domingo, noviembre 03, 2013

Rolls Royce Silver Cloud III HJ Mulliner DHC de Matrix Scale Models













La tradición carrocera italiana y sus principales artesanos como Pininfarina, Bertone, Touring de Milán, Frua o Zagato han eclipsado mediáticamente a otros nombres, pero lo cierto es que fuera del país transalpino existen excelente ejemplos de artistas que supieron vestir al automóvil con gran maestría, y uno de estos casos es HJ Mulliner del Reino Unido, compañía cuyo trabajo de construcción de carruajes para el Royal Mail en Northampton data de 1760. En 1897 Henry Jervis Mulliner se estableció como carrocero en Mayfair. Desde el año 1913 desarrolló una íntima colaboración con Charles Stewart Rolls así como con su gran competidor, Walter Owen Bentley, construyendo carrocerías para sus modelos. Destacar igualmente que durante la II Guerra Mundial realizó piezas para los aviones De Havilland Mosquito de la RAF. La empresa pasó en 1959 a formar parte de la Rolls Royce-Bentley Motor Company hasta 1998, fecha en que ambas marcas se separaron y Mulliner pasó a integrarse en Bentley, como departamento de encargos especiales.

HJ Mulliner realizó a lo largo de su carrera algunas de las carrocerías más bellas vistas en un Rolls Royce, como es el caso de la versión descapotable del precioso Silver Cloud. Si este modelo ya de por sí es una escultura rodante, la versión descubierta puede definirse como una obra de arte, quizás el convertible de cuatro plazas más elegante de su tiempo, dado que HJ Mulliner optó por un diseño que respetaba las líneas originales. En referencia a su hermano de cuatro puertas, el Silver Cloud Drophead Coupé ganó más ligereza y algo más de músculo en su motor V8 de 6,2 litros, que fue introducido en el Silver Cloud II, una potencia que se calculaba en 220 cv aunque como era norma en la casa, no se revelaba. El Silver Cloud III DHC mantenía la principal seña de identidad estética diferenciadora de la berlina, los grupos ópticos delanteros dobles. Si un Silver Cloud era un auto muy distinguido, el cabriolet lo era aún más y era muy normal verlo en los lugares más selectos. El actor Kurt Jürgens poseyó uno en color champagne.

Matrix Scale Models es el nuevo proyecto de un viejo conocido de los coleccionistas de 1/43, el empresario holandés Jaap Van Dyck, fundador de Neo Scale Models, ahora en manos del alemán Klaus Kiunke (Modelcarworld). De hecho, vemos cierta relación entre los dos nombres de ambas marcas de miniaturas. Matrix mantiene una filosofía muy similar a la de Neo, miniaturas 1/43 de autos exóticos y versiones especiales de carroceros, construidos en resina. Sí es cierto que son algo más caros y la calidad es similar. En este caso tenemos un precios Rolls Royce Silver Cloud III en su versión convertible de HJ Mulliner, en una muy llamativa combinación bitongo amarillo-negro, igual al que hace unos años ofrecía el elitista y extinto fabricante de miniaturas francés FYP Creations (faltan las costuras de los asientos en amarillo). Se trata de un modelo muy bien ejecutado y con un gran nivel de terminación, si me apuran, algo mejor que los Neo, aunque no justifico su precio superior. De todos modos, se trata de un modelo que por su color, puede causar sentimientos encontrados, aunque en mi caso, me encanta, pues además de ser muy similar a ese FYP que nunca pude tener (600 euros que costaba en su día y hoy descatalogado, pues imagínense), tiene los mismos colores que el Rolls Royce Phantom II de la película 'El Rolls Royce amarillo'.

miércoles, octubre 30, 2013

AC 428 Frua Fastback de Neo Scale Models






Carroll Shelby, el granjero y piloto norteamericano, descubrió el maná cuando instaló en el pequeño y estiloso Ace de la británica AC el motor Ford V8 de bloque pequeño, naciendo así el AC Shelby Cobra, uno de los grandes mitos del automovilismo. Con el fin de aprovechar el tirón del Cobra, la gente de AC quiso dar un paso adelante y elevar el listón de sus productos hacia una dimension superior, para pasar de ser un competidor de marcas como Triumph, MG o Alfa Romeo a plantar cara grandes como Ferrari, Jaguar y Aston Martin.

