jueves, septiembre 29, 2022

Ferrari 330 GT 2+2 'Enzo Ferrari' #4963 de Autocult









En ciertas ocasiones, los grandes estudios de diseño se apartan de su camino dejándose llevar por alguna moda pasajera. Puede que el resultado obtenido no sea un fracaso absoluto al final de todo, pero puede que algunas alarmas se enciendan. Es el caso de cuando a principios de la década de los 60 Pininfarina encomendó a un joven Tom Tjaarda el diseño del nuevo Ferrari 330 GT 2+2.

En enero de 1964, Ferrari reemplazó el 330 América por el más moderno 330 GT 2+2. El primero no era más que la última evolución del 250 GTE 2+2, manteniendo su misma carrocería pero con un nuevo motor de mayor tamaño, un V12 Tipo 209 directamente derivado del 400 Superamérica, con 4.0 litros de cilindrada, de ahí la denominación del coche, que como era tradición en Ferrari, las tres cifras indican el volumen unitario de uno de los 12 cilindros del motor. Esta nueva mecánica erogaba 300 CV de potencia e iba aparejada a una caja de cambios manual de cuatro velocidades con un overdrive Laycock de Normanville.

En términos de diseño, el GT 2+2 era bastante diferente al América. Sus líneas eran limpias y sencillas con tres volúmenes bien diferenciados, pero sobre todo destacaba la solución implementada en el frontal por Tom Tjaarda, unos grupos ópticos dobles y en trayectoria oblicua, precisamente un elemento estético que no fue aplaudido por todos. Pese a todo, era el primer Ferrari con dobles luces frontales que se construía. 

El 330 GT 2+2 tenía un chasis 50 mm más largo que los 250 GTE/330 América, con 2.650 mm de batalla, lo que se tradujo en 10 cm más de espacio para los pies en las plazas traseras. En 1965 se introducen una serie de cambios estéticos, siendo el más vistoso el reemplazo de las luces dobles frontales por unas simples de tipo carenado. Las rejillas de ventilación tras las ruedas delanteras cambiaron también de forma y las llantas de radio Borrani dieron paso a unas de aleación firmadas por Campagnolo. La caja de cambios de cuatro velocidades se sustituyó por una de cinco con todas las marchas sincronizadas. En cualquier caso, la velocidad máxima de 245 Km/H se mantuvo inalterada de una serie a otra. 

Entre 1964 y 1967 Ferrari produjo un total de 1.099 unidades del 330 GT 2+2, 625 correspondientes a la primera serie con doble faro y 455 de la segunda serie. Unos 125 ejemplares son considerados modelos interserie. El 330 GT 2+2 fue sustituido por el 365 GT 2+2, aunque esa es ya otra historia. 

"En esta casa tenemos fe ciega en cada uno de los coches que fabricamos" es la frase que en la película 'Grand Prix' -John Frankenheimer, 1966- profiere el actor italiano Adolfo Celi en diálogo con el americano James Garner. Celi interpreta a Agostini Manetta, patrón en dicha ficción de la Scuderia Ferrari, y Garner al piloto Pete Aaron, que visita la fábrica de coches de carrera de Maranello buscando un puesto como piloto. Puede que dicha escena esté inspirada en la negociación que alguna vez sostuviese Enzo Ferrari con algún piloto y la frase puede encajar muy bien en la filosofía del Commendatore. Sea como fuera, llama la atención que muchas publicaciones se refieren a que Enzo Ferrari rara vez era visto en uno de sus coches, mientras que entre los vehículos que empleaba para sus desplazamientos destacaron especialmente un Peugeot 404 y un BMC Mini. Uno de los primeros Ferrari 330 GT 2+2, con número de serie #4963, fue transferido al Commendatore. Estaba pintado en color verde oscuro y el interior era de color claro. Tenía matrícula 102442-Mo. Este coche fue enviado a EEUU en 1964 y permaneció en manos de coleccionistas privados, entre ellos el piloto y empresario David Piper.

