domingo, febrero 15, 2015

Siata Formichetta de Solido






La Societá Italiana Applicazioni Transformazioni Automobilistiche (Siata) nace en la ciudad de Turín en 1926 de la mano del empresario Giorgio Ambrosini como empresa auxiliar del Grupo Fiat, aunque también se especializó en preparaciones especiales llevadas a cabo sobre el modelo Topolino. Con motivo de la II Guerra Mundial, se convierte en industria bélica y durante la contienda fue destruida por completo en un bombardeo. Una vez reconstruida pasó a llamarse Societá Italiana Auto Transformazioni Accesori, manteniendo su acróstico Siata, especializando su actividad en la transformación de diferentes modelos Fiat. En 1960 nace en Tarragona su filial Siata Española SA, dirigida por Franco Ambrosini, hijo del fundador, especializada en la transformación de modelos Seat. En un principio, la actividad de Siata Española se basó en la construcción de pequeños deportivos derivados del Seat 600, los Tarraco, Turinsa, Spyder y Barcino, pero dado que se trataba de producciones artesanales están alcanzaban unos precios astronómicos para un país con las condiciones económicas tan complicadas de la España de la autarquía, por lo que pronto orientan su labor a la producción de furgonetas e industriales ligeros.

El primer producto de gran éxito de la Siata Española fue el vehículo denominado Formichetta (hormiguita). La Formichetta hace su entrada en el mercado español en 1963 sobre la base del Seat 600 D Comercial 1ª Serie, alargando el bastidor 22 centímetros en su batalla y reforzando la suspensión trasera, lo que le permitía cargar hasta 150 kilos sin contar con el conductor ni el acompañante. En cuanto al diseño, de mitad hacia delante es idéntico al 600 D Comercial, mientras que hacia atrás monta un cajón de nueva manufactura donde se distinguen dos aperturas a cada lado y dos en la parte trasera, una superior de cristal para el transporte de objetos alargados y una inferior que da acceso al motor, en este caso la nueva mecánica de 767 cc introducida en el 600 D y que le permitía una velocidad máxima de 110 Km/H.

Su principal competencia fueron las versiones furgoneta de los Citroen 2CV, la AZU, y del Renault 4L, aunque el compacto tamaño de la Siata la hicieron especialmente valorada entre los transportistas urbanos. Estaba disponible como versión de carga así como Combi, con dos asientos traseros individuales y las puertas acristaladas. Alrededor de 10.000 unidades se vendieron entre las fabricadas por Siata y las de Talleres Costa hasta su cede en producción en 1967.

Esta miniatura de una Siata Formichetta en versión Combi fabricada por Solido vivió un proceso similar a la del Seat 800. En los prolegómenos del lanzamiento del coleccionables dedicado al Seat 600 que editó Salvat, la tristemente desaparecida página Gamas 43 se hacía eco tras el anuncio del lanzamiento del nuevo molde del Seat 800 de una Siata Formichetta. Era una nueva concesión al coleccionista español que veía no sólo la aparición de miniaturas de modelos exclusivamente nacionales por un fabricante extranjero, sino que eran muy asequibles y fáciles de conseguir. Lo cierto es que Solido hizo un fantástico trabajo porque se trata de una miniatura muy trabajada para los estándares de esta marca, con un molde muy bueno, al igual que el del resto de sus 600, y un más que decente acabado. Incluso supera al que poco después comercializaría Ixo a través de las colecciones de la editorial Altaya. Otra de esas miniaturas que no debería faltar en la vitrina del coleccionista nostálgico español.

Daimler V8 250 Automatic de Vitesse






Jaguar Cars compró la Daimler Company a la firma de motocicletas BSA en mayo de 1960 con el objetivo de ampliar sus negocios. El primer proyecto conjunto llevado a cabo con vistas a aprovechar ambas imágenes de marca fue el modelo V8 250, que se benefició de lo mejor de ambas empresas, lo que viene denominándose en argot, sinergia.

