domingo, diciembre 20, 2009

Fiat 600 Multipla de Brumm

El término monovolumen aplicado al mundo de la automoción es hoy muy habitual y hace referencia a un vehículo de tamaño medio que destaca por su amplio espacio interior y capacidad para transportar pasajeros. A día de hoy nadie se ha puesto de acuerdo sobre cuál fue el primero de estos coches. Muchas publicaciones especializadas atribuyen a Chrysler y a la primera serie de su Voyager, que vio la luz a principios de los 80, el mérito de ser los primeros. Para los europeos, el primer monovolumen sería el Renault Space, que irrumpió en el mercado unos años después del Voyager, ya que éste no se vendía en Europa. Pero lo cierto es que para encontrar el primer monovolumen hay que seguir retrocediendo en el tiempo, concretamente a los años 30 y a los Estados Unidos hasta dar con un coche denominado Stout Scarab, el primero que priorizó el espacio para viajeros y a la modularidad sobre todo lo demás, pero lo cierto es que no alcanzó el éxito que se esperaba y parece ser que no se llegaron a construir ni siquiera una decena de Scarabs.

Unos años más tarde y en Europa nace de la mano de Fiat el primer monovolumen o vehículo multipropósito (MPV). En 1955 en el Salón de Ginebra Fiat presenta el 600 Multipla, basado en su nuevo y exitoso utilitario, el 600. El Multipla usaba el mismo chasis que la berlina y su parte trasera era también exacta. Es desde las aletas traseras en adelante donde radican los cambios. Lo que se buscaba era lograr el máximo aprovechamiento interior de un pequeño automóvil urbano. El pequeño motor iba sobre el eje trasero, por lo que se podía prescindir totalmente del morro del coche, de esta forma los asientos del conductor y del copiloto estaban encima de las ruedas delanteras, así pues se podían colocar dos filas más de asientos en la parte trasera.

Según las exigencias del cliente, había varias opciones de modularidad del interior, con posibilidad de cuatro, cinco y seis asientos, ésta última muy empleada por los taxistas. La diferencia radicaba en la fila del centro, donde se podía colocar una banqueta corrida, dos asientos individuales o tres. Fuese cual fuese la combinación elegida, todos los asientos podían replegarse para cuando lo que se demandaba era espacio de carga. El sistema de apertura de las puertas, apoyadas en el pilar B del coche, permitía un acceso rápido y cómodo a los pasajeros. Las primeras versiones del Multipla montaban el motor de cuatro cilindros y 633 cc que rendía 22 cv. Con la aparición del Fiat 600 D berlina, el múltipla se benefició de su motor, en este caso de 767 cc y 29 cv. En Italia era muy habitual ver al Multipla como taxi. Un Multipla con un pequeño remolque era el coche usado por el grupo australiano pop Crowed House en el videoclip de su canción "Weather with you".

La marca de miniaturas italiana Brumm lleva muy a gala y bien lo hace constar en las cajas de sus miniaturas que el producto que ofrecen está fabricado en Italia al cien por cien. Ya en su día hablamos de la excelente miniatura del Seat 600 que tienen y hoy lo hacemos del Multipla. La miniatura está muy realizada y destaca sobre todo la excelente proporción de sus formas. La pieza del techo es independiente a la del resto de la carrocería. El detallado también está muy bien resuelto aunque se echan en falta las manetas de las puertas, que sólo están moldeadas sobre la carrocería y ni siquiera se han pintado. El interior es sencillo y sólo cuenta con las calcas del cuadro de instrumentos. La matrícula revela que se trata de un vehículo de Roma.

sábado, diciembre 19, 2009

Saab 96 V4 GL de Neo Scale Models

El modelo 96 puede considerarse como una de las piedras angulares de la marca sueca de Saab. Ha sido uno de sus coches más longevos, pues estuvo 20 años en el mercado, además fue el primer Saab en equipar una mecánica de cuatro tiempos y el último cuya carrocería tenía diseño inspirado en la aviación.

