lunes, noviembre 11, 2013

Maserati 5000 GT Allemano de Neo Scale Models






Corría el año 1957 y Maserati vivió un año bastante agridulce. Por una parte, la empresa vivía una situación económica delicada, y en el lado de la competición, si bien el Chueco Juan Manuel Fangio lograba su quinto y último título a los mandos de su 250F, en las carreras del Mundial de Sport la marca veía como terminaban su temporada con todos los 450S descalificados en el GP de Venezuela en Caracas. La familia Orsi, propietaria de la marca del tridente decidió ponerse las pilas y vocalizar sus esfuerzos en los coches de calle.

Precisamente ese mismo año veía la luz el 3500 GT, un automóvil a todas luces excepcional con el que Maserati iniciaba el asalto a la división de honor de coches deportivos, rivalizando directamente con la mismísima Ferrari. Uno de los clientes más destacados de Maserati era el Shá Mohamed Reza Pahlavi, presidente de la Antigua Persia (Irán), el cual había quedado enormemente satisfecho con su Maserati 3500 GT, tanto, que estaba dispuesto a ofrecer a la marca del tridente un buen incentivo para que le ofrecieran un auto mejor.

El Shá se puso en contacto directamente con el ingeniero jefe de Maserati, Giulio Alfieri, y le puso las cosas muy claras, quería un nuevo coche, basado en el chasis del 3500 GT con un motor de competición del 450S. Era como si el dirigente persa y Alfieri se hubiesen leído la mente, pues el ingeniero soñaba con emplear los motores V8 de los 450S en depósito en un modelo para la calle.

El primer modelo de la Serie 103 (código interno usado para definir al nuevo coche) recibió el nombre de Sciá di Persia, y montaba una carrocería de Touring de Milán, cuyo aspecto era muy barroco ya que recreaba formas de la arquitectura propia de dicho país. La presentación del 5000 GT tuvo lugar en el Salón de Turín de 1959 y se trataba de todo un supercoche, con frenos de disco en las cuatro ruedas, caja de cambios de cuatro velocidades, carburadores Webber (inyección Lucas desde 1961) y la suspensión del 3500 GT. En el vano del motor se encontraba un formidable motor V8 heredado directamente de la competición, aunque convenientemente modificado para su uso en carretera, con la cilindrada aumentada a 5.000 cc y una potencia de hasta 370 cv, suficientes para superar los 280 Km/H.

Con un precio del doble de su hermano menor, el 3500 GT, del 5000 GT se fabricaron 32 ejemplares, de los que 21 tenían la carrocería de Allemano. El resto fueron de Touring (4), Pininfarina, Bertona, Frua, Michelotti, Vignale y Monterosa. Pocos autos de su época podían hacerle sombra, básicamente tenía dos rivales, el Ferrari 500 Superfast y el exótico Facel Vega Facel II con su poderoso motor Chrysler. Aparte del Shá, otros ilustres propietarios del 5000 GT fueron el Aga Khan, el piloto Briggs Cunningham, los empresarios Giovanni Agnelli y Ferdinando Innocenti, el actor Stewart Granger y el presidente de México Adolfo López Mateos.

Como ya hemos dicho, la gran mayoría de los 5000 GT montaron la carrocería de la empresa italiana Allemano, un diseño de Giovanni Micheloti denominado 'Indianápolis', que destaca por su equilibrada mezcla de elegancia y deportividad, destacando sobre todo el predominio de las formas planas y rectas y su gran parabrisas trasero panorámico.

El fabricante holandés Neo Scale Models cuenta en su catálogo con un más que nutrido surtido de modelos de Maserati, siendo este precioso 5000 GT una de sus últimas incorporaciones, que los podemos encontrar en tres colores, negro, rojo y blanco. Las formas del molde son muy correctas y recrean muy bien las líneas del formidable coupé de Allemano, el cual cuenta igualmente con un rico ornamentado y una muy bonita y elegante combinación de colores.

domingo, noviembre 10, 2013

AC Shelby Cobra 289 de Spark







Enzo Ferrari despreció las recomendaciones que para sus coches le hizo Ferrucio Lamborghini, diciendo que un fabricante de tractores y máquinas de aire acondicionado no podía dar lecciones sobre coches deportivos a alguien cuyos coches lo habían ganado todo. Finalmente el fabricante de tractores acabó construyendo autos deportivos. En la misma época, un granjero avícola de Texas, que había ganado las 24 Horas de Le Mans con Aston Martin, también se lanzó a la aventura de proyectar el auto deportivo de sus sueños. En este caso no sabemos si el señor Ferrari llegó a pronunciarse al respecto, pero lo cierto es que tanto los coches del fabricante de tractores, como los del granjero, se enfrentaron a los de Ferrari en múltiples ocasiones, tanto en el circuito como en la carretera, y hubo veces que ambos ganaron la partida al de Maranello.

