miércoles, noviembre 21, 2007

Ford Escort III XR3i & 1.6 Cabriolet de Minichamps












Identificado internamente bajo el nombre en código 'Erika', en honor al jefe de producción Erick A. Reikert, la tercera generación del Escort se introdujo en Europa en septiembre de 1980. Su objetivo no era otro que ser la competencia del todopoderoso Volkswagen Golf y para ello se optó por un diseño 'hatchback' de alta eficiencia, estilo que se convirtió en una institución para la marca del óvalo y que adoptaron los hermanos mayores Sierra y Scorpio. En un principio la intención fue denominarlo Ford Erika y dar carpetazo al Escort, pero el hecho de que el Escort MK II había sido el coche más vendido en Gran Bretaña en 1976 y que 'Erika' era el título de una marcha militar alemana de la II Guerra Mundial, la elección fue obvia.


Esta nueva generación no era una simple actualización de lo anterior tal y como se había desarrollado el Escort hasta ahora, era un automóvil completamente nuevo, con un nueva generación de motores, suspensión independiente a las cuatro ruedas y, lo más significativo de todo, tracción era a las ruedas delanteras. El nuevo Escort había nacido con el pan debajo del brazo, pues un año después de su lanzamiento fue nombrado 'Coche del Año en Europa' y, un año después, 'Coche del Año en España'.

La versión de altas prestaciones del Escort III se llamó XR3 y se planteaba como alternativa al Golf GTI. Montaba un motor de cuatro cilindros y 1.6 litros con 115 CV de potencia, 132 en la versión sobrealimentada. En 1982 se presenta la versión Cabriolet con carrocería descubierta. Estaba disponible con tres motores, 1.3, 1.6 y 1.6 de inyección, además de con los acabados RS y Ghia. Ford Europa no incluía un modelo así desde el Corsair. El hecho de Volkswagen dispusiera de su versión descapotable del Golf fue un factor determinante. En 1986 el Escort es rediseñado equipando un nuevo frontal muy similar del Sierra, finalizando su producción en 1990.


Pese a que las miniaturas de Minichamps del Escort tienen muy buena calidad, no han calado muy bien en el público español, pues las versiones elegidas eran más propias del mercado anglosajón y alemán y menos corrientes. Esto no quiere decir que no estén bien realizadas, pues cuentan con moldes correctos en formas y proporciones y el nivel de acabado habitual que ofrece Minichamps.de muy alta calidad. El único fallo lo encontramos en el Cabriolet, que acere del difusor de las ventanillas delanteras.

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