domingo, marzo 24, 2013

Bristol 404 de Neo Scale Models






La expresión 'Businessman Express' fue acuñada para definir un tipo de automóvil de lujo, de estilo atractivo, preferiblemente del tipo coupé, dotado de un motor potente y deportivo, pero que no perdía las concesiones al confort y a la comodidad. En definitiva, un coche más bien orientados a ejecutivos y personas con alto nivel adquisitivo que se lo podía permitir. Este término que hoy aún sigue empleándose fue el slogan publicitario con que la firma Bristol Aeroplane Company vendía allá por la década de los 50 y su atractivo y estiloso 404, el que los puristas de la marca y aficionados a los clásicos británicos no dudan en definir como "el mejor modelo fabricado por Bristol".

Si el modelo 401 supuso una importante evolución con respecto al primigenio 400, el 404 supuso una nueva vuelta de tuerca con respecto a ése. En este caso Bristol empleó un chasis recortado basado en el del 403, en esencia el del 401 algo reforzado. La línea de su carrocería marcó un nuevo rumbo y resultaba muy atractiva, con el morro muy largo en contraste con una zaga compacta coronada por dos pequeñas aletas. El frontal era también muy llamativo, con grupos ópticos simples y una calandra central casi cuadrada embutida, con la posibilidad de incorporar un tercer faro.

Nada nuevo bajo el capó, el motor seis cilindros en línea que Bristol continuaba fabricando desde que se hizo a finales de la II Guerra Mundial con el diseño y la patente del viejo seis cilindros en línea dos litros del BMW 328, en este caso, una versión con 125 cv de potencia, el máximo que se había conseguido hasta ahora, y que unido al poco peso y rigidez del conjunto se lograban unas más que dignas prestaciones, 170 Km/H con un manejo muy deportivo. Al ser un modelo de chasis recortado, sólo tenía dos asientos y un pequeño espacio detrás para equipaje de mano. El habitáculo estaba muy refinado y seguía el esquema habitual de sus hermanos de gama, cuadro de instrumentos de madera y tapicería de cuero para paneles, asientos y los dos radios del volante. Las versiones que se construyeron sobre el chasis de batalla larga estándar se denominaron 405 y fueron los únicos modelos de Bristol con cuatro puertas, aunque esa es otra historia.

Neo Scale Models es un fabricante muy dado a, por norma general, empezar una serie de miniaturas dedicadas a una marca de coches con dos modelos de la misma. Es el caso de Bristol, puesto que sus primeros modelos dedicados a este marca llegaron juntos. Si hace poco que presenté su elegante 401, aquí llega el precioso 404. Todo lo bueno que dijimos de uno lo podemos decir del otro, con el acicate de que se trata de un automóvil mucho más bonito, por lo menos en mi opinión. 

Bristol 401 de Neo Scale Models






La precisión de la construcción aeronáutica fue aplicada por la empresa Bristol Aeroplane Company a la fabricación de automóviles dando lugar así a una de las firmas más señeras de la industria del motor británica, aunque una perfecta desconocida fuera de su ámbito local. Un año después de la presentación del primer Bristol, el modelo 400, los directivos de la marca ya empezaron a trabajar en hacer crecer su gama de productos y todo con ello con una idea muy clara, desmarcarse poco a poco de la gran semejanza de sus coches con los BMW de preguerra, y es que el Bristol 400 no era más que el chasis del BMW 326 con un motor BMW 328 y una carrocería extraordinariamente parecida a la del BMW 327.

En este caso, los ingenieros de Bristol lanzaron su mirada hacia más allá de Los Alpes. El conjunto chasis-carrocería fue desarrollado bajo los principios de la 'Superleggera' puesto en marcha por la prestigiosa empresa carrocera Touring de Milán, y se basaba en un chasis de tubos pequeños recubierto de paneles, todo en materiales ligeros. El diseño de la carrocería fue obra también de Touring, con forma de lágrima y muy parecida a la del coetáneo Alfa Romeo 6C 2500 'Freccia D´Oro', aunque el desarrollo aerodinámico fue revisado por Bristol en Gran Bretaña. En este sentido se aplicaron técnicas de la división de aviación, sobre todo en lo que al ruido del aire se refiere, dando lugar a un coche con un coeficiente aerodinámico óptimo que incluso varios años después de su fabricación seguía estando adelantado a su tiempo.

