sábado, mayo 28, 2022

Land Rover 109 Series 3 Station Wagon de Ixo










Con el lanzamiento de la Serie 3, el polivalente 4x4 creado por los hermanos Wilks alcanzaba de una forma clara la plenitud de la madurez. El Land Rover Serie 3 fue introducido en el mercado en 1971 y suponía una pequeña puesta al día del Serie 2A, al que se considera modelo de transición entre los Serie 2 y 3. Seguía manteniendo su aspecto robusto y sus innegables habilidades intactas, pero se beneficiaba de una serie de mejoras tanto en el aspecto técnico como en pequeñas concesiones hacia el confort y la comodidad. 

La principal característica estética del Land Rover Serie 3 por la cual se diferenciaba claramente de sus antecesores era el nuevo frontal. Las últimas unidades del Serie 2A ya montaban las luces delanteras en las aletas y no dentro de la calandra, pero ahora la vieja parrilla metálica era sustituida por una nueva de plástico negro más moderna y acorde a los tiempos. Realmente, el cambio en la ubicación de los faros delanteros era un requerimiento para la regulación de algunos de los mercados donde se vendía el Land Rover, como son los casos de Países Bajos, Australia o Estados Unidos. Los faros y la calandra no fueron el único cambio visible del Land Rover Serie 3 respecto al Serie 2A, el capó recibió una forma más redondeada en el filo para adaptarse mejor al nuevo frente. 

El habitáculo interior también recibió cambios sustanciales, desapareciendo el clásico salpicadero y cuadro de mandos de metal, muy fácil de limpiar y mantener, por uno nuevo de plástico negro, que concentraba todos los instrumentos delante del conductor. En las versiones Station Wagon las puertas y el techo recibieron revestimiento interior. 

En el apartado mecánico, una novedad bien significativa fue la sustitución del viejo generador eléctrico Lucas por un más moderno alternador. Y es que los habituales fallos del generador le valieron el apodo de 'Príncipe de la Oscuridad'. El nuevo sistema, también con autoría del especialista Lucas, tuvo una excelente acogida por parte de los entusiastas de la marca. El eje trasero Salisbury para las versiones de carrocería con batalla larga mejoró notablemente la rigidez y la nueva caja de cambios con cuatro velocidades sincronizadas puso la guinda al pastel.

El Land Rover Serie 3 se vendía con los mismos motores que el Serie 2A. El escalafón básico lo conformaban los cuatro cilindros de 2.25 litros bien en versión diésel o gasolina, con 62 y 73 CV respectivamente. Estos motores se ofrecían de serie para las versiones 88 de batalla corta, mientras que para los 109 se podía optar por el seis cilindros de 2.6 litros y 86 CV, mecánica que también era posible montarse en los Land Rover Forward Control. 

Dentro de la Serie 3 de Land Rover, la versión más exclusiva era el 109 Stage One V8, equipado por el motor Rover V8 de origen Buick de 3.5 litros. Fue el precursor del Defender. 

La Serie 3 de Land Rover estuvo en el mercado entre 1971 y 1985 y en todo este tiempo se vendieron un total de 440.000 unidades, de hecho, el Land Rover 1.000.000 fue un Serie 3 que salió de la factoría de Solihull en 1976. Es el Land Rover clásico más común y puede considerarse el último representante de la filosofía con el que los hermanos Wilks crearon este coche. 

Mi abuelo paterno José Romero Bohollo tuvo un Land Rover Santana 88 Serie 2A de color beige y desde que el virus del coleccionismo de miniaturas 1/43 me invadió siempre deseé tener un modelo de este coche, cosa que a día de hoy aún no he conseguido y de alguna u otra manera con esta miniatura de Ixo Models por lo menos consigo acercarme al color de aquel vehículo. Se trata de una miniatura excelente de un Land Rover Serie 3 109 del mismo color de aquel Santana 88 que tuvo mi abuelo. El molde parece correcto y proporcionado y el nivel de acabado es muy bueno, con muchos detalles interesantes. Ixo ha vendido esta miniatura a través de algunos coleccionables editados por Altaya y Salvat, en su caso con libreas de cuerpos policiales, ya que fue un vehículo muy común en la Guardia Civil y la Policía Nacional española, sin embargo las versiones de calle sólo se han vendido como miniaturas de la gama premium de dicho fabricante, una en color verde y esta beige. Resulta curioso como en la calandra frontal se puede leer "Land Rover Santana" aunque en realidad no se trata de tal vehículo, pues la puerta trasera es la que llevaban los modelos ingleses y no los españoles, pero es algo totalmente perdonable, pues la calidad general de esta miniatura está muy por encima de su contenido precio, de entre 22 y 25 euros, por lo que se trata de un modelo altamente recomendable.

