jueves, febrero 12, 2015

Mercury Monterey Sport Coupé 1950 de Minichamps






Ford Motor Company creó en 1939 la división Mercury, una nueva marca destinada a ser un escalafón medio entre los modelos populares fabricados desde la marca de Casa Madre y los más lujosos y exclusivos Lincoln. Mercury, Mercurio, es el nombre del 'Mensajero de los Dioses' de la mitología romana, el mismo que da nombre al primer planeta del Sistema Solar, el equivalente del Hermes griego.

En 1949 Mercury presenta el Eight, el primer modelo nuevo de la marca desde la Posguerra. Lo que más llamaba la atención era su llamativo diseño y su construcción tipo Pontón, es decir, sin aletas sobresalientes, estribos o plataformas, todo integrado bajo la carrocería. Obra de Bill Schmidt, sus formas era muy macizas y agresivas a la vez, destacando sus pequeñas ventanas. Bajo el capó se hallaba el motor Flathead (cabeza plana) V8 de 4,2 litros (255 ci) aparejado a una caja de cambios de tres velocidades. Estaba disponible como coupé, sedán de cuatro puertas, convertible y una simpática carrocería station wagon coupé tipo woody. En 1950 se introduce la versión Monterey más lujosa.

El Mercury de 1950 ha pasado a la historia por ser el indiscutible rey del custom, superndo al Ford V8, el popular 'Deuce', valiéndole el apodo de 'Lead Sled'. Sin duda, las preparaciones más populares fueron las de los hermanos Barris, que aún hoy día se fabrican, con carrocería replicada en fibra de carbono. Igualmente, es uno de los coches que más se ha dejado ver en el séptimo arte, protagonizando las películas 'Rebelde sin causa', 'American Graffiti', 'Badlands', 'Grease', 'Cobra' o la saga de animación 'Cars', en el papel del 'Sheriff'.

Esta miniatura de Minichamps representa un Monterey de 1950 con un alto nivel de equipamiento, como así lo demuestran elementos como el parasol, los faros antiniebla delanteros, el faro pirata junto al retrovisor del conductor o las ruedas traseras carenadas. La miniatura goza de un muy buen nivel de acabado, formas correctas y buenas proporciones.

viernes, febrero 06, 2015

Mercedes 220 SE W128 'Coupé & Cabriolet A' de Vitesse











El debut de la Clase S de Mercedes con el modelo 220 S 'Pontón' (W180) marcó el punto de partida igualmente de otra tradición de la marca, la fabricación de modelos con carrocería coupé y cabriolet derivados de sus berlinas. En septiembre de 1955, en el marco del Salón del Automóvil de Frankfurt,  un año después de la presentación de la berlina 220, Mercedes presentó sus variantes Coupé y Cabriolet, cuyos primeros ejemplares saldrían de la línea de montaje un año más tarde.

Eran automóviles muy lujosos y con mucho glamour y encanto, siendo superiores en terminación y equipamiento a la berlina de la que derivaban, estando en este sentido más cerca del exclusivo 300 (W186-188), entonces tope de gama de Mercedes. Si bien destacaron por su manejabilidad, no podían considerarse autos deportivos, siendo más bien lo que en Estados Unidos llamaban 'Personal Car', termino acuñado para definir a un automóvil generalmente de dos puertas, de diseño llamativo, motor potente pero dotado de todo lujo y confort.

Para 1958 los modelos coupé recibieron la nueva versión de inyección del motor de seis cilindros y 2,2 litros que pasó a erogar 115 cv frente a los 100 a carburación, pasando de la antigua denominación interna W180 a W128. Este motor se incorporó a los cabrios a partir de 1959. Mucho más atractivos en cuanto a diseño que la berlina, también incluían opciones de equipamiento más exclusivas, como inserciones en madera, cuero, juegos de maletas, neumáticos con banda blanca o la caja de cambios manual Hydrak, que en principio hacía más rápidos los cambios de marcha pero que dio muchos problemas técnicos. Los 220 Coupé y Cabriolet se fabricaban en la planta de Sindelfingen independientemente de las berlinas.

Los más cinéfilos podrán recordar algunas apariciones del 220 Cabriolet en la gran pantalla, como en 'Con la muerte en los talones', donde un ebrio Cary Grant trata de huir de sus perseguidores; o en 'Odessa', donde el protagonista, un periodista que investiga los crímenes de una organización neonazi, conduce uno, aunque no tan esplendoroso como el del filme de Alfred Hitchcock.

