Mostrando entradas con la etiqueta Collector´s Classics. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Collector´s Classics. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 24, 2015

De Soto Adventurer 1956 de Collector´s Classics







Chrysler Corporation dotó  en el año 1956 a cada una de sus marcas de un modelo de altas prestaciones. Plymouth tenía el Fury; Dodge el D500; Chrysler, el legendario 300B que inauguraba la prestigiosa serie de los 'Letter Cars'; Y De Soto, el Adventurer. Este automóvil tomó su nombre de un hermoso concept car obra del jefe de diseño de la Chrysler Corp, Virgil Exner. Y hay que decir que no puede ser más adecuado, dado que la marca De Soto tomaba su nombre del explorador  y aventurero español Hernando de Soto, el que dirigió la primeras misiones de exploración del actual territorio de los Estados Unidos tras la llegada de Cristóbal Colón al nuevo mundo.

El Adventurer de 1956 era el modelo tope de la gama Fireflite. Estéticamente eran idénticos salvo que el Adventurer sólo estaba disponible en dos combinaciones de color específicas, bien blanco y dorado o negro y dorado. Igualmente sólo se ofrecía con las carrocerías hardtop coupé y convertible. También montaba un juego específico de tapacubos dorados. La calandra frontal también iba pintada en ese color aunque el emblema de la V se dejada en cromado. El emblema del frontal y los de los laterales incorporaban una bandera a cuadros. El interior incluía guarnecidos en vinilo dorado, alfombrillas del mismo color e inserciones en Tweed marrón. 

Chrysler dotó al Adventurer de una versión específica del motor V8 Hemi, en este caso de la versión de 5,4 litros del Fireflite se pasó a un 5,5 litros (340 ci) que erogaba 320 cv de potencia gracias a una serie de mejoras mecánicas. Todo este cóctel provocó que el Adventurer tuviera mucha mejor aceptación entre el público que el mismísimo 300 B de Chrysler, de hecho la organización de las 500 Millas de Indianápolis así como del rallye Subida a Pykes Peak lo utilizó este año como coche oficial. Y es que su exclusiva y deportiva imagen aparejada a su potente motor "lo hicieron un codiciado objeto de deseo", escribió en el periodista Ron McDonald en el número de julio de 1956 de la revista 'Motor Trend'.

La noticia del cese de actividad de un fabricante de miniaturas siempre es una pésima noticia para un coleccionista, sobre todo cuando se trata de una compañía cuyas réplicas son excelentes, como fue el caso de Collector´s Classics, el fabricante argentino dependiente de la juguetera Buby. He aquí uno de los modelos que fabricó, tal y como he presentado en el blog otros. En este caso se trata de una magnífica miniatura de un De Soto Adventurer de 1956 con su típica librea blanca y dorada. Para ser una miniatura en metal blanco y con unos años encima su nivel de acabado es muy bueno. Su molde también. Por tanto, sólo nos queda preguntarnos qué hubiese pasado si Collector´s Classics hubiese continuado con su actividad y tuviera a su disposición los medios actuales para hacer miniaturas. Es algo que nunca podremos saber y nos contentaremos con nuestros Collector´s Classics en nuestras vitrinas.

viernes, agosto 21, 2015

Ford Sunliner & Crestline 1953 de Collector´s Classics







Ford Motor Company acomete en 1952 la renovación de su gama de productos de 1949. Sabiéndose que se trataba de una gama de automóviles muy comercial y dirigida a un público muy amplio no se produjo una ruptura total de líneas con la generación precedente y los cambios estéticos fueron mínimos, destacando especialmente el parabrisas completo en sustitución de los partidos, lo que traía consigo una mejora notable de la visibilidad.