El V8 250 tomaba como base el exitoso modelo MK II de Jaguar, quizás el mejor cóctel de lujo y deportividad jamás visto en una berlina en la historia del automóvil. Sin embargo bajo el vano motor en vez de colocar la mecánica Jaguar XK de seis cilindros en línea se instalaba el compacto bloque de ocho cilindros en V de Daimler obra del ingeniero Edward Turner, con 2,5 litros de cilindrada y 140 cv de potencia, un motor empleado por primera vez en el deportivo Daimler SP 250 Dart y que Jaguar logró afinar convenientemente.

El motor V8 lograba unas muy buenas prestaciones en la carrocería del Jaguar MK II, no obstante, el nuevo Daimler pasó a ocupar un espacio más orientado al lujo y a la distinción por encima de sus hermanos de Jaguar, de hecho fue un modelo muy popular en Estados Unidos. Igualmente logró atraer una nueva clientela diferente al hasta ahora comprador habitual de Daimler y convirtiéndose en el modelo de esta marca más vendido hasta ese momento. En el plano estilístico, sólo una serie de adornos cromados y anagramas distinguían al Daimler V8 del resto de sus hermanos Jaguar MK II. La calandra era muy similar aunque tenía una línea en el centro vertical que la dividía en dos y el borde con un ornamento ondulado, dos rasgos muy característicos de Daimler.

Desde el lanzamiento del V8 250 hasta la actualidad, Jaguar siempre ha ofrecido dentro de su gama un modelo bajo la denominación Daimler derivado de sus berlinas, modelos que siempre se han destacado por incorporar un mayor nivel de lujo y distinción que el resto de sus hermanos Jaguar.

Este Daimler V8 250 está fabricado por Vitesse. Se trata de un antiguo pero muy buen molde que esta firma posee desde los años 90, cuando estaba en manos de los portugueses, y que a principios de la década de los 2000 se actualizó cuando Vitesse se integró en el grupo Sun Star, incorporando nuevas soluciones, como es el caso de las llantas de fotograbado y un interior muy trabajado, aparte de las piezas independientes en el ornamentado.

sábado, febrero 14, 2015

Edsel Bermuda Station Wagon 1958 de Minichamps






Edsel fue la nueva división automovilística introducida por la Ford Motor Company en 1958 con el objetivo de aumentar la gama media de productos y establecer un nuevo escalón entre Ford y Mercury. Su nombre fue un homenaje a Edsel Ford, hijo único del patriarca Henry Ford, un personaje clave en el devenir de la firma de Detroit, digno continuador del éxito de su padre, artífice del Ford A, el segundo gran hito de la marca del óvalo azul tras el Ford T, además de otros modelos legendarios de la historia del automóvil, como los Lincoln Zephyr y Continental MK I. Se puede destacar también su labor de mecenazgo y filantropía: el gran mural que pintó Diego Rivera y que hoy se encuentra en el Instituto de Artes de Detroit fue sufragado por él, así como la carretera interestatal 94 o el instituto de enseñanza Edsel Ford de Dearborn. Edsel como marca automovilística figura como uno de los grandes fracasos de la industria del motor por una serie de desafortunados motivos de todo tipo, lo que no deja de ser una gran injusticia que el gran fracaso de la Ford Motor Company llevara el nombre de uno de sus presidentes más brillantes.

Los principales fabricantes norteamericanos establecieron un orden de jerarquía entre sus marcas que iban desde la más popular a la más elitista. En General Motors era el siguiente: Chevrolet-Pontiac-Oldsmobile-Buick-Cadillac; y éste era el de la Chrysler Corporation: Plymouth-Dodge-De Soto-Chrysler-Imperial. Sin duda el de Ford era el más pequeño: Ford-Mercury-Lincoln Continental. Por este motivo, desde la firma de Dearborn decidieron introducir la nueva marca Edsel como paso intermedio entre Ford y Mercury.

Edsel irrumpió en el mercado con cinco modelos: Pacer, Ranger, Villager, Roundup y Bermuda, con carrocerías sedán, coupé y station wagon familiar. Su primera controversia surgió a primera vista: Si bien no era un auto muy estiloso -obra de Roy Brown-, su rasgo más distintivo, la peculiar parrilla frontal vertical desembocó en una serie de fuertes críticas, que le valieron toda clase de apodos, desde el más benevolente 'Horse Collar' (collar de caballo, para el tiro de carros) al más explícito 'vagina'. Imagínense, no creo que existieran muchas personas que querrían una vagina en el frontal de su coche. Igualmente, adoleció de una innumerable cadena de fallos mecánicos y de producción motivados por bajos controles de calidad.