Los dos primeros coches de Saab, el 92 y el 93 eran prácticamente idénticos. El primero estuvo a la venta entre 1949 y 1956 y el segundo entre 1955 y 1960. En 1960 hace su aparición el Saab 96. En un principio iban equipados con motores de dos tiempos y tres cilindros, primero de 750 cc para evolucionar en 840 cc. La seguridad siempre fue una preocupación constante para Saab, es por ello que su nuevo modelo incorporaba elementos como cinturones de seguridad y doble circuito de frenos. En 1967 se incorpora a la gama el primer motor de cuatro tiempos, un cuatro cilindros en V de 1,5 litros proceden del Ford Taunus 15M de 1962 que rendía 65 cv de potencia. Cabe matizar que el motor de cuatro tiempos no sustituyó de forma inmediata al de dos, pues los entusiastas de la marca valoraban mucho el comportamiento de estas briosas mecánicas.

El estilo de carrocería se mantuvo casi inalterado durante sus 20 años de existencia aunque sus evoluciones iban acompañadas de retoques estéticos. Estos se hicieron especialmente patentes en el frontal, de este modo, los faros redondos y la gran parrilla vertical de las primeras versiones pasaron a integrarse en un sólo conjunto horizontal que seguía manteniendo los cromados a mediados de los 60 y ya casi en los 80, al final de su vida los faros pasaron a ser cuadrados y la parrilla era de plástico negro, al igual que las defensas.

El 96 fue un coche muy apreciado por los pilotos de rally y en su trayectoria destaca especialmente la victoria de Eric Calsson en el Montecarlo del 66.

En 1967 Saab Presenta el 99, ya con un diseño completamente nuevo y diferente pero el 96 se siguió manteniendo en catálogo. La versión familiar del 96 era el 96, modelo del que ya hablamos en su día.

La miniatura de Neo corresponde a un 96 del año 1979, o sea, una de las últimas versiones, fácilmente identificable por su frontal de faros cuadrados y sus parachoques absorbentes. Concretamente es la versión GL. La miniatura cuenta con el buen acabado habitual al que nos está acostumbrando Neo. Es muy destacable el contraste entre el color de la carrocería, con una aplicación de la pintura sobresaliente, con el interior.

viernes, diciembre 18, 2009

Volvo PV445 Duett de Neo Scale Models

Tras la presentación del PV444, de construcción monocasco, Volvo advirtió la dificultad que entrañaría fabricar variantes de carrocería, es por ello que decidió incluir un nuevo modelo con el chasis separado de la carrocería. Esta versión emplearía el mismo sistema eléctrico, frenos y suspensiones. El nuevo modelo de Volvo se denominó PV445 y su carrocería, del tipo station wagon, admitía usos como vehículo comercial, fúnebre, ambulancia o simplemente para una familia numerosa muy viajera. En el apartado mecánico, el PV445 usaba el mismo motor 1,4 litros de 44 cv que evolucionó al 1,6 litros de 60 cv. Su similitud con los coches americanos de la época hicieron que mucha gente recrease sus propias versiones custom.

Una vez más Neo Scale Models nos sorprende con una de esas miniaturas que atraen todas las miradas, un modelo de auténtica matrícula de honor, con tantos detalles buenos que uno nunca se cansa de mirarlo. Resulta especialmente llamativa la combinación de colores interior-exterior elegida. La profusión de elementos en fotograbado también le confieren un aspecto muy realista.

miércoles, diciembre 16, 2009

Mercedes O319 de Schuco

En la década de los 50, la República Federal Alemana se encontraba plenamente inmersa en el denominado Wirtschaftwunder (milagro económico) por lo que el ambiente era el más propicio para el desarrollo de vehículos para el trabajo y el transporte. Volkswagen presentó su T1 y otras marcas como Borgward, Faun, DKW, Opel Blitz y Hanomag también se postulaban para ser elegidas por los currantes del volante. Mercedes Benz no iba a quedarse atrás y en 1955 presentó su Typ 319.