El punto de partida de AC fue el chasis del Cobra 427 MK III, al que alargaron unas seis pulgadas. Para la carrocería se recurrió al italiano Pietro Frua, el cual empleó un diseño muy similar al de los contemporáneos Maserati Mistral y Glas V8. En el vano motor se empleó el todopoderoso y ultrafiable motor Ford V8 'small block' del Cobra 427, con 7.000 cc y 350 cv de potencia. El interior era muy lujoso, con piel de gran calidad, maderas nobles, moquetas mullidas y un curioso selector del cambio automático.

De este modo nació el AC 428 Frua, disponible tanto en carrocería coupé como descapotable, un automóvil a priori y sobre el papel excepcional, bien construido, con una impresionante estética y un motor fuera de serie... Pero que ni mucho menos cumplió las expectativas generadas, puesto que ni AC era una marca que los potenciales compradores indentificasen con la filosofía con que vendían el coche ni su precio era realista, ya que costaba dos veces un Jaguar E-Type. Y es que tener que enviar los chasis a Italia para su ensamblaje y vuelta a Inglaterra para su distribución encarecía notablemente el producto. Si a todo esto le añadimos la propia competencia que la misma casa se hacia con el AC Cobra y que la propia Ford se iba cada vez desligando más de la colaboración con AC para centrarse en la distribución en Europa del Mustang, finalmente y después de ocho años en producción y apenas 81 unidades construidas, el 428 Frua pasó a mejor vida. Ni siquiera su aparición en la archifamosa serie de TV 'Los Vengadores', con la bella Linda Thorson al volante, ayudó con las ventas. Condenado al ostracismo, hoy día se ha revelado como un clásico muy demandado por los coleccionistas.

Posiblemente estemos, bajo mi opinión, ante uno de las mejores miniaturas de que hasta ahora ha hecho Neo Scale Models. La combinación me parece perfecta: las formas del molde y el acabado son de sobresaliente. Existe la posibilidad de elegirlo en dos colores metalizados, rojo y azul. La única pega que le pongo... ¡Que venga ya el cabriolet!

martes, octubre 29, 2013

Buick Electra 225 Hardtop Sedán 1960 de American Excellence






Los coches americanos de finales de los 50 y principios de los 60 expresaban muy bien en su diseño la transición entre el pasado deslumbrante y un futuro que buscaba la pérdida de volumen en aras de líneas más rectas. Tenemos en el Buick Electra de 1960 un perfecto ejemplo de ello, donde podemos observar la coexistencia de ambas tendencias estilísticas en uno de los Buick más aplaudidos y valorados de la historia de la marca.

En 1959 hace aparición el mitológico nombre de Electra en la gama Buick, heredera espiritual del desparecido Roadmaster, por lo que en dicha herencia se incluía ser el tope de gama de la marca del segmento medio alto de General Motors, de este modo el Le Sabre era el modelo de acceso, seguido del modelo intermedio Invicta y, en la cumbre, el Electra 225.

Para 1960 el diseño del Electra mantenía las aletas traseras tipo 'Delta Wing', pero las luces delanteras las colocaban paralelas, además de una parrilla de lamas cóncavas verticales con el emblema del triple escudo en el centro. Una buena noticia para los incondicionales de la marca eran el retorno de los 'Ventiports' (ventanitas aireación) en las aletas delanteras, en el caso del Electra, cuatro.

Bajo el capó latía un enorme corazón de ocho cilindros en V de 6,6 litros de cilindrada (401 ci) que erogaba 325 cv de potencia, acoplado a una caja de cambios Dynaflow de dos velocidades, logrando una velocidad máxima de 180 Km/H. 

Tal y como hemos dicho al principio, el Buick Electra 225 de 1960 es uno de los diseños más aplaudidos de la marca y pues expresa a la perfección una racional mezcla de elegancia y deportividad, en contraposición al exagerado diseño del Roadmaster 75 de 1958, modelo en el que la utilización de cromados se calificó como abuso.

