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sábado, febrero 18, 2023

Fiat 500 Giardiniera 1960 de Brumm










El pequeño Cinquecento irrumpió con fuerza en el mercado pero su éxito fue moderado. Gozaba de una novedosa construcción monocasco pero su motor trasero bicilíndrico refrigerado por aire no se mostró lo suficientemente potente en sus primeras versiones, las cuales con 13 CV de potencia lograban 85 Km/H de velocidad punta. Precisamente fue la potencia el principal aspecto que se trató de mejorar en las primeras evoluciones del coche toda vez que su hermano mayor, el 600 no era mucho más caro y ofrecía una mecánica más vigorosa y más espacio. El espacio y la habitabilidad fueron las siguientes asignaturas pendientes del utilitario transalpino, y es que no fue hasta 1959 cuando se homologó como automóvil de cuatro plazas  a pesar de aparentemente contar con un asiento para ello.

Aún con el beneplácito legal para transportar cuatro ocupantes, el Fiat 500 seguía siendo un automóvil muy pequeño. El especialista Francis Lombardi desarrolló en 1959 su propia versión con carrocería familiar, pero el hándicap de la colocación del motor no permitía el espacio deseado para la carga. En 1960 se presenta el Fiat 500 D que incluía una serie de mejoras con respecto al Nuova 500 de 1957, entre ellas un motor con 17 CV de potencia. Pero lo más significativo sería la introducción de una nueva versión con carrocería familiar de tres puertas bajo la denominación Giardiniera.

El término Giardiniera -jardinera-, hace referencia a un tipo de carruaje de uso recreativo y familiar y Fiat ya lo empleó en la versión familiar del antecesor del 500, el Topolino, por lo que parecía lógico rescatarlo. El nuevo 500 Giardiniera estaba basado en el 500 D. Para lograr un mayor espacio rasero el motor fue colocado de forma plana debajo de la superficie de carga y situado en la zona más exterior. El techo de lona podía abrirse hasta las plazas traseras. Al igual que el 500 D, el Giardiniera equipaba el motor de dos cilindros de 499 cc y 17 CV. Gracias a dos rejillas de ventilación situadas en los pilares C, la mecánica recibía un suplemento de aire para su refrigeración. 

La gran diferencia con respecto al 500 berlina, era el espacio interior tanto para pasajeros como para la carga. Cuatro adultos podían viajar relativamente cómodos y la capacidad de carga era doble gracias al nuevo espacio trasero ganado al colocar el motor bajo el piso. Además, el portón trasero de apertura lateral facilitaba la operación. Se vendió también una versión sin ventanas laterales destinada a propósitos comerciales bajo la denominación Furgoncino.

El 500 Giardiniera, denominado 500 K en algunos mercados, lleva muy gala ser la versión más longeva del pequeño utilitario italiano pues estuvo en el mercado hasta 1977. A partir de 1966 la fabricación y ensamblaje se llevó a cabo en la planta de Autobianchi, subsidiaria del Grupo Fiat, en Desio, de hecho, en 1968 el coche perdió la denominación 500 para ser hasta sus últimos días Autobianchi Giardiniera. Un total de 327.000 unidades del 500 Giardiniera fueron producidas tanto por Fiat como por Autobianchi. 

Todos los coleccionistas de miniaturas nos hemos encontrado en alguna ocasión con algún modelo que sabemos que queremos tener pero cuya compra seguimos postergando. Me ha pasado en varias ocasiones y en todas he dejado constancia en las respectivas entradas del blog. Y aquí una más. No recuerdo el tiempo queriendo hacerme con un 500 Giardiniera de Brumm y recientemente de visita en el Salón Retro Málaga me topé con ella y por un precio de 20 euros no tuve más remedio que lanzarme. La firma italiana Brumm es famosa por fabricar sus miniaturas en Italia y por tener quizás el más completo catálogo del mercado dedicado a réplicas de los Fiat 500 y 600. Cuentan con una buena relación calidad-precio y sus miniaturas tienen buenos acabados. Y este Giardiniera es un buen ejemplo de ello. 

sábado, julio 27, 2019

Seat 1400 B 'Barcelona' de Brumm






El Seat 1400 es el primer coche fabricado por Seat. Tal y como hablamos en otro post, la empresa nacional Seat -Sociedad Española de Automóviles de Turismo- surge del acuerdo suscrito entre el Gobierno de España y la italiana Fiat junto a algunos bancos nacionales. Dicho convenio permitiría a la nueva firma fabricar bajo licencia ciertos modelos de Fiat en territorio español. Unos años antes, empresarios españoles liderados por Damián Mateu y el Banco Urquijo ya suscribieron una negociación con Fiat para producir en España el modelo 1100 bajo licencia, pero este proyecto no fructificó pues el propio Estado frustró la operación ya que quería formar parte de ella.