viernes, abril 22, 2022

Chevrolet Fleetline DeLuxe Fastback Sedan 1950 de Goldvarg Collection










'The Most Beautiful Buy of all', algo así como "lo más bonito que puedes comprar", fue el lema comercial empleado en 1949 por Chevrolet para el lanzamiento de su nueva gama de productos, la primera gran novedad de la división generalista de General Motors desde 1942, pues todos los Chevy vendidos entre 1946 y 1948 no eran más que una leve puesta al día de los modelos vendidos antes de que EEUU paralizase la producción de coches para entrar en la II Guerra Mundial. Incluso y pese a la evidente y llamativa novedad estilística, en el plano técnico todo seguía casi igual. 

La gran novedad de la nueva gama Chevrolet introducida en 1949 fue su novedoso diseño, muy llamativo y de estilo fastback tanto para el coupé como para el sedán. El estilo destacaba por la elegante y fluida silueta que proporcionaba el techo con caída trasera, que le otorgaba un aire muy deportivo y dinámico. Este diseño también fue adoptado por otras divisiones de GM y recibió denominaciones como 'Sedanette' -Cadillac y Buick- o 'Club Coupé' -Oldsmobile y Pontiac-.  Este estilo Fastback era una suerte de continuación del que lucieron las versiones de la generación anterior vendida en el periodo 1942-1948.

El modelo Fleetline DeLuxe era el tope de la gama, mientras que el escalafón básico lo conformaban las versiones Special. Si la nueva generación Chevrolet era estéticamente muy novedosa, bajo el capó todo seguía casi igual, y allí se encontraba el viejo aunque probado y fiable motor Blue Flame de seis cilindros introducido en 1937, de 3.5 litros -216 ci- y 93 CV de potencia. En 1950 Chevrolet dota a sus modelos de la nueva transmisión automática Powerglide, y por tal motivo se ofreció en opción el motor seis cilindros 3.8 litros -235 ci- de 105 CV proveniente de la división de camionetas. 

La gama Chevrolet 1949-1952 fue un líder indiscutible del mercado estadounidense, especialmente los modelos DeLuxe más equipados, de los que se vendieron ese año 180.251 coupé y 130.323 del sedán. Para el año siguiente, 1950, el sedán DeLuxe fue el más vendido, con 43.682 sobre los 23.277 DeLuxe coupé.

1951 fue el último año de los modelos Fastback de Chevrolet, cobrando protagonismo los nuevos diseños tipo hardtop introducidos ese mismo año, aunque esa es ya otra historia. 

El empresario y modelista argentino Sergio Goldvarg se consolida por derecho propio como uno de los referentes de la actualidad en la producción de miniaturas de clásicos estadounidenses a escala 1/43. Y además, por cada serie nueva de modelos que lanza, su calidad crece. Lo percibimos en el Pontiac de 1957 de la entrada anterior y lo corroboramos con este impresionante Chevy. Un molde correcto y proporcionado y un acabado impecable con piezas independientes y adornos de fotograbado son las mejores credenciales de una miniatura soberbia en todos los sentidos y de la que Goldvarg ha ofrecido dos variantes, la que protagoniza esta última entrada, en color verde y acabado DeLuxe con visera y cobertores en los neumáticos traseros, y amarillo con una terminación más básica. Ambas son de lo más interesante y su elección será cosa del coleccionista. Ilustramos la entrada con una foto del modelo real, concretamente del ejemplar propiedad de mi amigo Antonio Martínez, de La Palma del Condado.

viernes, abril 15, 2022

Pontiac Star Chief Hardtop Sedan 1957 de Goldvarg Collection








La división Pontiac de General Motors definió en 1957 hacia qué futuro quería caminar. Ante las disyuntiva de "puedes vender a un señor mayor un coche de joven pero no a un joven un coche de señor mayor", General Motors situó junto al gerente general de la marca, 'Bukie' Knudsen, a Pete Stees como ingeniero jefe. Entre ambos debían aclarar el rumbo que con sus coches debía adoptar en lo sucesivo una división de la matriz principal que perseguía potenciar un carácter deportivo y juvenil en sus coches. 

