viernes, junio 05, 2026

Citroen Traction 11A Ligére Coupé de Ville 1935 de Norev







Si somos capaces de definir con una palabra lo que cada marca de coches nos sugiere o representa, es altamente probable que la evocación de Citroen sea "innovación". Y es que pocos fabricantes automovilísticos han hecho de la innovación algo tan suyo como Citroen. A lo largo de su historia, la firma del doble chevrón ha producido algunos de los coches más emblemáticos que se conocen, y en todos ellos el componente innovativo, ya sea técnico o estilístico, ha estado siempre bien presente. No obstante, de entre todos los grandes coches de Citroen hay uno más especial y representativo de su marca que el resto, el mítico Traction Avant.

'Pato', 'coche de la resistencia' o 'coche de los gangsters' son algunos de los apodos con los que popularmente se conoció al Traction Avant, pero quizás el que más justicia le hacía era 'El coche de las 100 patentes', por el altísimo número de innovaciones que incluía y todas desarrolladas ex profeso por Citroen para el Traction. Con respecto a la tracción delantera, ya había coches en el mercado con ese tipo de transmisión y valgan como ejemplo los Cord americanos, pero era la primera vez que se ofrecía en un coche fabricado en gran serie. La carrocería en construcción monocasco de acero eliminaba la necesidad del chasis a la par que bajaba significativamente el centro de gravedad. El motor de válvulas en culata con manguitos desmontables, los frenos con control hidráulico o la suspensión independiente en las cuatro ruedas destacaban en esa enorme lista de innovaciones que el Traction Avant ponía a disposición del automovilista. Solo la transmisión automática no estuvo lista para los primeros modelos de la presentación.

La carroceria monocasco y muy aerodinámica obra del escultor Flaminio Bertoni, unida al compacto conjunto motor-transmisión hicieron del Traction un vehículo con una conducción sencilla y un comportamiento de lo más dócil, algo que los primeros periodistas que tuvieron la ocasión de ponerse tras su volante elogiaron enseguida. Este comportamiento dio lugar a un nuevo estándar de conducción. La adopción de una novedosa dirección de tipo cremallera contribuyó decisivamente a ello, y precisamente ese manejabilidad fue uno de los factores determinantes por los que el Traction se mantuvo en el mercado desde 1934 a 1957. 

Desde el punto de vista mecánico, se construyeron cuatro variantes de Traction: los 7, 11, 15 y 22. Las denominaciones numéricas hacían referencia a la potencia fiscal. En el caso del 7 y el 11, los motores eran de cuatro cilindros, bien de 1.303, 1.529 y 1.911 cc. El 15 equipaba un seis cilindros de 2.867 cc y el 22 un V8 de 3.822 cc de origen Ford, aunque se trataba esencialmente de un modelo que no pasó de vehículo de muestra nunca entrando en producción. Seis fueron las carrocerías disponibles: berlina normal, berlina larga de cuatro ventanas y berlina larga con seis ventanas o 'Familiale', además del coupé 'Faux Cabriolet', el Roadster biplaza descubierto con parabrisas abatible y una berlina descapotable. Las berlinas de carrocería larga podían configurarse para cinco, seis, siete, ocho o nueve pasajeros, así como una versión comercial. 

De todas las versiones del Traction Avant, fue el 11 el más longevo y común de todos. Se presentó en agosto de 1934 como una evolución del 7S empleando el mismo motor, el cuatro cilindros de 1.911 cc con 46 CV, y una nueva carrocería más larga y ancha. El 7S y el 11 convivieron unos meses hasta que en octubre de 1934 llega el 11A Ligére, con la carrocería del 7S, el motor del 11 y un equipamiento superior. Muy pronto esta versión se convirtió en la favorita de todos al ser la más prestacional, pues era la berlina de menor tamaño con el motor más potente hasta la fecha. Que se lo digan a los miembros de la Resistencia Francesa frente a la ocupación Nazi que vieron en las versiones Ligére del 11 el perfecto aliado para sus operaciones de sabotaje. La denominación Coupé de Ville hacía referencia a una versión con equipamiento extra y específico, algo de lo que Citroen siempre ha sido muy partidaria a lo largo de su historia. 

