domingo, noviembre 25, 2007

Packard Caribbean Convertible 1956 de Collector´s Classics











Hablar de Packard es hacerlo de una de las firmas más carismáticas del otro lado del Atlántico y de coches lujosos y de gran tamaño con motores aún más grandes. Esta empresa tuvo su momento más prolífico en el periodo de entreguerras, época en la que se codeaba con otros gigantes como Duessenberg, Cord, Auburn, Hispano Suiza o Rolls Royce. 

Durante la II Guerra Mundial fabricó motores de aviación, aspecto que le reportó buenos beneficios. Fue cuando vio la luz uno de sus modelos más emblemáticos, el Clipper. Ya en la década de los 50, la Grande quedaba lejos y los americanos estaban deseosos de comprar coches. Con los gigantes GM, Ford y Chrysler Corp y sus monstruosas gamas de productos poco tenían que hacer constructores independientes como Hudson, Nash, Studebaker y la misma Packard, que veían cómo tenían poco o nada que hacer por lo que a finales de los 50, concretamente en 1957, Packard alcanzó un acuerdo de unión con Studebaker. Esto no salió como todos esperaban y la firma de South Bend comenzó también su declive. El modelo que nos ocupa ahora mismo, el Caribbean de 1956 fue el último Packard auténtico, pues ya en 1957 Studebaker denominó como Packards a las versiones más lujosas de su serie Hawk (los popularmente conocidos "Packardbaker"), que montaban el motor V8 de la Packard.

Como acabamos de decir, el Caribbean de 1956 fue el último Packard de verdad. Fue en 1953 cuando se introdujo en la gama este modelo, siendo muy característica en la primera serie la rueda trasera de repuesto. A partir de 1955 el diseño se hizo más anguloso y picudo, fruto de la tendencia de aletas y cromados que se llevaba. El Caribbean fue el tope de gama, por encima del Patrician y del Mayfair. Se vendió como coupé hard top y convertible y montaba el V8 grande de 5,7 litros, que erogaba 279 cv. Aparte de sus aletas, era muy llamativo por su pintura tricolor. Pese a que era un coche distinguido y excepcional, se vendieron sólo 263 coupés y 276 descapotables, lo que hoy lo ha convertido en un clásico muy valorado por los coleccionistas.

El modelo que aquí les presentamos pertenece a la extinta marca argentina Collector´s Classics, en su día dependiente de la juguetera Buby y dedicada a ofrecer productos exclusivos para coleccionistas, cosa que no le salió bien. Una mezcla entre pasado y presente se ve impregnada en la terminación, aspecto sólido y robusto y a la vez elegante y refinado con mucha profusión de detalles tanto en el interior como en el exterior, con un cierto guiño a fabricantes en metal blanco como Brooklin o Western. Lógicamente y como era norma en este casa los modelos cuentan con sus certificados de serie limitada y cada uno luce una pequeña pegatina con el nombre del operari@ que los ensambló.

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