Ese año de 1957 vio como los Pontiac crecieron en tamaño. También se produjeron cambios sustanciales en su diseño. Las clásicas franjas cromadas 'Silver Streak' sobre el capó desaparecieron y fueron sustituidas por dos fechas más pequeñas colocadas sobre las aletas delanteras. Como en el ejercicio anterior, la gama Star Chief designaba a los modelos más lujosos y equipados mientras que la denominación Chieftain se mantuvo en las versiones más populares. Los primeros se montaban sobre un chasis de 124 pulgadas de batalla, y los segundos, de 122. Las cuatro estrellas que identificaban a los Star Chief se movieron de la tapa del maletero a la trasera de los flancos, ocupando parte de las puertas traseras sobre un fondo blanco, seguidas de un ornamento cromado en forma de lanza que llegaba hasta la zaga. En el interior, el cuadro de instrumentos agrupó todos sus componentes en un módulo de forma oval.

Cinco versiones de carrocería componían la gama Star Chief de 1957, el sedán de dos y cuatro puertas, el convertible, el familiar Safari, y el hardtop sedán, un cuatro puertas sin pilar B. El motor V8 Stratostreak creció hasta los 5.7 litros -347 ci- y s ofreció con cinco niveles de potencia diferentes: 227, 244, 252, 277 y 290 CV. La caja de cambios podía ser manual o automática tipo Hydramatic, en ambos casos con tres velocidades. 1957 fue también el último año del Pontiac Star Chief como tope de gama, pues año después este cometido recayó en la primera generación del Bonneville. 

Con un precio de 5.780 dólares, el Star Chief Custom Bonneville era el Pontiac más caro de 1957, casi duplicando el precio del resto de la gama que estaba entre los 2.000 y 3.500 dólares. A su vez, el Star Chief se situaba por encima del Chevrolet Bel Air y casi a la par del Oldsmbile 98 Holiday. En 1957 se fabricaron y vendieron un total de 103.588 ejemplares del Pontiac Star Chief en todas sus variantes. 

Recientemente llegó al mercado el Pontiac Star Chief de 1957 que hace meses anunció el modelista argentino afincado en EEUU Sergio Goldvarg y del que ya conocíamos fotos de las versiones de muestra. Con el modelo definitivo en la mano, podemos cerciorar que estamos ante otra excelente creación de este empresario que es hoy por hoy una de las referencias de miniaturas en escala 1/43 de clásicos de EEUU. La miniatura parece correcta en formas y proporciones. Se nota un ligero aumento en la calidad de terminación, con más empleo de piezas independientes y de fotograbado, cosa que es de agradecer. Este Pontiac se vende en dos referencias, la que protagoniza esta entrada, en combinación de color 'Cordova Red' y beige; y otro en rosa coral y gris oscuro, cada cual más deseable y sea cual sea, será una opción perfecta para cualquier coleccionista. Confiamos en que Sergio Goldvarg siga incluyendo clásicos de los años 50 en sus próximas realizaciones.

viernes, marzo 25, 2022

Cadillac Eldorado Biarritz 1955 de Stamp Models











Hacia la mitad de la década de los 50, la II Guerra Mundial comenzaba a alejarse poco a poco del sentir de la sociedad estadounidense y el Gobierno del presidente Einsenhower iniciaba con la Unión Soviética la competición por ser el primer país de la Tierra en poner un hombre en el espacio: la Carrera Espacial había comenzado e impregnaba todos los aspectos de la vida de los habitantes de EEUU, y su influencia se dejó sentir especialmente en los coches, de modo que en los diferentes eventos y ferias del motor comenzaron a verse prototipos cuyas formas eran un guiño a la aeronáutica donde las aletas de todas las formas y tamaños eran el rasgo estilístico preponderante de aquellos proyectos, unas aletas que poco tardaron en llegar a los coches de producción. Este periodo fue conocido popularmente en el mundo del diseño del automóvil como la Era Jet o la Era Espacial.