El fabricante alemán de miniaturas Autocult está especializado en modelos de coches únicos y muy exóticos, entre ellos en su catálogo se pueden encontrar los vehículos personales de algunas celebridades, como es el caso del protagonista de esta nueva entrada del blog. En esta ocasión, el Ferrari 330 GT 2+2 réplica a escala del que condujo el mismo Enzo Ferrari pertenece a la serie 'Masterpiece' del productor germano, la misma a la que pertenece su otro Ferrari que tengo en la colección, el 375 MM de Ingrid Bergman. La miniatura está realizada en resina como viene siendo habitual en Autocult, cuenta con un molde correcto en formas y proporciones y un acabado de gran calidad, con muchas piezas independientes en metal fotograbado y una excelente pintura. También el interior cuenta con todo lujo de detalles. Un modelo que no puede faltar en la vitrina de cualquier coleccionista del Cavallino Rampante.

jueves, septiembre 15, 2022

Jeep Wagoneer Limited 1978 de Top Marques Collectibles







Considerado como el gran pionero del tipo de vehículo conocido como SUV y que hoy día el segmento más demandado en el mercado mundial, el Jeep Wagoneer es también un automóvil tremendamente longevo, de hecho es el tercero que más años ha estado en el mercado estadounidense, unos 28 años, que son  algunos más ya porque, recientemente y dentro de la moda imperante en la industria automovilística, el Grupo Stellantis, multinacional a la que pertenece Jeep en la actualidad, lanzó de nuevo un coche bajo la denominación Wagoneer. Durante esas casi tres décadas que el Wagoneer original estuvo en el mercado, la propiedad de la matriz Jeep se repartió entre tres empresas. Si bien en esos 28 años, el Wagoneer mantuvo casi intacto su diseño original obra del célebre Brooke Stevens, los cambios cosméticos y mecánicos se fueron sucediendo y puede hablarse de tres series diferentes: el modelo 1963-1971 correspondiente al periodo Kaiser Jeep; el 1972-1983 de AMC; y el 1984-1991, también de AMC, pero que en 1987 dicho consorcio fue absorbido por Chrysler.

Este artículo se va a centrar en el Wagoneer 1972-1983 del periodo principal AMC. La American Motors Corporation surge el 1 de mayo de 1954 de la unión de dos pequeños fabricantes estadounidenses independientes ajenos a los conocidos como 'Big Three', o sea, GM, Ford y Chrysler. Estos eran Nash y Hudson, dos firmas automovilísticas que competían en la liga menor del mercado de EEUU contra otras compañías similares como Packard o Studebaker. La idea de unirse fue poder mejorar su competitividad y tratar de acercarse a las cifras de los 'Big Three'. A principios de 1970 AMC adquiere Kaiser Jeep. La compañía estaba a punto de desaparecer por considerarse deficitaria, pero en la American Motors vieron una oportunidad de añadir a su consorcio una línea de productos que no disponían y podía mejorar su competitividad. 

En principio, los efectos positivos del cambio de propiedad se hicieron patentes, concretamente los Wagoneer se vieron beneficiados de una actualización de su gama, mejoró la eficiencia en el proceso de fabricación y se economizó el mismo gracias a la incorporación de piezas y componentes compartidos con otros coches de AMC. Entre las primeras mejoras que se palparon en los Wagoneer fue la reducción del ruido, la vibración y la aspereza en la conducción. El cambio estético más vistoso fue la incorporación de una nueva calandra frontal de plástico cromado, con diseño de huevera en sustitución de la anterior de metal y con barras verticales. El viejo motor Buick V8 de los Wagoneer de la era Kaiser se sustituyó por mecánicas de la casa, también V8, el 360 ci de 5.9 litros y el 401 ci de 6.6 litros. 

A partir de 1972, cuando ya AMC tenía control total sobre la producción del Wagoneer, comenzaron a llegar una serie de importantes novedades que mejoraron la categoría del mismo. En 1973 se incorpora el novedoso sistema de tracción integral permanente Quadra-Trac el cual se podía conjugar con un cambio de velocidades automático. Hasta ahora ese tipo de transmisiones sólo se combinaba con cambio manual. 

En 1974, la gama Wagoneer se completa con una versión de dos puertas denominada Cherokee, y ese mismo año los frenos de disco delanteros pasan a ser de serie.  Con la llegada del Cherokee, de aspecto más rústico y aventurero, en AMC se plantean la posibilidad de subir de categoría en el mercado al Wagoneer otorgándole un notable salto de exclusividad. Dado que el público de alto poder adquisitivo se interesa cada vez más por el Wagoneer, Jeep introduce en 1978 la versión Limited, mucho más exclusiva y equipada que la hasta ahora versión tope de gama, el Super Wagoneer. El Limited, fácilmente reconocible por sus ornamentos de madera en los laterales del coche y sus llantas de aleación de aluminio, incluía tracción Quadra-Trac, frenos de disco con servofreno, aire acondicionado, asientos con regulación eléctrica, cierre centralizado, elevalunas eléctrico, dirección asistida, volante de cuarto, control de velocidad de crucero, revestimientos interiores de cuero, enmoquetado de felpa, radio AM/FM/CB y baca portaequipajes en el techo. De serie de entregaba con el motor de 5.9 litros, pero podía encargarse con la versión de 6.6. Con un precio entonces de 10.500 dólares, el Wagoneer Limited se movía al mismo nivel que Cadillac, Lincoln o Imperial, y por supuesto, era el SUV más caro y exclusivo del mercado americano. Sus principales competidores eran el Range Rover y el Mercedes Clase G, introducido en 1979. 

