domingo, enero 27, 2019

Hispano Suiza H6B Million-Guiet Dual-Cowl Phaeton de Matrix Scale Models








Todo el mundo esperaba con impaciencia conocer el nuevo modelo de la firma española Hispano Suiza en el bullicioso Salón del Automóvil de París de 1919, el primero tras el fin de la Gran Guerra. No era para menos, y es que Hispano Suiza realizó una importante contribución a la contienda, especialmente al bando aliado motorizando los aviones caza SPAD como el del as francés George Guynemer, el gran héroe de la aviación de la I Guerra Mundial.

Denominado H6, el nuevo coche de Hispano Suiza era toda una declaración de intenciones. Marc Birkigt, uno de los fundadores de la marca, máximo responsable técnico de la misma y quien lideraba su división francesa era el artífice de una máquina sin precedentes. La calidad de su chasis de acero prensado y un motor potente y fiable hacían del H6 uno de los automóviles más peculiares de su tiempo: aparte de un auto de lujo y representación podía usarse perfectamente como coche de carreras y competición. Su ingenioso e innovador sistema de servoasistencia en la frenada en las cuatro ruedas fue adoptado incluso por su gran rival, Rolls Royce.

El motor era un seis cilindros en línea desarrollado a partir de las unidades que Marc Birkigt había empleado en la división aeronáutica. Tenía 6.6 litros de cilindrada y 140 CV de potencia que lo hacían capaz de circular en carreteras en buen estado a 140 Km/H, siendo los coches más rápidos de su tiempo. 

Los ejemplares fabricados a partir de 1922 se denominarían H6B. Otros derivados fueron el H6C, de 1924 y el Boulogne con motor 8.0 litros. La gran mayoría de los H6 fueron fabricados en la fábrica francesa de Bois-Colombes, aunque las primeras unidades salieron del complejo industrial de La Sagrera en Barcelona. Skoda en la República Checa también fabricó 100 H6 bajo licencia.

Hispano Suiza sólo fabricaba del H6 el chasis, la transmisión y el motor, mientras que la carrocería era el propietario del coche quien la encargaba a su gusto. Hubo muchos carroceros que realizaron preciosas creaciones sobre chasis Hispano Suiza, entre ellos la firma francesa Million-Guiet, autora del automóvil del que es objeto esta entrada.

Million-Guiet fue una empresa fundada a principios del siglo XX en Francia, concretamente Levallois-Perret. Se hizo muy popular por su trabajo con el aluminio, además de la adopción de las carrocerías tipo Weymann y las patentes de Jean Antoine Augustine de Vizcaya. Tras la II Guerra Mundial el mercado de los carrozados especiales menguó de manera considerable, y el destino de muchas de estas empresas fue dispar. En el caso de Million-Guiet, diversificó su negocio a la producción de carrocerías y componentes para autobuses.

Algunas de las más bonitas creaciones sobre chasis Hispano Suiza fueron obra de Million Guiet, como es el caso del coche que nos ocupa. Pintado en un elegante y sutil azul claro con algunos detalles en azul más oscuro, este Dual-Cowl Phaeton -faetón de doble parabrisas-, fue vendido en 1924 a la actriz a Norma Talmadge, una popular estrella del cine americano de los años 20, cuñada del también actor Buster Keaton, el gran icono del cine mudo. A día de hoy este coche forma parte de la colección privada del Museo Lowmann de La Haya Holanda.

La firma holandesa Matrix Scale Models cuenta en su catálogo con una serie dedicada a los coches del Museo Lowmann y una de sus últimas creaciones es el popular Hispano Suiza Million-Guite de Norma Talmadge. Realizado en resina, de entre todos los modelos de esta firma que guardo en mi colección me resulta una de sus reproducciones más cuidadas y mejor realizadas, con muchas piezas independientes realizadas en metal fotograbado que le otorgan un gran realismo. Es sí, es una miniatura no apta para esos coleccionistas que gustan de "jugar" con sus piezas, siendo su destino ideal o preservarse en un caja original o colocarla en la vitrina y disfrutar de ella con un cristal de por medio. Una miniatura de matrícula de honor ideal para coleccionistas españoles y con la que Matrix Scale Models sigue marcando la diferencia con sus competidores.

domingo, enero 20, 2019

Pegaso Z102 Berlinetta Cúpula de Matrix Scale Models









Cada uno de los 86 deportivos Pegaso fabricados por la empresa pública española Enasa puede considerarse único, y es que realmente no existen dos que sean exactamente iguales por uno u otro motivo, de ahí las muchas dificultades que suele haber para identificarlos de forma concreta. En definitiva, todos eran coches muy especiales y que llamaban la atención de cualquiera, pero hubo tres modelos que, por sus particularidades estéticas, son considerados los más especiales de entre todos que ya de por sí lo son: Se trata del extraño Bisiluro, concebido para pruebas de velocidad y competición; el impactante Thrill bicolor obra de Carrozeria Touring, y el coche en que nos centramos en esta nueva entrada, el conocido como Berlinetta Cúpula -por la peculiar forma de su parabrisas trasero-, también conocido como 'El Dominicano' o 'Rosa de Té'.