Así pues el primer coche fabricado por la nueva compañía de automóviles españolas fue el 1400, una berlina de gama media introducida poco antes en Italia con un diseño muy innovador del tipo 'Pontón'  -con los guardabarros integrados ya en la carrocería- obra de Dante Giacosa. Si bien, el Fiat 1400 fue en Italia un automóvil de clase media y gran difusión, aquí en España fue algo distinto, dada la situación socio económica del país. El primer 1400 que salió de la factoría de Seat en la Zona Franca de Barcelona fue para el entonces presidente de la marca, el general Ortiz Echagüe. Ello nos da una perspectiva de que el Seat 1400 tendría una orientación muy diferente a su hermano italiano, pues en España para acceder a la propiedad de uno no bastaba tener el dinero, sino también pasar la lista de espera, por tanto, los primeros Seat 1400 en circular por la Piel de Toro iban a parar a las familias más pudientes e influyentes, siendo la paradoja habitual del mercado automovilístico español, donde un coche que en Italia o Francia se vendía a las masas, aquí sólo estaba disponible para las élites y había que esperar varios años para tenerlo. Esta situación favoreció un peculiar mercado de segunda mano, donde los autos usados solían ser más costosos que los nuevos. 

Las agrupaciones de taxistas de Barcelona comienzan a incorporar en sus flotas al Seat 1400 a partir de 1955, siendo el taxi más popular de la Ciudad Condal en la segunda mitad de los años 50, con más de medio centenar de unidades circulando. La incorporación del nuevo buque insignia de la Seat trajo consigo una serie de ventajas para los profesionales del transporte, sobre todo un vehículo nuevo y moderno con más fiabilidad y menos consumo de gasolina. Por contra, era un vehículo más pequeño y con menos plazas, tres o cuatro dependiendo del uso del asiento delantero. Y es que no podemos obviar que hasta entonces las flotas de taxis de las grandes ciudades españoles contaban con un parque móvil muy vetusto, formado eminentemente por viejos autos americanos de los 30 y 40 y algunos Citroen Traction, que por contraposición sí ofrecían hasta seis y siete plazas.

Me llama la atención una información del blog Barcelofilia, resulta que en esos años y con la llegada de nuevos modelos de taxi con menos plazas, el Ayuntamiento obligaba a sustutiur el piloto verde exterior por uno rojo para los taxis con tres plazas, de este modo a la hora parar uno por la calle, se podía elegir el vehículo de forma más sencilla y efectiva. Algunos taxistas, con la intención de incrementar el espacio interior del 1400 y su número de plazas, modificó su carrocería mediante un alargamiento convirtiéndolo en una suerte de limousine. La empresa Costa era especialista en esta materia.

El Seat 1400 salía de fábrica con el motor de cuatro cilindros de 50 CV gasolina. Entonces Seat no ofrecía versiones diésel aún, no obstante se sabe que muchos conductores, sobre todo profesionales del transporte en general y taxistas en particular, recurrían a un cambio de motor de sus vehículos en aras de una mejor economía de consumo del mismo. Precisamente, el sucesor del 1400, el 1500, se ofrecía ya con motor diésel en el caso de las unidades vendidas a profesionales, concretamente un motor Mercedes Benz de 1.8 litros idéntico al usado en el Mercedes 180 D 'Pontón', aunque se conocen casos de coches con motor Perkins y Barreiros transformados de forma particular. Tras buscar la información, no he sabido encontrar si al igual que pasó con los 1500, los 1400 destinados a servicios profesionales también equipaban motor diésel. Si alguien puede aportar información, será bienvenida.