En 1981, la gama Wagoneer se componía de tres modelos: Custom, Brougham y Limited. A partir de 1983 el cambio automático Select-Trac fue equipamiento de serie y un mando dispuesto en el salpicadero permitía al conductor cambiar la tracción de dos a cuatro ruedas según necesidad. A partir de 1984, la versión Limited cambia de nombre y pasa a llamarse Grand Wagoneer, pero esta es ya otra historia.

'El Kekomóvil' suma a la colección una miniatura de un nuevo fabricante, se trata de Top Marques Collectibles, un fabricante de modelos a diversas escalas en resina con sede en los Países Bajos, o por lo menos eso reza en la razón social que consta en su web. No es un buen comienzo empezar señalando fallos, y es que el primero lo encontramos en la denominación de la miniatura, pues se presenta como un "Jeep Grand Wagoneer de 1979" y no es así, se trata de un Jeep Wagoneer Limited de 1978, pues no fue hasta 1984 cuando se empezó a emplear la denominación Grand Wagoneer para este coche. Sorteado este primer escollo, podemos decir que en líneas generales se trata de una muy buena miniatura, con molde correcto y acertado en formas y proporciones, y el típico acabado de las miniaturas en resina, en este caso con mucha profusión de piezas en metal fotograbado, en algunos casos algo toscas, como los limpiaparabrisas, pero muy buena terminación. ¿Con qué otro fabricante podríamos comparar esta miniatura de Top Marques Collectibles? Pues bajo mi punto de vista, me recuerdan a los primeros Spark, de hecho, se mueven en un precio medio similar a estos, un poco más alto. Realmente, Top Marques Collectibles cuenta con un catálogo bien atractivo y estoy muy seguro que poco a poco irán llegando más modelos de este fabricante a la colección.

lunes, agosto 29, 2022

Cadillac Eldorado Biarritz 1961 de Stamp Models









El año 1958 llegaba a su fin cuando el legendario diseñador Harley Earl, responsable de la división Art & Color de General Motors, guardaba los lápices en el plumier para disfrutar de una más que merecida jubilación, a la par que cedía el testigo a su segundo de abordo, el no menos legendario Bill Mitchell. Éste llegó al coloso automovilístico de Detroit en 1930 como discípulo protegido de Earl y de hecho su estilo estaba fuertemente influenciado por el del maestro. Pero apenas tomó posesión de su nuevo cargo al frente del diseño de los coches de GM, comenzó a dejar su impronta personal con un estilo menos recargado y no tan barroco como el de su antecesor, altamente inspirado en el diseño italiano que conoció en sus viajes a Europa. En los años precedentes, el trabajo de Earl había sido el gran referente en el diseño de automóviles y era ahora turno para Bill Mitchell y dejar su impronta.

Las grandes aletas de la era especial y uso del cromo llegaron a su zénit en el diseño de automóviles de EEUU en el año 1959, pero justo un año después las aletas empezaron a menguar en tamaño y el cromo se fue racionalizando. Pese a su retirada en 1958, los Cadillac de 1959 y 1960 -y todos los productos de GM- aún tenían el sello indiscutible de Harley Earl, de hecho, el modelo de 1959 se considera como uno de sus más destacados diseños. Fue en 1961 cuando debutaron los primeros Cadillac de Bill Mitchell.

La firma de Detroit aún mantenía aquel slogan comercial de 'Standard of the World' en el que trataban de enfatizar "la gran calidad" de construcción de sus coches. El descapotable Eldorado Biarritz seguía ostentando el escalafón más alto de la gama Cadillac, sólo superado por las limusinas Fleetwood Brougham hechas casi a medida. La nueva generación Cadillac lucía un nuevo aspecto más desenfadado y eficiente, y las grandes aletas traseras con sus faros tipo reactor ya eran historia, dando lugar a unas aletas más bajas y sutiles. 