Las miniaturas que hoy presento están fabricadas por Vitesse y se encuentran incluidas en su serie 'Classic German Cars'. Cuenta con un muy buen molde y un acabado muy vistoso aunque no muy trabajado, aunque juegan con un precio muy competitivo a su favor. Sí es cierto que son miniaturas con unos añitos ya (9-10 años) pero que el tiempo las trata muy bien y siguen luciendo estupendamente en las vitrinas de los coleccionistas.

jueves, febrero 05, 2015

Alfa Romeo 8C 2900 B Lungo Touring Berlinetta 1938 de Minichamps






Un motor de competición de exitoso palmarés y una carrocería de elegancia sublime identifican al automóvil más prestigioso fabricado por Alfa Romeo, el 8C 2900 B, quizás uno de los mejores coches del periodo de entreguerras. El éxito obtenido por el 8C 2900 de competición, que en 1936 copó todo el podio de la Mille Miglia, una de las carreras más legendarias, fue motivo suficiente para que Alfa Romeo decidiese a realizar una versión de calle.

El chasis era prácticamente el mismo empleado en los modelos de competición, aplicándosele idénticas soluciones en lo referente a la suspensión. Igual pasaba con el motor, la última evolución del ocho cilindros en línea de 2,9 litros diseñado por Vittorio Jano, en esta ocasión equipado con dos sobrealimentadores y erogando una potencia de 180 cv. 

En esta ocasión el bloque se construyó en aluminio y no en magnesio. Las carrocerías fueron diseñadas y construidas por la empresa de Felice Bianchi Anderloni, Touring de Milán. Sus formas acentuaban su carácter deportivo a la par que mostraban una elegancia especial, destacando el largo morro en contraposición a una zaga muy compacta, que le confería un estilo 'fastback'. Unos 10 coches fueron producidos.

La miniatura de Minichamps corresponde al 8C 2900 B con número de chasis 412029, modelo que se encuentra en el Museo Histórico de Alfa Romeo. La miniatura forma parte de la serie que el fabricante alemán dedicó a Alfa Romeo en su 50º Aniversario, es por eso que viene presentado en una caja especial.

domingo, febrero 01, 2015

Ford Mustang GT 390 Fastback 1968 de Minichamps








Si algo que ya era muy bueno -un éxito rotundo-, encima mejora y tiene como padrino a Steve McQueen, el mismísimo 'Rey del Cool', sólo puede ser el Ford Mustang del 68. Tres años después de su lanzamiento, Ford acometió la primera renovación del Mustang. El primer rasgo de esta nueva generación del 'Pony Car' fue su aumento de tamaño. Exteriormente, su frontal y su trasera cambiaban de forma y se afilaron dando un aspecto muy agresivo. 

Una de las principales novedades fue la llegada de un nuevo motor de altas prestaciones derivado del empleado en el Thunderbirds, un V8 de 6,4 litros (390 ci) y 325 cv de potencia. Los interiores se hicieron más lujosos existiendo la opción de incorporar paneles ornamentales bien de acero pulido o bien de madera. Un volante de nuevo diseño de dos brazos con absorbe-impactos sustituyó al antiguo de tres y a partir de 1968 se incorporaron los cinturones de seguridad de tres puntos.

Pero como ya se ha dicho al principio, lo mejor que le pudo pasar al Mustang del 68 no fue otra cosa que contar con el padrinazgo del mismísimo actor de moda del momento, Steve McQueen, que se encargó de provocar que todos los conductores de la época quisieran un Fastback GT después de ver el trepidante thriller de acción 'Bullit', donde un duro detective recorre las calles de San Francisco en su Mustang 'verde Highland' para resolver un misterioso asesinato, teniendo como colofón la que es hoy por hoy la mejor persecución de autos del cine, entre el Fastback y un Dodge Charger RT terminando con ambos coches -dos de las leyendas del automovilismo americano- destrozados. Dos Mustang se usaron en el rodaje de 'Bullit' y uno de ellos terminó en el desguace.

El Mustang Fastback de 1968 de Minichamps es bajo mi punto de vista una de las mejores realizaciones de este fabricante. Una miniatura de una realización impecable que llama la atención desde cualquiera de sus ángulos. Cuenta con un molde de formas perfectas y proporciones muy correctas, además de una terminación excelente. Minichamps lo ofrece en varios colores incluidos la versión 'Bullit', que sólo puede conseguirse en el mercado de segunda mano y a precios altísimos. Yo en su día opté por este castizo color 'Lime Gold', muy propio de su época, lo que no quita que si se me pone por delante un 'Bullit', allá que iré por él.