Cadillac introdujo en 1953 su primer Eldorado. En un principio se trataba de un modelo especial, una derivación custom sobre el modelo estándar, construido en unidades limitadas y con un precio bastante superior. Un año después, el Eldorado era un modelo con entidad propia, producido en tiradas mayores y con un precio más competitivo. La gama Cadillac de 1955 no revistió un profundo cambio estético con respecto a la de 1954 salvo en el caso del Eldorado, que sería el primer Cadillac de producción regular de la historia en incorporar las aletas con luces de tipo reactor en su trasera, otorgando dicho recurso al Eldorado un aspecto muy llamativo con cierta semejanza a los prototipos La Espada y El Camino vistos en el evento Motorama Show de General Motors.

Así pues, las grandes aletas trapezoides traseras coronadas por los faros tipo 'Rocket' fueron la gran seña identificativa del Cadillac Eldorado de 1955, que en el resto de sus formas era prácticamente idéntico al del año precedente. Otra novedad importante se encontraba bajo el capó, el nuevo motor V8 331 High Performance ci de 5.4 litros y 270 CV de potencia, exclusivamente desarrollado para este coche, con dos carburadores de cuatro cuerpos y un sorprendente filtro de aire con forma de alas de murciélago y pintado en color oro. Las llantas Sabre Spoke también eran novedad, por tal motivo que las ruedas traseras quedaron al descubierto y no tapadas por un faldón. 

Pese a su alto precio, en torno a los 5.800 dólares sin contar las opciones, y la intención de mantener el Eldorado como un producto exclusivo de producción limitada, Cadillac estableció un récord de ventas de 140.777 unidades, de las que 3.950 ejemplares correspondieron al lujoso Eldorado Biarritz con carrocería descapotable, y es el que la versión de cuatro ruedas del Sueño Americano ya tenía nombres y apellidos, Cadillac Eldorado. 

Protagoniza la presenta entrada de 'El Kekomóvil' la segunda miniatura firmada por Stamp Models que llega a la colección, un Cadillac Eldorado Biarritz de 1955 en color 'Bahama Blue'. Como ya dejamos constancia en su día, la marca Stamp Models es la empleada desde hace poco por el fabricante GLM para vender miniaturas de Cadillac esencialmente, por lo que en la práctica estamos ante un GLM con todo lo que ello conlleva. Son varios los fabricantes de miniaturas que últimamente han adquirido una posición de fuerza a la hora de reproducir clásicos americanos de los años 50 en escala 1/43, en resina y en la horquilla de precios en torno a los 100 euros y GLM es uno de los más destacados y que mejores resultados está ofreciendo, junto con Goldvarg, Kess, Esval o GiM -Matrix-. La miniatura que en esta entrada se somete a análisis y examen parece correcta en formas y proporciones según fotos del modelo real al que replica, y cuenta con una terminación muy cuidada, con piezas de adorno en metal fotograbado que le otorgan mucho realismo, y especialmente una pintura soberbia. Stamp ofrece este modelo en tres colores diferentes así como capota puesta y quitada, así que el coleccionista que tenga intención de adquirirlo podrá elegir la opción que más le guste. 'El Kekomóvil' le otorga su puntuación máxima y recomienda su adquisición.

jueves, marzo 17, 2022

Chrysler New Yorker Town & Country Convertible 1949 de Matrix Scale Models










Chrysler celebró por todo lo alto su 50º Aniversario con la introducción en marzo de 1949 de su primera serie de coches completamente nuevos desde la II Guerra Mundial. Los nuevos Chrysler se caracterizaban por un diseño completamente integrado al estilo pontón abandonando los grandes guardabarros característicos de los periodos anteriores. El nuevo aspecto les confería un aspecto sobrio, elegante y muy avanzado para su tiempo. En lo más alto de la gama, junto a la gran berlina New Yorker se encontraban las versiones Town & Country con sus característicos paneles de madera sobre la carrocería.

Introducidos por primera vez en 1941, la gama Chrysler Town & Country de 1949 correspondía a la segunda serie del modelo, puesto que los vendidos entre 1946 y 1948 son en realidad una continuación de los modelos 1941-1942 discontinuados tras la entrada de EEUU en la II Guerra Mundial, una suerte de serie 1B o similar. En sus primeros años, 1941-42, Chrysler sólo ofreció el Town & Country con la carrocería station wagon. En el modelo 46-48 el acabado pasó a las versiones sedan y convertible mientras que para la nueva generación de 1949 se limitó a los modelos con carrocería de dos puertas, hardtop coupé y convertible.