American Excellence, marca que utiliza Neo Scale Models para sus miniaturas de autos norteamericanos ha realizado un excelente trabajo con este Buick Electra 225, en su versión sedán de doble parabrisas panorámico. El modelo cuenta con unas formas muy conseguidas, que se acentúan y ven resaltadas con el rico y delicado ornamento, cosa habitual en este fabricante de miniaturas. En definitiva, un modelo que hará que quien visite nuestras colecciones hará girar hacia su vitrina las miradas.

lunes, octubre 28, 2013

Maserati A6G 2000 Zagato de Neo Scale Models







Maserati tiene sus origen en los hermanos Alfieri, Bindo, Carlo, Ettore, Ernesto y Mario y su gran pasión por el automóvil. Alfieri, Bindo y Ernesto trabajaban en la fabricación de autos de competición para la empresa Diatto. En 1926 se lanzan a la creación de su propia compañía, lo que hoy los finos y políticamente correctos llaman "emprendimiento". Nace de este modo  la firma de autos de competición Maserati en Bolonia

Hasta 1947 estuvieron los hermanos Maserati al frente de su compañía, hasta que decidieron vender la sociedad a los hermanos Orsi, Giulio y Omar. El primero, que ostentaba el título de Commendatore, se dio cuenta de que la marca del tridente para sobrevivir debía diversificar su actividad, es por eso que se lanzaron al mercado de los coches de calle, naciendo así el primer Maserati "dual porpose", el A6.

El nuevo Maserati se basaba en un chasis apto para un uso mixto, carretera y competición. En el vano motor iba colocada una formidable mecánica de seis cilindros en línea, desarrollada por Alfieri Maserati antes de que dejasen la empresa para formar Osca. En sus primeras versiones cubicaba 1,5 litros hasta la evolución definitiva de dos litros. Los A6G fueron vestidos por los principales carroceros italianos, como Frua, Allemano, Gugliemo o Zagato, el cual diseñó todos aquellos coupés multipropósito.

De la mano de Neo nos llega este precioso coupé Maserati A6G 2000 con carrocería de Zagato y en un precioso y clásico color rojo. La miniatura presenta un acabado especialmente cuidado, propio de este fabricante, pero que realza muy bien todos los elementos ornamentales de este automóvil.

miércoles, octubre 23, 2013

Alfa Romeo 8C 2300 Touring Spider de Spark






Alfa Romeo siempre portó en sus genes la herencia de la deportividad, velocidad y competición siempre fueron sinónimos de la marca, del mismo modo que estilo y diseño, así pues los Alfa Romeo desde sus inicios eran autos perfectos para ir a la oficina durante la semana y el sábado correr en algún rally o carrera local... incluso la Mille Miglia o la Targa Florio.

El prestigioso ingenieron Vittorio Jano había sido el artífice de todos los grandes éxitos de Alfa Romeo en los GP, pero tras la retirada de la competición del equipo oficial y la encomienda de gestión a la Scuderia Ferrari, Jano fue reasignado al departamento de coches de calle, siendo su primer modelo el 6C 1500, auto diseñado para la carretera pero que dio muy buenos resultados cuando sus propietarios los modificaban para correr. 

Este éxito animó a Jano a trabajar en el desarrollo de un coche superior y de este modo nació el 8C 2300, que además de ser un automóvil técnicamente formidable, ha pasado a la historia por ser uno de los autos con más éxito en competición. El motor fue desarrollado a partir de dos bloques de cuatro cilindros en aleación ligera que con un compresor Rootes lograba una potencia de entre 155 y 165 cv de potencia, alcanzando los 180 en sus versiones racing. El chasis ligero, similar al del 6C, con el motor  detrás del eje delantero, solían incorporar carrocerías de Touring o Zagato. En total se construyeron 188 coches en tres series.

Es notoria la gesta protagonizada por Tazio Nuvolari con un 8C en la Targa Florio de 1931, cuando humilló literalmente en una carrera pasada por agua a Rudolf Caracciola y a su poderoso Mercedes SSK de 7,1 litros.