Y vamos a más, la Berlinetta Cúpula no es sólo muy especial, es un Pegaso muy enigmático, pues de entrada nos plantea un par de enigmas: el primero de ellos, se especula con que se fabricaron dos unidades. Sobre esta situación, el portal de automóviles clásicos de referencia en España, Piel de Toro, recoge en su sección dedicada a Pegaso, en el apartado de los Pegaso carrozados por Enasa, dos modelos Cúpula. El primero es la referencia número 20, en color crema e interior verde, que fue expuesto en los salones del automóvil de Londres y París de 1952 y desguazado. El segundo, que es el coche protagonista de la entrada, es la referencia 21, inicialmente de color amarillo rosáceo e interior rojo. Una hipótesis es que el primero fuera reciclado en el segundo. Roberto López Alcolea, gran aficionado, estudioso y divulgador de los Pegaso Z102, habla de un testimonio de un antiguo trabajador de Enasa que aclara que efectivamente existieron dos unidades, pero que se especifica unas líneas más arriba, una fue destruida y realmente es la segunda la auténtica y genuina Berlinetta Cúpula. El segundo enigma que plantea este peculiar automóvil es su diseño realizado en la propia Enasa. ¿Con qué objetivo? ¿Pudiera ser uno similar al Thrill de Touring, servir como showcar en salones y eventos de promoción?

La Berlinetta Cúpula sale de la fábrica de Pegaso en 1952 y un año después se expone en Estados Unidos en los salones del automóvil de Hartford, Connecticut, y Nueva York. Es en la gran manzana donde es vendido a su primer propietario, nada menos que el general Rafael Leónidas Trujillo, presidente de la República Dominicana. Trujillo se sintió especialmente atraído por el llamativo color de la su carrocería, más que por las peculiares formas de esta. En sus manos el coche pasa a ser conocido popularmente como 'El Dominicano' y luciría la matrícula 'Benefactor de la Patria 1'. El coche montaba un motor V8 2.8 litros con compresor.

Tras el asesinato de Trujillo en 1961, el coche es depositado una base militar y vendido a un mecánico llamado Ramón Froneta. En manos de este señor el motor perdió su compresor y, peor aún, fue reconvertido en un descapotable. Froneta vendió el coche a Noel Rigau, de Puerto Rico, y éste a EA Jurist de Hyack, Nueva York, en los Estados Unidos. 

Alfonso Sobero, un apasionado coleccionista de México que había sido propietario de otro Pegaso, un Saoutchik, estuvo siguiendo la pista del Cúpula hasta que pudo comprárselo al señor Jurist. Dado los problemas de importar coches a México, don Alfonso encomendó primero la restauración integral y devuelta a su estado original del malogrado Cúpula a Bob Esbenson en Denver, Colorado. Y así fue como el Cúpula recuperó de nuevo su aspecto original. Tras unos años y ante la imposibilidad de traerlo a su casa en México, Sobero decidió subastarlo en Scottsdale Arizona. Merece la pena leer la crónica completa que sobre el rescate y recuperación del Cúpula escribió Alfonso Sobero en Piel de Toro.

Es adquirido por otro coleccionista americano, Don Williams que lo pinta de color plata y las llantas en rojo. En 1987 es adquirido por el Museo Rossobianco de automóviles, una colección privada y visitable cerca de Munich. En 2006, el prestigioso coleccionista Ebert Lowmann, de La Haya, Holanda, propietario del museo de coches homónimo, lo adquiere y restaura en profundidad, recuperando su color original amarillo-rosáceo-anaranjado, con el interior verde oliva y, un detalle muy llamativo, la banda roja en los neumáticos. Tras la exhaustiva restauración, la puesta de largo del Berlinetta Cúpula tuvo lugar en el prestigioso Concurso de Elegancia de Amelia Island 2015, Florida, Estados Unidos, donde como no podía ser de otro modelo, fue premiado con el 'Best of Show'. Nota para el lector: si se encuentra en Holanda de turismo y es un aficionado del motor, no dude en visitar el Museo Lowmann de La Haya, pues allí se encontrará, entre otras maravillas, a la Berlinetta Cúpula.