Bajo el capó todo se quedó como estaba, y el 401 siguió empleando el motor seis cilindros en línea y dos litros del BMW 328 de preguerra, en esta ocasión entregando 85 cv de potencia, que llegaban a las ruedas gracias a una caja de cambios manual de cuatro velocidades. El interior era muy refinado, con un salpicadero y cuadro de instrumentos de madera noble y los asientos tapizados en cuero. Incluso los dos radios de su gran volante también iban forrados del mismo cuero de los asientos y los paneles interiores. Del 401 derivaron el 402, con una hermosa carrocería cabriolet, y el 403, con un motor más potente capaz de alcanzar los 160 Km/H.

Tal y como he afirmado en el primer párrafo, los automóviles Bristol siempre fueron unos perfectos desconocidos fuera de su Gran Bretaña natal, pero ello no los hace menos interesantes que otros clásicos, de hecho, Bristol es de los pocos fabricantes de la Pérfida Albión que se mantiene en la independencia, con sus principios de fabricación totalmente inalterados y ofreciendo en los expositores de su cuartel general en Kensington Avenue de Londres autos deportivos de la mejor tradición británica. También han sido unos grandes desconocidos para los fabricantes de miniaturas, salvo algunas excepciones patrias. En este caso, la marca que quizás está prestando más atención a los modelos más exóticos de la industria del motor, Neo Scale Models llega a rellenar este vació que hay con los modelos de Bristol y para empezar nos ofrece este precioso 401. Me gusta especialmente la combinación de color elegida, en un elegante gris oscuro con el interior burdeos. Las líneas del molde parecen muy correctas cuando lo comparamos con fotos del auto y el nivel de acabado es el habitual de Neo Scale Models, con muchos detalles en material fotograbado.

miércoles, marzo 06, 2013

KITT 'The Knight Rider' de Hotwheels Elite






"El Coche Fantástico es una trepidante aventura sobre un hombre que no existe en un mundo lleno de peligros. Michael Knight, un  joven embarcado en una cruzada para salvar la causa de los inocentes, los indefensos y los débiles en un mundo de criminales que operan al margen de la ley". Con estas palabras acompañadas de un fondo de música sintetizada se presentaba en el año 1982 la que es una de las series de TV más exitosas y memorables que se conocen, estrenada en los Estados Unidos como 'The Knight Rider' y en España como 'El Coche Fantástico'. 

La serie narraba las aventuras de Michael Knight, un ex policía sin pasado que una agencia denominada 'La Fundación para la Ley y el Orden' contraba para luchar contra criminales de todo pelaje. El protagonista era un primerizo David Hasselhof y en el reparto le acompañaban Edward Mulhare, como Devon Miles, director de la citada agencia, las ingenieras Bonnie Barstow (Patricia McPherson) y April Curtis (Rebecca Holden) según temporada, y RC (Peter Parros), como hombre de apoyo desde la tercera temporada. El tema principal de su BSO de Stu Phillips y Glen A. Larson también ocupa un puesto de lujo en el imaginario popular.

Pero sin duda el gran protagonista de la serie era KITT, siglas correspondientes a Knight Industries Two Thousand, un automóvil realmente fantástico que gracias a una inteligencia artificial era capaz de un sinfín de funciones, incluidas las de hablar y relacionarse con un comportamiento semi humano. Este coche fue desarrollado por Wilton Knight, el alma mater de la Fundación para la Ley y el Orden. Doblado por el actor William Daniels, entre los extras que ofrecía KITT figuraban el Turbo Boost que le permitían dar saltos, los asientos eyectables, misiles, gancho lanzador, ruedas con clavos, scanner de huellas, analizador químico, blindaje, modo súper persecución o incluso navegar. No podemos olvidarnos de su luz intermitente delantera en color rojo, que producía un peculiar sonido, el cual todos hemos reproducido cacofónicamente en más de una ocasión.

