de los años 50 con un diseño de estilo "obsoleto", de hecho, en esos años la industria británica del motor, especialmente sus marcas de lujo, están llenas de este tipo de automóviles, léase Rolls Royce, Bentley, Jaguar, Daimler o Armstrong-Siddeley. El CS 1, acorde a la nomenclatura que Coma-Cros y Mosquera otorgan a Pegaso, se encuentra en perfecto estado de revista. En 1994 participó en el Concurso de Elegancia de Peeble Beach. También se le ha visto en la exposición 'Memoria de un Espejismo', celebrada en Barcelona en el año 2001, o recientemente en la muestra dedicada a Pegaso en el Museo Autoworld de Bruselas, entre otros eventos. Es el único superviviente de los dos Cabriolet Saoutchik de la Serie 1, pues la referencia 32 fue desguazada, por tanto, es un automóvil único.

Esdo Modele es un pequeño fabricante francés de miniaturas artesanales. En 2017 lanzó cuatro referencias del Pegaso Z102, todas con carrocería Saoutchik de la Serie 1, el Cabriolet prototipo, el Cabriolet Serie 1 y un Coach Serie 1 en dos colores, todos con posibilidad de ser adquiridos bien montados o bien en kit para ensamblar. No son miniaturas baratas, pues los kits cuestan unos 75 euros y las versiones montadas oscilan sobre los 150. Para mi gran alegría, he recibido como regalo de mi 40 cumpleaños por parte de mis padres, Miguel Ángel y Concha, la miniatura del Cabriolet Serie 1 de Esdo, una enorme alegría que un nuevo Pegaso Z102 entre en mi colección, máxime cuando se trata de un modelo tan exclusivo como éste. La miniatura está realizada en resina y es correcta en formas, proporciones y ornamentación. Incluye partes realizadas en metal fotograbado que le otorgan mucho realismo. El detallado de la misma es bueno y esmerado tanto en el exterior como en el interior. Un pequeño pero que se le podría poner a Esdo es la no inclusión de la matrícula original, M-109179, pues en su lugar han colocado una placa con el nombre Saoutchik similar a la que llevaba cuando se expuso en el Salón de París de 1954. Es algo que algún coleccionista echará de menos pero que, no obstante, tiene relativamente fácil solución. Sin duda una miniatura que merece mucho la pena tener.

viernes, enero 29, 2021

Hispano Suiza J12 Cabriolet Vanvooren 1934 de Esval Models
















Dos fueron los motivos por los que Vanvooren Carroserie adquirió un estatus de cuasi oficialidad con Hispano Suiza, lo que le llevó a la mercantil a carrozar casi el 20 por ciento de la producción de la firma española en la década de 1930, especialmente modelos H6C, K6 y J12 fabricados en la factoría francesa. Precisamente, uno de ellos fue la cercanía entre la fábrica Hispano de Bois-Colombes, pues distaba apenas unos cientos de metros de las instalaciones de Vanvooren en Courbevoi. No obstante, la calidad del producto que ofrecía la firma carrocera, su excelente acople con los refinados chasis de Hispano y la singular y equilibrada belleza del resultado final fueron determinantes de cara a que los Hispano Suiza con carrocería Vanvooren tuvieran en conjunto la consideración de un producto unitario y oficial. 

En el caso concreto del modelo T68 o J12 de Hispano Suiza, Vanvooren realizó un número considerable de las carrocerías de los 120 ejemplares que se fabricaron entre 1931 y 1938, precisamente por lo expuesto unas líneas más arriba. Como ya hemos reseñado en ocasiones anteriores, el J12 fue el último automóvil fabricado por Hispano Suiza, pues tras la IIGuerra Mundial la firma se centró en la construcción aeronáutica hasta la paulatina desaparición de sus dos filiales, la española, sobre cuyas cenizas se erigiría la nueva empresa pública Enasa dedicada a la construcción de vehículos industriales, y la francesa, fue nacionalizada por el Estado Galo. 