Tercera referencia Pegaso de Matrix Scale Models y tercera alegría para los coleccionistas españoles y más, porque cada vez hay más aficionados por todo el mundo que sienten verdadera pasión por los Pegaso españoles. No es la primera miniatura que de este automóvil se realiza en la escala 1/43. Tenemos la referencia original de Provence Moulage y que a posteriori vendería también la tienda barcelonesa Kitcar 43. Luego está un viejo conocido de estas páginas y que podemos ver en la penúltima foto que ilustra esta entrada, el realizado para la tienda bilbaína Daz Hoby, miniatura rodeada de cierta polémica ya que finalmente el resultado del modelista no fue del agrado del contratante y terminó vendiéndose aleatoriamente por distintos cauces al previsto. Y de la que hay que decir que es una réplica no muy agraciada y más cuando pasan 10 años y nos encontramos con este modelo de Matrix.

Si bien Matrix es un fabricante cuyas miniaturas gozan de una terminación exquisita, hay ocasiones en las que comete pequeños errores, sobre todo en lo que a la exactitud de la escala se refiere, aunque en esta ocasión parece que ha sido correcta. Las formas de la miniatura representan muy bien al modelo en cuestión y como ya hemos dicho, el acabado es de sobresaliente. Importante, la correcta representación de la pátina del color de la carrocería, pues en el Daz Hoby es un naranja brillante algo alejado del original. Visto como ha casi desaparecido de muchas tiendas de miniaturas, el Cúpula de Matrix parece que ha sido un éxito y me alegro de haber decidido hacerme con él -en honor a la verdad fue un regalo de Navidad-. En la vitrina posa muy bien con el resto de la familia Pegaso que a día de poseo en mi colección y que pueden ver en la última foto de la entrada. Y lo que más me gusta de todo, empezar el año de coleccionismo con un Pegaso.

sábado, enero 19, 2019

De Tomaso Vallelunga de Autocult







Alejandro de Tomaso era un gran apasionado del automovilismo, tanto de la competición como de la mecánica. Inició sus pasos en este mundo en su Argentina natal en carreras y campeonatos locales. Destacó su participación en dos carreras de Fórmula 1, siendo precisamente su mejor resultado el noveno puesto alcanzado en el GP de Buenos Aires de 1957 a los mandos de un Maserati privado. Igualmente era un hombre muy polifacético, empresario, economista y periodista, concretamente estuvo en el equipo fundador del periódico Clarín donde escribía en la sección de Economía. Hijo de un inmigrante italiano que fue un militante muy activo del Partido Socialista Argentino, De Tomaso también ejerció una faceta política, aunque en su caso fue una militancia conservadora de fuerte oposición al populismo peronista. Su ambición por prosperar y hacerse un nombre en el mundo del automovilismo le llevó a abandonar su Argentina natal para establecerse en el norte de Italia, realizando el camino inverso que años atrás realizó su padre. Los motivos políticos también fueron consecuencia de esta decisión.

En Europa, los principales fabricantes y equipos de competición italianos conocieron pronto el talento de De Tomaso, y su trayectoria en el viejo continente se inició con los hermanos Maserati, primero en su fábrica y más adelante, cuando estos la vendieron a los hermanos Orsi, en el proyecto OSCA. Fue precisamente trabajando como mecánico en OSCA donde De Tomaso tomó conciencia de lo que realmente quería dedicarse profesionalmente, ser constructor independiente de autos de competición. Nota curiosa: De Tomaso terminaría siendo a mitad de los años 70 propietario de Maserati tras adquirírsela a Peugeot-Citroen.

De Tomaso Automobili SPA se funda en Módena en 1959. El grueso de su negocio fue la construcción y desarrollo de monoplazas para categorías pequeñas como la recientemente creada Fórmula Junior. Llegó a fabricar coches de Fórmula 1 que emplearían equipos independientes en asociación con el propio De Tomaso, como es el caso de Frank Williams, cuyos primeros pasos como equipo en la categoría reina fueron con los coches de De Tomaso. Precisamente, el fatal accidente que en 1970 acabó con la vida de Piers Courage al volante de un De Tomaso Ford del equipo Williams terminó porque el empresario argentino cesara su negocio de producción de coches de competición y se centrara en los autos deportivos de calle.