El coche se basaba en un Pontiac Firebird Trans Am de color negro con el interior en beige y en cada aventura Michael Knight salía airoso gracias a todas sus posibilidades. No obstante, en dos episodios se produce el intento de destrucción del mismo y su posterior reconstrucción. Incluso en otras dos ocasiones irrumpió en escena el propio alter ego de KITT, denominado KARR (Knight Automated Roving Robot), un prototipo cuyo computador era inestable y peligroso. La serie se emitió por primera vez entre 1982 y 1986, no obstante, ha sido repetida en muchas ocasiones, de hecho aún Telecinco la emite los fines de semana en horario de mañana.

Era una asignatura pendiente de la serie Elite de Hotwheels ofrecer a los coleccionistas una miniatura del mítico KITT, toda vez que la reproducción realizada por el fabricante japonés Skynet es harto difícil de encontrar. Buena noticia la que nos llega desde los chicos del grupo Mattel, pues se trata de una miniatura en diecast con un acabado estupendo, si bien no tiene detalles como el Skynet, con la luz delantera operativa, esta miniatura es muy buena, encontrándole sólo dos pequeños defectos, un efecto sombreado en las ventanillas haciéndole parecer más alto de cintura, y el gran piloto trasero negro en vez de translúcido. Por lo demás, todo es de nota, buen molde, buen acabado exterior y un interior muy conseguido. Ningún fan de esta mítica serie y de l automovilismo debería perdérselo.

lunes, marzo 04, 2013

Cadillac Ecto 1 'The Ghostbusters' de Hotwheels Elite






Corría el año 1984 cuando llega a los cines la producción cinematográfica estadounidense 'Los Cazafantasmas' ('The Ghostbusters'). Se trataba de una película encuadrada en el género fantástico que mezclaba en partes iguales la ciencia ficción con la comedia. Dirigida por Ivan Reitman y protagonizada por Bill Murray, Dan Aykroyd, Harold Ramis, Sigourney Weaver, Rick Moranis y Ernie Hudson, contaba la historia de unos parapsicólogos con bastante poca vergüenza que tras ser despedidos de la Universidad donde trabajaban fundan una empresa cuya actividad consistía en la caza y captura de entes sobrenaturales con aparatos de alta tecnología. El éxito de la película fue inmediato, resultando la comedia más taquillera de la década, obteniendo el tema principal de su banda sonora, interpretado por Ray Parker Jr y compuesto por Elmer Bernstein, el premio Bafta.

Justo cuando la recién creada empresa de exterminadores de entes ectoplásmicos acaba de encontrar el sitio donde ubicaría su sede, uno de sus integrantes, el doctor Ray Stantz (Dan Aykroyd) aparece con un viejo y destartalado Cadillac ambulancia de 1959 con la intención de convertirlo en el coche de la empresa. Escenas más tarde, incluida la del doctor Stantz reparando el coche, vemos el resultado final, que resulta ser uno de los automóviles más célebres de la historia del cine, el denominado Ecto 1, tal y como rezaba en su placa de matrícula.

El Ecto 1 es un Cadillac de 1959 recarrozado por la empresa Miller Meteor cuyos modelos se empleaban en la vida real como ambulancias o coches fúnebres. Resultó ser el coche ideal para 'Los cazafantasmas' porque tenía espacio suficiente para montar a cuatro personas con sus repectivos equipos consistentes en su kit de protones, trampas, espectrómetros, etc... El coche iba pintado en blanco con detalles en rojos y el clásico logo de la película, hoy día tan famoso como el de Coca-Cola o Superman. Fue el propio director de fotgrafía de la palícula, Lazlo Kovacs, quien escogió el color blanco para el coche en lugar del negro original dado que la mayoría de escenas en que aparecía era de noche. Su llamativo aspecto recibía aún más vistosidad cuando circulaba con sus ruidosas sirenas a tope. Resulta muy simpático cuando 'Los Cazafantasmas' reciben su primer aviso de trabajo, eliminar un ente aparecido en un lujoso hotel, y el dueño del mismo les pide que sean discretos en su aparición.