Carroll Shelby, granjero avícola de Texas, EEUU, representa a la perfección el paradigma del estadounidense burgués de clase media, uno de esos muchos self made man que han engrandecido con su trabajo la Gran Nación Norteamericana. Criador de Gallinas para el sector de la alimentación, tras varios negocios emprendidos, Shelby siempre tuvo una pasión especial por el automóvil que le llevó a debutar en la Fórmula 1 para la temporada 1958, tomando parte en cuatro grandes premios en 1958 con un Maserati privado y en 1959, en otros cuatro con el equipo oficial de Aston Martin en su desastrosa experiencia en F1. Pero precisamente fue enrolado en las filas del constructor británico donde le vino su primer gran éxito en el automovilismo deportivo, al lograr la victoria en Las 24 Horas de Le Mans de 1959 junto a Roy Salvadori. Desde entonces Shelby hizo del automovilismo su modo de vida, tanto como piloto como director de equipo y, también, constructor de coches.

Un buen día en las oficinas de AC Cars recibieron una llamada de los Estados Unidos, se trataba de Carroll Shelby, que quería hacerles una propuesta de negocio. El granjero quería básicamente colocar un poderoso motor V8 de Ford en el pequeño y esbelto AC Ace. Shelby tenía algo de experiencia en el trabajo con autos británicos, no sólo con Aston Martin, también con Allard, es por eso que tras unas pruebas en Thames Ditton la gente de AC mandó un chasis ya preparado a Los Ángeles, donde el equipo de trabajo de Shelby le acopló un Motor Ford V8 (en principio se pensó en Chevrolet, pero GM se negó a cooperar por ver un competidor potencial del Corvette) y en ocho horas el Cobra, nombre ideado por Shelby, ya circulaba.

En un principio los AC Shelby Cobra montaban un motor V8 de 4,2 litros (260 ci), pero finalmente y tras 51 ejemplares construidos se optó por el V8 Windsor de 4,7 litros (289 ci) y 300 cv de potencia. Todos los trabajos del chasis fueron realizados por el ingeniero jefe de AC Cars, Alan Turner. Dado el éxito que registró el nuevo AC Shelby Cobra, que la empresa cesó su colaboración con Ken Rudd y Ford UK para el suministro de motores V6 que hasta entonces habían equipado los Ace. Uno de los autos deportivos más legendarios de todos los tiempos había nacido y Carroll Shelby ya se había ganado un lugar en el Olimpo del motor. A partir de 1965, tres años después del que el AC Cobra entrara en producción apareció una nueva y aún más brutal versión, el Shelby Cobra 427 con el motor V8 Small Block de siete litros y 425 cv, aunque ya estamos hablando de otra historia.

El AC Shelby Cobra 289 es hoy día uno de los modelos más solicitados por los apasionados de la marca, que además destacar su versatilidad en el manejo, cuenta con un aspecto más limpio, elegante y estilizado.

Spark Models reúne en su catálogo a la mayoría de los autos deportivos de competición y de calle más legendarios y el modelo que hoy les presento, de reciente aparición no es para menos, se trata de una fantástica reproducción del AC Shelby Cobra 289, con un aspecto realmente impresionante en cuanto a realización y detallado, destacando las formas del molde y el rico ornamentado de la miniatura con una amplísima utilización de material fotograbado y piezas independientes. Un modelo legendario que quedará bien en cualquier colección.

Ferrari 250 GTE 2+2 de Bang









Verano de 1960, fin de semana del 25 y 26 de junio. En el circuito galo de La Sarthe se celebra la prueba automovilística más célebre del mundo, Las 24 Horas de Le Mans. El Commendatore Enzo Ferrari tenía motivos para estar muy contento, seis de las siete primeras posiciones de la prueba las coparon sus coches y sus pilotos (en ese orden), alzándose como ganadores absolutos el dúo belga formado por Olivier Gendebien y el periodista Paul Frère al volante de un TR 60. Pero este acontecimiento deportivo tenía otro protagonista de excepción, el coche de la Dirección de Carrera, un fabuloso y elegante coupé con la insignia del Cavallino Rampante sobre su capó del que nadie sabía nada y que se había elaborado en el más absoluto de los secretos.

