sábado, noviembre 21, 2020

Ford F100 Pick Up 1965 de Goldvarg Collection












Posiblemente haya pocos fabricantes de automóviles que hayan producido tal cantidad de modelos célebres como Ford. Y es que el gigante de Detroit tiene la particularidad de que en muchos periodos de su historia ha mantenido en diferentes mercados gamas de productos antagónicamente diferentes entre sí. La gama de camionetas Pick Up de la Serie F de Ford representa uno de los vehículos más longevos jamás producidos y que hoy por hoy llevan vendiéndose a lo largo y ancho del mundo la friolera de 72 años, desde 1948 en que salió al mercado la primigenia F1 hasta la actualidad. 

En 1961 Ford pondría a la venta la cuarta generación de la Pick Up Serie F. Con respecto a su antecesora, se produjo un completo rediseño del vehículo. Ahora eran más bajas y anchas y se regresó a la frontal con faros individuales. En relación a la cama trasera, se seguían ofreciendo las Flareside y Styleside, aunque con un diseño más integrado en la cabina que le confería una mejora en su aerodinámica.

El modelo que nos ocupa, la versión de 1965, era básicamente igual estéticamente al modelo de 1963, pero los cambios importantes estarían bajo el capó con la introducción de tres nuevos motores: Dos eran de seis cilindros, un 3.9 litros -240 ci- con 150 CV, y un 4.9 litros -300 ci- de 170 CV. El tercero era un V8  352 ci potente y musculoso de 5.7 litros y 208 CV. La nueva suspensión Twin I-Beam para los modelos de tracción trasera proporcionaba una conducción más propia de un turismo lo que repercutía en el confort de sus ocupantes sobre todo cuando e circulaba con el piso muy bacheado. Los cinturones de seguridad se ofrecían como opción en los modelos con banqueta única.

El Pick Up puede considerarse una de las principales contribuciones de los Estados Unidos al mundo de la automoción por tratarse de un tipo de automóvil muy característico de este país y su zona de influencia. Concebidos como vehículos de trabajo, los Pick Up de los diferentes fabricantes fueron evolucionando hasta convertirse en automóviles multipropósito, incorporando todo tipo de refinamientos que los hacían los compañeros ideales para el día a día, superando la condición de vehículo de trabajo. En este sentido, la Ford F100 de 1965 incluyó el acabado Custom Cab con pintura bicolor, neumáticos con banda blanca y tapacubos cromados y detalles más propios de un sedán de lujo. Este acabado se ofrecía con la motorización más potente, el V8.

Esta última entrada de 'El Kekomóvil' supone la entrada en la colección de la quinta miniatura del fabricante argentino Goldvarg Collection. Se trata de una estupenda réplica de una Ford F100 Pick Up de 1965 con el vistoso acabado Custom Cab. El modelo está realizado en resina y muestra un acabado de altísima calidad. Sus formas y proporciones son correctas. Goldvarg Collection ofrece también esta misma miniatura en otra combinación de color turquesa-blanco así como con la decoración publicitaria de dos empresas de aerolíneas escalera incluida. 

sábado, noviembre 14, 2020

Pegaso 1065 L Europa 'El Juanito' de Salvat

















La década de los 60 supuso la consolidación definitiva de la Empresa Nacional de Autocamiones Enasa como el fabricante y suministrador de vehículos industriales de referencia en España. La compañía estatal no sólo ofrecía un producto de calidad contrastada, sino que había conformado una sólida red comercial y de posventa que otorgaba seguridad a sus clientes, lo que a su vez redundaba en beneficio de los mismos a la hora de garantizar su trabajo.

Igualmente, España se adhería a las nuevas normas internacionales de transporte por carretera en relación a las cargas máximas por eje. En aquellos tiempos, la gran referencia entre los industriales pesados era el Pegaso 1060 'Cabezón', el cual respondía a la perfección a las necesidades de los transportistas españoles pero que comenzaba a plantear inconvenientes. La fabricación del 1060 implicaba unos costes especialmente altos en relación a las nuevas limitaciones que se le imponía desde el Código de Circulación, concretamente una reducción de su capacidad de carga que terminaría por afectar a su demanda. 