Para la secuela de la película, 'Los Cazafantasmas 2', el Ecto 1 pasó a llamarse Ecto 1A y su decoración fue aún más vistosa.

Incluido en la serie de coches de la TV y el cine de la serie Elite de Hotwheels, que se ha especializado en la realización de miniaturas premium en escala 1/43, nos llega este simpático y a la espectacular Ecto 1 reproducido con todo lujo de detalles. Se trata de una miniatura realmente buena y, sobre todo, muy llamativa, por su tamaño, su acabado y la cantidad de pequeños detalles que la adornan. Salvo partes como la calandra y las llantas, que tienen un aspecto algo plasticoso, se trata de un modelo que gustará a todos los coleccionistas, pues es uno de esos coches que todos hemos conocido desde edades muy tempranas y que en alguna ocasión soñamos con conducir.

viernes, marzo 01, 2013

Lagonda Rapide de Neo Scale Models










El CEO de Aston Martin, David Brown, se hizo en 1947 con la compañía automovilística Lagonda, la cual vivía desde 1945 momentos difíciles derivados de la crisis motivada por la II Guerra Mundial. Paradógicamente, Lagonda fue de los pocos fabricantes de automóviles que no sacó provecho del conflicto bélico. Durante los años siguientes ambas marcas vivieron de forma independiente bajo un paraguas común y con algunos beneficios motivados del intercambio técnico hasta 1958, cuando Mr. Brown decidió retirar la marca del mercado y cesar su producción.

No obstante, tres años después y cual ave fénix, Lagonda resurgió de sus cenizas, aunque el nuevo Lagonda poco o nada tenía que ver con sus antecesores. El objetivo era trabajar sobre la base de un auto deportivo para desarrollar una súper berlina de lujo, del mismo modo que hiciera Maserati con su Quattroporte o Bentley con su Continental Flying Spur Bajo el nombre de Rapide, nació un automóvil cuya fórmula en principio podía parecer un éxito, aunque realmente no fue así. 

Los ingenieros de Aston Martin trabajaron sobre la base alargada del exitoso DB4 a la que colocaron un motor de seis cilindros del ingeniero Tadek Marek de cuatro litros de cilindrada preparado para rendir 250 cv. Esta mecánica fue utilizada a posteriori en el Aston DB5. La transmisión corría a cargo de una caja de cambios automática Borg-Warner o una manual sincronizada. La suspensión empleada resultó extraordinariamente sofisticada al emplear barras de torsión De Dion en vez de muelles. El diseño de la carrocería, construida con materiales ligeros, corrió de manos de Touring de Milán, siendo este precisamente uno de los factores que no convenció a su público potencial. Su aspecto no resultó atractivo, especialmente el reducido tamaño de su habitáculo en comparación con el del coche en sí.

Así pues el Lagonda Rapide, el primero desarrollado íntegramente por Aston Martin no tuvo el éxito deseado y fue retirado del mercado tres años y 54 modelos después. El nombre Lagonda no se volvería a emplear hasta 1976 fecha en que se desarrolló una versión sedán del Aston Martin DBS.