La miniatura que les muestra está realizada por Spark y se corresponde con un 8C de carrocería Touring en un elegante tono rojo. Es una miniatura de muy buena manufactura, con detalles muy trabajados, como los faros, las ruedas de radios, emblemas y elementos del interior. Una miniatura muy recomendable para quien quiera añadir a su colección una excelente reproducción de uno de los Alfas más legendarios.

lunes, mayo 06, 2013

Pegaso Z206 'Cabezón' 'CAMPSA' de Altaya






Si bien la industria automotriz española en lo que a turismos se refiere no alcanza la magnitud de otros países "consagrados", la fabricación de vehículos industriales es harina de otro costal. Creada a principios de los 40 por el Instituto Nacional de Industria (INI) con el objetivo de urgencia de reindustrializar un país devastado por la Guerra Civil, Pegaso Enasa (Empresa Nacional de Autocamiones SA), la empresa estatal dependiente del Centro de Estudios de Técnicas de Automoción (CETA), no sólo logró convertirse en el principal referente de los vehículos industriales de España, sino que su técnica y calidad hicieron que nada tuvieran que envidiar a otros gigantes del sector como Berliet, Mercedes, Fiat, MAN, etc...

Hacia la mitad de la década de los 50 el CETA de Madrid comenzaba a fabricar el nuevo camión Z207 en su fábrica de Barajas. De forma paralela, el equipo de la central de Barcelona trabajó en otro proyecto para la construcción de un nuevo camión de gran capacidad, el cual fue presentado a Madrid una vez que demostró prueba tras prueba sus prestaciones y rendimientos. La dirección de Enasa incluyó el proyecto en su programa y premió la labor del equipo de Barcelona trasladando a la ciudad Condal el Departamento Técnico, con el reconocimiento del mismísimo Wifredo Ricart incluido.

Denominado Z206, el nuevo camión de Pegaso estaba preparado para cargar de 10 Tm. Iba equipado con un nuevo y moderno motor seis cilindros denominado Pegaso IV. Sus rasgos estilísticos eran muy similares al Z207, con una cabina tipo avanzada con dos ventanas laterales y un aspecto muy macizo, lo que le valió el sobrenombre de 'Cabezón', y la chapa acanalada tan popular en los modelos Pegaso que vinieron en lo sucesivo.

A partir de 1960 cambia la dirección de Enasa, asumiendo la presidencia Claudio Boada, lo que iba a suponer la adopción de una nueva política muy diferente a la que hasta ahora había seguido bajo los designios de Ricart. También se cambiaron las denominaciones de los vehículos, pasando el Z206 a denominarse 1060. Igualmente su motor pasó a llamarse Pegaso 9.000 y ahora ofrecía 200 cv tras nuevas mejoras aplicadas.

El Pegaso 1060, por sus excelentes cualidades pasó a ser la gran referencia para los transportistas de mercancías gracias a sus 73 Km/H de velocidad y su gasto de combustible de 27 litros a los 100.

El modelo que hoy presento es un Z206 cisterna perteneciente a la flota de camiones de la también empresa nacional Campsa (Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos SA). Es una miniatura realizada por el fabricante Ixo pero distribuida por la editorial Altaya para una colección de venta en kioscos denominada 'Camiones de Antaño'. Concretamente este 'Cabezón' era uno de los regalos para los suscriptores de la colección. El modelo es correcto en su acabado y calidad, sin llegar al nivel que nos ofrecen fabricantes con gran bagaje en la reproducción de miniaturas de camiones clásicos como Schuco o Minichamps. No sabemos si la réplica es cien por cien igual al modelo original, pues hay pocas fotos, pero sí podemos decir que se asemeja bastante. Sí podemos decir que son modelos que despiertan mucha nostalgia entre los coleccionistas y que si se consiguen a buen precio merecen la pena.

lunes, abril 29, 2013

Pierce-Arrow Silver Arrow de Ixo






Pierce-Arrow era un fabricante norteamericano que desde sus inicios supo ganarse un puesto en el segmento de los coches de lujo y prestigio. Tras ser adquirida en 1933 por un consorcio de hombres de negocios de Buffalo, el vicepresidente de la compañía encargó al diseñador Philip Wright, íntimo amigo suyo, el diseño de un coche especial para la Feria Mundial de Chicago. Dado el carácter innovador y futurista de este tipo de eventos, el coche debía adaptarse bien a la idiosincrasia del mismo.