Enasa trabaja entonces con un nuevo camión en fase de experiencia, el 1065, para el cual ya se había contemplado la adaptación a los nuevos cambios legislativos. El nuevo camión de Enasa fue denominado finalmente Europa en clara alusión a su vocación de adaptación internacionalista y supuso una suerte de comodín para Enasa, dado que si finalmente la normativa perjudicaba a las ventas del 1060, el Europa sería la nueva alternativa.

De cara a la producción del 1065, Pegaso aplicó criterios económicos mucho más severos de cara a aprovechar al máximo todas las sinergias posibles con el resto de gamas. El nuevo motor 9100 de seis cilindros en línea, con 10.170 cc, era más sencillo al emplear una culata de dos válvulas por cilindro, pero al final ofrecía la misma potencia de 170 CV que la versión del 1060. La caja de cambios era de seis velocidades y marcha atrás

La cabina era muy similar al de su hermano pequeño, el Comet, con un diseño que incorporaba los rasgos estéticos característicos de Pegaso, la chapa corrugada y la calandra en forma de cruz. Era de mayor tamaño y más alta que la del Comet para poder albergar una litera, pues el Europa estaba pensado para los transportes de largas distancias. Sin embargo, la manera más fácil de distinguir a un Europa del Comet son las llantas de tipo araña o artillería de éste último, indicativas de ser un modelo para grandes tonelajes.

La producción del Europa dio comienzo en 1964 y se llevó a cabo en la Fábrica de Barajas en Madrid. Se fabricaron varias longitudes de chasis adaptados a necesidades diversas sobre el 1065, completándose la gama con el 2020 tipo tractora. Algunas de las últimas unidades del Europa montaron el motor 9105 con 200 CV.

En 2019, un Pegaso Europa y su propietario adquirieron un especial protagonismo en los medios de comunicación de España. Juan Pérez Luque, camionero de Iznájar, Córdoba, restauró junto a su padre, Andrés, un viejo 1065 que terminó en un estado de absoluto concurso, de hecho ganó un premio económico en una concentración de vehículos clásicos de Iznájar que Juan donó a su vez a la Asociación Española Contra el Cáncer. Pero este transportista cordobés fue más allá y decidió dedicar su camión clásico a una acción solidaria, que bautizó como 'Camioner@s Contra el Cáncer'. Juan y su esposa recorrieron en el precioso Europa azul y blanco toda la geografía española, apoyado por más de 100 empresas que pudieron lucir sus nombres en la lona del Pegaso. En su itinerario, Juan y su camión visitaron Cádiz y tuve el placer y el honor de conocerle, subirme en su camión y entrevistarle, tal y como atestiguan las últimas imágenes que ilustran la entrada.

Sin duda alguna, podemos decir sin temor a equivocarnos que el coleccionable 'Camiones Pegaso' de la editorial Salvat ha dejado tras de sí excelentes miniaturas en todos los sentidos, y la que protagoniza esta entrada es ya todo un colofón. Se trata de la réplica del Pegaso Europa de Juan Pérez Luque, un detalle genial por parte del equipo que ha diseñado este coleccionable con Luca Parretti a la cabeza. El modelo cuenta con un acabado muy bueno, al igual que el resto de miniaturas de este coleccionable, por encima de la calidad que hasta ahora se nos ha ofrecido con este tipo de productos. Todos los detalles curiosos y representativos del camión de Juan Pérez está reproducidos. La miniatura, como viene siendo habitual en este coleccionable, está realizada por Ixo Models y es correcta en formas y proporciones. En mi opinión personal, es el modelo que más me ha gustado de los que he comprado del coleccionable, y no sólo por ser un vehículo que he conocido en la realidad.