La marca Edsel acarreó a la Ford 250 millones dólares en pérdidas. Incluso Henry Ford II, hijo de Edsel Ford, alegó contra la utilización del nombre de su padre en un coche tan mediocre: "no quiero que el nombre de mi padre esté en miles de tapacubos", llegó a afirmar. Incluso algunos estudios de publicidad y mercado evidenciaron lo erróneo de usar ese nombre, que fácilmente se confundía con otros de carácter peyorativo, como Weasel (comadreja) o Dead Cell (batería muerta). Con todo, existen algunas simpáticas referencias populares al fracaso del Edsel: una en el capítulo de 'The Simpsons' 'Oh brother, where are thou?' en el que Homer se reencuentra con su hermano, el cual es un importante industrial del motor y éste le permite diseñar su propio coche, lo que hace que Homer le provoque la ruina. También hay referencias al Edsel en la canción 'We didn´t start the fire', de Billy Joel.

El modelo que nos ocupa hoy es el Bermuda, que ocupaba el escalafón más alto en lo que a carrocería station wagon se refiere en la primera serie de 1958. Era el equivalente al Country Squire de Ford y también incorporaba paneles de madera en los laterales de la carrocería. Montaba un motor V8 FE 361 ci de 5,9 litros acoplado a una caja de cambios automática denominada 'Teletouch', que se manejaba con unos botones situados en el centro del volante. La miniatura está realizada por Minichamps y tiene un excelente nivel de acabado, tanto en las proporciones de su molde como en el ornamentado de la miniatura.

jueves, febrero 12, 2015

Mercury Monterey Sport Coupé 1950 de Minichamps






Ford Motor Company creó en 1939 la división Mercury, una nueva marca destinada a ser un escalafón medio entre los modelos populares fabricados desde la marca de Casa Madre y los más lujosos y exclusivos Lincoln. Mercury, Mercurio, es el nombre del 'Mensajero de los Dioses' de la mitología romana, el mismo que da nombre al primer planeta del Sistema Solar, el equivalente del Hermes griego.

En 1949 Mercury presenta el Eight, el primer modelo nuevo de la marca desde la Posguerra. Lo que más llamaba la atención era su llamativo diseño y su construcción tipo Pontón, es decir, sin aletas sobresalientes, estribos o plataformas, todo integrado bajo la carrocería. Obra de Bill Schmidt, sus formas era muy macizas y agresivas a la vez, destacando sus pequeñas ventanas. Bajo el capó se hallaba el motor Flathead (cabeza plana) V8 de 4,2 litros (255 ci) aparejado a una caja de cambios de tres velocidades. Estaba disponible como coupé, sedán de cuatro puertas, convertible y una simpática carrocería station wagon coupé tipo woody. En 1950 se introduce la versión Monterey más lujosa.

El Mercury de 1950 ha pasado a la historia por ser el indiscutible rey del custom, superndo al Ford V8, el popular 'Deuce', valiéndole el apodo de 'Lead Sled'. Sin duda, las preparaciones más populares fueron las de los hermanos Barris, que aún hoy día se fabrican, con carrocería replicada en fibra de carbono. Igualmente, es uno de los coches que más se ha dejado ver en el séptimo arte, protagonizando las películas 'Rebelde sin causa', 'American Graffiti', 'Badlands', 'Grease', 'Cobra' o la saga de animación 'Cars', en el papel del 'Sheriff'.

Esta miniatura de Minichamps representa un Monterey de 1950 con un alto nivel de equipamiento, como así lo demuestran elementos como el parasol, los faros antiniebla delanteros, el faro pirata junto al retrovisor del conductor o las ruedas traseras carenadas. La miniatura goza de un muy buen nivel de acabado, formas correctas y buenas proporciones.

viernes, febrero 06, 2015

Mercedes 220 SE W128 'Coupé & Cabriolet A' de Vitesse











El debut de la Clase S de Mercedes con el modelo 220 S 'Pontón' (W180) marcó el punto de partida igualmente de otra tradición de la marca, la fabricación de modelos con carrocería coupé y cabriolet derivados de sus berlinas. En septiembre de 1955, en el marco del Salón del Automóvil de Frankfurt,  un año después de la presentación de la berlina 220, Mercedes presentó sus variantes Coupé y Cabriolet, cuyos primeros ejemplares saldrían de la línea de montaje un año más tarde.