El principal rasgo distintivo del nuevo vehículo comercial de la marca de Stuttgart era su desarrollo autónomo, es decir, no derivaba ni de un turismo ni de un camión mayor. Su diseño, que le confiere un aspecto chato y cómico se debía a la colocación del motor bajo la cabina. La 319 de Mercedes derivaba básicamente en dos modelos, L 319 y O 319. La sigla L 319 hace referencia a LKW, la expresión alemana que hace referencia a los camiones, de este modo, la L 319 estaba disponible en un sinfín de carrocerías, valgan como ejemplo el clásico furgón cerrado, cabina con chasis caja para carga o variantes para los Cuerpos de Bomberos. Por su parte la O se refiere al término Omnibus, autobús, de este modo la O319 se destinaba al transporte de viajeros. Las L319 se fabricaron en la planta de Mercedes de Sindelfingen, mientras que las O 319 se montaban en Manheim. La factoría de Düsseldorf y la de Vitoria, en España, también albergaron parte de la producción.

Las furgonetas 319 podían equiparse con motor diésel de 1,8 litros y 43 cv de potencia y gasolina de 1,9 litros y 65 cv, ambos provenían de las berlinas 180 y 190 Pontón. Pese a que puedan parecer mecánicas modestas para mover un vehículo de semejantes dimensiones, la 319 alcanzaba velocidades de 80 y 95 Km/H, bastante razonables para un vehículo de transporte y carga.

Mucho tiempo llevaba barajando la adquisición de una 319 y concretamente la versión minibús y finalmente he optado por una de Schuco, dada la reputada fama de este fabricante a la hora de realizar miniaturas de camiones y buses clásicos. La reproducción de Schuco corresponde a una O319 tipo autobús compacto en su acabado más lujoso, es decir, con cromados, tapacubos embelledores y ventanas panorámicas. El nivel de acabado de la miniatura es muy bueno, tanto en las formas del molde como en lo referente al ornamento general. Igualmente la combinación de color resulta muy llamativa y propia de este tipo de vehículos.

TVR Griffith 200 de Spark

Trevor Wilkinson fundó su empresa de coches deportivos en 1947 y no fue hasta 1958 cuando su primer modelo vio la luz. El TVR Grantura fue un coche de gran maniobrabilidad que muy pronto se ganó el cariño de los auténticos entusiastas del motor. En 1962 el vendedor de repuestos Jack Griffith quedó maravillado de ver los excelentes resultados que ofrecían los pequeños Grantura equipados con potentes motores americanos V8 en las carreras del mítico circuito de Sebring, concretamente uno conducido por Mark Donohue y Jerry Saegerman equipado con el motor Ford de un AC Cobra.
Inmediatamente Jack Griffith entró en contacto con TVR y le propuso vender los TVR sobrepotenciados. De esta forma nació el TVR Griffith 200 basado en el Grantura MK III. El motor inicial MG de 1,3 litros y cuatro cilindros se sustituyó por un Ford V8 289 de 4,4 litros y 270 cv y no hay que ser un lince para intuir las prestaciones que proporcionaba a un coche de apenas 600 kilos de peso, lográndose aceleraciones de 0 a 100 en 5,7 segundos y alcanzando la nada despreciable velocidad de 250 Km/H. La principal diferencia estética entre un Grantura y un Griffith eran la gran protuberancia de su capó y sus formas más musculosas.
No obstante, la combinación del pequeño TVR con un motor V8 no resultó todo lo satisfactoria que se esperaba, pues pronto se evidenciaron problemas en el sistema de refrigeración y en el equipo de frenos. La distribución de pesos del conjunto motor-transmisión con el chasis dieron a lugar a un coche extremadamente potente, muy rápido en línea recta pero totalmente ingobernable, nada que ver con la agilidad del Grantura con motor MG. al Griffith 200 le siguió el 400, basado en el Grantura MK IV. Con apenas 300 ejemplares construidos, un TVR Griffith resulta hoy día un coche muy buscado por los coleccionistas.
Tras un par de versiones del Grantura, Spark presenta este simpático y bonito Griffith el cual resalta de su hermano pequeño por sus líneas más gruesas y abultadas. Las formas del coche, el característico diseño tipo midget de los TVR, están muy bien reproducidas, a las que se añade los logrados adornos en fotograbado. El color elegido, un British Racing Green solido, resulta muy apropiado para este coche. El interior es negro pero destaca un muy trabajado cuadro de instrumentos. En definitiva, toda una tentación para los coleccionistas amigos de los clásicos ingleses y una miniatura única al no haber sido reproducida por otro fabricante.