Con 42 años, Alejandro de Tomaso, con su compañía a pleno rendimiento, decide introducirse en la construcción de coches de calle. Su primer proyecto de esta índole comenzó a gestarse en 1962. Bautizado con el nombre de Vallelunga, por el circuito de carreras situado en las cercanías de Roma, fue desarrollado empleando muchas soluciones técnicas de la competición. Llamó la atención la colocación del motor en posición central, sobre el eje trasero y tras los asientos delanteros, una solución propia de los autos de competición pero vista por primera vez en un coche de calle.

El diseño de la carrocería, muy grácil y esbelto, fue obra de los hermanos Fissore. Su principal seña de identidad era la gran luna de cristal trasera que le otorgaba la sensación de tener una gran superficie acristalada. Como pequeño fabricante que era, no disponía de los medios para construir su propio motor, por lo que aprovechó su buena relación con Ford y pudo disponer del motor Essex de cuatro cilindros y 1.5 litros del Cortina, que modificado por la gente de De Tomaso, carburadores Weber incluidos, lograba la cifra redonda de 100 CV, que unido a la ligereza del conjunto chasis-carrocería otorgaba al Vallelunga unas prestaciones muy buenas. Las carrocerías serían construidas finalmente en fibra en la empresa Ghia y no de aluminio como en un principio se pretendía.

El Vallelunga fue mostrado al público por primera vez en el Salón de Turín de 1963, pero hasta 1965 no salieron las primeras unidades. Algunos problemas de rendimiento derivados de su esquema de construcción y su alto precio con respecto a otros coches de la competencia hicieron que sólo se fabricasen hasta 1967 53 coches, más los tres prototipos con carrocería de aluminio. No obstante, De Tomaso no quedó insatisfecho de la experiencia y tras el Vallelunga lanzó un nuevo coche de calle, el Mangusta, pero esa es ya otra historia.

Sin duda la gran asignatura pendiente de la escala 1/43 con De Tomaso era el Vallelunga toda vez que diversos fabricantes han producido la mayoría de sus coches, especialmente el Pantera, el más representativo de la marca italoargentina. La sorpresa del Vallelunga ha venido de manos del novedoso fabricante alemán Thomas Rochmann y su marca Autocult, que desde su aparición reciente no ha dejado de sorprender con su catálogo de miniaturas basado en modelos muy raros y exóticos. El Vallelunga de Autocult está realizado en resina y forma parte de su colección 'Limited Editions', de hecho es una partida de 333 unidades. Es un modelo a escala de muy buena calidad y de reproducción minuciosa y cuidada pese a ser un automóvil de aspecto limpio y sencillo. Una de las grandes sorpresas de este año para muchos coleccionistas y que 'El Kekomóvil no podía dejar pasar.

domingo, enero 13, 2019

Lincoln Continental MK IV de Neo Scale Models









La quinta generación Continental de Lincoln recuperó los modelos de la 'Mark Series' que había sido discontinuada en el Mark III de 1958. El nuevo modelo de Lincoln se basaba en el chasis del Ford Thunderbird, así como en muchos de sus componentes mecánicos, de este modo el ahorro en costes de producción era considerable.

El Continental MK IV incorporó un nuevo diseño que en lo sucesivo marcaría el estilo identificativo de estos coches con una serie de elementos muy característicos: los faros delanteros escondidos, la calandra de estilo Rolls Royce, la ventanilla trasera tipo ojo de buey y de inspiración naútica -Opera window- y la rueda de repuesto encastrada en el maletero, en el denominado 'Continental kit'.

1972 fue el primer año de ventas del Continental MK IV y un año después, en 1973, sufrió su primer cambio estético, estrenando los nuevos parachoques más gruesos a los que obligaba la nueva normativa federal americana en materia de seguridad vial. 

Todos los Mark IV equipaban el motor V8 Ford 386 de 7.5 litros -460 ci- capaz de ofrecer una potencia de 365 CV, pero que se vio fuertemente mermada hasta los 212 CV tras la adaptación del motor a las nuevas reglamentaciones EPA en materia de emisiones de CO2 y racionalización del gasto de combustible.

Esta situación afectó a las prestaciones del coche, que se vio en una clara desventaja con sus competidores naturales como el Rolls Royce Corniche o el Mercedes 450 SLC, pero a su favor, el Continental MK IV era, junto con el Cadillac Eldorado, el único coche de dos puertas de su categoría con capacidad para que viajaran seis pasajeros.