Seat 800 de Solido







La primera muestra de independencia de Seat con respecto a Fiat fue la comercialización del modelo 800. Puede considerársele incluso como el primer Seat como tal, puesto que los 600, 1400 A y B, e incluso el 1400 C, tenían sus equivalente de una u otra forma en el país transalpino -El 1400 C era en realidad un Fiat 1800 con un motor de Fiat 1400 evolucionado-. 

El Seat 600 era el automóvil con mayor difusión de España, pero dado su reducido tamaño había familias que demandaban algo más, por tanto, Seat se decide a lanzar el modelo 800, que no era más que un 600 D alargado 18 centímetros en su autobastidor y dotado de dos puertas traseras. El 800 se presentó en sociedad en la XXI Feria de Muestras de Barcelona compartiendo stand con el 600 D y el nuevo 1500.

La fabricación del nuevo coche de Seat se llevaba a cabo en Tarrasa, en los Talleres Costa. Allí se encargaban de cortar por la mitad el chasis del 600 D, del que derivaba, alargar los bajos y el techo, colocar la puerta trasera y añadir una nueva ventanilla auxiliar. Los técnicos de Costa resaltaron entre sus puntos flacos que las puertas delanteras siguiendo abriendo al estilo suicida así como que el mayor peso añadido no fuera compensado con más potencia en el motor, puesto que el 800 montaba el mismo motor de cuatro cilindros y 767 cc del 600 D.

El primer Seat 800 salió de fábrica de Martorell con la matrícula B-400000 -El primer Biscúter llevaba la matrícula 100.000 y el primer Seat 1400 B la 200.000-. Costaba unas 90.000 pesetas, siendo más caro que su hermano el 600 D, aunque era una buena alternativa para las familias que no podían permitirse una berlina de mayor tamaño. Tuvo sus competidores directos en el Citroen 2CV y en el Renault 4/4, únicos modelos similares que podía adquirir un ciudadano español en los años de la autarquía del Franquismo. Muchos 800 fueron usados por taxistas en los servicios de microtaxi de grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao. Su fabricación cesó en 1967, tras tres años de producción y 18.000 unidades. El nuevo modelo de Seat 600, el E, ya no tuvo su variante 800.

Sin duda alguna, el Seat 800 más célebre de todos fue el que apareció en la popular y exitosa serie de TV 'Cuéntame como pasó', con Imano Arias en su papel de Antonio Alcántara al volante, en el capítulo que este personaje, el padre de una familia media en la España de los 60, adquiere su primer automóvil.

La aparición hace ya 11 años en el extinto portal Gamas43 de la noticia de que la firma francesa de miniaturas Solido presentaba un nuevo e inédito Seat 800 en escala 1/43 sacudió el universo coleccionista español e incluso internacional -Y eso que un par de años antes ya había presentado sus nuevos Seat 600 y 850-. Pronto veríamos su primera aparición, dentro del coleccionable que la editorial Salvat dedicó al Seat 600. Aún siendo Solido una firma especializado en miniaturas sencillas, este 800 cuenta con un nivel que para la propia Solido puede ser calificado como sobresaliente, de hecho, pocos coleccionistas españoles no tendrán uno de estos 800 en sus vitrinas. En el coleccionable que hago mención aparecieron otros 800, varios de ellos decorados como taxis. En definitiva, una miniatura de las que hay que tener en la vitrina.

Riley Elf de Vitesse






El enorme e inmediato éxito logrado por el Mini de la BMC trajo consigo, entre muchas consecuencias, diferentes variantes de carrocería: station wagon, pick up o incluso el desarrollo de pequeños deportivos sobre su conjunto chasis motor. Cuando desde la dirección de la BMC, preguntaron a Sir Alec Issigonis, su creador, si podía fabricar una versión con maletero, éste se negó. No obstante, desde la casa matriz decidieron seguir adelante con este proyecto y contrataron al ingeniero australiano Dick Burzi para que se hiciera cargo del mismo.

El objetivo de la BMC era disponer en su catálogo de un automóvil con la misma maniobrabilidad, agilidad e inteligente distribución del espacio del Mini original pero con un aspecto más maduro capaz de seducir a todo ese público que encontró en el Mini un auto demasiado juvenil para ellos. Partiendo de la base del Mini y haciendo uso de sus aletas y puertas y ventanas se le añadió un tercer volumen a su carrocería, terminado en dos pequeñas aletas muy al estilo de la época.