Otro de los cambios más visibles se reflejaban en los paneles de madera de las puertas, donde en algunos modelos se eliminó la parte interior de caoba permaneciendo solamente los marcos de fresno blanco, que ya no formaban parte de la estructura de la carrocería. Al igual que en su antecesores, los listones de madera de la carrocería provenían de la empresa Pekín Wood Products, de Helena, Arkansas. 

Si el diseño exterior de los Chrysler de 1949 resultó moderno e innovador, el interior no se quedaba detrás, con un salpicadero acolchado y todos los controles agrupados en torno al cuadro de instrumentos y la columna de la dirección en una disposición muy ergonómica. El arranque del coche se efectuaba simplemente girando la llave y el equipamiento de serie era especialmente abundante en el New Yorker, incluyendo sistema de encendido estanco, limpiaparabrisas de dos velocidades, encendedor de cigarros, reloj eléctrico y frenos hidráulicos. En el apartado mecánico, los Town & Country basados en el New Yorker equipaban el motor ocho cilindros en línea Spirtfire L-Head de 5.3 litros -323 ci- y 135 CV acoplado a la caja de cambios automática Prestomatic Fluid Drive.

Solamente se construyeron 993 unidades del Chrysler Town & Country Convertible de 1949, pues en 1950 ya no se ofreció esta carrocería permaneciendo nada más que el hardtop coupé. El precio de la versión Town & Country era de 3.970 dólares más sobre el New Yorker Convertible estándar, un incremento del 20 por ciento, lo que ponía de manifiesto su exclusividad. Salvo algunos cambios cosméticos, para 1950 el Chrysler Town & Country mantuvo el mismo aspecto que en 1949. Con la llegada del modelo de 1951, los Town & Country perderían los paneles de madera sobre la carrocería, pero esa es ya otra historia.

Mi colección de coches con carrocería de madera suma un nuevo miembro, nada más y nada menos que el Chrysler New Yorker Town & Country de 1949 realizado por Matrix Scale Models. Si ya de por sí cualquier creación del fabricante neerlandés resulta bien vistosa por su excelente acabado, en el caso de una miniatura tan llamativa, el efecto se multiplica. El modelo parece correcto en formas y proporciones y cuenta con un acabado muy cuidado que replica hasta el más mínimo detalle, empleando muchas piezas independientes y de metal fotograbado para los ornamentos. Los paneles de madera son de una manufactura magistral y destaca especialmente también el tapizado interior al estilo tartán escocés. Eso sí, es una miniatura que no conviene manipular en exceso pues transmite mucha fragilidad al disponer de tantos ornamentos. Además de esta versión en un elegante color negro, Matrix lo ofrece en beige metalizado con el interior en verde. Al ser referencias antiguas, son cada vez más difíciles de encontrar. 

En las tres últimas fotos puede verse al Town & Country 1949 de Matrix con otros de la colección, entre ellos el Newport 1950 de Franklin Mint, con el que comparte carrocería. Es interesante ver también en dicha imagen cómo han evolucionado las miniaturas 1/43 los últimos 30 años.

viernes, marzo 11, 2022

Ford Bronco 1970 de BoS Models








Todoterreno, 4x4 o vehículo multipropósito son diferentes formas de denominar a un mismo tipo de automóvil. Los primeros coches de esta clase fueron concebidos para tareas muy concretas, el Land Rover básicamente era empleado para tareas rurales y el Jeep Willys se fabricó para el desempeño castrense. A principios de la década de los 60, con la aparición de los nuevos International Harvester Scout y Jeep Gladiator, se abrió una ventana a un nuevo uso para los todoterreno, el de vehículo lúdico. Este nuevo concepto no se le escapó al entonces indiscutible rey del marketing automovilístico, Lee Iacocca, que se acababa de apuntar un enorme éxito con el Ford Mustang. Apoyado por sus inestimables colaboradores, el mismo equipo con el que ideó el Mustang, Iacocca junto al ingeniero Paul Axelrod y Donald Frey, product manager de Ford, alumbraron otro proyecto automovilístico rompedor cuya denominación también se revestía de inspiración equina: el Bronco.