sábado, noviembre 07, 2020

Avia 2500 'Repsol' de Salvat








Avia era la marca comercial empleada por la empresa Aeronáutica Industrial SA -Aisa- en sus vehículos. Esta compañía, un pequeño constructor aeronáutico con sede en Cuatrovientos, Carabanchel -Madrid-, tiene sus orígenes en la mercantil Talleres J Loring, fundada en 1923 por Jorge Loring Martínez, uno de los pioneros de la aviación en España. Desde 1934 la empresa pasaría a denominarse Aisa, la cual se dedicaba a la construcción de aviones alemanes Fokker para el Ejército de la entonces República Española, además de algunas versiones del Autogiro de La Cierva Company. Durante la Guerra Civil, Aisa fue trasladada a Alicante, y al término de esta regresó a su ubicación original, dedicándose entonces a la construcción de avionetas con motor Enmasa.

No fueron buenos años los de la Posguerra en España para la construcción aeronáutica, y Aisa apenas se contentaba con trabajos de reparación y mantenimiento de las aeronaves existentes. La demanda de vehículos industriales y de trabajo abrió un nuevo camino para Aisa, el mismo emprendido por otras empresas aeronáuticas de su época, diversificar la actividad, naciendo de este modo en 1957 el primer vehículo industrial bajo la marca Avia, el Motocarro 200, con capacidad de carga de hasta 500 Kg, y motor Hispano-Villiers, el mismo que montaba el microcoche Biscúter. 

El motocarro Avia 200 permitió a Aisa desarrollar su red comercial y de asistencia, lo que allanó el camino a la empresa para optar a objetivos más ambiciosos, y de este modo, en la Feria de Muestras de Barcelona de 1960 se presentó el modelo más ambicioso y popular de la firma, el Avia 2500. 

Entró en producción un año más tarde con una importantísima novedad, su diseño de cabina avanzada, en lugar del original que nunca llegó a ver a luz. Iba equipado con un motor diésel de cuatro cilindros Perkins P4 de 3.1 litros y 68 CV de potencia. Un año más tarde se añadirían los modelos 1500 y 3500 con mayor capacidad de carga, incluida una versión autobús de 15 plazas. Estos modelos fueron certificados por el propio Instituto Nacional de Industria, propietario del 33 por ciento de las acciones de Aisa. 

La gran ventaja del camión ligero Avia fue su versatilidad, dado que su chasis admitía numerosas variantes de carrocería según el uso que se le quisiera dar. En 1963 se añaden a la gama los modelos Avia 4000, 5000, 6500 y 7000, con una cabina un poco más ancha y motores de mayor cilindrada, lo que provocó la entrada de Aisa en el segmento de los camiones medios, entrando en competencia directa con los Ebro de Motor Ibérica, además del segmento de los autobuses. La gama de furgonetas y camiones ligeros Avia tuvo un gran éxito, llegándose a vender en Portugal bajo la firma Sodag y fabricándose en Setubal, siendo una de las primeras firmas españolas en exportar su tecnología.

A mediados de los 60, el mercado del vehículo industrial en su segmento medio y ligero comienza a cambiar en España. De una amalgama de fabricantes muy diversa, las diferentes empresas comienzan a integrarse unas en otras, Enasa se hace con SAVA, Fadisa pasa a formar parte de Motor Ibérica, Barreiros adquiere los industriales ligeros Tempo e Imosa, fabricante de las furgonetas DKW en España, absorbe la filial de Borgward. Cuando la canadiense Massey Fergusson adquiere Perkins Hispania, principal suministrador de motores de Aisa, y la mayoría del accionariado de Motor Ibérica, Aisa quedó en una situación muy complicada pues ahora debía adquirir sus motores a una empresa de su competencia directa, además, todo se vio agraviada por una situación financiera complicada, por lo que Aisa finalmente pasó a integrarse en Motor Ibérica. 

Las furgonetas Ebro F260/275/350 también se vendieron bajo la marca Avia bajo las denominaciones 1000, 1250 y 2000. Motor Ibérica siguió vendiendo el Avia 2500 y sus derivados gracia a su gran aceptación, y es que transportistas autónomos y empresas no sólo se fijaban en el camión de Aisa por su calidad y su practicidad, también por su estética. Y es que pese a que el criterio estético no suele ser determinante a la hora de adquirir un vehículo industrial, el agradable diseño redondeado de Avia con su gran calandra central era muy bonito y llamativo.