Eran automóviles muy lujosos y con mucho glamour y encanto, siendo superiores en terminación y equipamiento a la berlina de la que derivaban, estando en este sentido más cerca del exclusivo 300 (W186-188), entonces tope de gama de Mercedes. Si bien destacaron por su manejabilidad, no podían considerarse autos deportivos, siendo más bien lo que en Estados Unidos llamaban 'Personal Car', termino acuñado para definir a un automóvil generalmente de dos puertas, de diseño llamativo, motor potente pero dotado de todo lujo y confort.

Para 1958 los modelos coupé recibieron la nueva versión de inyección del motor de seis cilindros y 2,2 litros que pasó a erogar 115 cv frente a los 100 a carburación, pasando de la antigua denominación interna W180 a W128. Este motor se incorporó a los cabrios a partir de 1959. Mucho más atractivos en cuanto a diseño que la berlina, también incluían opciones de equipamiento más exclusivas, como inserciones en madera, cuero, juegos de maletas, neumáticos con banda blanca o la caja de cambios manual Hydrak, que en principio hacía más rápidos los cambios de marcha pero que dio muchos problemas técnicos. Los 220 Coupé y Cabriolet se fabricaban en la planta de Sindelfingen independientemente de las berlinas.

Los más cinéfilos podrán recordar algunas apariciones del 220 Cabriolet en la gran pantalla, como en 'Con la muerte en los talones', donde un ebrio Cary Grant trata de huir de sus perseguidores; o en 'Odessa', donde el protagonista, un periodista que investiga los crímenes de una organización neonazi, conduce uno, aunque no tan esplendoroso como el del filme de Alfred Hitchcock.

Las miniaturas que hoy presento están fabricadas por Vitesse y se encuentran incluidas en su serie 'Classic German Cars'. Cuenta con un muy buen molde y un acabado muy vistoso aunque no muy trabajado, aunque juegan con un precio muy competitivo a su favor. Sí es cierto que son miniaturas con unos añitos ya (9-10 años) pero que el tiempo las trata muy bien y siguen luciendo estupendamente en las vitrinas de los coleccionistas.

jueves, febrero 05, 2015

Alfa Romeo 8C 2900 B Lungo Touring Berlinetta 1938 de Minichamps






Un motor de competición de exitoso palmarés y una carrocería de elegancia sublime identifican al automóvil más prestigioso fabricado por Alfa Romeo, el 8C 2900 B, quizás uno de los mejores coches del periodo de entreguerras. El éxito obtenido por el 8C 2900 de competición, que en 1936 copó todo el podio de la Mille Miglia, una de las carreras más legendarias, fue motivo suficiente para que Alfa Romeo decidiese a realizar una versión de calle.

El chasis era prácticamente el mismo empleado en los modelos de competición, aplicándosele idénticas soluciones en lo referente a la suspensión. Igual pasaba con el motor, la última evolución del ocho cilindros en línea de 2,9 litros diseñado por Vittorio Jano, en esta ocasión equipado con dos sobrealimentadores y erogando una potencia de 180 cv. 

En esta ocasión el bloque se construyó en aluminio y no en magnesio. Las carrocerías fueron diseñadas y construidas por la empresa de Felice Bianchi Anderloni, Touring de Milán. Sus formas acentuaban su carácter deportivo a la par que mostraban una elegancia especial, destacando el largo morro en contraposición a una zaga muy compacta, que le confería un estilo 'fastback'. Unos 10 coches fueron producidos.

La miniatura de Minichamps corresponde al 8C 2900 B con número de chasis 412029, modelo que se encuentra en el Museo Histórico de Alfa Romeo. La miniatura forma parte de la serie que el fabricante alemán dedicó a Alfa Romeo en su 50º Aniversario, es por eso que viene presentado en una caja especial.

domingo, febrero 01, 2015

Ford Mustang GT 390 Fastback 1968 de Minichamps








Si algo que ya era muy bueno -un éxito rotundo-, encima mejora y tiene como padrino a Steve McQueen, el mismísimo 'Rey del Cool', sólo puede ser el Ford Mustang del 68. Tres años después de su lanzamiento, Ford acometió la primera renovación del Mustang. El primer rasgo de esta nueva generación del 'Pony Car' fue su aumento de tamaño. Exteriormente, su frontal y su trasera cambiaban de forma y se afilaron dando un aspecto muy agresivo. 