Bronco es una palabra castellana que la Real Academia Española de la Lengua define como "tosco, áspero" y aplicado en clave ecuestre significa "sin domar". En EEUU se emplea para referirse a uno de los tipos de caballo salvaje de las grandes praderas americanas al igual que los Mustang, Maverick o Cimarrón. Cuando Lee Iacocca descubrió a través de revistas como algunos propietarios de viejos Jeep e incluso de Scout o Toyota Land Cruiser japoneses les hacían modificaciones para convertirlos en vehículos recreo, tuvo claro que su empresa debía ocupar también ese nuevo nicho emergente de mercado y ofrecer a este tipo de consumidor el producto que buscaba de forma directa.

Concebido como un vehículo 4x4 compacto y recreativo, el nuevo Ford Bronco se presentó en sociedad en 1965 y llegó al mercado para el ejercicio de 1966. En contraposición a sus competidores directos, el International Harvester Scout, Jeep CJ5, Toyota Land Cruiser e incluso el más rústico y modesto Land Rover, el Bronco compaginaba unas sobresalientes cualidades todoterreno con buenas capacidades para circular por carretera. Igualmente, era un automóvil cómodo y confortable, en resumen, todo un precursor del concepto SUV.

El Bronco empleaba un chasis y arquitectura propios, pero la mayoría de piezas y componentes provenían del Falcon, un aspecto que redundó en el abaratamiento de su producción y desarrollo. Se ofreció en principio con tres tipos de carrocería, el wagon, roadster y pick up. Del mismo modo que el Mustang, una larguísima lista de opciones permitía personalizar cada modelo de forma que nunca hubiera dos exactamente iguales. Y es que como se ha reflejado unas líneas más arriba, Bronco y Mustang eran hijos de los mismos padres. 

En el momento de su lanzamiento, el Bronco equipaba un motor de seis cilindros en línea 170 ci de 2.8 litros y 105 CV de potencia. En marzo de 1966 y ante la demanda del público, Ford introduce en el catálogo de opciones del Bronco de un V8 289 ci de 200 CV. Para 1969, la mecánica de ocho cilindros creció hasta los 4.9 litros -302 ci- y en 1973 el seis cilindros aumentó su cilindrada hasta los 3.3 litros -200 ci-. En principio sólo se ofreció con caja de cambios manual de tres velocidades accionada desde la caña de la dirección, mientras que la caja transfer que operaba el sistema de tracción 4x4 estaba colocado en el piso. A partir de 1973 era posible la opción de solicitarlo con cambio automático de tres velocidades, también accionado desde la columna de la dirección. 

La participación del Bronco en competición resultó un importante reclamo para mejorar sus ventas, todo bajo la campaña 'Total Performance'. A finales de los 60, los Bronco de Bill Stroppe para la Baja fueron muy populares, así como el 'Bronco Buster' de Doug Nash. La primera generación del Bronco estuvo en el mercado desde 1966 hasta 1977, cuando fue sustituido por el Bronco II, más grande, más civilizado, más SUV, pero esa es ya otra historia.

Continúa la llegada de miniaturas de SUV y 4x4 americanos a 'El Kekomóvil'. En esta ocasión es el turno de una bonita réplica del Ford Bronco I con carrocería wagon realizada por el fabricante alemán Best of Show, también conocido popularmente entre los coleccionistas como BoS Models. Este modelo fue realizado hace ya unos años pues BoS, fabricante englobado dentro del Modelcar Group, hace tiempo que no presenta novedades en escala 1/43. Está realizado en resina, aunque no cuenta con el acabado habitual de las miniaturas de esta clase, es algo más sencillo, no obstante es un modelo que suele estar sobre los 50 euros. Las formas y proporciones de la miniatura parece correctas y el acabado es bueno aunque sin grandes florituras, el uso de piezas de fotograbados es mínimo, sólo los limpiaparabrisas, pero en líneas generales hablamos de una miniatura muy interesante y que merece la pena su adquisición, máxima porque cada vez es más complicado de encontrar. El Modelcar Group, a través de otra de sus marcas, Neo Scale Models, ofrece esta misma miniatura con la carrocería roadster, a priori con un acabado superior. No obstante, me parece más interesante este modelo de BoS, el cual es absolutamente recomendable.