En el aspecto mecánico la gama de motores sí registró mejoras notables, sobre todo en la potencia, pasando el seis cilindros en línea a ofrecer 75 cv mientras que el V8 rendía 82. El seis cilindros pasó a equipar las válvulas en cabeza. También cambian las denominaciones: la gama básica pasa a ser Principal; la gama media, Customline; la gama superior, Crestline; los descapotables, Sunliner; y los familiares, Country Squire. En total se vendían cinco carrocerías: sedán, coupé, convertible, familiar cinco puertas y familiar tres puertas. Podía elegirse entre la transmisión manual y la automática Ford-o-mátic. La dotación de sobremarcha mejoró considerablemente las prestaciones permitiendo una mayor velocidad a menos revoluciones. 

Los Ford también comenzaron a montar servofreno, cosa que hasta ahora sólo estaba disponible en los Mercury y Lincoln. En su último año de producción, 1954, el motor V8 elevó su potencia a los 97 cv, 117 en el caso de las versiones con carburador de doble cuerpo Holley.  La gama 1952-1954 se fabricó tanto en las plantas de Dearborn, Michigan, como en Australia, donde la compañía de Detroit inauguró una nueva línea de producción.

En el post de hoy les presento dos miniaturas del Ford 1952-1954 realizadas por el fabricante argentino Collector´s Classics, del que ya hemos mostrado varias modelos. Concretamente son un Sunliner y un Coupé Crestline. Estas miniaturas cuentan con una excelente realización y son de metal blanco. Los moldes son muy precisos y el detallado es bastante bueno. Cuentan además con el plus de su exclusividad pues son ejemplares realizados en series limitadas, lo que viene acreditado con su correspondiente certificado. 

miércoles, agosto 19, 2015

De Soto Fireflite Sportsman 1956 de Collector´s Classics









La Chrysler Corporation creó en el año 1928 la marca De Soto con el objetivo de competir con sus principales rivales por el segmento medio de automóviles. La nueva división del grupo ofrecería un producto que daría la alternativa a los Buick, Pontiac y Oldsmobile de General Motors; a los Mercury de la Ford Motor Company; así como a otros constructores independientes como Studebaker o Nash. El nombre de la marca venía a recordar a Hernando de Soto, el mítico conquistador español que dirigió las primeras expediciones de exploración al actual territorio de los Estados Unidos. De hecho, podemos ver en el emblema de todos los De Soto la efigie del explorador extremeño.

El modelo Fireflite fue introducido como tope de la gama de De Soto en 1955 y en 1956 la marca viviría sin duda su mejor momento comercial gracias a un automóvil que se benefició de todos los recursos técnicos de la división superior Chrysler y que se ofrecía a precio de clase media, como por ejemplo nada más y nada menos que del motor Hemi V8 de 5,4 litros (330 ci) y 255 cv del Chrysler 300. La versión Sportsman sólo se vendía con la carrocería de dos puertas bien en configuración coupé o convertible.

Los cambios estilísticos también jugaron a favor, de modo que el nuevo Fireflite incorporaba una parrilla frontal de nuevo diseño en cuadrícula y presidida por una V en el centro, quedando desechada la tradicional parrilla de De Soto de lamas verticales. La trasera estaba coronada por dos aletines, tal y como iba imponiendo la moda, y los nuevos grupos ópticos eran de tres elementos (luces independientes para la posición, marcha atrás e intermitentes). Una nueva instalación de 12 voltios, dirección asistida, elevalunas eléctricos y caja de cambios automática Powerflite accionada por botones destacaban entre el extenso menú de opciones que se ofrecía para personalizar cada coche.

Todo ello se tradujo en el mayor éxito comercial de la marca del mítico explorador español, que logró su mayor éxito de ventas con 110.418 coches vendidos, lo que la aupó al 11º lugar del ránking anual de los Estados Unidos. A todo ello se añade que el comité de dirección de la mítica carrera de la 500 millas de Indianápolis eligió a De Soto como coche oficial de la prueba de ese año, para ello se hizo entrega a organismo presidido por Tony Hulman de una versión especial del Fireflite que se denominó Adventurer, con una versión potenciada del Hemi V8 que le permitía una mayor velocidad y con los colores blanco y oro. De Soto vendió una edición limitada de 186 coches réplicas del Adventurer que se usó como coche oficial de las 500 Millas de Indianápolis.