Bill Mitchell había logrado un nuevo aspecto más elegante y austero -en comparación con los anteriores- para Cadillac. La parrilla delantera dividida en dos y el parabrisas panorámico con sus dos pilares A curvados le daban un aspecto muy dinámico, lo que unido a las formas casi rectas de sus laterales terminaban por conformar un conjunto muy distinguido, coronado con dos juegos de aletas muy sutiles que le otorgaban un toque deportivo. Sin duda, Bill Mitchell había logrado uno de los mejores diseños automovilísticos de su tiempo. 

El Cadillac Eldorado Biarritz de 1961 lucía un aspecto exterior completamente renovado pero bajo el capó todo seguía casi igual. Ahí estaba el motor V8 390 ci de 6.3 litros y 325 CV de potencia aparejado a la caja de cambios Hydramatic, que proporcionaba una muy buena capacidad de rodar casi en silencio y entregar toda la potencia cuando se le demandaba. El equipamiento era igualmente generoso: capota autoretractable, elevalunas eléctrico, dirección asistida, servofreno, aire acondicionado o el sorprendente sistema Autronic Eye en las luces largas que evitaba el deslumbramiento de forma automática. Un total de 1.450 ejemplares del Eldorado Biarritz de 1961 se fabricaron. 

Stamp Models, firma asociada al fabricante de miniaturas GLM y dedicada casi en exclusiva a la marca Cadillac -también tiene algunos Buick y Chevrolet en su catálogo- sigue llenando su portofolio con nuevos modelos de la firma de Detroit, siendo sin duda la gran referencia actual en lo que a reproducción de modelos de Cadillac a escala 1/43. Entre las últimas novedades de la firma figura una preciosa reproducción del Cadillac Eldorado Biarritz de 1961, disponible en tres colores y con capota puesta y quitada. Protagoniza esta entrada de 'El Kekomóvil' la referencia en color 'Fontana Rose Metallic' y con capota bajada. El modelo parece correcto en formas y proporciones y su acabado es de gran calidad, aunque igualmente que pasa con las miniaturas de GLM, Stamp también está restringiendo al máximo el uso de piezas en metal fotograbado, por un lado bien, porque las partes pintadas en color plata no se desprenderán con el tiempo, pero no tan bien en la apariencia final del modelo. Y, sobre todo, que el precio de este tipo de miniaturas no deja de subir y que se debería buscar alguna solución alternativa. Por lo demás, un modelo de bandera que llama bien la atención cuando se le coloca en la vitrina.

lunes, agosto 22, 2022

Imperial Crown Convertible 1959 de GLM










"América's most distinctive fine car" -"el coche elegante más distinguido de América"- fue el slogan publicitario de venta empleado por Chrysler para su división Imperial en 1958 y los cambios introducidos para sus modelos de 1959 -más de los que parecen- iban encaminados a reforzar esa idea. Y es que pese a que el Imperial de 1959 pudiera parecer una puesta al día estética del modelo de 1958, y éste a su vez, lo mismo que el de 1957, la gama 1959 venía cargada de novedades más allá de lo estilístico que afectaban a la parte mecánica de los coches e incluso, a aspectos organizativos de la empresa.

1959 fue el tercer año de la segunda generación de los conocidos como Imperial de Virgil Exner, introducida en 1957 en sustitución de la primera generación, la que estuvo a la venta en el ejercicio 1955-1956, los dos primeros años de Imperial como marca con entidad propia dentro de la Chrysler Corporation. Esta segunda generación Imperial supuso la primera puesta al día del denominado diseño 'Forward look' de Virgil Exner, una generación de coches caracterizados por ser más anchos, más bajos y con las típicas aletas traseras que tan de moda se pusieron en la segunda mitad de la década de los 50.

Como ya hemos escrito más arriba, Imperial mantuvo el mismo diseño en sus coches de 1958 a 1959 y sólo los cambios cosméticos diferenciaban un modelo de un año del otro. El rasgo distintivo del nuevo modelo de 1959 era una calandra frontal con un diseño más agresivo con forma de grandes dientes cromados. También se produjeron una serie de cambios en los ornamentos cromados de la carrocería, todo en busca de un acabado más deportivo que captase la atención de clientes más jóvenes. El interior también recibió actualizaciones. 