Fiel a sus principios, la marca Neo prosigue con su apuesta de reproducir en escala 1/43 los autos clásicos más exóticos que se han conocido y el que hoy presento es un peso pesado de la categoría, el peculiar Lagonda Rapide de 1961. Se trata de un modelo especialmente demandado por los coleccionista y que el fabricante holandés ya había anunciado su lanzamiento. El modelo ha sido muy bien recibida y las opiniones positivas sobre él se han repetido en los diferentes foros de coleccionistas, al ser una miniatura muy bien realizada, con un molde muy correcto y el nivel de acabado habitual al que nos tiene acostumbrados Neo. El modelo está disponible en dos colores, azul oscuro y azul claro, éste último una edición limitada a 300 unidades que es la que muestro. 

sábado, febrero 02, 2013

Bentley S2 DHC de Minichamps






 Rolls Royce Motor Company se hizo en 1933 con el control de su marca rival Bentley Motors y pese a que la segunda se benefició de la técnica y la mecánica de la primera ambas mantuvieron una cierta independencia, eso sí, mientras una prosiguió con su actividad como fabricantes de autos de lujo y representación, la actividad de la otra fue diversificada hacia coches de similar nivel, pero con una orientación más deportiva y de uso más personal. Todo ello se mantuvo así hasta principios de la década de 1950, cuando vio la luz el Rolls Royce Silver Dawn y el Bentley R-Type, dos coches exactamente iguales, cuyas únicas diferencias estaban en la parrilla de su frontal, en los anagramas de sus llantas y en la carburación del motor, siendo en el Bentley algo más contundente para proporcionar un plus de prestaciones que refrendasen esa herencia deportiva de la que Bentley siempre hizo gala. Desde entonces y hasta que en 1999 ambas marcas se separasen tras sus respectivas integraciones en BMW y Volkswagen, la producción de Rolls Royce y Bentley siempre se centró en modelos duales mecánica y tecnológicamente idénticos, sólo diferenciables en pequeñísimos rasgos cosméticos.

La incorporación de un nuevo motor V8 al Bentley S1 motivó su cambio de denominación a S2, del mismo modo que este cambió afectó a su hermano gemelo, el Rolls Royce Silver Cloud, que desde ese año 1959 se comenzó a llamar Silver Cloud II. El nuevo motor tenía una cilindrada de 6.230 cc y como era norma en la casa, la potencia no se revelaba, "suficiente", como solían decir en la fábrica. No obstante esta se estima en unos 200 cv. La transmisión se seguía encomendando a una caja de cambios automática de cuatro velocidades de General Motors. Paradógicamente la incorporación de este motor no supuso una mejora significativa en las prestaciones, de hecho, los modelos de la serie anterior con su fiable motor de seis cilindros en línea conseguía mejores cifras de aceleración. No obstante para un coche de este calibre el ir motorizado con un gran V8 era comercialmente más correcto.

Habría que resaltar que estilísticamente no se produjeron cambios estéticos en el aspecto del Bentley S2 con respecto a su antecesor el S1, aunque la parte delantera fue ligeramente ensanchada para albergar el motor V8, más ancho que el seis en línea. Es por eso que a simple vista no se puede distinguir un S2 de un S1, ni siquiera por el ruido del motor, pues como es norma en la casa estos coches siempre hicieron gala de una marcha especialmente silenciosa.

El Bentley S2 contó con diferentes variantes de carrocería, el sedán estándar con carrocería de acero, el sedán de paso largo, el coupé Continental o el original coupé de cuatro puertas tipo Flying Spur. También se hicieron bonitos modelos descapotables como el llamativo MPW diseñado por Vilhelm Koren, o el modelo que nos ocupa, el precioso y estilizado Drophead Coupé de HJ Mulliner que mantiene los bellos rasgos estilísticos de la berlina estándar en un precioso cabriolet.