Los ingenieros de Maranello en colaboración con el equipo de diseño de Pininfarina supieron emplear todo su talento y maestría para desarrollar un Ferrari que mantuviese toda su esencia en lo que a estilo, técnica y prestaciones se refiere, con un habitáculo capaz de albergar a cuatro pasajeros. Para ello emplearon un chasis con 2,6 metros de batalla y colocaron el largo motor V12, y eso que emplearon el bloque compacto Tipo Colombo, 200 milímetros más adelantado. El modelo fue presentado en el Salón de París y la crítica alabó de él su diseño grácil y equilibrado, su amplitud interior y, como no, su comportamiento cien por cien Ferrari, que era de lo que se trataba ante todo. Decir igualmente que en su diseño se veían algunos de los rasgos más característicos de Pininfarina, de hecho encontramos muchas similitudes entre este coche y otros coetáneos del mismo diseñador, como el Peugeot 404 (sedán y coupé), Fiat 1800-2100, Morris Oxford y Austin Cambridge, sobre todo en el frontal y en la trasera, con las clásicas colas.

El 250 GTE 2+2 tuvo un padrino de absoluta excepción, el propio Enzo Ferrari, siendo el primer Ferrari de serie que el patrón usaba para su desplazamientos. Bajo su capó se hallaba el clásico V12 Colombo de tres litros con 240 cv de potencia, asociado a una caja de cambios de cuatro velocidades con overdrive, una desmultiplicación de la cuarta marcha para velocidades de crucero. Fue el propio piloto de la casa, el americano Phil Hill, quien se encargó de mostrar a la prensa especializada el nuevo Cavallino, logrando parar el coche desde una velocidad de 160 Km/H en 25 segundos, teniendo en cuenta que su hermano, la berlinetta SWB, lo hacía en 22. Dichas prestaciones hacían que superase a su principal adversario, el Aston Martin DB4.

El 250 GTE pasará también a la historia por ser el primer Ferrari en servir en un cuerpo de Policía. El presidente de la República de Italia, Giovanni Gronchi se encontraba realizando un homenaje a la Squadra Mobile de Roma y al hacerles entrega de un premio, preguntó a los agentes presentes en el acto por un regalo que les gustase, a lo que estos respondieron "una Ferrari". Sorprendentemente Gronchi se puso en contacto con el señor Ferrari y, más sorprendentemente, éste aceptó. De modo que desde Maranello se enviaron a la Squadra Mobile de Roma dos unidades del 250 GTE. Una de ellas quedó destruida el mismo día de su prueba en un fatídico accidente, de modo que los restos fueron trasladados a Maranello para su desgüace, pues Enzo Ferrari era una persona muy supersticiosa. Los agentes de la Squadra fueron invitados a hacer un curso de conducción de Ferrari y llamó poderosamente la atención el mariscal Marcello Spatafora, quien tuvo una oferta de la marca para correr en su equipo, oferta que el agente declinó educadamente. Fue precisamente Spatafora el protagonista de unas de las persecuciones más trepidantes que se conocen en Italia, persiguiendo a unos malhechores bajando a toda velocidad con el segundo Ferrari 250 GTE por las escaleras de la Trinitá del Monti, en la plaza de España de Roma. Aún hoy ese automóvil tiene en los bajos de su chasis las marcas de esta persecución. El Ferrari fue sacado del servicio activo en 1968 y subastado en 1972. Desde entonces es propiedad de un coleccionista. Por tanto, que nadie se sorprenda tanto de las noticias sobre los coches de los cuerpos policiales de los países del Golfo Pérsico, todo está inventado.