Pero las grandes novedades de la generación Imperial de 1959 estaban más en el interior, ya que bajo el capó se estrenaba el nuevo motor Chrysler Wedgehead 413 ci de 6.8 litros de cilindrada y 350 CV de potencia, el cual reemplazaba al mítico Hemi V8 392 ci, que en su última evolución cubicaba 6.7 litros produciendo 345 CV de potencia. De hecho, en 1958, los modelos Custom y LeBaron ya equiparon el nuevo motor Wedgehead y sólo los Crown mantuvieron el Hemi. También en 1959, Chrysler ofreció como equipamiento de serie en todos los Imperial el cambio automático Torqueflite accionado mediante botones situados a ambos lados del cuadro de instrumentos. La generación 1959 de Imperial fue la primera de la firma de lujo de Chrysler en fabricarse en la planta de la avenida Warren y no en la de la avenida Jefferson. 

Al igual que su antecesor, los Imperial de 1959 estaban disponibles con cinco tipos de carrocería, sedán de cuatro puertas, hardtop Southampton -sin pilar B- de dos y cuatro puertas, convertible y la limusina de batalla larga construida por Ghia en Turín, Italia. Con sólo 555 unidades fabricadas, la carrocería convertible es una de las más exclusivas del año 1959, de un total de 17.710 Imperial fabricados ese año. 

Si con los Imperial Crown Convertible de 1958, 1960 y 1961, el fabricante de miniaturas con sede en Hong Kong Great Lightning Models, más conocido entre los coleccionistas como GLM, nos proporcionó un bonito trío, ahora con la llegada del nuevo Convertible de 1959 hacemos un póker en todas regla. GLM es con diferencia el fabricante actual de miniaturas que más está reproduciendo réplicas a escala 1/43 de la vieja marca Imperial de Chrysler y parece que el ritmo no va a decaer pues ya han anunciado futuras e interesantes novedades, casi inéditas. En lo que al modelo de 1959 podemos decir básicamente lo mismo que dijimos de sus hermanos de gama: molde correcto y proporcionado y muy buen acabado en general, aunque hay algunos coleccionistas que le han afeado sustituir algunas piezas independientes de metal fotograbado por partes fijas pintadas en color plata. Sí es cierto que ha habido muchas quejas entre los coleccionistas sobre algunos fabricantes de miniaturas y su deficiente trabajo con las piezas de metal fotograbado que terminan despegándose, por lo que en GLM han optado por poner el parche. No es que el resultado sea malo, pero quizás pagar el dinero que hoy día cuesta un GLM y no tener una miniaturas con todos sus fotograbados puede sonar a abuso, pero lo cierto es que la solución de GLM puede ser mejor a largo plazo. Sea como sea, la miniatura merece mucho la pena. GLM ha ofrecido su Imperial Crown Convertible de 1959 en tres colores: negro, verde oscuro y azul claro, con capota puesta y sin ella. En mi caso he optado por el azul claro con capota quitada.

viernes, agosto 05, 2022

Pegaso Z102 Cabriolet Saoutchik Serie 2 de Matrix Scale Models












Los grandes maestros carroceros del cinturón industrial de París vivieron su periodo de máximo apogeo en la década de los años 30 del siglo XX, sin embargo, la situación cambió drásticamente tras la II Guerra Mundial. Los fabricantes galos de automóviles de lujo se vieron muy afectados por la contienda y entre que unos se vieron abocados al cierre de su actividad y otros sobrevivieron a duras penas, el negocio de la carrocería personalizada a medida se vio afectado. A todo ello se añade que el nuevo Gobierno francés del Frente Popular impuso severos impuestos a la producción de automóviles de alta gama.

Jacques Saoutchik, el carrocero de origen bielorruso que se hiciera famoso por sus diseños para coches de Hispano Suiza, Mercedes, Talbot Lago o Bugatti, logró un acuerdo con el presidente de Enasa, Wifredo Ricart que no sólo se limitaba a la construcción de carrocerías para sus deportivos Pegaso Z102, sino que la firma de Neuilly sur Seine lograba también la distribución para Francia y su zona de influencia de los coches producidos por Enasa. Sobre el papel, la situación suponía beneficio para ambas partes. Ricart lograba ligar a sus coches Pegaso el nombre de un carrocero con prestigio internacional y Saoutchik obtenía nuevas líneas de negocio a priori beneficiosas para su empresa, entonces en horas bajas.

Entre 1952 y 1954, Saoutchik construyó un total de 18 carrocerías para Pegaso, de las que cuatro correspondían a modelos descapotables. El número de chasis 153-0136, o referencia #36, fue el cuarto y último cabriolet diseñado y fabricado por Saoutchik para Pegaso, y el único con la carrocería de la segunda serie, de hecho, se trata del primer ejemplar en estrenar este diseño que luego se plasmaría también en las versiones coupé. 

