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sábado, enero 29, 2011

Bitter SC de Neo Scale Models








El ex piloto Erich Bitter consiguió vender 395 unidades de su deportivo CD durante los más de seis años que estuvo a la venta. Posiblemente, esta cifra para un fabricante de automóviles al uso sea algo irrisorio, pero para un pequeño empresario de Schwelm que fabricaba artesanalmente coches que luego vendía a precio de oro, sí se puede hablar de éxito. 

En 1981 Bitter presenta en el Salón de Frankfurt su nuevo coche. La tónica fue básicamente la misma, una bonita carrocería de inspiración italiana aparejada a una base mecánica de Opel. Si el CD se basó en el entonces buque insignia de Opel, el Diplomat V8, el nuevo SC se construyó sobre el último gran coche de la marca del rayo, el Senator, de hecho, SC no significa otra cosa que Senator Coupé. 

Si Erich Bitter contó con los servicios de Pietro Frua para el diseño del CD, en esta ocasión fueron Micchelotti y Pininfarina quienes se encargaron de las formas de la carrocería del SC. Dado que Baur no pudo hacerse cargo de la construcción de las carrocerías de los SC, Bitter contrató el servicio con el especialista italiano OCRA, pero los problemas de oxidación crónica por el uso de acero reciclado, hicieron que Bitter rompiera el contrato y optase por la empresa Maggiore, especialista que trabajaba para Maserati y Bristol. 

En un principio, los Bitter SC se ofrecían con el motor de seis cilindros en línea de 3 litros de los Opel Monza y Senator, con una potencia de 180 cv. Este motor se mostró demasiado burgués para un coche que se vendía al doble de lo que costaba un Porsche 911, por lo que Bitter desarrolló una nueva versión modificada de 3,9 litros y 210 cv que sí resultó más adecuada. También se introdujeron dos nuevas variantes de carrocería, un cabriolet y un sedán de cuatro puertas. 

Pese a su indudable atractivo, su excelente calidad de fabricación y su robustez mecánica, al igual que pasó con su antecesor, al Bitter SC siempre se le achacó falta de glamour por su procedencia alemana y estar basado en modelos Opel. También se le criticó mucho su excesivo parecido con el Ferrari 400, aunque es algo que no debería haber extrañado cuando Pininfarina estuvo colaborando en su diseño. La falta de beneficio y que Erich Bitter se vio envuelto en una estafa de manos de su principal socio pararon la producción del SC. 

Pero Bitter era una persona incansable y muy seguro de lo que quería hacer, fabricar sus propios coches de lujo, y no cesó en el intento pese a que ninguno de los proyectos que llevó a cabo le salió bien. No fue hasta el año 2008 cuando Bitter logró emular un éxito similar al de los CD y SC, entonces vio la luz el Bitter Vero, que era un Holden Statesman modificado con el motor de un Chevrolet Corvette y un equipamiento digno de un Rolls Royce, aunque la entrada en vigor de las nuevas medidas sobre emisiones dificultaron su venta en Europa. Hoy día, Erich Bitter sigue haciendo lo que más le gusta, construir y diseñar coches y se dice que planea un próximo lanzamiento, por supuesto, basado en un modelo de Opel-GM. 

Desde que allá por el verano de 2006 Minichamps lanzó su excelente miniatura del Bitter CD, muchos hemos sido los coleccionistas que hemos estado esperando poner a su lado un Bitter SC, toda vez que no hemos podido conseguir vía eBay el que en su día lanzó Paul´s Model Art en colaboración con André Marie Ruf. Y la espera ha merecido la pena, pues el Bitter SC nos ha llegado de la mano de Neo Scale Models. Como todos los Neo, se trata de una buena miniatura, con un nivel de calidad muy alto. En principio se lanzó en color plata y después llegó la versión específica de Modelcarworld en azul metalizado, modelo por el cual me decidí. La miniatura en líneas generales es excelente, siendo su único fallo que Neo se ha pasado unos milímetros en su longitud, cosa que apenas se nota cuando se le pone junto al CD de Minichamps.

sábado, agosto 19, 2006

Bitter CD de Minichamps








Por su aspecto, todo el mundo podría pensar que se trata del típico deportivo italiano de finales de los 60 y principios de los 70. Lo que nadie se imagina es que bajo su distinguida carrocería se encuentra un bastidor alemán y en su capó late un corazón Chevrolet V8.

A finales de los 60 Opel presentó un bonito prototipo denominado Styling CD, basado en un Opel Diplomat, pero no llegó a producirse. Fue entonces cuando entró en juego el nombre de Bitter. Erich Bitter era un popular piloto alemán que también era agente de los automóviles Abarth e Intermeccanica, amén de un gran proveedor de material para pilotos. Bitter tenía la ilusión (y el dinero) de fabricarse su propio coche deportivo, ejemplo muy similar al de Peter Monteverdi en Suiza unos años antes. Para ello retomó el prototipo Styling CD de Opel y encargó al carrocero italiano Frua que terminase los diseños. El resultado fue el Bitter CD, un bonito coupé cuyas líneas se asemejaban a un Maserati Ghibli.

A la hora de dotarlo de un motor, la colaboración con Opel fue crucial, ya que facilitó el uso del Chevrolet V8 de 5.300 cc (327 ci) que también empleaba el modelo Diplomat, del que el Bitter tomaba su plataforma y otros componentes. El resultado final fue un vehículo muy atractivo, con cierto carácter deportivo y que destacaba como curiosidad un práctico portón trasero de cristal, el cual sirvió a la Opel de inspiración cuando presentó el Monza.

El Bitter CD tuvo una vida comercial de unos 6 años y se vendieron un total de 395 ejemplares. La crisis del petróleo a mediados de los 70 perjudicó algo sus ventas, aunque luego volvieron a estabilizarse. Con la retirada del mercado de los Admiral y Diplomat de Opel, Bitter retiró también los CD, presentando el modelo SC, diseñado por Pininfarina y tomado como base los Opel Senador-Monza, aunque esa ya es otra historia… Mucha gente se ha preguntado cómo los Bitter nunca han gozado del carisma de otros modelos similares en cuanto a concepción como los De Tomaso, la respuesta ha sido achacada a su fabricación alemana, que no cuenta con el glamour de lo “made in Italy”.

Recientemente Minichamps nos sorprende (como viene siendo habitual) con una hermosa miniatura del Bitter CD. En su condición de marca alemana era de prever que los coches de Bitter entrasen en su catálogo tarde o temprano. Una característica de la miniatura de Minichamps es la sobriedad, en parte motivada por su color gris plata. Si el Bitter CD en lo que a exteriormente se refiere no contaba con muchos adornos y aditamentos, la miniatura es fiel al 100%. Destacamos también lo bien reproducido del interior, con un acabado inmejorable, en color verde, que lo resalta del gris exterior.