Llevaba mucho tiempo siguiendo la pista a esta preciosa miniatura del extinto fabricante italiano Bang y por fin hallé una a un precio que me satisfizo. El modelo está realizado en diecast y tiene numerosos detalles en fotograbado, como las llantas, limpias, molduras y la parrilla del radiador. El molde tiene unas formas muy acertadas y el nivel de detalles y ornamentado es un muy bueno. Digamos que es una miniatura que en relación a otras marcas de diecast, estaría en un nivel muy alto, cercano a Auto Art me atrevería a decir. La combinación de color de mi modelo, gris plata metalizado por fuera y marrón por dentro me parece muy elegante y con un contraste que causa mucho realce. En definitiva, una miniatura excepcional y una pena que ya no tengamos a Bang en activo.

domingo, noviembre 03, 2013

Rolls Royce Silver Cloud III HJ Mulliner DHC de Matrix Scale Models













La tradición carrocera italiana y sus principales artesanos como Pininfarina, Bertone, Touring de Milán, Frua o Zagato han eclipsado mediáticamente a otros nombres, pero lo cierto es que fuera del país transalpino existen excelente ejemplos de artistas que supieron vestir al automóvil con gran maestría, y uno de estos casos es HJ Mulliner del Reino Unido, compañía cuyo trabajo de construcción de carruajes para el Royal Mail en Northampton data de 1760. En 1897 Henry Jervis Mulliner se estableció como carrocero en Mayfair. Desde el año 1913 desarrolló una íntima colaboración con Charles Stewart Rolls así como con su gran competidor, Walter Owen Bentley, construyendo carrocerías para sus modelos. Destacar igualmente que durante la II Guerra Mundial realizó piezas para los aviones De Havilland Mosquito de la RAF. La empresa pasó en 1959 a formar parte de la Rolls Royce-Bentley Motor Company hasta 1998, fecha en que ambas marcas se separaron y Mulliner pasó a integrarse en Bentley, como departamento de encargos especiales.

HJ Mulliner realizó a lo largo de su carrera algunas de las carrocerías más bellas vistas en un Rolls Royce, como es el caso de la versión descapotable del precioso Silver Cloud. Si este modelo ya de por sí es una escultura rodante, la versión descubierta puede definirse como una obra de arte, quizás el convertible de cuatro plazas más elegante de su tiempo, dado que HJ Mulliner optó por un diseño que respetaba las líneas originales. En referencia a su hermano de cuatro puertas, el Silver Cloud Drophead Coupé ganó más ligereza y algo más de músculo en su motor V8 de 6,2 litros, que fue introducido en el Silver Cloud II, una potencia que se calculaba en 220 cv aunque como era norma en la casa, no se revelaba. El Silver Cloud III DHC mantenía la principal seña de identidad estética diferenciadora de la berlina, los grupos ópticos delanteros dobles. Si un Silver Cloud era un auto muy distinguido, el cabriolet lo era aún más y era muy normal verlo en los lugares más selectos. El actor Kurt Jürgens poseyó uno en color champagne.

Matrix Scale Models es el nuevo proyecto de un viejo conocido de los coleccionistas de 1/43, el empresario holandés Jaap Van Dyck, fundador de Neo Scale Models, ahora en manos del alemán Klaus Kiunke (Modelcarworld). De hecho, vemos cierta relación entre los dos nombres de ambas marcas de miniaturas. Matrix mantiene una filosofía muy similar a la de Neo, miniaturas 1/43 de autos exóticos y versiones especiales de carroceros, construidos en resina. Sí es cierto que son algo más caros y la calidad es similar. En este caso tenemos un precios Rolls Royce Silver Cloud III en su versión convertible de HJ Mulliner, en una muy llamativa combinación bitongo amarillo-negro, igual al que hace unos años ofrecía el elitista y extinto fabricante de miniaturas francés FYP Creations (faltan las costuras de los asientos en amarillo). Se trata de un modelo muy bien ejecutado y con un gran nivel de terminación, si me apuran, algo mejor que los Neo, aunque no justifico su precio superior. De todos modos, se trata de un modelo que por su color, puede causar sentimientos encontrados, aunque en mi caso, me encanta, pues además de ser muy similar a ese FYP que nunca pude tener (600 euros que costaba en su día y hoy descatalogado, pues imagínense), tiene los mismos colores que el Rolls Royce Phantom II de la película 'El Rolls Royce amarillo'.

miércoles, octubre 30, 2013

AC 428 Frua Fastback de Neo Scale Models






Carroll Shelby, el granjero y piloto norteamericano, descubrió el maná cuando instaló en el pequeño y estiloso Ace de la británica AC el motor Ford V8 de bloque pequeño, naciendo así el AC Shelby Cobra, uno de los grandes mitos del automovilismo. Con el fin de aprovechar el tirón del Cobra, la gente de AC quiso dar un paso adelante y elevar el listón de sus productos hacia una dimension superior, para pasar de ser un competidor de marcas como Triumph, MG o Alfa Romeo a plantar cara grandes como Ferrari, Jaguar y Aston Martin.