En febrero de 1937 llegarían los nuevos 11B y 11B Ligére, además de una pequeña serie de 500 unidades del 11A denominada M, por Mejorado, con una culata especial en el motor. En abril de 1938 se lanza el 11C o Comercial, con carrocería larga y portón trasero de doble apertura, orientado a usos profesionales o a quien buscaba una mayor practicidad. El 11 de marzo de 1939 debuta un nuevo motor 11CV cuya potencia crecía en 10 CV respecto al original, de 46 se pasaba a 56 CV. Los 11B, B Ligére y C se mantuvieron más o menos igual durante los siguientes años coincidiendo con la II Guerra Mundial. En 1955 estrenaron una nueva evolución del motor con 68 CV, el cual sería el empleado en la primera generación del vehículo que iba a sustituir a los Traction. El 25 de julio de 1957 cesa la producción del Citroen Traction 11 en los Muelles de Javel.

André Citroen falleció el 33 de julio de 1935 como consecuencia de un cáncer de estomago, poco más de un año después del lanzamiento del Traction, por lo que nunca pudo comprobar el alcance del que fue su primer gran éxito automovilístico. Desde el punto de vista técnico, el padre del Traction fue André Lefèbvre, fichado por Citroen tras su paso por Avions Voisin y, brevemente, por Renault. Junto al escultor Flaminio Bertoni fueron los artífices de los tres grandes éxitos de Citroen: el Traction Avant, el 2CV y el DS.

Para mi, el Traction Avant siempre fue el "11 Ligero". No recuerdo exactamente el año, pero sí ese momento en que entré junto con mi abuelo José Mª Sánchez Vega, Bibo, en una tienda de Madrid para comprar una miniatura de dicho automóvil, concretamente un Bburago en escala 1/24. Creo que mi idilio con el "11 Ligero" empezó ese días, a lo que sumamos las historias que mi tío José Miguel Sánchez me contaba sobre sus abuelos, los padres de mi abuela Concha Peña Pérez, nuestra querida Abi, llegando a Cádiz de visita en un Traction con carrocería larga y asientos supletorios plegables tipo transportines. A esto último mi madre, Concha Sánchez, me hacía mucha referencia. Paradójicamente, hasta hace pocos días no tenían un auténtico "11 Ligero" -con carrocería corta- en mi colección. Por tanto creo que con esta miniatura cierro una suerte de tensión no resuelta. Por fin tengo ya un auténtico "11 Ligero".

La miniatura que protagoniza esta entrada está firmada por Norev aunque en su caso luce el embalaje de los modelos promocionales de los concesionarios Citroen, pues recordemos que Norev es proveedor oficial de miniaturas Citroen. Es un modelo realizado en diecast, como todos los Norev. Desde mi experiencia siempre me refiero a Norev como una marca irregular, bien con modelos excelentes o bien que dejan mucho que desear. Normalmente en el caso de Citroen, Norev parece echar el resto, y especialmente los Citroen clásicos de Norev siempre suelen tener una muy buena manufactura, y así es este caso. El modelo corresponde a un Traction 11A, con carrocería corta o Ligére, y terminación Coupé de Ville, identificable por su pintura bicolor muy elegante, mezclando el negro tradicional con un bonito azul claro. La miniatura goza de un buen tallaje, correcta en formas y proporciones y un muy buen acabado con muchos detalles, cosa que no suele ser habitual en todos los Norev. Me parece una excelente manera para poder decir de una vez, "al fin tengo un bonito 11 Ligero en mi colección", un modelo que cada vez que lo mire siempre me acordaré de mi abuelo José Mª, mi abuela Concha, mi tío José Miguel, y, como no, de mi madre.

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