domingo, octubre 16, 2011

Ford Sierra RS Cosworth de Auto Art

En la primavera de 1983, Stuart Turner, recientemente nombrado jefe de Ford Motorsports Europa, comenzó a planear un proyecto para crear un coche para competir en el Grupo A del Mundial de Rallyes, parcela hasta ahora algo descuidada por la firma del óvalo. Para ello, Turner recurrió al apoyo de Walter Hayes, el vicepresidente de Relaciones Públicas de Ford, el cual ya había estado detrás de dos de los proyectos más exitosos de la firma en competición, el Ford GT 40 con el que arrasó en las competiciones de resistencia en la segunda mitad de los 60 y el motor Cosworth DFV para Fórmula 1, con el que se lograron 154 victorias y 12 mundiales. Turner por su parte invitó a Ken Kohrs, vicepresidente de desarrollo de Ford, a visitar las instalaciones de Cosworth, que ya tenían en proyecto un motor para esta iniciativa, concretamente se trataba del proyecto YAA, un motor Twin Cam de 16 válvulas construido sobre la base del bloque Pinto T88.

Finalmente el motor usado fue el YBB, especialmente preparado para incorporar sobrealimentación. Cosworth aceptó ser parte del proyecto, pero puso dos condiciones, que las versiones de calle tuvieran 204 cv de potencia y que Ford debería comprar 15.000 motores. Ford aceptó, aunque el proyecto de Haynes sólo contemplaba 5.000 unidades del nuevo coche, por lo que el resto de 10.000 motores sería reservado a otros proyectos.

Igualmente, el coche elegido fue el Sierra, que era el que mejor se adaptaba a los criterios técnicos. Lotar Pinske se encargó del trabajo de carrocería y solicitó carta blanca a la hora de hacer el coche estable a grandes velocidades. La carrocería hatchback del Sierra se mostró muy efectiva a la hora de generar carga aerodinámica, incluso a velocidad moderada.

Después de un intenso trabajo en el túnel de viento y en el circuito italiano de Nardò, se presentó el prototipo. La apariencia del coche no causó mucho entusiasmo, especialmente su enorme spoiler trasero. Y es que el aspecto del Cosworth era especialmente llamativo, sobre todo por su gran cantidad de tomas de aire y apéndices aerodinámicos. Pinske recalcó que todos los elementos eran necesarios. Los diseñadores de Ford pasaron por el aro y acordaron producirlo en serie.

Walter Hayes realizó una turné por toda Europa visitando a todos los concesionarios y distribuidores, ya que se necesitaban vender 5.000 ejemplares para poder participar en el Grupo A. Los vendedores estimaron que podrían vender unos 1.500 coches. Hayes siguió intentando venderlo y organizó jornadas de pruebas en circuitos, cosa que ya empezó a atraer al público. También Ford pensó en algunas fórmulas para reducir su precio de venta, entre ellas, sólo se ofrecieron tres colores exteriores y uno interior, y como principales extras estaban el cierre centralizado y los elevalunas eléctricos. Finalmente el Sierra RS Cosworth se presentó en el Salón de Ginebra de 1985, terminándose de vender las 5.000 unidades en verano de 1986.

De la mano de Auto Art nos llega esta largamente esperada miniatura, a réplica de uno de esos coches que en la década de los 80 hizo suspirar a muchos jóvenes. Se trata de una miniatura con el habitual acabado minimalista de Auto Art, incluida la apertura del capó que deja ver perfectamente todo el conjunto del motor. Hace unos meses presentaba el Sierra RS Cosworth de Vanguards, una buena miniatura pero que queda bastante en evidencia cuando se la compara con esta.

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