Desde el año 1969, la empresa petroquímica Repsol viene patrocinando activamente en España los deportes del motor con la creación de un equipo propio inclusive. El vehículo elegido por esta formación para el desplazamiento del material, repuestos y utillaje fue la versión furgón del Avia 2500, decorado con los entonces colores corporativos de la empresa. Importante, los vehículos Avia de Aisa nada tenían que ver con los fabricados en la entonces república socialista de Checoslovaquia por una empresa también denominada Avia y, curiosidades de la vida, también aeronáutica.

Ruidosos y arrojando grandes humaredas de color negro, pero con su entrañable apariencia, los camiones y furgonetas Avia eran una visión habitual por las calles de las ciudades españolas para aquellos que nos acercamos a los 40 años. De manos de la editorial Salvat y su coleccionable 'Vehículos de Servicio y Reparto' ya es posible disponer fácilmente de una réplica de un Avia 2500, que hasta ahora sólo ofrecía el fabricante artesanal asturiano Modeltrans, cuya actividad ya cesó. Realizado por Ixo Models en zamac, la Avia 2500 de la editorial Salvat representa un modelo con carrocería furgón, de la primera serie y con la decoración del equipo Repsol de competición. La miniatura es correcta en formas y proporciones y destaca por un excelente acabado pese a ser un modelo económico que se vende en un coleccionable de las tiendas y kioscos de prensa. No es que tampoco sea fácil adquirir un ejemplar, pues lo cierto es que los comercios donde se venden apenas ofrecen las unidades que traen para los suscriptores, pero algunas superficies suelen disponer de ejemplares extras, aunque hay que buscarlas bien. Sea como sea, es un modelo muy interesante para el coleccionista español, que también se presta para que los más manitas puedan realizar modificaciones sobre el mismo.

sábado, octubre 31, 2020

Iso Rivolta Fidia 'John Lennon' de Kess Model















Piero Rivolta tomó el control de la empresa familiar en 1966 tras el fallecimiento de su padre Renzo, hasta entonces director de la compañía. Como ya hemos informado en otros posts dedicados a la misma temática, Iso es una empresa italiana que data de 1939 cuya primera actividad fue la fabricación de unidades de refrigeración, de hecho, su nombre original era Isotermos. Al término de la II Guerra Mundial y dadas las imperiosas necesidades de vehículos económicos en Italia, la firma diversificó su actividad hacia la producción de motocicletas, sin embargo su mayor éxito fue el microcoche Isetta, el popular 'Coche Burbuja' o 'Coche Huevo', aunque en honor a la verdad, dicho automóvil no proporcionó a Iso un éxito comercial directo, sino que fue a través de vender las licencias de su fabricación a otros industriales -BMW en Alemania, Velam en Francia, Iso Autoveicoli en España o Romi en Brasil- cómo la familia Rivolta capitalizó el pequeño utilitario.

A principios de la década de los 60, Piero Rivolta comenzó a tener un papel más activo en la toma de decisiones de Iso y sugirió a su padre la posibilidad de construir vehículos deportivos y gracias a un acuerdo con GM para el suministro de motores Chevrolet V8 y con Bertone para el diseño y construcción de las carrocerías llegaron sus primeras creaciones, el Rivolta GT de 1962 y el más deportivo Grifo -en 1963. Lo siguiente en la mente de Piero Rivolta para la empresa debía ser una gran berlina de lujo, a su vez sería su primer proyecto como máximo responsable de Iso tras la muerte de su padre.

La gran "inspiración" de Piero Rivolta para su nuevo proyecto era sin lugar a dudas el Maserati Quattroporte, si bien es cierto que algunos pequeños fabricantes ya habían experimentado aunque de forma muy testimonial con la construcción de una berlina de representación y altas prestaciones, valgan como ejemplos más notables el Lagonda Rapide hecho por Aston Martin basándose en el DB4, o el raro Facel Vega Excellence francés. 