El fabricante italiano de miniaturas Brumm ya ha protagonizado varias entradas de 'El Kekomóvil'. A los coleccionistas españoles nos encantan las variantes Seat de sus Fiat, cosa que se es de agradecer sobre todo tratándose un fabricante de miniaturas extranjeros. La entrada está dedicada al Seat 1400 B con librea de taxi de Barcelona. Siendo una miniatura con mucho encanto y que despierta la nostalgia del coleccionista, cuenta con una serie de fallos además de una terminación que calificaré como dudosa. El molde es impecable con medidas, formas y proporciones perfectas. Los tapacubos lucen el logo de Fiat en vez del de Seat. Las partes en amarillo no están pintadas, son calcas y en el caso de mi unidad, la calca amarilla sobre el maletero está arrugada y el portamatrículas está doblado. Brumm lleva a gala que sus productos están hechos en Italia, pues parece que tampoco hayan hecho un trabajo redondo con este coche. Con todo, es una miniatura que tenía ganas de tener dado que creo que tiene mucho encanto y, sobre todo, por completismo a la hora de tener todas las variantes Seat que ha hecho Brumm de sus productos. Pese a todo, merece la pena de estar en cualquier colección de clásicos españoles. 

Me gustaría dedicar esta entrada a mi amigo Domi Muñoz, gran coleccionista, apasionado y gran conocedor de la automoción clásica española, gracias al cual conseguí esta encantadora miniatura, que es una preciosidad pese a sus fallos. 

domingo, agosto 07, 2016

Seat 127 1972 de Brumm









Seat presentó en 1971 el coche llamado a sustituir a sus incombustibles y populares 850 y 600. Se trataba del 127, exacto al modelo que fabricaba Fiat en Italia. Mientras el público pudo conocer el nuevo utilitario del fabricante nacional en el Salón del Automóvil de Barcelona, la prensa especializada tuvo la ocasión de rodar con él en unas jornadas en la isla de Lanzarote. Su comercialización comenzó en abril de 1972. Supuso una revolución total con respecto a sus antecesores, puesto que Seat -Fiat- sustituía el concepto del todo atrás de sus 600 y 850 -tracción trasera y el motor colocado sobre el eje posterior- por el motor situado delante en posición transversal y la tracción a las ruedas anteriores, o sea, todo lo contrario a lo que el público se había acostumbrado. Era el primer automóvil de este tipo fabricado por Seat, no así por Fiat, que ya había probado esta configuración en el pequeño Autobianchi Primula de 1964.

El 127 contaba con un diseño sumamente atractivo y con cierto aire deportivo. Sus líneas fueron obra del diseñador Nino Manzu, a las órdenes del legendario Dante Giacosa al frente del Studio Fiat. Con sus menos de 3,6 metros la prensa especializada elogió el racional aprovechamiento de su espacio interior, de hecho, el Fiat 127 recibió el galardón 'Car of the Year 1972'. Las primera unidades sólo tenían dos puertas pese a la forma de su trasera, donde había una tapa de maletero convencional. Un año más tarde se introdujo la carrocería con portón trasero, que gracias a sus asientos abatibles ganaba notablemente en practicidad.

La fabricación del Seat 127 se inicia en 1972 en la factoría de la Zona Franca de Barcelona. Iban equipados con un motor de cuatro cilindros de 903 cc y 47 CV de potencia. Se trataba de una mecánica derivada de la del Autobianchi A112 y, a su vez, del Fiat 850 Spider. En 1974 Fiat encarga a Seat la producción en exclusiva de la carrocería de cuatro puertas del 127, que se exportaría de Barcelona a todo el mundo. La primera serie del 127 tuvo su vida comercial entre 1972 y 1977 y era fácilmente distinguible por sus grupos ópticos delanteros rectangulares y una calandra con forma de nido de abeja, de idéntica forma, además de las llantas con tapacubos cromados. Se vendía en dos niveles de acabado, 'Básico' y LS. En 1977 Seat presenta la segunda generación del 127, fácilmente distinguible por la profusión del uso de sus componentes estéticos en caucho negro, aunque ésa es ya otra historia.