No hace falta decir a estas alturas que el Continental MK IV era lo más que ofrecía Lincoln en lo que a coches sin chófer se refiere. En 1976, último año de ventas, Lincoln ofreció las denominados 'Designer Edition' del MK IV, series limitadas con equipamiento exclusivo y arreglos estéticos realizados por reconocidos diseñadores de moda: Cartier, Givenchy, Bill Blass y Pucci. El Continental MK IV dio paso en 1976 al MK V.

Sin duda, uno de los Continental MK IV más célebres de la cultura popular fue el que conducía el actor William Conrad en la serie policíaca de TV 'Cannon'.

Hace como unos nueve años que Neo Scale Models, desde su serie American Excelente, lanzaba sus primeras miniaturas del Lincoln Continental MK V. Tiempo después llegaba el MK IV, pero por uno u otro motivo, perdí la oportunidad de hacerme con uno. Recientemente, la firma lanzaba de nuevo una variante del MK IV, que ha sido uno de los regalos que recibí estas Navidades. Es la cuarta variación de color de esta miniatura que realiza Neo Scale Models, en esta ocasión con la carrocería marrón oscuro metalizado y el techo de vinilo beige, con el interior del mismo tono. El modelo a escala cuenta con un model de proporciones y formas correctas y el acabado habitual de sus miniaturas, si bien es cierto que en los últimos años hemos percibido alguna bajada de calidad en algunas miniaturas por parte del fabricante, en esta ocasión no es el caso, y estamos ante una pieza que además de ser muy llamativa está muy bien terminada. En mi colección supone un paso más para completar la saga Continental de Lincoln. En la última de las imágenes que ilustran la entrada, un Continental MK IV que tuve ocasión de fotografiar en el Museo de Automóviles Clásicos de la Colección Nicolini, en Lima, Perú.

domingo, diciembre 16, 2018

Hispano Suiza H6B Park Ward Coupé 1927 de Matrix Scale Models








El Salón del Automóvil de París de 1919 fue un evento muy especial. Era el primero que se celebraba tras finalizar un año antes las I Guerra Mundial y en el mismo se respiraba el optimismo de dejar atrás los oscuros tiempos de la contienda y afrontar con nuevas ganas los "locos años 20" que estaban por llegar. Entre las novedades más importantes del Salón figuraba la presentación del nuevo modelo de la firma española Hispano Suiza.

Denominado H6, se trataba de un automóvil técnicamente muy avanzado a su tiempo, superior a todo lo que había en ese momento. Llamó especialmente la atención su novedoso y sofisticado sistema de servoasistencia en los frenos de las cuatro ruedas, siendo el primer coche de la historia en montar esta tecnología. De hecho, el propio Henry Royce pagó la patente del servofreno Hispano Suiza para sus coches. Eso sólo para ver la dimensión del ingenio.

El H6 montaba un formidable motor de seis cilindros en línea y 6.6 litros de cilindrada derivado directamente de la división aeronáutica de Hispano Suiza obra del ingeniero y cofundador de la marca Marc Birkigt. Esta mecánica erogaba 135 CV de potencia y permitía alcanzar hasta 140 Km/H El Rey Alfonso XIII de España, uno de los grandes incondicionales de la marca estuvo entre los primeros clientes en poseer un H6. El monarca Borbón destacó de él su excelente maniobrabilidad para ser un coche de altas prestaciones. Precisamente logró una victoria con un H6 en la carrera Subida a la Cuesta de las Perdices, en Madrid.

Fue en los H6 cuando Hispano Suiza comenzó a usar el emblema de la cigüeña voladora sobre el radiador, en recuerdo del escuadrón que lideraba el as francés de la aviación George Guynemer. Los H6 se fabricaban en la factoría francesa de Bois Colombes, en el extrarradio de París, y más tarde se produjeron bajo licencia en la planta de Skoda en Checoslovaquia. Desde 1922, todos los H6 serían conocidos como H6B. Al igual que la mayoría de los grandes fabricantes de su tiempo, Hispano Suiza sólo vendía el conjunto chasis-motor-transmisión y cada propietario se encargaba de elegir un especialista al que encargaba una carrocería a su gusto. Muchos de estos artesanos solían ya ofrecer diseños específicos para cada coche.

Nos detenemos específicamente en un coche concreto, el número de chasis 11608. Fue expuesto por primera vez en el Olympia Show de Londres en 1926 con una carrocería coupé de Hooper y su primer propietario fue el capitán de corbeta Montague Graham White. En 1937 es enviado de nuevo a Hooper para una serie de modificaciones menores, entre ellas un visor para el sol. 