Conocido popularmente con el lema 'El coche de los años 30 diseñado para los años 40' el Pierce-Arrow Silver Arrow vio la luz como un automóvil con un aspecto muy adelantado a su tiempo destacando su elegante y sobrio diseño en forma de lágrima y con las ruedas carenadas en vez de ir colocadas en aletas independientes, recurso estético que aún no se veía en los coches de calle. El interior era muy lujoso y contaba con sus propios instrumentos para los viajeros de los asientos de delante y para los de los asientos de atrás.

Bajo el capó montaba un enorme motor V12 de site litros de cubicaje cuya potencia se estimaba en 235 cv. Su diseño aerodinámico le posibilitaba alcanzar altísimas velocidades. En total se construyeron cinco ejemplares que fueron encargados por acaudalados propietarios que los compraron tras verlos en exposición, pero nunca se llegó a la fabricación en serie. Hoy sólo sobreviven tres.

El fabricante Ixo con su serie 'Museum' ha logrado reproducir en escala 1/43 y con un excelente acabado un fantástico elenco de automóviles de la 'Edad de Oro' y no podía faltar el futurista y aerodinámico Silver Arrow. La miniatura es especialmente llamativa por su imponente tamaño y una terminación muy elaborada y precisa, al igual que las formas de su molde. 

Minerva AL 1930 de Ixo






Asociar los términos Bélgica y automoción nos hace inmediatamente pensar en la alta competición, Jacky Ickx, el circuito Spa-Francochamps y la escudería del mismo nombre o el Rally de Lieja a Sofía son los primeros nombres que nos vendrían a la cabeza, pero sí estaríamos en un apuro al intentar recordar el nombre de algún fabricante belga de coches de serie. Y es que este país de la vieja Europa pese a contar en su territorio con plantas de fabricación y ensamblaje de marcas como Ford o Renault, lo cierto es que a día de hoy no cuenta con un fabricante de automóviles patrio... Pero sí tuvo uno en las primeras décadas del pasado siglo XX, uno que precisamente logró mirar de tú a tú a la flor y marcas como Hispano-Suiza, Rolls Royce, Duessenberg o Bugatti, la flor y la nata del automovilismo entonces.

Bajo el nombre de Minerva, la versión romana de la Palas-Atenea, diosa de la sabiduría y el conocimiento, fue constituida la única marca de automóviles que ha visto Bélgica, siendo fundada en Amberes por el empresario holandés Sylvain de Jong. En sus primeros años Minvera se especializó en la reparación y construcción de bicicletas, para pasar luego a la fabricación de unos pequeños y exitoso autos deportivos denominados 'Minervettes'.

Fue a principios de la década de los 20 cuando Minerva comenzó con la fabricación de coches de lujo y distinción, adoptando para ello los principios de los motores tipo Sleeve-Valvles de David Knight que destacan por su bajísima sonoridad y confort de marcha. Al final de los 20 la empresa fabricaba coches de cuatro y seis cilindros y empleaba a 7.000 trabajadores. Fue entonces cuando Sylvain de Jong falleció tras una larga enfermedad.

Su hermano Jaques tomó el testigo de la dirección de la empresa y fue bajo su gestión cuando vio la luz el automóvil más espectacular y lujoso fabricado por Minerva, el tipo AL, equipado con un motor de ocho cilindros en línea realmente moderno e innovador, cuya particularidad residía en que estaba construido en una sóla pieza de acero en vez de dos unidades de cuatro cilindros unidas. Cubicaba 6,6 litros y rendía 130 cv de potencia. Dado su excepcional alto precio, sólo se construyeron 50 unidades del Minerva AL, muchas de ellas carrozadas por la empresa local Vanden Plas. Los efectos de la gran depresión acabaron con las ilusiones de la única marca de coches belga, obligando a su propietario, Jaques de Jong a venderla en 1936 a la empresa Imperia. No obstante, hoy día todos los coches que se conservan lucen con orgullo sobre su calandra el busto de Minerva, la misma Palas-Atenea que había sobre la puerta de la habitación que nos describió en su día Edgar Allan Poe en su poema 'El cuervo'.