Después de que hace ya unos cuatro o cinco años que Minichamps anunciase la realización de este modelo ya por fin lo tenemos disponible en las tiendas. Más vale tarde que nunca que se dice en estops casos. Y como suele pasar con Minichamps podemos decir que la espera ha merecido la pena dado que lo que se nos presenta es una miniatura de gran nivel. Si es cierto que hace ya unos dos años que Minichamps se desdibujó un poco del mapa de los fabricantes premium de miniaturas, parece que la marca de Aquisgrán vuelve a reivindicar el lugar que siempre ocupó como referencia de los coleccionistas 1/43. El modelo es precioso y su ejecución es impecable. Las formas de la carrocería sólo pueden definirse con una palabra, perfección, y el acabado es también muy bueno. La combinación de colores escogida es de las más habituales en estos coches, sobria y muy elegante. El único pero que vamos a poner es que Minichamps sigue sin emplear el fotograbado para sus miniaturas, cuando otras marcas en diecast lo emplean habitualmente, como es el caso de Ixo (no los Altayas), Ebbro o Auto Art. Ahora, con este fantástico modelo en la vitrina podemos esperar a que llegue la berlina S2 y sus hermanos gemelos Silver Cloud de Rolls Royce.

miércoles, enero 30, 2013

Maserati Quattroporte III de Neo Scale Models






Corría el año 1975 cuando Peugeot adquiere a su compatriota y uno de sus principales rivales en el mercado automovilístico, Citroen, y la primera medida que la firma del león adopta es deshacerse de la firma de autos de lujo y deportivos Maserati, la cual se enfrentaba a un futuro incierto tras varios años bajo el control de Citroen. El periodo de Maserati bajo la batuta de Citroen se distinguió por ser la época en la que firma de Módena contó con los modelos más modernos e innovadores de su historia, como los Merak y Bora de motor central. No obstante, quizás el modelo más característico fue el Quattroporte II, que con su motor V6 y tracción delantera compartía todos sus órganos mecánicos con el Citroen SM.

Pero lo cierto es que el Quattroporte II fue un coche que no superó las expectativas generadas y su producción apenas superó la decena de modelos (seis fueron prototipos pre-producción y sólo siete de vendieron) y es que ni la tracción delantera, ni el poco potente motor V6 que apenas rozaba los 200 cv convencieron a un público que buscaba una super berlina de altas prestaciones y no de alta tecnología, tan alta que las averías y los fallos eran constantes.

El industrial argentino afincado en Módena Alejandro De Tomaso se hizo con el control de Maserati una vez que Peugeot pasó a controlar Citroen. La presencia de este ex piloto y apasionado de los coches deportivos provocó una vuelta de Maserati a sus esquemas más clásicos recuperando así la imagen que la marca poseía antes de formar parte de Citroen. 

En 1976 se presenta la tercera generación del Maserati Quattroporte. En esta ocasión era Giorgetto Giugiaro de Italdesign el artífice de sus líneas, que tomaban los rasgos de los prototipos Medici I y Medici II. Se tomó como base el chasis alargado del coupé Kyalami que a su vez se basaba en los De Tomaso Longchamp y Deauville.

El diseño de su carrocería era sobrio y elegante y su forma de cuña le transfería a su vez una imagen muy deportiva, de este modo se recuperaba la esencia del Maserati Quattroporte I, una gran berlina dotada de un poderoso motor para viajar cómodamente a la más alta velocidad.  En el capítulo estrictamente mecánico se recuperaban señas clásicas de identidad, un motor V8, bien de 4,1 litros y 255 cv o bien de 4,9 litros y 288 cv, y tracción trasera. Su interior era un compendio de piel de la mejor calidad y adornado con maderas nobles y muchos elementos de confort. Todo ello encaminado a luchar de tú a tú con la superberlina de la década de los 70, el todopoderoso Mercedes 450 SEL 6.9 con motor V8 de 300 cv.

El Quattroporte III es sin duda el más longevo de su saga puesto que estuvo a la venta hasta 1990. En 1986 se fabricó una edición limitada con el nombre de Royale, en claro homenaje Bugatti, con una versión de cinco litros y 300 cv del V8. El Quattroporte III más famoso de todos fue el que usó como coche oficial el presidente de la República Italiana Sandro Pertini.