El Pegaso Z102 Cabriolet Saoutchik Serie 2 #36 debuta en sociedad en el año 1954 en el Concurso de Elegancia de San Remo, siendo presentado al citado evento por el hijo del señor Saoutchik, Pierre, que ya estaba al cargo de la empresa familiar. Los diseños Pegaso Z102 de la Serie 2 de Saoutchik se distinguían de los de la Serie 1 por ser menos recargados y dramáticos, pese a mantener ese estilo 'art decó' que tanto caracterizó el trabajo del carrocero de Neuilly. Los pasos de ruedas lucían una curvatura menos pronunciada aunque en la trasera lucían unas aletas más puntiagudas. El frontal se distingue por unos faros con visera de inspiración muy americana que acompañaban la clásica calandra con su diseño en cruz. Mientras que Saoutchik dotó a los 'Coach' de unos parachoques verticales de diseño tubular, los del Cabriolet eran del tipo pasamanos. El parabrisas bajo sin montante superior daba al coche un aspecto muy agresivo y más propio de una barchetta de competición. 

En 1955, nuestro protagonista llega a España y, acorde con la documentación de Roberto López Alcolea, es adquirido en Madrid por Ignacio Llamas Pastor. Tras pasar por las manos de dos propietarios, el coche sufre cambios drásticos en su diseño y es recarrozado como coupé al que se le añaden dos grandes aletas traseras, además de pintarlo en color azul oscuro. El motivo de dicha modificación era al parecer que el chasis flexaba y las puertas se abrían. 

A principios de los años 90 y tras haber pasado casi toda su vida en Italia, es adquirido por el coleccionista Patricio Chadwick, que lo somete a una exhaustiva restauración para devolverlo a su estado original como Cabriolet, aunque es pintado en un color azul metalizado diferente al azul claro original. En 2004 fue vendido a otro propietario y fue expuesto en el Museo Petersen, amén de participar en diferentes eventos. En el año 2013 fue subastado por RM Sothebys en su evento de Amelia Island, pero no se vendió. 

Equipado con una versión de 2.8 litros del motor Pegaso Z102 V8, eroga 165 CV de potencia. Actualmente, el Z102 Cabriolet Saoutchik Serie 2 #36 es propiedad de la Kaiser Collection y una de sus grandes apariciones públicas fue en 2018 en la multitudinaria exposición de automóviles Grand Basel celebrada en Basilea, Suiza. 

En diciembre de 2015 Matrix Scale Models lanzaba al mercado su primera miniatura de Pegaso, el Z102 Coach Saoutchik Serie 2 referencia #48, y siempre nos preguntamos cuándo llegaría la versión Cabriolet entendiendo toda vez que disponiendo de aquel molde, la realización de esta versión sería fácil. Pues bueno, en primavera de 2022, la firma holandesa de miniaturas anunciaba al fin el ansiado Cabriolet Saoutchik Serie 2, disponible en dos versiones, el color original azul claro y el azul metalizado de la restauración de Patricio Chadwick. Como en la inmensa mayoría de creaciones de Matrix, estamos ante una miniatura fantástica, correcta en formas y proporciones, y con una terminación de primer nivel, con muchos detalles de fotograbado que otorgan un gran realismo, incluso de verdad en el interior. Con otras referencias de Pegaso en su catálogo como las dos versiones de la Berlinetta Cúpula o la Berlinetta Touring Thrill, confiamos en que nuestros queridos Pegasines sigan llegando al portofolio de Matrix, pues no sólo los demandamos los coleccionistas españoles, lo hacen coleccionistas de todo el mundo, pues nuestros queridos Pegaso, son ya universales.

domingo, julio 31, 2022

Meyer Manx Dune Buggy 'The Thomas Crown Affaire' de Spark








El californiano Bruce Meyer fue el creador de uno de los automóviles de ocio más populares de todos los tiempos. En sus talleres de Fountain Valley en SoCal, empleando un chasis acortado de un Volkswagen Beetle, así como su motor y la suspensión de la Chevrolet Pick Up, todo coronado con una ligera carrocería de fibra de carbono, la compañía BF Meyers ofrecía un automóvil tremendamente divertido y que fue muy común verlo en los destinos playeros de EEUU y de medio mundo, siendo denominados Buggy, un diminutivo derivado de 'Bug', otra de las formas anglosajonas de 'escarabajo'. Y de todos los Dune Buggy fabricados por Bruce Meyer, hubo uno muy especial, el más 'cool' de todos.