En Iso emplearon un chasis alargado del Rivolta GT como base para su súper berlina. El diseño fue encomendado a Giorgetto Giugiaro, entonces enrolado en las filas de Ghia. Este movimiento llamó la atención puesto que hasta ahora Iso se había apoyado en Bertone para el diseño de sus coches y ensamblaje de sus carrocerías. El resultado del trabajo de Giugiaro fue realmente peculiar, resultando un automóvil muy llamativo: de gran tamaño, pero con una estética más propia de un deportivo que de una berlina. La clásica delantera en forma de cuña con el morro rectilíneo y hacia abajo contrastaba con una línea de techo bajo que terminaba en forma descendente, con un pilar C de gran tamaño.

El primer prototipo, denominado Iso Rivolta S4 -Por Sedán de 4 puertas- fue mostrado en el Salón del Automóvil de Frankfurt en 1967, pero no fue hasta 1969 que tuvo lugar su presentación oficial a la prensa internacional, en la cual se desveló su nombre definitivo. Dicho evento tuvo lugar en el mismo Partenón de Atenas, pues el coche finalmente se llamaría Fidia, la forma italiana de Fidias, el célebre arquitecto y artista griego autor de los frisos del Partenón. Su eslogan de venta fue 'El coche de cuatro asientos más rápido del mundo' -'Le quattro poltrona pie veloce del mondo'-.

La primera anécdota del Fidia tiene lugar justo con motivo de su presentación. En aquellos tiempos, Grecia era un país donde la gasolina era de muy mala calidad, y eso reportó problemas a los periodistas especializados que probaron el Fidia, pues los coches no funcionaron todo lo bien que debieron. Si por fuera llamaba notablemente la atención, por dentro no se quedaba atrás: cuero de la mejor calidad tapizaban cómodos butacones y maderas nobles adornaban el habitáculo. El completo cuadro de instrumentos estaba presidido por un volante Nardi de madera con tres radios cromados.

El Fidia empleaba el mismo motor V8 Chevrolet que sus hermanos Rivolta GT y Grifo, de 5.3 litros y 325 CV de potencia en su caso concreto. A partir de 1973, GM cambió las condiciones económicas de los suministros a Iso, por lo que la empresa de Milán decidió romper su relación con la multinacional, encontrando precisamente una nueva asociación con el principal rival de GM, Ford, que suministraría motores y cajas de cambio a sus coches. A partir de esa fecha se produjeron leves cambios en los Fidia. El frontal recibió unos faros redondos de nuevo diseño en sustitución de los dobles cuadrados originales que provenían del Fiat 125, y el interior se rediseñó por completo, con nuevos asientos deportivos y el mismo cuadro que el nuevo GT de la compañía, el Lele. Igualmente, los Fidia post 1973 equipaban el nuevo motor Ford V8 de 5.8 litros y 300 CV.

El mismo año 1973, ante la delicada situación financiera de Iso, el empresario americano Ivo Pera entró en el accionariado con la intención de reflotar la compañía al estilo de las nuevas técnicas de negocio del otro lado del Atlántico, pero no fue suficiente, puesto que el estallido de la Crisis del Petroleo terminó de condenar a Iso y sus coches con potentes motores V8, por lo que la firma de Milán cesó su actividad en 1974. Del Fidia apenas se construyeron 192 unidades entre 1969 y 1974, dado que costaba lo mismo que un Rolls Royce Silver Shadow.

Entre los propietarios ilustres del Iso Fidia destaca especialmente el músico John Lennon, miembro de la célebre banda de rock The Beatles. Todos los miembros de la formación de Liverpool eran unos grandes aficionados a los coches deportivos y de alta gama, de hecho, ya en este blog reseñamos en su día el Facel Vega que poseyó el batería del grupo, Ringo Starr. En el caso de Lennon, sorprende su gusto por las grandes berlinas y limusinas de lujo, pues fue propietario tanto de un Mercedes 600 W100 como de un Rolls Royce Phantom con una más que dudosa decoración psicodélica. Y un coche por el que mostró rápido interés fue la superberlina Fidia de Iso. Se dice que llegó a tener hasta tres ejemplares, aunque el primero fue precisamente el segundo Iso Fidia fabricado, primera unidad construida con el volante a la derecha. El segundo Fidia de Lennon es el modelo al que representa la miniatura objeto de este análisis. con matrícula '215 ECD', de color beige con el techo y el pilar C forrados de vinilo negro y el interior azul. Este coche se puso a nombre de 'Apple Corp', la discográfica de The Beatles.

