La llegada del primer BMW M5 en 1984 marca un antes y un después. Realmente el concepto de 'berlina deportiva' per se existía ya, pero la firma de Munich logró una importante sublimación del mismo: nadie había logrado un resultado tan redondo, pues no se trató solo de colocar el motor de altas prestaciones y derivado de la competición en un sedán del segmento "ejecutivo", sino también la acertadísima puesta a punto general del vehículo. El resultado provocó que otros fabricantes se lanzaran a replicarlo... pero no fue el caso de Mercedes.
Mercedes dominaba desde después de la II Guerra Mundial con mano de hierro el segmento de vehículos premium, pero a finales de la década de los 70 BMW ya mostraba resultados capaces de competir con Stuttgart. Y llegados los 80, los bávaros ya se permitieron algún que otro adelantamiento a sus competidores de Waden-Würtemberg, como es el caso del M5. Con todo, Mercedes tardó en responder a este desafío.
Hay que precisar que AMG aun no formaba parte de Mercedes, sino que era un preparador independiente con el que los de la estrella habían realizado colaboraciones puntuales, especialmente en competición. Paradójicamente, AMG sí construyó por su cuenta versiones de altas prestaciones de los Clase E -tanto W123 como W124- con ánimo de competir contra el BMW M5, pero ello nunca se revistió de oficialidad.
La Clase E W124 de Mercedes debuta en 1984 e inmediatamente no solo se revela como un vehículo de una construcción excelsa, sino técnicamente mucho más avanzado que su antecesor en todos los sentidos. El tope de gama era la versión 300E con motor gasolina de seis cilindros en línea, 3.0 litros de cilindrada y entre 190 y 210 CV de potencia, lejos de los 286 que ofrecía el BMW M5, y, por supuesto, con un comportamiento cien por cien burgués aunque de lo más efectivo.
En 1989 debuta el nuevo roadster W129 para sustituir a los ya vetustos R107. Inicialmente son dos las versiones del nuevo descapotable de Mercedes, el 300SL y el 500SL, este último equipado con el nuevo motor V8 M119 de 5.0 litros y 326 CV de potencia. Es entonces cuando al parecer en Mercedes deciden que al Clase E W124 le hace falta un nuevo modelo tope de gama, y el motor elegido sería el citado M119.
El Salón del Automóvil de París de 1990 es el lugar elegido por Mercedes para presentar al nuevo buque insignia de su Clase E W124, justo cuando se acomete el primer rediseño estético de su carrocería. Denominado 500E, en un primer vistazo se atisba un automóvil tan sobrio y discreto como el resto de sus hermanos menores, aunque si se le mira bien, un faldón delantero de nuevo diseño y un mayor ancho de vías lo delatan, aunque sin estridencias, porque las llantas siguen siendo las de diseño de 'tapa de alcantarilla', pero con mayor diámetro.
A la hora de fabricar el nuevo 500E, Mercedes se encuentra con un problema: la nueva carrocería de aletas ensanchadas es incompatible con la línea de producción de la Clase E en la planta de Sindelfingen. Para ser exactos, la carrocería del 500E es 56mm más ancha y 23mm más baja que la estándar. Mercedes no tenía la capacidad de producir dicho vehículo y había que buscar un socio externo para tal propósito. No hubo que irse muy lejos para ello, pues la solución estuvo en un vecino: Porsche.
La disminución de ingresos por la bajada en las exportaciones con la consiguiente caída en la producción sumió a Porsche en una de sus muchas crisis financieras. Así pues, Daimler AG contrató a Porsche como proveedor de servicios, concretamente la división conocida como Porsche Engineering. El proceso de fabricación quedó de la siguiente forma: las carrocerías y componentes mecánicos eran recibidos por Porsche en Weissach procedentes de Sindelfingen y el montaje, ensamblaje y ajuste de los coches se realizaba en el edificio Reutter. Una vez terminados, eran devueltos a Sindelfingen para el pintado y regresaban a Zuffenhausen para un último examen final por parte de Porsche de nuevo previamente a a ser devueltos a Sindelfingen y enviarlos a los concesionarios.
El nuevo motor M116 de 5.0 litros V8 erogaba 326 CV de potencia que proporcionaban una aceleración de 0 a 100 Km/H de 6,1 segundos. La velocidad estaba limitada a 250 Km/H, pero en unidades sin limitación aumentaba hasta los 280 Km/H. F. Hubo 45 unidades fabricadas como E500 Limited con motor 6.0 y 376 CV. Porsche ofreció igualmente una preparación con 399 CV. Las unidades fabricadas a partir de 1993 ya lucían la nueva nomenclatura de Mercedes pasando a llamarse E500. Sobre la base de los 500E/E500, AMG desarrollo una versión llamada E60 con 381 CV. Fueron un total de 10.479 unidades fabricadas por Porsche entre el 500E, el E500 y el E60 AMG.
El valor de coleccionismo de los 500E/E500 se ha visto incrementado en la actualidad siendo uno de los youngtimers más buscados. La prensa especializada de la época no reparó en elogios calificándolo como "lobo con piel de cordero", aunque más bien recordaba al típico ejecutivo con excelente forma física.
Minichamps a través de su línea económica Maxichamps reedita su excelente miniatura del Mercedes 500E de 1991 casi con los mismos estándares de calidad. Y digo casi porque exteriormente es igual, pero donde difiere es en el interior, donde la única decoración está en el cuadro de instrumentos, el resto es todo negro. Son cuatro las versiones reeditadas por Minichamps bajo el sello Maxichamps, dos en negro, gris plata y burdeos, todas con interior negro. Eso sí, cuentan a favor con un precio muy competitivo.