El año pasado pudimos ver cómo en las vitrinas del stand de Neo en el Salón de Nuremberg se mostraba ya el molde maestro del Maserati Quattroporte III, una miniatura que no contaba con reproducción en escala 1/43. Pues bien, un año después el modelo es realidad y ya lo podemos disfrutar los coleccionistas. Me llama mucho la atención de este modelo sobre todo lo cuidado que está el molde, sus formas y sus proporciones, aparte del acabado habitual que nos suele ofrecer el fabricante holandés. Muy acertada, aunque muy clásica y típica, la combinación de colores elegida, casualmente la misma que la del coche de Sandro Pertini. Se trata del primer Maserati que Neo ha añadido a su catálogo y visto el resultado esperamos que vengan más con este estupendo acabado, pues somos muchos los coleccionistas que esperamos más modelos de la firma del tridente.

lunes, enero 21, 2013

Citroen CX 25 GTI Turbo 2 de Neo Scale Models







Hubo un tiempo en que Citroen supo imprimir un carácter muy especial a sus coches con una increíble mezcla de diseños muy radicales y la más novedosa y revolucionaria técnica. Con esta herencia genética nació en el año 1975 el Citroen CX, modelo que vino a sustituir al mítico DS, popularmente conocido como 'El Tiburón'. Y es que aún estando parado, el CX transmite una impresionante sensación de velocidad, todo gracias a la magia en los lápices de Robert Opron, que supo asumir a la perfección el testigo que en calidad de jefe de diseño de la marca le concedió su antecesor y mentor, Flaminio Bertoni.

A mediados de los 80 las tres grandes marcas alemanas dominaban el mercado de las berlinas premium, mientras que otros fabricantes como Opel, Volvo, Saab o Rover intentaban también entrar en ese exclusivo y prestigioso club. Tampoco una marca como Citroen, incluida dentro del Grupo PSA, pensaba quedarse parada mirando, pese a las fuertes restricciones que siempre impuso la legislación francesa a la hora de fabricar automóviles de gama alta. La casa del doble chevrón se vio ante dos líneas de actuación, la primera, trabajar sobre un modelo ya existente, y la segunda, desarrollar uno nuevo.

Puesto que ya Citroen contaba con un modelo que gozaba de muy aceptación por parte del público, el CX, la primera opción fue la elegida para trabajar en ese asedio al segmento premium, de este modo en 1985 nace el Citroen CX 25 GTI Turbo, un modelo que ya podía hablar de tú a tú a coches como el BMW 528i o Audi 100, y que de paso cercenaba una de las principales carencias que había acusado el Citroen CX desde su llegada, que no disponía entre sus opciones de una mecánica poderosa que le hiciera justicia.

Con un turbocompresor Garrett T3 acoplado al motor cuatro cilindros de 2,5 litros la potencia ascendía a los 168 cv. Se trataba del Citroen más potente construido hasta ahora, sin contar con el efímero SM de motor Maserati. Entre sus señas distintivas figuraban las características llantas de aleación de diseño futurista con sus neumáticos Michelin TRX, un alerón trasero de plástico negro o la característica suspensión hidroneumática tarada a un nivel más duro y firme. El conjunto posibilitaba al Citroen una mayor velocidad que el resto de sus hermanos de gama pero sin renunciar a su famoso confort. Los modelos de la Phase 2 incorporaban unos nuevos paragolpes más envolventes y con colores que contrastaban con sus carrocerías. Su velocidad máxima superaba los 210 Km/H.

Citroen también desarrolló una campaña publicitaria muy vistosa para este coche, en este sentido cabe destacar el spot televisivo con la aparición de la popular cantante de los 80 Grace Jones, que en los anuncios de prensa lucía un peinado que imitaba la silueta del coche bajo el polémico slogan '220 Km/H', anuncio que fue prohibido "porque incitaba a sobrepasar los límites de velocidad legales".