Desde que la firma italiana Kess Model presentase su prototipo de miniatura en escala 1/43 del Iso Fidia hasta que lo ha comercializado han pasado nada menos que cuatro años. Todo ese tiempo hemos esperando numerosos coleccionistas entre los que me incluyo para por fin completar nuestra pequeña colección de modelos Iso con una miniatura moderna y acorde a los tiempos del Fidia, pues lo cierto es que salvo una miniatura ya antigua del extinto fabricante Mebetoys, con un nivel de acabado más cercano al juguete -hoy se considera un 'Oldie'-, era a lo único que se podía aspirar. Kess anunció su Fidia en 2016 y en octubre de 2020 ha visto por fin la luz. Lo cierto es que el fabricante italiano está mejorando notablemente sus miniaturas y se nota la diferencia entre sus primeros lanzamientos y sus últimas creaciones, donde se cuidan más tanto las formas de los moldes como la calidad del acabado, y este Fidia es un perfecto ejemplo de ello, pues es una miniatura excelente, correcta en formas y proporciones y con un magnífico acabado, con muchas piezas independientes y detalles en fotograbado. Tal y como anunció entonces, Kess ofrece dos versiones del Fidia, una de color azul que representa un modelo post 1973, y el que protagoniza esta entrada, una versión de 1969 réplica del Fidia con matrícula '215 ECD' que perteneció al músico John Lennon, de color beige con el techo en vinilo negro, la cual protagoniza unas cuantas fotos junto al Facel Vega de Ringo Starr que realizó en su día Provence Moulage, por aquello de inmortalizar juntas mis dos únicas miniaturas réplica de coches de The Beatles. En las últimas fotos del reportaje he incluido el único Fidia de verdad que he visto en mi vida, una unidad de color rojo expuesta en el Classic Remise de Berlín que visité en septiembre de 2018. Sin duda alguna, el Iso Fidia de Kess es una miniatura altamente recomendable para cualquier coleccionista de deportivos clásicos exóticos. Mi unidad está dentro de una serie limitada de 162 ejemplares, y es que Kess siempre trabaja con tiradas limitadas.

sábado, octubre 24, 2020

Ferrari 410 Superamerica Superfast #0483SA 1956 de Matrix Scale Models









Dentro y fuera del circuito, 1956 fue un gran año para Ferrari. Los de Maranello se alzaron con los máximos galardones en los certámenes automovilísticos donde participaban: el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y el Mundial de Coches Sport. También ganó la prestigiosa Mille Miglia, el rally de regularidad que recorre toda la península itálica, algo que al Commendatore le llenó de orgullo. 

En sus inicios, Ferrari era en esencia un fabricante de automóviles de carrera, pero ello no quiere decir que sus propietarios no los usasen también para desplazarse, mostrarlos y lucirlos en los lugares más exclusivos del mundo. En aquellos primeros años de vida de la marca sí hubo algunos Ferrari que bajo encargo riguroso de sus propietarios fueron concebidos como vehículos para la carretera, pero no era la norma, más bien raras y carísimas excepciones. 

Uno de los primeros modelos del Cavallino Rampante en cambiar dicha tónica fue la serie conocida como 410 Superamerica. Los Estados Unidos eran el primer mercado para los coches de Enzo Ferrari y la idea de ofrecer un producto específicamente concebido para ello tenía toda la lógica del mundo. Serían automóviles muy exclusivos y refinados, pero con el carácter definitorio de cualquier Ferrari portando ese ADN forjado en las carreras y los circuitos, de hecho, hubo propietarios que no dudaron en tomar parte en competiciones con sus 410 Superamerica.

