jueves, mayo 15, 2008

Saab 92 "001 Ursaab" de Provence Moulage






El 92 fue el primer coche de la empresa sueca aeronáutica Saab y el 92 "001 Ursaab" fue el primer modelo que vio la luz y que se usó como prototipo hasta que llegaron las versiones definitivas, estéticamente casi iguales. 

Hasta la aparición del primer Saab, Volvo era el único fabricante sueco de automóviles. El diseño del 92 corrió a cargo de Sixten Sason y en él queda más que patente la reminiscencia aeronáutica. Era un coche de pequeño tamaño y con una línea muy aerodinámica, que montaba un motor de dos cilindros y dos tiempos que entregaba 25 cv. esto no quiere decir que el Saab fuese un coche lento, ni mucho menos, ya que su eficiencia aerodinámica permitía hacer sacar de los 750 cc de su motor una velocidad de 105 Km/H. Otra de sus características era su gran calidad de fabricación y robustez. El "Ursaab" (literalmente, Saab Original) está expuesto en el museo de la marca en la localidad de Trolhattan.

Provence Moulage es un histórico fabricante de miniaturas francés, que si bien no tiene la solera de Norev o Solido, siempre destacó por sus costosas miniaturas hechas en resina. Hace unos años la marca anunció su quiebra y pasó a ser Provence Miniatures, cuya aventura tampoco es que durara mucho. Hace unos meses Norev colgaba en su web el logo de Provence Moulage y presentaba una nueva línea de productos en resina como complementos a su habitual gama de diecast. El 92 ha sido la primera miniatura de la nueva andadura de Provence Moulage. En este ocasión, la marca se renueva un poco y presenta unos niveles de calidad y un precio similares a Spark, es decir, baja el precio pero se mantiene la calidad que tenía antes. No obstante, el Saab es una miniatura muy simple, pero los pocos detalles que tiene están muy bien rematados, como la los faros, la calandra o el interior. Esperemos que en esta nueva etapa y bajo la tutoría de Norev, vengan nuevas e interesantes miniaturas de Provence Moulage, así como reediciones de moldes antiguos que nos quedamos sin ellos.

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