En este post estival rescato del fondo de mis vitrinas una miniatura que ya lleva unos años en mi colección y que -sorpresivamente para mi- no había aparecido aun en el blog. Se trata de la versión convertible del De Soto Fireflite Sportsman realizada por Collector´s Classics, un fabricante argentino de miniaturas en escala 1/43 para coleccionistas englobado dentro de la marca Buby, una firma señera de juguetes del país rioplatense. La miniatura está realizada en metal blanco y es sorprendente que no tienen el peso característico de los modelos fabricados en este material, como es el caso de Brooklin Models, aunque su calidad de terminación es mucho mejor, más fina y detallada. También las formas de los moldes empleados son muy buenas. Los Collector´s Classics destacan por su gran exclusividad pues son piezas numeradas y cada uno llega al coleccionista con su certificado y numeración, así como con una pegatina en el chasis donde está escrito el nombre de la operaria que se encargó del montaje de la miniatura. Sin duda, detalles que engrandecen un modelo de colección. Tristemente, los Collector´s Classics dejaron de fabricarse. En mi caso, he decir que soy propietario de una docena de miniaturas de esta marca que conseguí gracias a dos viajes que mi padre realizó a Argentina. Es por eso que este post me gustaría dedicárselo a él así como a los coleccionistas argentinos que visitan el blog y que me consta que son bastantes.

martes, octubre 07, 2008

Mercury Monterey Sun Valley & Convertible 1954 de Collector's Classics








En 1952, la firma Mercury introdujo una nueva generación de su coupé Monterey más actualizada y con un diseño menos agresivo que su predecesor, el famoso coupé de ventanillas bajas que popularizó James Dean en 'Rebelde sin causa'. 

El coche lucía un estilo más deportivo y juvenil, aunque continuaba siendo un coche de gama media-alta a caballo entre el económico Ford y el más elitista Lincoln. Se ofertaron cuatro carrocerías, sedán, coupé, cabriolet y station wagon, de las que aquí les presentamos dos, el cabriolet y el coupé tipo Sun Valley con el techo de cristal, el mismo que tenía su hermano gemelo barato, el Ford Skyliner. 

En el apartado mecánico se incorporó un nuevo V8, esta vez de 256 pulgadas cúbicas y 160 CV de potencia. Ya que hemos hecho una referencia cinéfila a la hora de referirnos al Monterrey de 1948-1951, cabe destacar que el modelo 1954 bien la merece también, ya que junto a los actores Desi Arnaz y Lucille Ball fue protagonista de la entrañable comedia romántica de los 50 "Un remolque muy, muy largo".

El modelo que aquí les presentamos está fabricado a mano en Argentina por la extinta firma de miniaturas Collector´s Classics perteneciente a la marca de juguetes Buby. Para ser una miniatura con unos años encima hay que decir que cuenta con un nivel de ejecución muy bueno que no desentona nada con miniaturas más actuales.

domingo, noviembre 25, 2007

Packard Caribbean Convertible 1956 de Collector´s Classics









Hablar de Packard es hacerlo de una de las firmas más carismáticas del otro lado del Atlántico y de coches lujosos y de gran tamaño con motores aún más grandes. Esta empresa tuvo su momento más prolífico en el periodo de entreguerras, época en la que se codeaba con otros gigantes como Duessenberg, Cord, Auburn, Hispano Suiza o Rolls Royce. 

Durante la II Guerra Mundial fabricó motores de aviación, aspecto que le reportó buenos beneficios. Fue cuando vio la luz uno de sus modelos más emblemáticos, el Clipper. Ya en la década de los 50, la Grande quedaba lejos y los americanos estaban deseosos de comprar coches. Con los gigantes GM, Ford y Chrysler Corp y sus monstruosas gamas de productos poco tenían que hacer constructores independientes como Hudson, Nash, Studebaker y la misma Packard, que veían cómo tenían poco o nada que hacer por lo que a finales de los 50, concretamente en 1957, Packard alcanzó un acuerdo de unión con Studebaker. Esto no salió como todos esperaban y la firma de South Bend comenzó también su declive. El modelo que nos ocupa ahora mismo, el Caribbean de 1956 fue el último Packard auténtico, pues ya en 1957 Studebaker denominó como Packards a las versiones más lujosas de su serie Hawk (los popularmente conocidos "Packardbaker"), que montaban el motor V8 de la Packard.

