jueves, marzo 17, 2022

Chrysler New Yorker Town & Country Convertible 1949 de Matrix Scale Models










Chrysler celebró por todo lo alto su 50º Aniversario con la introducción en marzo de 1949 de su primera serie de coches completamente nuevos desde la II Guerra Mundial. Los nuevos Chrysler se caracterizaban por un diseño completamente integrado al estilo pontón abandonando los grandes guardabarros característicos de los periodos anteriores. El nuevo aspecto les confería un aspecto sobrio, elegante y muy avanzado para su tiempo. En lo más alto de la gama, junto a la gran berlina New Yorker se encontraban las versiones Town & Country con sus característicos paneles de madera sobre la carrocería.

Introducidos por primera vez en 1941, la gama Chrysler Town & Country de 1949 correspondía a la segunda serie del modelo, puesto que los vendidos entre 1946 y 1948 son en realidad una continuación de los modelos 1941-1942 discontinuados tras la entrada de EEUU en la II Guerra Mundial, una suerte de serie 1B o similar. En sus primeros años, 1941-42, Chrysler sólo ofreció el Town & Country con la carrocería station wagon. En el modelo 46-48 el acabado pasó a las versiones sedan y convertible mientras que para la nueva generación de 1949 se limitó a los modelos con carrocería de dos puertas, hardtop coupé y convertible.

Otro de los cambios más visibles se reflejaban en los paneles de madera de las puertas, donde en algunos modelos se eliminó la parte interior de caoba permaneciendo solamente los marcos de fresno blanco, que ya no formaban parte de la estructura de la carrocería. Al igual que en su antecesores, los listones de madera de la carrocería provenían de la empresa Pekín Wood Products, de Helena, Arkansas. 

Si el diseño exterior de los Chrysler de 1949 resultó moderno e innovador, el interior no se quedaba detrás, con un salpicadero acolchado y todos los controles agrupados en torno al cuadro de instrumentos y la columna de la dirección en una disposición muy ergonómica. El arranque del coche se efectuaba simplemente girando la llave y el equipamiento de serie era especialmente abundante en el New Yorker, incluyendo sistema de encendido estanco, limpiaparabrisas de dos velocidades, encendedor de cigarros, reloj eléctrico y frenos hidráulicos. En el apartado mecánico, los Town & Country basados en el New Yorker equipaban el motor ocho cilindros en línea Spirtfire L-Head de 5.3 litros -323 ci- y 135 CV acoplado a la caja de cambios automática Prestomatic Fluid Drive.

Solamente se construyeron 993 unidades del Chrysler Town & Country Convertible de 1949, pues en 1950 ya no se ofreció esta carrocería permaneciendo nada más que el hardtop coupé. El precio de la versión Town & Country era de 3.970 dólares más sobre el New Yorker Convertible estándar, un incremento del 20 por ciento, lo que ponía de manifiesto su exclusividad. Salvo algunos cambios cosméticos, para 1950 el Chrysler Town & Country mantuvo el mismo aspecto que en 1949. Con la llegada del modelo de 1951, los Town & Country perderían los paneles de madera sobre la carrocería, pero esa es ya otra historia.

Mi colección de coches con carrocería de madera suma un nuevo miembro, nada más y nada menos que el Chrysler New Yorker Town & Country de 1949 realizado por Matrix Scale Models. Si ya de por sí cualquier creación del fabricante neerlandés resulta bien vistosa por su excelente acabado, en el caso de una miniatura tan llamativa, el efecto se multiplica. El modelo parece correcto en formas y proporciones y cuenta con un acabado muy cuidado que replica hasta el más mínimo detalle, empleando muchas piezas independientes y de metal fotograbado para los ornamentos. Los paneles de madera son de una manufactura magistral y destaca especialmente también el tapizado interior al estilo tartán escocés. Eso sí, es una miniatura que no conviene manipular en exceso pues transmite mucha fragilidad al disponer de tantos ornamentos. Además de esta versión en un elegante color negro, Matrix lo ofrece en beige metalizado con el interior en verde. Al ser referencias antiguas, son cada vez más difíciles de encontrar. 

En las tres últimas fotos puede verse al Town & Country 1949 de Matrix con otros de la colección, entre ellos el Newport 1950 de Franklin Mint, con el que comparte carrocería. Es interesante ver también en dicha imagen cómo han evolucionado las miniaturas 1/43 los últimos 30 años.

2 comentarios:

A.Sivianes dijo...

Muy curioso el modelo, además en miniatura resulta bastante vistoso e inequívocamente yanki. Me imagino que una carrocería así requería bastantes cuidados y un garaje, por que por Sevilla te garantizo que expuesto al sol quedaría hecho astillas en pocos años.

En este caso claramente destaco el exterior antes que el interior, sin que éste sea malo en absoluto. Hay nivel por todas partes y es una miniatura excelente sin duda!

Saludos.

Keko dijo...

Hombre, los Town & Country eran todos coches de muy alta gama, imagino que sus propietarios los guardarían bien. Imagino además que las maderas estarían barnizadas y preparadas para la intemperie.

La miniatura es un pasote, llama la atención la verdad.

Un saludo Antonio