Uno de los primeros modelos que Neo Scale Models puso a la venta en su gama de miniaturas de escala 1/18 fue un precioso Citroen CX GTI Turbo 2 y muchos nos preguntamos si lo veríamos en escala 1/43 y así fue, hace pocos meses llegaba a las tiendas esta preciosa miniatura de uno de los autos más fascinantes de la década de los 80, la cual la podemos encontrar en dos colores, esta burdeos y una edición limitada en gris plata, dos de los colores más populares. El modelo cuenta con un molde muy bien realizado que reproduce con mucha fidelidad las líneas de este modelo y con un acabado muy preciso y minucioso muy habitual en la marca Neo. Un clásico imprescindible.

domingo, enero 20, 2013

Delage D8-120 Cabriolet Chapron de Minichamps







Posiblemente el otorgar o no la consideración de 'obra de arte' a un automóvil sea una cuestión algo complicada y cuente con sus defensores o detractores, sea como sea, hoy día existen en el mundo un importante número de museos, porque así constan, que dentro de sus muros no exponen obras de Van Gogh, sino automóviles, modelos que por su singularidad, exclusividad, innovación, historia, propietarios o palmarés deportivo se han hecho merecedores de que una persona o una entidad hayan decidido guardarlo, restaurarlo y exponerlo para disfrute del público en general. El modelo que hoy les quiero mostrar se encuentra en el Museo Mullin, creado por el apasionado de los coches franceses Peter Mullin en Oxnard, California.

Cuando el empresario Louis Delage unió sus fuerzas con el diseñador Henri Chapron nació uno de los coches más bellos y mejor construidos de todos los tiempos. En aquella época la competencia era feroz y Francia había adquirido un lugar preponderante en la industria automotriz de los autos de lujo. El 2 de junio de 1939 salió de los talleres de Chapron un chasis Delage D8-120 de segunda serie, distinguible por ser más bajo y ligero que los de la primera. Las novedades más significativas de esta nueva serie se encontraban bajo el capó. Los nuevos coches incluían pistones de aluminio, bielas de acero, válvulas en cabeza, carburador doble y una caja de cambios eléctrica de sistema planetario cuyas marchas se insertaban con un pequeño selector tras el volante, un sistema que también tuvieron coches como el Cord 812 o el Tucker Torpedo. Su motor era un ocho cilindros en línea de 4,5 litros y 115 cv de potencia

Su historia es particularmente convulsa, el coche pertenecía a un general francés del Gobierno de Vichy colaboracionista con la Alemania Nacional Socialista del III Reich, el cual en 1946 al término de la II Guerra Mundial envió el coche a los Estados Unidos, aunque finalmente a él le fue negado el visado y tuvo que exiliarse en Argentina, vendiendo el coche a los estudios RKO de Hollywood. Fue allí donde este precioso y elegante Delage dio el salto definitivo a la fama, pues el coche fue usado para la película 'Un Americano en París', donde se lo puede ver transportando a Gene Kelly y a Nina Foch por la Ciudad de las Luces. También tuvo apariciones estelares en 'Corazón de Hielo' ('Kiss Tomorroy Goodbye') y en 'Carmen Jones'.

Finalizado el rodaje de la película, el automóvil volvió a Los Ángeles siendo adquirido por Thol 'Si' Simonson, miembro del equipo de producción de la RKO que lo poseyó hasta 1987 fecha en que tras su venta fue incorporado al patrimonio del Museo Mullin, donde se encuentra hoy día y puede ser contemplado por el público, del mismo modo que cualquier obra de arte.

Esta miniatura que hoy presento es, desde mi punto de vista personal, el mejor modelo a escala que ha hecho Minichamps. Se trata de la primera entrega de la serie de miniaturas dedicadas a la colección del Museo Mullin, de la que ya mostré la segunda, el Hispano Suiza Xenia Dubonnet. La miniatura está hecha en resina y cuenta con una terminación magistral que sitúa a Minichamps a la altura de otras grandes marcas que trabajan con la resina. El modelo tiene unas formas muy correctas y el detallado es especialmente rico, donde predominan las piezas independientes y los fotograbados. En definitiva, un modelo que no va a dejar indiferente a ningún coleccionista que se lance a adquirirlo.