De la mano de Ixo presento esta bonita reproducción de un Minerva AL con una elegante y sobria carrocería limousina cuya autoría no he podido identificar. El modelo pertenece a la colección 'Ixo Museum' y cuenta con el habitual buen acabado de esta llamativa serie de miniaturas. Merece la pena tenerlo sólo por ser uno de los pocos Minerva que hay en escala 1/43 y más fácil de encontrar.

Daimler Double Six 50 Córsica DHC de Ixo







La simple pronunciación del nombre Daimler nos hace evocar el amanecer del automóvil, la época de los valientes pioneros que creyeron con valentía en un medio de transporte que diera al hombre la posibilidad de la total autonomía de movimiento y poder viajar allá donde quisiera. Daimler es una de las más vetustas marcas de la historia y tiene su origen en Gran Bretaña, fabricando bajo licencia los ingenios mecánicos de uno de los inventores del automóvil, Gottlieb Daimler, lo que inmediatamente captó la atención de las mismísima realeza británica, ganándose de manera inmediata el sello 'By Appointment' que caracteriza al exclusivo elenco de los proveedores oficiales de la Casa Real Británica.

Llegada de la década de los 20 Daimler vivía un momento muy dulce en su historia con la producción de un buen elenco de coches. No obstante la aparición del Phantom de Rolls Royce hizo que el capo de Daimler, Sir Lawrence Pomeroy, decidiera plantar cara a la casa que hacía gala de fabricar 'El mejor automóvil del mundo'. Para ello comenzó con la construcción de un nuevo motor, de este modo unió dos unidades 25/85 de seis cilindros dando lugar a un monstruoso V12 de siete litros. Eran los tiempos en que los fabricantes competían por hacer la mayor de las mecánicas, con el mayor número de cilindros, la cilindrada más alta y la potencia más descomunal. Finalmente, la complejidad del motor 50 de 12 cilindro, cuyo funcionamiento de cada unidad de seis cilindros era independiente, provocó que no muchos compradores se interesaran por un auto así, por eso apenas se vendieron 10 Daimler con este motor, cada uno con su propia carrocería personalizada, tal y como debe ser en un coche de estas características.

El modelo que nos ocupa es el chasis número 30661 fabricado en 1931. Se trata del automóvil que encargó Richard Owen con una espectacular carrocería Drophead Coupé hecha por Córsica, que además tiene una peculiaridad pues equipaba un chasis extra bajo construido por Thomson & Taylor. Su motor erogaba una potencia de 150 cv. Llama especialmente la atención cómo el espectacular y llamativo diseño del Córsica DHC se desmarca bastante del aspecto habitual de los autos británicos, siempre con estilos más sobrios.

Nos encontramos ante unas miniatura realizada por Ixo, quizás el fabricante de miniaturas diecast más popular que existe en estos momentos dado que es también quien reproduce los modelos que se incluyen en los coleccionables de kiosco. En este caso se trata de un modelo de su prestigiosa serie 'Ixo Museum' dedicada a coches de la denominada 'Edad de Oro'. El modelo de diecast es especialmente llamativo y cuenta con muy buena calidad. Pese a sólo conocer el automóvil original por fotos vemos que la reproducción de Ixo está muy lograda. El acabado es muy bueno y en él vemos detalles de gran calidad como las llantas de radios hechas con material fotograbado y multitud de piezas independientes. Sólo me chirría el desproporcionado tamaño del emblema sobre el capó, que si bien el diseño es correcto, nos parece que afea un poco un conjunto realmente bueno, por lo demás, una estupenda miniatura que luce y llama la atención con mucha facilidad.