El punto de partida de AC fue el chasis del Cobra 427 MK III, al que alargaron unas seis pulgadas. Para la carrocería se recurrió al italiano Pietro Frua, el cual empleó un diseño muy similar al de los contemporáneos Maserati Mistral y Glas V8. En el vano motor se empleó el todopoderoso y ultrafiable motor Ford V8 'small block' del Cobra 427, con 7.000 cc y 350 cv de potencia. El interior era muy lujoso, con piel de gran calidad, maderas nobles, moquetas mullidas y un curioso selector del cambio automático.

De este modo nació el AC 428 Frua, disponible tanto en carrocería coupé como descapotable, un automóvil a priori y sobre el papel excepcional, bien construido, con una impresionante estética y un motor fuera de serie... Pero que ni mucho menos cumplió las expectativas generadas, puesto que ni AC era una marca que los potenciales compradores indentificasen con la filosofía con que vendían el coche ni su precio era realista, ya que costaba dos veces un Jaguar E-Type. Y es que tener que enviar los chasis a Italia para su ensamblaje y vuelta a Inglaterra para su distribución encarecía notablemente el producto. Si a todo esto le añadimos la propia competencia que la misma casa se hacia con el AC Cobra y que la propia Ford se iba cada vez desligando más de la colaboración con AC para centrarse en la distribución en Europa del Mustang, finalmente y después de ocho años en producción y apenas 81 unidades construidas, el 428 Frua pasó a mejor vida. Ni siquiera su aparición en la archifamosa serie de TV 'Los Vengadores', con la bella Linda Thorson al volante, ayudó con las ventas. Condenado al ostracismo, hoy día se ha revelado como un clásico muy demandado por los coleccionistas.

Posiblemente estemos, bajo mi opinión, ante uno de las mejores miniaturas de que hasta ahora ha hecho Neo Scale Models. La combinación me parece perfecta: las formas del molde y el acabado son de sobresaliente. Existe la posibilidad de elegirlo en dos colores metalizados, rojo y azul. La única pega que le pongo... ¡Que venga ya el cabriolet!

martes, octubre 29, 2013

Buick Electra 225 Hardtop Sedán 1960 de American Excellence






Los coches americanos de finales de los 50 y principios de los 60 expresaban muy bien en su diseño la transición entre el pasado deslumbrante y un futuro que buscaba la pérdida de volumen en aras de líneas más rectas. Tenemos en el Buick Electra de 1960 un perfecto ejemplo de ello, donde podemos observar la coexistencia de ambas tendencias estilísticas en uno de los Buick más aplaudidos y valorados de la historia de la marca.

En 1959 hace aparición el mitológico nombre de Electra en la gama Buick, heredera espiritual del desparecido Roadmaster, por lo que en dicha herencia se incluía ser el tope de gama de la marca del segmento medio alto de General Motors, de este modo el Le Sabre era el modelo de acceso, seguido del modelo intermedio Invicta y, en la cumbre, el Electra 225.

Para 1960 el diseño del Electra mantenía las aletas traseras tipo 'Delta Wing', pero las luces delanteras las colocaban paralelas, además de una parrilla de lamas cóncavas verticales con el emblema del triple escudo en el centro. Una buena noticia para los incondicionales de la marca eran el retorno de los 'Ventiports' (ventanitas aireación) en las aletas delanteras, en el caso del Electra, cuatro.

Bajo el capó latía un enorme corazón de ocho cilindros en V de 6,6 litros de cilindrada (401 ci) que erogaba 325 cv de potencia, acoplado a una caja de cambios Dynaflow de dos velocidades, logrando una velocidad máxima de 180 Km/H. 

Tal y como hemos dicho al principio, el Buick Electra 225 de 1960 es uno de los diseños más aplaudidos de la marca y pues expresa a la perfección una racional mezcla de elegancia y deportividad, en contraposición al exagerado diseño del Roadmaster 75 de 1958, modelo en el que la utilización de cromados se calificó como abuso.