martes, diciembre 08, 2009

Ford T de Minichamps

Más que un automóvil, el Ford T bien podría ser considerado como un hito histórico. No es que sea el primer automóvil que se conoce, pero sí está muy claro que sin él, la industria del automóvil no hubiese sido lo mismo, es por ello que relatar en un sólo post de ese blog su historia va aser algo muy complejo, por este motivo, pido a todos los lectores del KEKOMÓVIL disculpas de antemano por si quedara omitida alguna información que ellos consideren importante, por lo que se les emplaza a que dejen sus comentarios.

No podemos hablar del Ford T sin antes hacer una breve referencia a su creador, Henry Ford, considerado el padre de la industria de la automoción tal y como se la conoce hoy en día. El señor Ford nació en 1863 en Dearborn, Michigan, en el contexto de la Guerra Civil Norteamericana. Desde muy joven se niega a ser granjero por lo que en 1879 emigra a Detroit y allí ingresa como aprendiz de maquinista en la Dry Dock Co. A los 28 años de edad ya adquiere la categoría de ingeniero y empieza a trabajar en la Edison Illuminating Company, donde dos años más tarde es nombrado ingeniero jefe. Se le atribuyen 161 patentes. En junio de 1896, tras dos años de trabajo en un garaje cercano a su vivienda, completa su primer automóvil, denominado el cuadricilo. En 1899 funda junto a otros socios la Detroit Motor Company, siendo él encargado de diseñar y testar los coches. En 1903 funda la Ford Motor Company con un capital inicial de 28.000 dólares. Era 11 los inversores originales. En principio se dedica a los coches de carreras, siendo el más famoso el 999. Los primeros modelos de calle de Ford son el A, el C, el B, el K y el S.

El primer Ford T ve la luz el 1 de octubre de 1908 en la fábrica de Piquette Avenue. Debido a que los primeros coches de Ford eran, al igual que el resto de automóviles de la época, objetos de lujo a los que sólo tenían acceso los más adinerados, Henry Ford había pasado cuatro años estudiando la posibilidad de ofrecer un automóvil para el gran público. En 1910 Ford prosigue con la producción en la factoría de Highland Park pero la fuerte demanda que el nuevo utilitario generó hizo que se instalar el primer sistema de ensamblaje en cadena de la historia, o sea, que una cadena transportadora movería el conjunto chasis-eje delantero-eje trasero por toda la factoría mientras en cada punto operarios especializados iban añadiendo el resto de componentes.

Este novedoso y revolucionario sistema, sin el cual ninguna industria automovilística de peso podría concebirse, tuvo entre sus ventajas el abaratamiento del producto, por lo que con el Ford T se está ante el primer automóvil popular de la historia.

"You can have any colour you like, so long as it is black" (Puede comprarlo del color que quiera siempre que éste sea el negro) es una de los eslóganes con los que se publicitó el Ford T en la época y uno de los que mejor ejemplificaba el por qué era tan barato. El Ford T comenzó a venderse con un precio de 825 dólares y tenía un motor de 2,9 litros que ofrecía 20 cv de potencia, suficientes para mover un automóvil ligero de 544 kilos. Alcanzaba los 72 Km/H en una época en que las carreteras se asemejaban más a un camino de cabras que a otra cosa. Otro de los factores que hacían al T asequible al gran público era su facilidad de manejo, pues sólo tenía dos velocidades y su transmisión tipo planetaria se controlaba con el pie. Otro de los factores de su éxito fue su robustez, iba montado sobre un chasis de madera en combinación con aleación de acero y vanadio. Durante su largo periodo de vida sufrió pocos cambios, más que nada debido a que la mayoría de sus piezas y elementos eran intercambiables y se iban sustituyendo en función de las necesidades. Entre 1908 y 1927 se vendieron 15 millones de unidades.