Hoy llega a 'El Kekomóvil' la segunda miniatura Seat que realiza el fabricante italiano Brumm, del que ya vimos sus excelentes reproducciones del Seat 600 N hace unos años. En esta ocasión e igualmente que con el 600, se trata de una edición exclusiva encargada por la tienda española www.minicar.es, que es el único que la distribuye en el territorio nacional. El modelo está disponible en tres colores: amarillo, blanco y rojo coral, cada uno una tirada limitada de 150 ejemplares. Vienen en un empacaje especial con una presentación donde se leen algunos de los logos comerciales de su época, como "Seat 127: un coche por delante de su tiempo" y "Seat 127, marca el camino a otros coches". Como todos los productos de Brumm, la miniatura está fabricada en metal y cuenta con un excelente y cuidado acabado, Tiene un molde de formas correctas y proporcionadas y un detallado compuesto de piezas independientes en plástico, así como algunos anagramas hechos de tampografía. Sí es cierto que no tengo otras miniaturas de este coche para compararlas, como pueden ser la de Norev o el de Ixo, tanto en versión para tiendas como para los coleccionables de Altaya. En beneficio del modelo de Brumm no podemos dejar de decir que está fabricado de forma semi artesanal "al 100% en Italia", baza que siempre esgrime el fabricante transalpino como enseña de su indiscutible calidad.

El hecho de adquirir este modelo a escala para mi colección, aparte del interés que me supone poseer una pieza que es una edición muy especial y limitada, obedece a que el 127 muy especial familiarmente, pues mi padre, Miguel Ángel, tuvo dos. El primero de ellos se encuentra en la última foto que ilustra la entrada, un primera serie verde oliva adquirido por mi abuelo José Romero para que lo compartieran sus hijos. Este coche en manos de dos jóvenes y apasionados conductores como mi padre y mi querido tío y padrino Josemari, sufrió algunos aparatosos accidentes, de hecho, en la foto podemos observar cómo quedó después de sufrir uno de ellos. El segundo 127 de mi padre fue segunda serie CLX Especial con motor 1.010 cc Especial, del que desgraciadamente no tengo foto. En todo caso, esta miniatura resulta una especie de unión de ambos 127, el modelo del primero con el color del segundo.

viernes, febrero 19, 2016

Fiat 500 Nuova Normale Aperta 1957 de Brumm







El Fiat 500 se fabricó durante casi dos décadas entre 1957 y 1975  y en esos años se produjeron diferentes series y derivados, además de los que bajo las marcas Steyr-Puch y Neckar se construyeron en Austria y Alemania. Escribir toda su historia nos llevaría a una entrada demasiado larga y dispersa, además de llena de tópicos y lugares comunes de este coche, como que es un símbolo nacional de Italia y un mito de la automoción, por lo tanto y en aras de poder incluir en el futuro más entradas sobre otras versiones de este coche en el blog tal y como hemos venido haciendo, hoy nos centraremos en una versión concreta, el 500 Nuova Normale de 1957.

Tres meses después de la presentación del Nuova 500, Fiat introdujo dos nuevas versiones: La Economica, que era en realidad un Nuova 500 con la evolución del motor bicilíndrico que pasaba de cubicar 479 cc a 499 cc, y la 'Normale', que además de la mejora mecánica incluyó novedades en el plano estético y del confort. Una de las más importantes era la adopción de unas ventanillas de mayor tamaño que casi llegaban a la altura de las manillas de las puertas, además de nuevos ornamentos cromados en las puertas, en los costados traseros y los tapacubos. En el interior, el mando de los intermitentes se sitúa sobre la caña de la dirección, el tacómetro recibe los mismos colores que el 600 y su mismo claxon. Los pedales de freno son cubiertos de goma para mejorar su efectividad de manejo. Los modelos de 1958 reciben plásticos de revestimiento de nuevo color y el accionador del claxon en negro. El nuevo motor proporcionaba un 15 por ciento más de velocidad que permitía al 500 llegar a los 90 Km/H de máxima. Su precio era de 490.000 liras con respecto al Economica, que costaba 465.000 liras. La variante de carrocería Aperta -abierta- ofrecía una configuración semidescapotable de techo de lona que se retraía de forma similar al del Citroen 2CV y que confería un aspecto aún más alegre y juvenil al popular utilitario que Dante Giacosa diseñara.