American Excellence, marca que utiliza Neo Scale Models para sus miniaturas de autos norteamericanos ha realizado un excelente trabajo con este Buick Electra 225, en su versión sedán de doble parabrisas panorámico. El modelo cuenta con unas formas muy conseguidas, que se acentúan y ven resaltadas con el rico y delicado ornamento, cosa habitual en este fabricante de miniaturas. En definitiva, un modelo que hará que quien visite nuestras colecciones hará girar hacia su vitrina las miradas.

lunes, octubre 28, 2013

Maserati A6G 2000 Zagato de Neo Scale Models







Maserati tiene sus origen en los hermanos Alfieri, Bindo, Carlo, Ettore, Ernesto y Mario y su gran pasión por el automóvil. Alfieri, Bindo y Ernesto trabajaban en la fabricación de autos de competición para la empresa Diatto. En 1926 se lanzan a la creación de su propia compañía, lo que hoy los finos y políticamente correctos llaman "emprendimiento". Nace de este modo  la firma de autos de competición Maserati en Bolonia

Hasta 1947 estuvieron los hermanos Maserati al frente de su compañía, hasta que decidieron vender la sociedad a los hermanos Orsi, Giulio y Omar. El primero, que ostentaba el título de Commendatore, se dio cuenta de que la marca del tridente para sobrevivir debía diversificar su actividad, es por eso que se lanzaron al mercado de los coches de calle, naciendo así el primer Maserati "dual porpose", el A6.

El nuevo Maserati se basaba en un chasis apto para un uso mixto, carretera y competición. En el vano motor iba colocada una formidable mecánica de seis cilindros en línea, desarrollada por Alfieri Maserati antes de que dejasen la empresa para formar Osca. En sus primeras versiones cubicaba 1,5 litros hasta la evolución definitiva de dos litros. Los A6G fueron vestidos por los principales carroceros italianos, como Frua, Allemano, Gugliemo o Zagato, el cual diseñó todos aquellos coupés multipropósito.

De la mano de Neo nos llega este precioso coupé Maserati A6G 2000 con carrocería de Zagato y en un precioso y clásico color rojo. La miniatura presenta un acabado especialmente cuidado, propio de este fabricante, pero que realza muy bien todos los elementos ornamentales de este automóvil.

miércoles, octubre 23, 2013

Alfa Romeo 8C 2300 Touring Spider de Spark






Alfa Romeo siempre portó en sus genes la herencia de la deportividad, velocidad y competición siempre fueron sinónimos de la marca, del mismo modo que estilo y diseño, así pues los Alfa Romeo desde sus inicios eran autos perfectos para ir a la oficina durante la semana y el sábado correr en algún rally o carrera local... incluso la Mille Miglia o la Targa Florio.

El prestigioso ingenieron Vittorio Jano había sido el artífice de todos los grandes éxitos de Alfa Romeo en los GP, pero tras la retirada de la competición del equipo oficial y la encomienda de gestión a la Scuderia Ferrari, Jano fue reasignado al departamento de coches de calle, siendo su primer modelo el 6C 1500, auto diseñado para la carretera pero que dio muy buenos resultados cuando sus propietarios los modificaban para correr. 

Este éxito animó a Jano a trabajar en el desarrollo de un coche superior y de este modo nació el 8C 2300, que además de ser un automóvil técnicamente formidable, ha pasado a la historia por ser uno de los autos con más éxito en competición. El motor fue desarrollado a partir de dos bloques de cuatro cilindros en aleación ligera que con un compresor Rootes lograba una potencia de entre 155 y 165 cv de potencia, alcanzando los 180 en sus versiones racing. El chasis ligero, similar al del 6C, con el motor  detrás del eje delantero, solían incorporar carrocerías de Touring o Zagato. En total se construyeron 188 coches en tres series.

Es notoria la gesta protagonizada por Tazio Nuvolari con un 8C en la Targa Florio de 1931, cuando humilló literalmente en una carrera pasada por agua a Rudolf Caracciola y a su poderoso Mercedes SSK de 7,1 litros.

La miniatura que les muestra está realizada por Spark y se corresponde con un 8C de carrocería Touring en un elegante tono rojo. Es una miniatura de muy buena manufactura, con detalles muy trabajados, como los faros, las ruedas de radios, emblemas y elementos del interior. Una miniatura muy recomendable para quien quiera añadir a su colección una excelente reproducción de uno de los Alfas más legendarios.