Además de en Estados Unidos, Ford poseía otra planta de fabricación en Trafford Park, Manechester, Reino Unido. El primer T británico sale al mercado en 1911. En principio todas las piezas venían importadas, pero poco a poco se estructura toda una industria auxiliar de componentes en torno a Ford de tal modo que en 1924 el 94 por ciento de las piezas de los T ingleses eran de fabricación nacional. En 1913 la Ford Motor Company se expande a Francia , Argentina (1916), Dinamarca (1919), Brasil (1919), Uruguay (1919), España (1919), Bélgica (1922), Italia (1922) e Irlanda (1923).

Centrándonos en España, el directivo del área de Exterior de la Ford Motor Company, William Knudsen, informa a Detroit de dos posibles ubicaciones para su planta, Barcelona y Cádiz, ambas ciudades portuarias con buenas comunicaciones con Estados Unidos. Los disturbios laborales de mediados de 1919 en Barcelona no convencieron a Knudsen, por lo que Cádiz resulta elegida. La previsión para la fábrica de Cádiz en el primer año es de 2.000 unidades y de 5.000 para el segundo. El 11 de noviembre ya aparece en la prensa local documentada la implantación de la Ford en Cádiz, de manos de la compañía Sociedad de Créditos & Dock de Barcelona, arrendataria del Depósito Franco de Cádiz. La factoría se ubica en la Segunda Aguada y los coches se ensamblan con piezas traídas desde los Estados Unidos.

El 5 de abril de 1920 nace el primer Ford T gaditano y el primer año se superan las expectativas con 3.446 unidades construidas. No obstante, la factoría Ford de Cádiz sólo alcanza tres años de vida, ya que en 1923, se traslada a Barcelona por diversos motivos, como los incumplimientos del Ministerio de Industria, las altas tasas aduaneras, el escaso tejido industrial de Andalucía que no posibilita la creación de industria auxiliar o las presiones de los colectivos empresariales catalanes. Una vez más, Andalucía, y más concretamente Cádiz, queda como el farolillo rojo de España, el pariente pobre.

El 18 de diciembre de 1999 el Ford T resultó elegido "Coche del Siglo" por una comisión integrada por 133 expertos que tuvieron que elegir entre un total de 700 automóviles candidatos. El Ford T se impuso en la votación final al BMC Mini, al Citroen DS, al Volkswagen Beetle y al Porsche 911. El presidente del jurado de expertos, el holandés Dick Holzhaus afirmó sobre el Ford T: "Retrospectivamente, el siglo XX puede considerarse como el Siglo del Automóvil, una auténtica revolución en cuanto a tecnología y a calidad de vida. Ford Motor Company preparó el camino para esta revolución tanto en su papel de fabricante como de líder de la industria automovilística".

El Ford T de Minichamps en escala 1/43 vio la luz por primera vez dentro de un set conmemorativo del 100 Aniversario de la Ford Motor Company y ha sido reeditado recientemente. Se trata de una miniatura muy bien resuelta en todos los sentidos. Llama la atención la robustez que transmite al estar construida en diecast íntegramente. Todos los ornamentos exteriores están muy bien realizados. Entre los elementos que más llaman la atención resaltan la manivela de arranque bajo la parrilla frontal o el bonito interior con los asientos con capitoné o los emblemas de Ford en el suelo del coche. La miniatura reproduce una versión estándar fechada en 1914 que seguro no desentonará en cualquier colección de clásicos que se precie.