El J12 se cuenta entre los automóviles más avanzados, refinados y exclusivos de su tiempo, también entre los más potentes. De este coche destaca sobre todo su poderoso motor V12 diseñado por el ingeniero Marc Birkigt, derivado directamente de la aviación. Con 9.4 litros de cilindrada ofrecía 220 CV de potencia. A partir de 1935 se ofreció la evolución denominada J12 Bis, donde la mecánica creció hasta los 11 litros. La revista ‘The Autocar’ puso a prueba un J12 en el circuito de Brooklands logrando una velocidad máxima de 175 Km/H, algo realmente rompedor para un automóvil de su tamaño. 

Poca información hemos hallado del automóvil que protagoniza esta entrada. Se trata del número de chasis 14502 equipado con el motor 321031. Es de los pocos ejemplares J12 en emplear el chasis de batalla corta. La fabricación del conjunto chasis-motor data de 1933 y un año después, en 1934, salió de los talleres de Vanvooren con una elegante y equilibrada carrocería Cabriolet pintada en una exhuberante combinación de color naranja sobre beige, con el interior en cuero beige. No hemos averiguado nada sobre su historia más allá de que fue propiedad del célebre coleccionista Robert M Lee, de Reno, Nevada, EEUU, cuya colección pertenece hoy día a su hija Anne Brockington Lee. Sí que es cierto que se pueden ver muchas fotos del mismo en la red, pues en el Peeble Beach 2013 formó parte de una exposición monográfica dedicada al carnicero Vanvooren, aunque no recibió ningún premio por ello. 

Esta miniatura es la segunda referencia de Hispano Suiza realizada por el fabricante norteamericano Esval Models y al igual que la primera se trata de un modelo J12, aunque en esta ocasión carrozado por Vanvooren. Está realizado en resina y destaca por su excelente y cuidada terminación, como viene siendo habitual en las miniaturas de Esval. Las formas y proporciones parecen correctas, la aplicación de la pintura es exquisita y el nivel de detalles es muy alto, con muchas piezas independientes hechas de metal fotograbado. También el interior está cuidado al máximo. Esval ofrece esta miniatura con dos terminaciones, con la capota puesta y quitada, siendo esta opción la que se reseña en esta entrada.

Reiterando que no he encontrado mucha información acerca de este coche concreto, me gustaría agradecer a mi amigo Antonio Barrio, dibujante y gran estudioso y conocedor de Hispano Suiza, algunos datos sobre el mencionado vehículo que han servido de gran ayuda para tirar del hilo y descubrir algo más.

sábado, enero 23, 2021

Chevrolet 3100 Suburban Carryall 1951 de Esval Models

















Suburban es la denominación de vehículo más longeva aún en uso a día de hoy. Fue introducida por Chevrolet en 1934 y la marca la ha empleado de forma ininterrumpida hasta la actualidad. Otros fabricantes también la han usado en alguna ocasión, como puede ser el caso de Dodge, De Soto, Plymouth, Nash, Studebaker y también la filial GMC de General Motors. En todos los casos siempre ha hecho referencia al mismo tipo de vehículo, una camioneta ligera carrozada de forma integral y con mucha superficie acristalada para transporte tanto de personas como de material. De hecho, en un principio, Suburban era una denominación que tenía registrada bajo su propiedad la empresa US Body Forging and Co, con base en Tell City, Indiana, especializada en la realización de carrocerías tipo Woody station wagon.

La primera generación del Chevrolet Suburban llegó al mercado en 1934, aunque ya un año antes, en 1933, Chevy había fabricado una serie de modelos station wagon similares sobre la base de su camión ligero de media tonelada destinado en exclusiva a la Guardia Nacional. En este caso, gran parte de la carrocería estaba realizada en madera y tenían capacidad para ocho ocupantes. A la primera generación Suburban se la conocería con la denominación Carryall Suburban -algo así como Suburban “todocarga”-
Ford fue el primer fabricante de los denominados “Tres Grandes” en ofrecer en su catálogo la clásica camioneta pick up, pero Chevrolet siempre ostentó mejores cifras de ventas en este segmento. La firma de Detroit regresó tras el parón obligado de la II Guerra Mundial a la fabricación de camiones y camionetas de pequeño tonelaje y en 1947 dio un importante paso adelante ofreciendo la nueva generación conocida como ‘Advance Design’ -diseño avanzado-, más largos, anchos y bajos que sus antecesores previos a la II Guerra Mundial con el moderno capó con sistema de apertura tipo ‘cocodrilo’ con bisagras en la parte trasera. 