El libro 'The Golden Age of Motoring 1900-1940' de Roy Bacon recoge todos los premios y reconocimientos que este coche recibió: El Gran Premio de Montecarlo de 1927 y su Copa de Plata; el Gran Premio de Cannes del mismo año y la Copa Perrier; La Copa Bainbridge en Bounemouth 1928; El Gran Premio en Le Touquet y el mejor coche del evento en ese mismo año; el Primer Premio en Southport; el Trofeo Edlin en Brighton 1929; y de nuevo el Gran Premio de Cannes y Copa de Plata de 1930.

El coche actualmente luce una elegante carrocería coupé obra de Park Ward. No he encontrado información sobre el por qué del cambio de carrocería. Dicha carrocería, numerada por su fabricante como 3253, proviene de un Bentley 6.5 Litres. En su interior destacan los asientos tapizados en cuero verde, el techo corredizo y el cuadro de instrumentos de marfil.

'El Kekomóvil' dedica la que será la última entrada de este año al Hispano Suiza H6B con carrocería Park Ward que hace unos meses lanzó la marca holandesa Matrix Scale Models. Una vez más, la firma del empresario Jaap Van Dick sorprende con una pieza sobresaliente en todos los sentidos, con el buen gusto y el mimo que este fabricante de modelos a escala pone en todos los trabajos que realiza. Fabricado en resina, el Hispano es correcto en formas y proporciones y cuenta con un nivel de detalle rico y perfeccionista, con un acabado al que las piezas independientes y los fotograbados le otorgan un gran realismo. Se trata de la séptima referencia Hispano Suiza de Matrix y esperamos que sigan llegando más, incluso sin perder la esperanza de poder tener alguna vez algún Hispano Suiza de los fabricados en España. 'El Kekomóvil' quiere desear a todos sus lectores unas muy felices y fiestas y un próspero año nuevo en el que todos los sueños, anhelos y proyectos se hagan realidad. ¡Muchas Felicidades! ¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!

domingo, noviembre 25, 2018

Jensen Interceptor SII FF de Matrix Scale Models









En 1980 Audi revolucionaba el mundo de los automóviles deportivos y de la competición, concretamente de los rallys, con la introducción de su nuevo Quattro con tracción integral. Pero resulta que Audi no era ningún pionero en dotar a un automóvil de turismo con tracción permanente a las cuadro ruedas. Tampoco lo fue un año antes AMC con su llamativo Eagle con carrocería familiar. Ni siquiera la japonesa Subaru con su Leone en 1971. El primer fabricante de automóviles en dotar a un turismo de tracción permanente a las cuatro ruedas fue Jensen Motors, un pequeño fabricante inglés constructor semiartesanal de autos de gama alta, y lo hizo sobre su coche más célebre e icónico, el Interceptor.

La versión de tracción integral del Jensen Interceptor vio la luz en 1966 dentro de la segunda generación de este modelo. Se denominaba FF, siglas de Ferguson Formula, en relación a la empresa Ferguson Research, artífice del sistema 4x4 empleado en el Jensen. Tanto el Interceptor convencional como el FF compartían el mismo aspecto estético, la llamativa carrocería obra de Touring de Milán con su luna trasera de cristal con forma de cúpula, sólo que el FF era 127 milímetros más largo. La forma más fácil de identificar estéticamente al Jensen FF eran sus dobles rejillas de ventilación laterales.

El Interceptor FF sólo estaba disponible con una opción mecánica, el V8 Chrysler de 6.3 litros -383 ci- con 325 CV de potencia, aparejado a una caja de cambios automática Torqueflite de tres velocidades. Igualmente sólo se podía solicitar con la carrocería coupé. 

Exclusivo, minoritario, con un aspecto especialmente atractivo, un potente motor Chrysler y el plus que le otorgaba la tracción integral, el Jensen Interceptor FF parecía contar con todos los ingredientes para ser un coche exitoso dentro de su público, por ejemplo, entre los usuarios de destinos turísticos como St Moritz o Cortina, pero no fue así. La forma en la que estaban dispuestos sus componentes mecánicos impedían que se pudieran realizar versiones con el volante a la izquierda para mercados de fuera del Reino Unido, precisamente donde Jensen venía mejor sus productos, como es el caso de los Estados Unidos, donde no se pudo vender el Jensen FF.

En 1968 se construyó un FF experimental con motor Hemi de 7.0 litros. Debido a que la suspensión no aguantaba bien la velocidad de este motor y el coste de importar las mecánicas al Reino Unido, en principio fue desechado. Se especula con que Jensen construyó una decena de Interceptors FF con espeficiación SP -Six Pack-, esto es con el poderoso motor 7.2 litros -440 ci-. La vida del Interceptor FF terminó cuando se presentó el Interceptor SIII.