domingo, diciembre 06, 2009

Iso Grifo 7 Litri IR8 MK2 de Neo Scale Models

En 1970 el Iso Grifo recibe una serie de cambios estéticos desde su aparición cinco años antes. Su frontal fue completamente rediseñado y la parrilla dividida con dobles grupos ópticos dio paso a una de estilo más aerodinámico con faros escamoteables. También se incorporaron unas nuevas llantas de aleación. Las primeras unidades fueron equipadas con un nuevo motor Chevrolet, pero a partir de 1972 las relaciones entre Iso y la marca americana que le suministraba las mecánicas se empezó a deteriorar, por lo que se llegó a un acuerdo con otro fabricante norteamericano, en este caso la Ford Motor Company. Los nuevos Iso Grifo montaron un descomunal V8 de 7,7 litros con 420 cv de potencia, que les permitía una velocidad punta de 300 Km/H, el coche seguía mirando de tú a tú a los todopoderosos Ferrari Daytona y Lamborghini Miura tal y como había hecho su antecesor, el MK 1. El tamaño del motor obligó a rediseñar el capó y se le instaló una enorme toma de aire. Esta versión fue conocida como Can Am. El interior permaneció prácticamente igual, con profusión de cuero, adornos en madera y el clásico volante Nardi de tres radios.

Tras el Rivolta GT, el fabricante Neo Scale Models vuelve a ofrecer un nuevo modelo de la extinta casa italiana Iso, en esta ocasión un Grifo MK2 o Can Am, un coche que hasta ahora no tenía miniatura en 1/43, por lo menos fácilmente localizables para los coleccionistas. El Grifo de Neo está muy bien terminado, con un molde muy logrado y gran profusión de adornos y piezas independientes. Esta versión en color rojo ha sido realizada en exclusiva para la tienda alemana Modelcarworld y es parte de una serie limitada de 300 ejemplares. Su color hace un contraste muy bueno con los elementos de plástico negro y los cromados.

Morris Mini Minor Traveller de Spark

Un año después del lanzamiento del Mini y del éxito que ello reportó, la BMC decidió introducir versiones del mismo destinadas a los usos profesionales. Para ello utilizó un bastidor alargado en 10 pulgadas. Tres fueron las versiones que se presentaron, el Van (furgoneta), el Pick Up y la carrocería familiar. Básicamente se partía desde la furgoneta a la que le abrían dos grandes ventanas en los paneles laterales.

La carrocería era prácticamente igual a la de la berlina sólo que de mitad para detrás era más larga y tenía cristales correderos. En la parte trasera tenía puertas de doble hoja. El coche conservaba el mismo espacio que un Mini normal sólo que tenía un maletero más grande. Los primeros ejemplares llevaban unos listones de madera en la carrocería al mismo estilo que los Woody Wagons americanos.

Dos fueron las versiones que se vendieron, por un lado el Austin Se7en Countryman y el modelo que nos ocupa, el Morris Mini Minor Traveller. Ambos montaban el motor BMC de 850 cc. Poco a poco las versiones "full metal" (sin listones de madera) fueron imponiéndose conforme avanzaba la década de los 60. Los Mini familiares fueron coches muy bien aceptados por el público en general y al igual que las berlinas se consideraron un símbolo de estatus social y conforme pasaba el tiempo evolucionaban con las berlinas.

La marca de miniaturas Spark sigue presentando diferentes variantes del Mini en su cincuenta aniversario y en esta ocasión le toca a un precioso Morris Mini Minor Traveller en versión "full metal", o sea, sin listones de madera, algo de agradecer pues lo cierto es que no existían muchas versiones así en escala 1/43. El coche cuenta con un acabado muy bueno, en la línea propia de Spark, con muchas piezas independientes, bien modelado, con la pintura justa y un bonito contraste entre exterior e interior. Sólo hay una pega que ponerle, Spark no lo nombra correctamente en la peana y lo denomina "Mini Wagon", pero claro es un problema que se soluciona en cuanto se le coloca en la vitrina. Esperamos más versiones del mítico Mini de la mano de Spark.

sábado, diciembre 05, 2009

Lincoln Continental MK V de American Excellence

El Continental MK V de Lincoln fue el canto de cisne de los grandes coches americanos clásicos, esos automóviles de tamaño desmesurado, estética muy barroca y motores de cilindradas inimaginables que ejemplificaban perfectamente la idiosincrasia de los Estados Unidos. La saga Continental de la marca premium del grupo Ford se inició a principios de los años 40 y siempre fue sinónimo de lujo y exclusividad. La quinta generación de este modelo nació en 1977 como sustituto del MK IV, que había visto la luz en 1972. El nuevo Lincoln tenía un estilo general similar a su antecesor aunque sus líneas eran más cuadradas y afiladas, tal y como marcaban los cánones pues todos los coches conforme avanzaba la década de los 70 iban siendo cada vez más cuadrados.