Como acabamos de decir, el Caribbean de 1956 fue el último Packard de verdad. Fue en 1953 cuando se introdujo en la gama este modelo, siendo muy característica en la primera serie la rueda trasera de repuesto. A partir de 1955 el diseño se hizo más anguloso y picudo, fruto de la tendencia de aletas y cromados que se llevaba. El Caribbean fue el tope de gama, por encima del Patrician y del Mayfair. Se vendió como coupé hard top y convertible y montaba el V8 grande de 5,7 litros, que erogaba 279 cv. Aparte de sus aletas, era muy llamativo por su pintura tricolor. Pese a que era un coche distinguido y excepcional, se vendieron sólo 263 coupés y 276 descapotables, lo que hoy lo ha convertido en un clásico muy valorado por los coleccionistas.

El modelo que aquí les presentamos pertenece a la extinta marca argentina Collector´s Classics, en su día dependiente de la juguetera Buby y dedicada a ofrecer productos exclusivos para coleccionistas, cosa que no le salió bien. Una mezcla entre pasado y presente se ve impregnada en la terminación, aspecto sólido y robusto y a la vez elegante y refinado con mucha profusión de detalles tanto en el interior como en el exterior, con un cierto guiño a fabricantes en metal blanco como Brooklin o Western. Lógicamente y como era norma en este casa los modelos cuentan con sus certificados de serie limitada y cada uno luce una pequeña pegatina con el nombre de la operaria que los ensambló.

jueves, octubre 25, 2007

Chevrolet Bel Air 1955 de Collector's Classics







Bel Air es el exclusivo barrio residencial de la ciudad norteamericana de Los Ángeles famoso por ser el lugar elegido para vivir por un importante número de actores de Hollywood. Entre 1950 y 1981 Chevrolet, la división de autos para el gran público de General Motors, ha empleado este nombre para sus coches de gama alta. Entre 1950 y 1952, Bel Air designaba al modelo más lujoso y equipado de la gama Chevrolet, por encima de los Fleetline y Styleline. En 1953 pasaría a ser un modelo autónomo.

En 1955 nace la segunda generación del Bel Air con más estilo y potencia y bajo el eslogan publicitario "Hot One". Tenía un diseño muy atractivo y limpio, que acentuaba su increíble anchura. La calandra delantera estaba inspirada en las de los Ferrari. El parabrisas panorámico y las discretas alas traseras eran un fiel reflejo de los recursos estilísticos de moda entonces en el automóvil americano.

En el capítulo mecánico, el Bel Air estrenaba un nuevo motor V8 265 ci de 4.3 litros con 162 cv, ampliables a 180 y a 195 de incluir las opciones 'Power Pack' y 'Super Power Pack'. Se podía elegir entre dos tipos de transmisión, automática de dos velocidades y manual de tres más overdrive. La prensa especializada elogió la potencia de su motor, sus prestaciones, su confort y su maniobrabilidad.

La marca Collector's Classics, un intento de la juguetera argentina Buby para acercarse a los coleccionistas del 1/43 parece que no ha llegado a buen puerto y no ha podido con la competencia que viene de fuera "made in China". Esta disponía de un pequeño pero atractivo catálogo de clásicos americanos de los 50 y en el que figuaraba este Bel Air. La miniatura cuenta con una relización muy buena, sólida y robusta. En el exterior destacan reminiscencias de otras marcas como Brooklin, sobre todo en los faros delanteros velados. En líneas generales se puede hablar de un poco estilo Franklin Mint con un interior más en la onda Vitesse. Nada o poco tiene que hacer frente a marcas como Minichamps o Auto Art, pero su condición de miniatura artesanal con "pedigrí" que acredita su serie limitada la hacen muy atractiva.