Una de las principales novedades fue la llegada de un nuevo motor de altas prestaciones derivado del empleado en el Thunderbirds, un V8 de 6,4 litros (390 ci) y 325 cv de potencia. Los interiores se hicieron más lujosos existiendo la opción de incorporar paneles ornamentales bien de acero pulido o bien de madera. Un volante de nuevo diseño de dos brazos con absorbe-impactos sustituyó al antiguo de tres y a partir de 1968 se incorporaron los cinturones de seguridad de tres puntos.

Pero como ya se ha dicho al principio, lo mejor que le pudo pasar al Mustang del 68 no fue otra cosa que contar con el padrinazgo del mismísimo actor de moda del momento, Steve McQueen, que se encargó de provocar que todos los conductores de la época quisieran un Fastback GT después de ver el trepidante thriller de acción 'Bullit', donde un duro detective recorre las calles de San Francisco en su Mustang 'verde Highland' para resolver un misterioso asesinato, teniendo como colofón la que es hoy por hoy la mejor persecución de autos del cine, entre el Fastback y un Dodge Charger RT terminando con ambos coches -dos de las leyendas del automovilismo americano- destrozados. Dos Mustang se usaron en el rodaje de 'Bullit' y uno de ellos terminó en el desguace.

El Mustang Fastback de 1968 de Minichamps es bajo mi punto de vista una de las mejores realizaciones de este fabricante. Una miniatura de una realización impecable que llama la atención desde cualquiera de sus ángulos. Cuenta con un molde de formas perfectas y proporciones muy correctas, además de una terminación excelente. Minichamps lo ofrece en varios colores incluidos la versión 'Bullit', que sólo puede conseguirse en el mercado de segunda mano y a precios altísimos. Yo en su día opté por este castizo color 'Lime Gold', muy propio de su época, lo que no quita que si se me pone por delante un 'Bullit', allá que iré por él.

Seat 800 de Solido







La primera muestra de independencia de Seat con respecto a Fiat fue la comercialización del modelo 800. Puede considerársele incluso como el primer Seat como tal, puesto que los 600, 1400 A y B, e incluso el 1400 C, tenían sus equivalente de una u otra forma en el país transalpino -El 1400 C era en realidad un Fiat 1800 con un motor de Fiat 1400 evolucionado-. 

El Seat 600 era el automóvil con mayor difusión de España, pero dado su reducido tamaño había familias que demandaban algo más, por tanto, Seat se decide a lanzar el modelo 800, que no era más que un 600 D alargado 18 centímetros en su autobastidor y dotado de dos puertas traseras. El 800 se presentó en sociedad en la XXI Feria de Muestras de Barcelona compartiendo stand con el 600 D y el nuevo 1500.

La fabricación del nuevo coche de Seat se llevaba a cabo en Tarrasa, en los Talleres Costa. Allí se encargaban de cortar por la mitad el chasis del 600 D, del que derivaba, alargar los bajos y el techo, colocar la puerta trasera y añadir una nueva ventanilla auxiliar. Los técnicos de Costa resaltaron entre sus puntos flacos que las puertas delanteras siguiendo abriendo al estilo suicida así como que el mayor peso añadido no fuera compensado con más potencia en el motor, puesto que el 800 montaba el mismo motor de cuatro cilindros y 767 cc del 600 D.

El primer Seat 800 salió de fábrica de Martorell con la matrícula B-400000 -El primer Biscúter llevaba la matrícula 100.000 y el primer Seat 1400 B la 200.000-. Costaba unas 90.000 pesetas, siendo más caro que su hermano el 600 D, aunque era una buena alternativa para las familias que no podían permitirse una berlina de mayor tamaño. Tuvo sus competidores directos en el Citroen 2CV y en el Renault 4/4, únicos modelos similares que podía adquirir un ciudadano español en los años de la autarquía del Franquismo. Muchos 800 fueron usados por taxistas en los servicios de microtaxi de grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao. Su fabricación cesó en 1967, tras tres años de producción y 18.000 unidades. El nuevo modelo de Seat 600, el E, ya no tuvo su variante 800.