Sólo se construyeron 34 unidades del 410 Superamerica, la mayoría luciendo carrocerías diseñadas por Pininfarina. Contrariamente a los destinados a competición y al mercado europeo, que equipaban el motor V12 de bloque compacto tipo Colombo, estos fueron dotados del V12 de mayor tamaño obra del otro gran ingeniero de la marca, Aurelio Lampredi, precisamente Lampredi abandonó las filas de Ferrari en 1955 para asumir la dirección técnica del gigante Fiat, dejando como legado el motor de los Superamerica. Con 5.0 litros de cilindrada y 340 CV de potencia, estos lujosos y exclusivos Cavallinos tenían mayor rendimiento incluso que los Ferrari de competición con motor Colombo y fueron los autos más rápidos y potentes de su tiempo.

Con motivo del Salón del Automóvil de París de 1956, Ferrari desplazó un chasis 410 Superamerica -número #0483SA- con un nuevo diseño de carrocería bajo la denominación Superfast -súper rápido- y efectivamente, la estampa de dicho automóvil bien por su espectacular diseño y bien por lo que escondía bajo su largo capó, transmitía perfectamente esa idea de velocidad que se derivaba de su nombre. Su gran delantera terminaba con los faros carenados al estilo de los Ferrari de competición del momento y una gran parrilla de forma vertical custodiada por dos defensas verticales. Las salidas de aire cromadas situadas sobre las aletas delanteras permitían refrigerar su enorme y potente motor V12 tipo Lampredi, en su caso, una versión especial dotado de 24 bujías.

Sin embargo, su aspecto más dramático, se dejaba ver en la zona trasera. Pininfarina había dotado al Superfast de dos grandes aletines traseros al más puro estilo de los coches del otro lado del Atlántico, por lo que no quedaba duda alguna sobre el gusto para el que había sido concebido. El conjunto se terminaba de coronar con una elegante combinación de color blanco sobre azul, curiosamente la misma con el que el importador oficial de Ferrari para los EEUU, Luigi Chinetti, pintada los Ferrari de su equipo de competición, el NART.

En 1957 la revista 'Road & Track' lo probó y fue capaz de alcanzar los 260 Km/H a un régimen de 6.000 revoluciones en cuarta marcha, aunque se dice que podía alcanzar los 288 Km/H, de hecho, su velocímetro marcaba hasta los 300.

El primer propietario del #0483SA fue el señor William Donely, de Los Ángeles, California. Desde el mismo año 1956 ha cambiado de manos en numerosas ocasiones y ha sido un participante asiduo de grandes eventos del motor. Peeble Beach 1991, la exhibición del 50º Aniversario de Ferrari en el Museo Petersen, el Concurso de Rodeo Drive, Peeble Beach 2001, Peeble Beach 2005 o el Amelia Island de 2014, donde recibió el premio 'Best of Class'. Actualmente el coche es propietario del señor Robert M Lee, de Nevada.

La firma holandesa de miniaturas Matrix Scale Models añade un nuevo Ferrari a su catálogo entre las novedades lanzadas el mes de octubre de 2020. Nuevamente vuelve a apostar por un vehículo único y exclusivo como es el Ferrari 410 Superamerica Superfast #0483SA, muy en consonancia con la filosofía de este fabricante de miniaturas, especializado en la reproducción de automóviles especiales. La miniatura está realizada como viene siendo habitual en resina con muchas partes independientes y de metal fotograbado. Las formas del molde son correctas y proporcionadas y el acabado está cuidado hasta en el más mínimo detalle. Siendo un coche del que apenas se han fabricado miniaturas, a excepción de costoso y difícil de conseguir BBR así como otros pequeños fabricantes con réplicas a las que se le nota el paso de los años, Matrix vuelve a poner fácil hacerse con una excelente réplica de este Ferrari a un precio elevado, pero cuya calidad lo compensa. Confiamos en que más Ferrari de esta índole están por venir de la mano de Matrix y su equipo.