Entradas anteriores de este blog han sido protagonizadas por los Jensen Interceptor SIII de Neo Scale Models, ya sea en versión coupé como convertible. Dada la preciosa miniatura que Matrix Scale Models ha realizado hace pocos meses del Interceptor FF, era para mi una especie de obligación hacerme con ella. Tomando como punto de partida el modelo de Neo, encuentro el de Matrix mucho mejor realizado tanto en proporciones y formas del molde como en su terminación, y eso que los de Neo son unas estupendas miniaturas. Ya sea por completismo o por que se trata de uno de los coches que más me gusta, el Interceptor FF de Matrix es de esas miniaturas que inevitablemente te obliga a girar la cabeza hacia el lugar que ocupa en la vitrina.

sábado, noviembre 24, 2018

Opel Kadett B & Knaus Schwalbennest de Schuco







Opel lanzó el Kadett en el año 1962 como respuesta a todos los turismos populares que entonces poblaban las carreteras europeas, el Ford Anglia, el Renault 8, el Fiat 1100 o el Volkswagen Escarabajo. La segunda generación o Kadett B vio la luz en 1965.

El Opel Kadett B basó su éxito en una amplia oferta de carrocerías y motores para todos los gustos y necesidades. Se vendía como sedán de dos y cuatro puertas; fastback de tres y cinco puertas; kombi familiar de tres y cinco puertas; y coupé fastback de dos puertas. Los motores eran todos de gasolina y cuatro cilindros, de 1.0,1.1, 1.2, 1.5, 1.7 y 1.9 litros, con potencias entre los 48 y 105 CV. 

Hay que puntualizar que no todas las opciones mecánicas eran combinables con todas las carrocerías y que algunas estaban reservadas para ciertos mercados concretos, con todo, la oferta seguía siendo muy abundante. Carrocerías y motores se ofrecían con tres niveles de equipamiento, el standard, el L y el LS. El Kadett B Rally sólo estaba disponible con carrocería coupé fastback pintada con franjas al estilo de los 'muscle car' americanos y con el motor más potente de todos, el 1.9.

El Kadett fue concebido por Opel como un coche de vocación europea y universal, ¿qué quiere decir esto? Pues que se trataba de un coche ya preparado para una gran difusión geográfica, sencillo para poder adaptarse a todos los mercados a donde iba dirigido. Y parece que consiguieron su objetivo pues durante los ocho años que estuvo en venta el Kadett B se vendieron más de 2,6 millones de ejemplares, el primer gran récord de ventas de la firma del rayo. 

En Alemania se vio muy beneficiado gracias a la obsolencia que iba acusando el Volkswagen Escarabajo con el paso del tiempo frente a un Kadett más moderno, avanzado y acorde con los tiempos. Llama la atención que el Kadett B se vendió muy bien en el Reino Unido, un mercado muy poco habitual para Opel dada la presencia en dicho país de Vauxhall, también división de General Motors. De hecho estos Kadett B equipaban motor Vauxhall. 

Por su parte, la Schwalbennest, literalmente, 'nido de golondrina', es la primera caravana realizada por el fabricante alemán Knaus. Fue presentada en 1961 y pese a su contenido tamaño, incluye sala estancia modulable a dormitorio, armario, cocina, frigorífico y hueco para la bombona de gas. Está diseñada para dos ocupantes, de ahí su nombre, ya que es un auténtico nido. En 2011, para celebrar su 50 aniversario, Knaus lanzó una réplica actual de estilo retro de la Schwalbennest. La combinación de esta caravana con un Opel Kadett B sedán de dos puertas no sólo resulta favorable estéticamente, sino también acorde al corresponder ambos vehículos al mismo periodo de tiempo.

De la mano del fabricante alemán con sede en Nuremberg nos llega otro simpático conjunto de automóvil y caravana similar a otros presentados en entradas anteriores. En ambos casos se trata de miniaturas correctas en formas y proporciones y con un muy buen nivel de detalle y acabado. Mientras el Kadett está realizado en diecast, con algunos detalles en fotograbado, como los limpiaparabrisas y los calandra; la caravana es resina. Ésta no cuenta con interior detallado. Sea como sea, se trata de un conjunto de lo más atractivo que llenará de color las vitrinas de cualquier coleccionista que se precie.

domingo, noviembre 18, 2018

Morris Minor 1000 Traveller Estate 'Woody Wagon' de Vanguards







Lo que el Ford T supone para los Estados Unidos, el Citroen 2CV a Francia, el Fiat 500 a Italia o el Volkswagen Beetle para Alemania, lo es el Morris Minor para Gran Bretaña. Incluso por delante del célebre y popular Mini. De hecho, ambos automóviles tienen mucho en común, entre ello, son hijos de un mismo padre, el ingeniero grecobritánico Alec Issigonis.