Dos eran las opciones mecánicas que ofrecía el MK V, un 6,6 litros (400 pulgadas cúbicas) y un 7,5 litros (460 pulgadas cúbicas), ambas suficientes para mover con soltura a un auténtico Gargantúa de 6,1 metros. Incluso estos motores respetaban la normativa CAFE (Corporative Average Fuel Economy), no obstante estas leyes, promulgadas desde el Congreso, hicieron que el Continental MK V fuera el último gigante automovilístico americano al exigir dicha Administración que en lo sucesivo se construyeran coches de tamaño más contenido.

Entre sus rasgos estilísticos más destacados estaban el medio techo de vinilo, las ventanas traseras tipo ópera o la parrilla vertical con el emblema de Lincoln, al estilo de otros coches de lujo como Rolls Royce, Mercedes o Cadillac. Fueron las ventanas ópera las que le valieron el apelativo "land yatch" o yate de tierra, pues es cierto que se asemejaban mucho a las de las embarcaciones de recreo de lujo. Los interiores eran igualmente muy suntuosos, con grandes butacas de cuero, ante o terciopelo adornadas con capitoné, los clásicos ornamentos de madera en las puertas y en el salpicadero o el llamativo cuadro de instrumentos estilo retro. Todos los MK V llevaban entre sus extras un reloj de Cartier.

El MK V es el Lincoln Continental más vendido de la historia y como buen estandarte del concepto "coche personal", algunos de los diseñadores más famosos del momento fueron contratados por Ford para ofrecer versiones exclusivas de su buque insignia. Así pues, el Lincoln MK V podía adquirirse con acabado Bill Blass, Givenchy, Cartier y Pucci. Igualmente en 1978, año del 75 aniversario de la Ford Motor Company, se ofreció una versión denominada Diamond Jubilee Edition y en 1979, año en que finalizó su producción, se ofreció a los últimos compradores con el pack Collector´s Series. 1980 vio el nacimiento de un nuevo Continental, el MK VI, un coche de tamaño más contenido, igual de lujoso que sus antecesores pero sin esa personalidad tan característica de los grandes paquebotes de antaño.

American Excellence es un nuevo fabricante que irrumpe en el mundo del coleccionismo de coches en escala 1/43. Se trata de una sociedad radicada en Florida y que tiene suscrito un acuerdo con el fabricante holandés Neo Scale Models, que es en realidad quien le proporciona las miniaturas, de hecho, esta miniatura que hoy muestro, tiene el sello característico de todos los Neo, vamos, que técnicamente es un Neo, lo que pasa que es la versión exclusiva para American Excellence, en terminación bicolor. Neo también vende bajo su propia marca este Lincoln en verde oscuro y en negro. Según parece, American Excellence será el distribuidor de Neo en Norteamérica y Neo hará lo propio en Europa. Para más adelante está previsto que incluso haya modelos exclusivos para American Excellence sin equivalente de Neo.

Centrándonos en el Lincoln, no es atrevimiento afirmar que estamos ante una de las miniaturas 1/43 más destacadas del año. Las formas de la carrocería y sus proporciones están muy bien conseguidas. El detallado exterior es muy similar al del Cadillac Seville MK I que ya les mostramos en unos posts anteriores, repleto de detalles en fotograbado y piezas independientes. El interior demuestra igualmente un trabajo muy fino, en diferentes colores y con detalles como los adornos en madera (calcas) y el bonito cuadro de instrumentos tipo retro. Aunque seguramente y a modo anécdótico, el detalle más sorprendente de este coche es la pegatina de la Inspección Técnica de Vehículos que lleva en el parabrisas. En definitiva, habrá que estar atentos a la evolución de American Excellence y a los futuros modelos que ofrecerá.