El fabricante italiano de miniaturas Brumm es todo un clásico y es famoso por emplear el lema "100% made in Italy" como respuesta a la cantidad de marcas de modelos a escala del Viejo Continente que trasladaron su producción a China y países con mano de obra más económica. El catálogo de Brumm se compone básicamente de clásicos italianos tanto vehículos de calle como de competición, siendo Fiat la marca que más reproducen y el 500 su miniatura estrella. No hay fabricante que posea un catálogo más completo dedicado al pequeño utilitario italiano. Hoy es protagonista en 'El Kekomóvil' una reproducción del Fiat 500 Nuova Normale Aperta de 1957 en su característico color 'verde chiaro'. Sin duda lo mejor de Brumm son sus exactos y proporcionados moldes, un plus de garantía, aunque es en el detallado y en el ornamentado donde el fabricante transalpino flaquea. Si bien las miniaturas de Brumm vienen con todos sus detalles estos están realizados en plástico o con calcas lo que viene a restar puntos a la miniatura en su ejecución final si la comparamos con otros fabricantes similares que ya emplean el metal fotograbado que otorga un nivel más refinado. No estamos diciendo que la miniatura de Brumm sea mala, todo lo contrario, es muy buena, pero su acabo final es un poco basto y grosero. Y además no podemos decir que el hecho de que fabriquen a mano sea un punto a su favor, pues es muy corriente en estas miniaturas la colocación de las piezas de ornamentos desplazadas de su lugar o algo torcidas. No obstante, los modelos de Brumm gozan de un encanto especial y la adquisición de uno de vez en cuando puede suponer un punto a favor de una colección más que en contra. Eso sí, de este Cinquecento podemos destacar detalles muy simpáticos y no vistos en otras miniaturas como los asientos abatibles.

domingo, diciembre 20, 2009

Fiat 600 Multipla de Brumm






El término monovolumen aplicado al mundo de la automoción es hoy muy habitual y hace referencia a un vehículo de tamaño medio que destaca por su amplio espacio interior y capacidad para transportar pasajeros. A día de hoy nadie se ha puesto de acuerdo sobre cuál fue el primero de estos coches. Muchas publicaciones especializadas atribuyen a Chrysler y a la primera serie de su Voyager, que vio la luz a principios de los 80, el mérito de ser los primeros. Para los europeos, el primer monovolumen sería el Renault Space, que irrumpió en el mercado unos años después del Voyager, ya que éste no se vendía en Europa. Pero lo cierto es que para encontrar el primer monovolumen hay que seguir retrocediendo en el tiempo, concretamente a los años 30 y a los Estados Unidos hasta dar con un coche denominado Stout Scarab, el primero que priorizó el espacio para viajeros y a la modularidad sobre todo lo demás, pero lo cierto es que no alcanzó el éxito que se esperaba y parece ser que no se llegaron a construir ni siquiera una decena de Scarabs.

Unos años más tarde y en Europa nace de la mano de Fiat el primer monovolumen o vehículo multipropósito (MPV). En 1955 en el Salón de Ginebra Fiat presenta el 600 Multipla, basado en su nuevo y exitoso utilitario, el 600. El Multipla usaba el mismo chasis que la berlina y su parte trasera era también exacta. Es desde las aletas traseras en adelante donde radican los cambios. Lo que se buscaba era lograr el máximo aprovechamiento interior de un pequeño automóvil urbano. El pequeño motor iba sobre el eje trasero, por lo que se podía prescindir totalmente del morro del coche, de esta forma los asientos del conductor y del copiloto estaban encima de las ruedas delanteras, así pues se podían colocar dos filas más de asientos en la parte trasera.

Según las exigencias del cliente, había varias opciones de modularidad del interior, con posibilidad de cuatro, cinco y seis asientos, ésta última muy empleada por los taxistas. La diferencia radicaba en la fila del centro, donde se podía colocar una banqueta corrida, dos asientos individuales o tres. Fuese cual fuese la combinación elegida, todos los asientos podían replegarse para cuando lo que se demandaba era espacio de carga. El sistema de apertura de las puertas, apoyadas en el pilar B del coche, permitía un acceso rápido y cómodo a los pasajeros. Las primeras versiones del Multipla montaban el motor de cuatro cilindros y 633 cc que rendía 22 cv. Con la aparición del Fiat 600 D berlina, el múltipla se benefició de su motor, en este caso de 767 cc y 29 cv. En Italia era muy habitual ver al Multipla como taxi. Un Multipla con un pequeño remolque era el coche usado por el grupo australiano pop Crowed House en el videoclip de su canción 'Weather with you'.