Sin duda alguna, el Seat 800 más célebre de todos fue el que apareció en la popular y exitosa serie de TV 'Cuéntame como pasó', con Imano Arias en su papel de Antonio Alcántara al volante, en el capítulo que este personaje, el padre de una familia media en la España de los 60, adquiere su primer automóvil.

La aparición hace ya 11 años en el extinto portal Gamas43 de la noticia de que la firma francesa de miniaturas Solido presentaba un nuevo e inédito Seat 800 en escala 1/43 sacudió el universo coleccionista español e incluso internacional -Y eso que un par de años antes ya había presentado sus nuevos Seat 600 y 850-. Pronto veríamos su primera aparición, dentro del coleccionable que la editorial Salvat dedicó al Seat 600. Aún siendo Solido una firma especializado en miniaturas sencillas, este 800 cuenta con un nivel que para la propia Solido puede ser calificado como sobresaliente, de hecho, pocos coleccionistas españoles no tendrán uno de estos 800 en sus vitrinas. En el coleccionable que hago mención aparecieron otros 800, varios de ellos decorados como taxis. En definitiva, una miniatura de las que hay que tener en la vitrina.

Riley Elf de Vitesse






El enorme e inmediato éxito logrado por el Mini de la BMC trajo consigo, entre muchas consecuencias, diferentes variantes de carrocería: station wagon, pick up o incluso el desarrollo de pequeños deportivos sobre su conjunto chasis motor. Cuando desde la dirección de la BMC, preguntaron a Sir Alec Issigonis, su creador, si podía fabricar una versión con maletero, éste se negó. No obstante, desde la casa matriz decidieron seguir adelante con este proyecto y contrataron al ingeniero australiano Dick Burzi para que se hiciera cargo del mismo.

El objetivo de la BMC era disponer en su catálogo de un automóvil con la misma maniobrabilidad, agilidad e inteligente distribución del espacio del Mini original pero con un aspecto más maduro capaz de seducir a todo ese público que encontró en el Mini un auto demasiado juvenil para ellos. Partiendo de la base del Mini y haciendo uso de sus aletas y puertas y ventanas se le añadió un tercer volumen a su carrocería, terminado en dos pequeñas aletas muy al estilo de la época.

El nuevo automóvil sería vendido bajo las marcas de más representación del Consorcio BMC, Riley y Wolseley, naciendo así los Elf y Hornet. El Riley Elf incorporó en su frontal la clásica parrilla de la marca, con un módulo vertical en el centro y dos horizontales a los lados del mismo. El interior se planteó como un auto de gran lujo: asientos de cuero, salpicadero e inserciones en madera y gruesas moquetas de lana. En el apartado mecánico las primeras versiones equipaban el motor transversal BMC de cuatro cilindros de 850 cc para pasar más adelante al de 998 cc.

Pese a que Alec Issigonis se desvinculó de este proyecto por no creer en él, lo cierto es que tanto el Riley Elf como su gemelo el Wolseley Hornet, tuvieron un muy buen resultado comercial, así pues aquellos conductores que buscaban un auto con todos los lujos pero con un tamaño más contenido y más maniobrable, optaron por ellos. El Riley Elf estuvo a la venta hasta 1969.

Esta miniatura está fabricada por Vitesse, un clásico fabricante de modelos a escala 1/43 oriundo de Portugal pero que desde el año 2000 se integró dentro del fabricante chino Sun Star. Este Riley Elf pertenece a su serie 'British Classic Cars' y lo que más me gusta es su magnífico molde, con muy buenas formas. El acabado lo califico como bueno a secas, si es cierto que es una miniatura ya con unos años encima pero tiene detalles muy toscos, como es el caso de los retrovisores delanteros o los limpiaparabrisas, que no son ni siquiera piezas independientes- No obstante el conjunto tiene buena apariencia y es de las pocas miniaturas de este automóvil que hoy podemos encontrar.