El nuevo automóvil sería vendido bajo las marcas de más representación del Consorcio BMC, Riley y Wolseley, naciendo así los Elf y Hornet. El Riley Elf incorporó en su frontal la clásica parrilla de la marca, con un módulo vertical en el centro y dos horizontales a los lados del mismo. El interior se planteó como un auto de gran lujo: asientos de cuero, salpicadero e inserciones en madera y gruesas moquetas de lana. En el apartado mecánico las primeras versiones equipaban el motor transversal BMC de cuatro cilindros de 850 cc para pasar más adelante al de 998 cc.

Pese a que Alec Issigonis se desvinculó de este proyecto por no creer en él, lo cierto es que tanto el Riley Elf como su gemelo el Wolseley Hornet, tuvieron un muy buen resultado comercial, así pues aquellos conductores que buscaban un auto con todos los lujos pero con un tamaño más contenido y más maniobrable, optaron por ellos. El Riley Elf estuvo a la venta hasta 1969.

Esta miniatura está fabricada por Vitesse, un clásico fabricante de modelos a escala 1/43 oriundo de Portugal pero que desde el año 2000 se integró dentro del fabricante chino Sun Star. Este Riley Elf pertenece a su serie 'British Classic Cars' y lo que más me gusta es su magnífico molde, con muy buenas formas. El acabado lo califico como bueno a secas, si es cierto que es una miniatura ya con unos años encima pero tiene detalles muy toscos, como es el caso de los retrovisores delanteros o los limpiaparabrisas, que no son ni siquiera piezas independientes- No obstante el conjunto tiene buena apariencia y es de las pocas miniaturas de este automóvil que hoy podemos encontrar.

viernes, enero 30, 2015

Lamborghini Islero de Minichamps






Islero fue el morlaco que acabó con la vida del matador Manuel Rodríguez 'Manolete' el 28 de agosto de 1947 en la plaza de toros de Linares. Ni siquiera un nombre con tanto carácter sirvió para dar notoriedad a un automóvil fabricado por Lamborghini que apenas estuvo dos años en el mercado, aunque no por ello deje de ser un coche de lo más interesante y, a día de hoy, muy exótico. Pero tuvo el problema de ser coetáneo del Miura, el auto más legendario fabricado en Santa Ágata Boloñesa.

Siguiendo la tradición emprendida con el Miura, Ferrucio Lamborghini bautizó a su nuevo coche con un nombre ligado a la Fiesta del Toro. El Islero era el sucesor del 400 GT, que no era más que una versión de cuatro plazas del 350 GT, el primer modelo de la marca. No era un deportivo puro, sino lo que en la época se llamó un 'Businessman Express', un auto potente, pero lujoso y confortable, muy apto para ejecutivos adinerados que sacrificaban la deportividad por el confort pero sin renunciar a ir rápido. 

El Islero empleaba el chasis alargado del 400 GT y su carrocería, diseñada por la empresa Marazzi, fundada por Mario Marazzi, ex empleado de Touring, que cerró al caer en la quiebra. Pese a tener un estilo similar al del 400 GT, sus líneas eran más cuadradas y angulosas y su frontal, más aerodinámico, incorporó faros retráctiles. Sí era muy llamativa su zaga, con un diseño muy peculiar que situaba los parachoques encima de los grupos ópticos, quedando alineados con el parachoques delantero al contemplarse el auto de perfil. Una solución cuanto menos curiosa que hizo la silueta del Islero inconfundible.

Eso sí, nada nuevo bajo el capó. Allí estaba el motor V12 de 4.000 cc y 320 cv, potencia elevada a 350 cv en el Islero S de 1969, además de pasos de ruedas sobredimensionados. Durante los dos años que estuvo en el mercado, Ferrucio Lamborghini empleó uno como su coche personal y en 1970 cesó su producción.

El Islero de Minichamps lleva ya unos años en el mercado y el fabricante alemán de miniaturas ha realizado ya varias tiradas de la misma en diferentes colores. Se trata de un modelo clásico de Minichamps con un buen molde y un acabado bueno sin llegar a la altura de las miniaturas de resina actuales, pero que deja muy buena presencia en cualquier vitrina que se le coloque. Observando que el modelo viene con las llantas de aleación y no con las de radios, intuyo que se trata de un Islero S.