Aparte de ser uno de los actores más destacados de los años dorados de Holywood y un icono de la cultura popular, Steve McQueen destacó por su pasión por todo aquello que tuviese ruedas y un motor de combustión, de hecho, McQueen no sólo protagonizó la que se considera mejor película sobre 'Las 24 Horas de Le Mans' de la historia del séptimo arte, si no que también se encargaba de elegir los vehículos que debían salir en sus películas, y son casos conocidos el de la Harley-Davidson de 'La Gran Evasión', el Ford Mustang Fastback de 'Bullit' o el coche que protagoniza esta nueva entrada de 'El Kekomóvil'.

Steve McQueen protagonizó junto a Faye Dunaway en 1968 el thriller 'The Thomas Crown Affaire' -'El Caso Thomas Crown' en España-, dirigido por Norman Jewinson, una película donde encarnaba a un misterioso y enigmático financiero millonario con una supuesta y perversa afición de robar bancos empleando para ello a terceras personas. En un principio, dos fueron los automóviles elegidos para que McQueen condujera en la película, un Rolls Royce Silver Shadow Coupé y un Jeep para unas escenas por la playa... hasta que McQueen conoció de la existencia de los coches de Bruce Meyer.

Finalmente, el también protagonista de 'Bullit' no sólo logró cambiar el Jeep por un Meyer Manx Dune Buggy, también decidió personalizarlo a su gusto, por lo que lo envió al especialista Pete Condos, de Condos-Ferr. La carrocería de fibra de vidrio perdió los faros delanteros originales sobre las aletas en detrimento de unos carenados en la parte central. El parabrisas fue sustituido por uno más bajo e integral, inspirado en el de las lanchas motoras. Recibió un juego de neumáticos especiales Firestone con llantas de aleación y, como guinda del pastel, el motor Volkswagen original se sustituyó por una mecánica Chevrolet Corvair, de seis cilindros bóxer, 2.7 litros y 230 CV de potencia. Este Meyer Manx disponía de dos frenos de manos, uno para cada eje, con lo que Steve McQueen al volante podía bloquear cada tren según le apeteciese hacer una u otra pirueta con él.

En unas escenas rodadas en una playa de Massachusetts, Steve McQueen y Faye Dunaway disfrutan corriendo y saltando por las dunas con el Meyer Manx más especial y cool que se conoce. El coche fue subastado en marzo de 2020 por la firma Bonhams en su evento de Amelia Island bajando el martillo en unos nada despreciables 456.000 dólares. 

La firma Spark, especializada en modelos de competición y deportivos realizados en resina, nos da una grata sorpresa veraniega con el lanzamiento del Meyer Manx que conducía Steve McQueen en 'The Thomas Crown Affaire'. Como viene siendo habitual en este fabricante de miniaturas, sorprende su excelente relación calidad-precio, sobre todo en una miniatura como esta, donde hay detalles excelentemente reproducidos y de excelsa finura, y con un precio bastante inferior a miniaturas de semejante calidad. El motor, las llantas y los neumáticos, el parabrisas, el interior o la rejilla portaequipajes están magistralmente realizadas. Ya Spark tenía en su catálogo un Meyer Manx, además de anunciar otros, pero sin duda, el más especial de todos es éste.

viernes, junio 24, 2022

Batman 1966, BA Baracus y Michael Knight de Cartrix








Cartrix es una empresa de Argentina especializada en la producción artesanal en resina de vehículos a escala 1/43. La firma cuenta igualmente con una estupenda selección de figuras en la misma escala que resultan perfectas para aquellos coleccionistas que gustan de exponer o fotografiar sus piezas en dioramas. Las figuras de Cartrix son de personajes famosos, bien pilotos de Fórmula 1 así como otros provenientes de la cultura popular, como es el caso de los tres protagonistas de esta entrada: el Batman de 1966, BA Baracus de la serie 'The A Team' -'El Equipo A' en España- y Michael Knight, protagonista de otro clásico de la TV de los 80, 'The Knight Rider' -'El Coche Fantástico'-.