El modelo que nos ocupa corresponde al Chevrolet Suburban de tercera generación basado en la Chevrolet 3100 Pick Up, fabricado entre 1947 y 1954. Realmente se trata de una versión recarrozada de la mencionada pick up con un aspecto similar al de los clásicos Woody wagon pero realizada completamente en metal. El Suburban podía adquirirse con tres tipos de carrocería según el uso al que su propietario iba a destinarla: Carryall, Panel Van y Canopy Express. La primera estaba destinada al transporte de viajeros con espacio para un total de ocho ocupantes y su equipaje y las ventanas laterales son su signo de distinción. El segundo es el típico furgón de carga cerrada y el tercero tiene la trasera semiabierta con la vista puesta en un uso comercial u hostelero. 

Hasta 1954 las 3100 Suburban iban equipadas con el robusto y fiable motor Stovebolt 216 ci de seis cilindros en línea y 3.5 litros. En 1954 se introdujo una versión más potente igualmente con seis cilindros, el Thiftmaster 235 ci de 3.9 litros, con la posibilidad de ir aparejado al cambio automático Hydra Matic de cuatro velocidades. Según la colocación de las puertas traseras, la denominación de los Suburban Carryall cambiaba, 3106 para los modelos con puerta trasera, y 3116 para los que llevaban puerta lateral. 

Si bien hay una suerte de unanimidad en considerar al Jeep Wagoneer como el primer automóvil en enarbolar la filosofía SUV hoy tan de moda, el Chevrolet Suburban puede ser considerado como el precursor de dicho tipo de vehículos, pues realmente eran muy polivalentes en todos los sentidos, pudiendo transportar pasajeros y carga, amén de su capacidad de circular con soltura y suficiencia por carreteras asfaltadas y caminos rurales. De hecho, a partir de la cuarta generación se empezaron a ofrecer versiones con tracción 4x4 que mejoraba notablemente sus capacidades para circular por todo tipo de vías, caminos y campo a través, aunque esa es ya otra historia.

Resulta especialmente curioso la coincidencia de que el fabricante estadounidense de miniaturas Esval Models lance el grueso de sus novedades en cada campaña de Navidad, por lo que en este blog se está convirtiendo en una especie de tradición la aparición de modelos de esta firma en las entradas del mes de enero, y al histórico me remito. En esta ocasión presentamos una preciosa y excelentemente realizada réplica a escala de un Chevrolet 3100 Suburban de tercera generación, con carrocería tipo Carryall y acabado de lujo, con pintura bicolor, ruedas traseras carenadas, parasol delantero y baca para el transporte de equipaje. Esval tiene en su catálogo también otros Suburban con carrocería Panel Van, aunque ninguna tipo Canopy Express. La miniatura, como es normal habitual en Esval está realizada en resina y tiene un acabado de gran calidad, con gran lujo de detalles en su reproducción y muchas piezas independientes y realizadas en metal fotograbado. Las formas y proporciones parecen correctas y la aplicación de la pintura es impecable. Además se trata de un modelo que en la actualidad no contaba con reproducciones en el mercado más allá de algunos fabricantes muy minoritarios, y ello ha provocado que haya tenido muy buena aceptación entre los coleccionistas. Sin duda alguna y bajo nuestra opinión, una de las miniaturas más interesantes lanzadas este año. Felicitaciones a Esval por el gran trabajo realizado, porque la réplica es de matrícula de honor y altamente recomendable para cualquier coleccionista, máxime si los clásicos americanos son de su interés.