La marca de miniaturas italiana Brumm lleva muy a gala y bien lo hace constar en las cajas de sus miniaturas que el producto que ofrecen está fabricado en Italia al cien por cien. Ya en su día hablamos de la excelente miniatura del Seat 600 que tienen y hoy lo hacemos del Multipla. La miniatura está muy realizada y destaca sobre todo la excelente proporción de sus formas. La pieza del techo es independiente a la del resto de la carrocería. El detallado también está muy bien resuelto aunque se echan en falta las manetas de las puertas, que sólo están moldeadas sobre la carrocería y ni siquiera se han pintado. El interior es sencillo y sólo cuenta con las calcas del cuadro de instrumentos. La matrícula revela que se trata de un vehículo de Roma.

jueves, octubre 25, 2007

Seat 600 N 1ª Serie 1957 'Madrid' y 'Barcelona' de Brumm










Se conoce como 'Normal' o N al primer Seat 600 para diferenciarlo de las versiones postreras D, E y L Especial, aunque lo cierto es que de este modelo se fabricaron cuatro sub series diferentes denominadas internamente A, B, C y D. Estas series se diferenciaban por la procedencia, fabricación y montaje de sus componentes: totalmente importados de Italia, sólo ensamblados en España y fabricación de componentes y ensamblaje completamente nacional. Su venta dio comienzo en 1957, dos años después de su lanzamiento en Italia, de hecho cuando las primeras unidades Seat circulaban por España convivieron con algunos de sus hermanos italianos Fiat importados desde el mercado gris,  fácilmente reconocibles por sus cristales de tipo corredera, sus triple bigotera horizontal y, por supuesto, el anagrama Fiat de su frontal.

El 600 hacía su aparición en un contexto donde el parque de automóviles en España se limitaba al transporte público, los vehículos industriales, las motocicletas y algunos microcoches, como el Biscúter, que se ponía a la venta ese mismo año. El 600 nacía en España como el hijo predilecto del periodo conocido como el 'Desarrollismo'. Los signos distintivos del primer 600 eran los tres bigotes en el morro, puertas suicidas, ventanillas correderas, pilotos sobre las altelas, parachoques liso sin topes, unas pequeñas protuberancias en los pilotos traseros y tapacubos pequeños de forma cónica. En su interior, las acciones para cambiar de posición las luces y los intermitentes se hacían con la llave de contacto hasta 1958, fecha en que se agregaron al volante las palancas y los topes de los parachoques. Ya en 1960 se presenta la nueva versión D, cuya vida comercial fue larga y exitosa, pero ésa es ya otra historia. El 600 N montaba un motor de cuatro cilindros y 633 cc y 21,5 CV de potencia.

Existe una opinión generalizada entre los coleccionistas de coches a escala 1/43 de que la reproducción del Fiat 600 de la marca italiana Brumm es la mejor que hay en el mercado. Y éste parece ser que fue el punto de partida por el que el fabricante de miniaturas con base en Poltrona di San Mamette se lanzara a fabricar una versión Seat de su Fiat 600. Fue el coleccionista y empresario César Martín, propietario de la tienda 'Master Hobby' en Tarrasa, Barcelona, que en su condición de distribuidor de los productos de Brumm, propone al fabricante en 2003 la realización de una reproducción exclusiva del Seat 600 para el mercado español, resultando la versión elegida el primigenio 600 N. Tres referencias fueron realizadas por Brumm, la MH0101 de color blanco y con matrícula de Barcelona; la MH0102 de color gris medio y matrícula de Madrid; y la MH0103 de color azul ceniza y matrícula de Barcelona. Cada modelo viene en un empacaje especial bajo el eslogan 'Seat 600, el símbolo de una época', así como con un libreto con la información del coche en sí y de la miniatura. 

Lo que más destaca del modelo a escala es su excelente molde, de medidas y proporciones correctas y precisas. Viene detallada con diferentes piezas de plástico independientes como los faros traseris y delanteros, los intermitentes, las matrículas, parabrisas y las bigoteras. Otra característica que suma a su favor es la apertura de la tapa del motor y la esmerada reproducción de la mecánica. Pese a las excelentes versiones del 600 realizadas por Solido, a juicio de quien les escribe, el de Brumm se encuentran un paso por delante.

Al igual que muchos españoles de su época, un Seat 600 N fue el primer coche que tuvo mi abuelo paterno José Romero Bohollo. Llegó a tener tres 600. En la última foto que ilustra esta entrada podéis ver ese primer 600 N que tuvo con mi querida y guapísima abuela Pepi Cabrera, posando delante de él.