El Batman está realizado en plomo mientras que los otros dos son de resina. No es que sean miniaturas muy detalladas, pero se los identifica perfectamente y, lo más importante, cumplen a la perfección su cometido de acompañar y ambientar a las miniaturas de los que fueron sus coches en la ficción, en mi caso, los modelos a escala de Hotwheels Elite. No son baratos, pero tampoco van a desestabilizar una economía doméstica, y seguramente añadirán un toque aún más nostálgico a la colección donde sean expuestos. El Batman tiene una peana de cartulina, la de Knight es de plástico y Baracus se sostiene bien sobre sus pies. Hace tiempo que tengo estas miniaturas de Hotwheels Elite en mi colección y las veía un poco huérfanas sin sus personajes. Recientemente descubrí estas figuras de Cartrix y no he podido resistirme, y es posible que la mayoría de los coleccionistas que los vean en mi blog, caigan en la tentación de adquirirlos. Pueden comprarse directamente a Cartrix en Argentina, pero claro, está el factor de los gastos de envío, no obstante, hay otros medios para adquirirlas, para empezar consultar a los distribuidores autorizados de los productos de Cartrix, como en mi caso, que lo hice a través de Trastevere Hobbies en Torrejón de Ardoz, Madrid, desde su tienda en la plataforma Todocolección.net. 

Los personajes

Batman es uno de los personajes más famosos del cómic americano. Fue creado por Bob Keane y Bill Finger y sus aventuras en el séptimo arte se vienen publicando históricamente desde la editorial DC. El hombre murciélago es en realidad el alter ego de Bruce Wayne, el hombre más rico de la ciudad imaginaria de Gotham, que adopta un traje con máscara y un sinfín de gadgets para pelear contra una serie de villanos que tienen atemorizada dicha localidad, como es el caso de Joker, Enigma, Dos Caras o El Pingüino. En 1966 se estrena la primera película dedicada a este personaje, que terminó derivando en una serie que se hizo popular por el uso de onomatopeyas cuando Batman y su inseparable colaborador Robin peleaban con los malos. El actor Adam West se enfundó el traje de Batman. La figura de Cartrix representa al Batman de 1966. Hace unos años ya dediqué una entrada del blog al automóvil que conducía el héroe enmascarado de Gotham en estos audiovisuales. 

Mario 'Bad Attitude' Baracus -En España, MA Baracus, por 'Mala Actitud'- es quizás el personaje más llamativo de 'The A Team' -'El Equipo A'-, una serie de TV que se emitió entre 1983 y 1987 que narraba las aventuras de cuatro ex soldados americanos que en la Guerra de Vietnam fueron acusados de un delito que no habían cometido, y ello les obliga a ser continuamente prófugos de la justicia y constantemente sufrir la persecución de la Policía Militar. Con su furgoneta GMC negra y roja, estos cuatro paladines ni dudan en prestar su ayuda a quien se vea envuelto en problemas. BA Baracus es interpretado por el luchador y showman Mr T, que también protagonizó junto a Silvester Stallone la tercera película del boxeador Rocky Balboa, donde daba vida al agresivo púgil Clubber Lang. Su aspecto con el pelo con una cresta al estilo mohicano y su estrafalaria vestimenta choca con el carácter bondadoso y sensible que siempre BA exhibe en todos los capítulos de la serie, siempre y cuando no esté discutiendo con su compañero Murdock -Dwight Schultz- o lo intenten subir en un avión, pues tiene pánico a volar. En Cartrix han tenido mucho tino eligiendo la vestimenta de BA, pues es una de las más populares.

Todos o casi todos los jóvenes y no tanto en la década de los 80 soñaron con ser Michael Knight, un hombre atractivo, alto, fuerte y que conducía un coche que podía moverse de forma autónoma, incluso bajo las órdenes de Knight a través de un reloj. 'The Knight Rider' -'El Coche Fantástico'- es una de las series más populares de la década de los 80 del siglo pasado. La serie se emitió entre 1982 y 1986, y tenía como protagonista a un casi desconocido actor medio alemán llamado David Hasselhof. El personaje era contratado por una misteriosa entidad, la Fundación para Ley y el Orden, que era dirigida por Devon Miles -Edward Mulhare, y tenía como ayudante a la guapa Bonnie -Patricia McPherson-. Ambos personajes eran los que encargaban a Knight todo tipo de misiones, que gracias a un coche que hacía casi de todo, eran resueltas con éxito. La figura de Cartrix representa a Michael Knight con su vestimenta más habitual, vaqueros de pitillo y cazadora de cuero, y en una pose no menos clásica, llamando a su coche, KITT, con el reloj intercomunicador. 

Las tres figuras van como anillo al dedo a mis miniaturas de Hotwheels Elite de los vehículos que conducían en sus respectivas series.