Desarrollado en absoluto secreto en los oscuros tiempos de la II Guerra Mundial, el Minor -denominado en 1942 cuando empezó su gestación Mosquito Project', como homenaje a los célebres aviones de la RAF- serían tan revolucionario cuando vio la luz en 1948 como su hermano pequeño el Mini en 1959, por su sistema de construcción unitaria que le confería ligereza en el paso y fortaleza y rigidez estructural.

El Minor fue presentado en 1948 en el London Motor Show celebrado en Earl´s Court y fue el auténtico centro de atención de tan prestigioso evento, incluso por encima del legendario e icónico Jaguar XK 120. En un principio sólo se ofrecía como sedán de dos puertas con techo rígido y descapotable. En el capítulo mecánico, el Minor equipaba bajo el capó el motor cuatro cilindros 'Morris Flathead' de 918 cc y 23 CV de potencia. 

En 1952 se introduce el Minor serie II, fácilmente distinguible del original, el MM -por Minor Mosquito-, porque sus luces frontales fueron colocadas en la parte alta de las aletas. Este lanzamiento coincide con la conformación del consorcio BMC -British Motor Corporation- fruto de la unión de Austin con Morris. Ello redundó en un nuevo beneficio para el Minor, que estrenó nuevo motor con válvulas en cabeza fruto de la colaboración Morris-Austin. El motor era un cuatro cilindros de 807 CC, más pequeño, pero con 30 CV de potencia que le hicieron ganar en aceleración. Igualmente se ofreció el Minor sedán de cuatro puertas, muy esperado por los automovilistas que buscaban un extra de espacio.

Sin duda alguna, el modelo más popular de todos los Morris Minor producidos hizo su aparición en 1953 dentro de la serie II. Se trataba del familiar Traveller Estate con su simpática y llamativa carrocería con listones de madera al estilo americano, de hecho los Traveller eran conocidos popularmente como 'Woody Wagon'. Con todo, el Minor Traveller tenía un innegable carácter británico. Sus puertas delanteras estaban realizadas con planchas de aluminio que le proporcionaban a partes iguales ligereza en su peso y rigidez estructural. Contaba con puertas traseras de apertura separada y ventanillas correderas laterales. Un total de 215.328 unidades del Traveller se fabricaron entre 1953 y 1971. Las versiones comerciales y pick up también lograron un significativo éxito de ventas, de hecho, se siguieron vendiendo más allá de 1971.

En 1956 llega la tercera serie del Morris Minor, denominada Minor 1000 por su nuevo motor BMC Serie A de 948 cc, 34 CV y más de 120 Km/H de velocidad máxima. Dos eran sus rasgos definitorios estéticamente hablando: La nueva parrilla de lamas horizontales cromada y el parabrisas curvo de una sola pieza. En diciembre de 1960, el Minor se convierte en el primer coche británico en vender un millón de ejemplares. Si bien, el revolucionario Mini estaba previsto que hubiese sido su sucesor, ambos modelos terminaron por compartir su trayectoria. Igual pasó con los ADO16. Su lugar en la línea de producción fue ocupado finalmente por el Morris Marina.

La miniatura de Vanguards que ilustra esta entrada ha sido adquirida a mi buen amigo, el coleccionista jienense Vicente Jiménez. Corresponde a un Minor 1000 Traveller Estate 'Woody Wagon' de la serie III post 1956 distinguible por su parrilla cromada y parabrisas de una sola pieza. Luce un típico color 'British Racing Green' que crea un bonito contraste con los listones de imitación de madera. Como viene siendo habitual en todas las miniaturas Vanguards, cuenta con un molde muy correcto en formas y proporciones y un buen acabado en general con detalles muy trabajados como los limpiaparabrisas de metal fotograbado. Igualmente, donde más flojea es en el interior, en este caso más propio de un juguete, aunque como viene siendo habitual en la firma del Grupo Corgi, su relación calidad precio y su aspecto que homenajea a miniaturas de otro tiempo, son encantos que los hacen irresistibles. Tenía muchas ganas de añadir uno de estos Minor Traveller a la colección y su compra siempre era pospuesta. Finalmente, aquí está. Una muesca más.