Continental MK II 1956 de Minichamps







Con el objetivo de construir un automóvil de gran lujo que fuera el heredero histórico de los grandes autos de antes de la II Guerra Mundial y con el objetivo de hacer frente a la competencia de Cadillac y la recién nacida Imperial, la nueva marca de lujo de la Chrysler Corporation, nació Continental, una nueva marca dentro de la Ford Motor Company situada justo por encima de la hasta entonces marca de más representación de la compañía de Dearborn, Lincoln. De hecho, el ejemplo a seguir y la inspiración del primer coche que estaba en proyecto era el legendario Lincoln Continental con motor V12 de primeros años 40, cuya producción se vio interrumpida por la II Guerra Mundial.

Para el desarrollo de la división Continental en un principio se pensó en gente de fuera, pero finalmente se optó por un equipo de la casa, concretamente el de la División de Productos Especiales, integrado por los ingenieros John Reinhart (jefe de Estilo); Gordon Buehrig y Robert McGuffey Thomas (chasis); y Harley Copp (ingeniero jefe). Con Bill Schmidt como diseñador y William Clay Ford al mando de todo.

El aspecto del Continental MK II era radicalmente diferente al resto de modelos de la época, repletos de aletas, cromo y diseños extravagantes. tenía una apariencia mucho más sobria, simple, de una elegancia clásica. En su frontal recordaba un poco al Ford Thunderbird, mientras que en su trasera destacó la rueda de repuesto encastrada en el maletero, con el anagrama de la estrella de cuatro puntas y la leyenda 'Continental' coronando el abombamiento trasero. Este recurso, inspirado también por el estilo del empleado en el Lincoln Continental de 1941, pasó a denominarse 'Continental Kit' y fue usado hasta principios de los 90 en las sucesivas generaciones del modelo.

Técnicamente incorporaba todos los avances del momento: dirección asistida, servofreno, asientos y elevalunas eléctricos, y tacómetro. Sólo el aire acondicionado era la única opción disponible. En el apartado mecánica, se recurrió a un motor Lincoln V8 de 6.000 cc (368 ci) de 285 cv de potencia, que un año más tarde, en 1957, se modificó para ofrecer 300 cv. Todo aparejado a una caja de cambios automática de tres velocidades 'Turbo Drive'.

El coche debutó en el Salón de París de 1955, comenzando a venderse oficialmente un año más tarde. Un total de 3.000 unidades se vendieron en total, en los dos años que estuvo en producción. Su coste de 10.000 dólares era el equivalente a un Rolls Royce Silver Cloud o dos Cadillac. Ford estimó las pérdidas que les ocasionó este modelo en unos 1.000 dólares por cada coche.  Entre sus ilustres propietarios se encontraban Humphrey Bogart, Elvis Presley, Frank Sinatra, el Shah de Persia Mohamed Rezah Pahlevi o Elizabeth Taylor, que se lo regaló la Warner Bros. Igualmente, destacar su aparición estelar en la película 'Alta Sociedad' de Grace Kelly y Bing Crosby.

Conviene aclarar que el Continental MK II no era un Lincoln, aunque sí se vendía en los concesionarios de esta marca. No obstante, Continental como marca independiente de la Ford Motor Company sólo duró los dos años en que el Continental MK II estuvo en producción, y el nombre Continental volvió a de nuevo a Lincoln, con el MK III de 1958. Con todo, puede considerársele Lincoln pues de hecho en la línea cronológica del Lincoln Continental el MK II es considerado como tal.

Esta miniatura de Minichamps lleva en mi colección desde el año 2004 cuando la compré en una pequeña tienda de Atenas, junto a la plaza Kolonaki, pero lo cierto es que nunca le había dedicado una entrada en condiciones. Lo mismo pretendo hacer con una serie de modelos que voy a ir presentando en lo sucesivo. Esta miniatura de Minichamps tengo que decir que tiene una calidad de terminación extraordinaria. El molde tiene unas formas muy correctas y el ornamentado puedo decir que es correcto aunque con carencias, pues si bien se hace uso de material fotograbado para el emblema sobre el capó, otros cromados y piezas no están resueltos tan bien. Sí es muy bueno el interior, con la tapicería bicolor. No obstante estamos ante un Minichamps con unos años ya, pero que resiste muy bien el paso del tiempo, siendo una de mis miniaturas favoritas de mi colección.

miércoles, enero 28, 2015

Rolls Royce Silver Dawn de TSM






A finales de los años 40 todo el mundo civilizado se miraba en el espejo de los Estados Unidos y la 'American Way of Life'. El fantasma de la II Guerra Mundial comenzaba a alejarse y a lo lejos se vislumbraba el resplandor de  las luces de los felices años 50. Todos los fabricantes de automóviles del viejo continente miraban hacia el otro lado del Atlántico y veían el mercado ideal para vender sus productos, toda vez se corroboró el éxito que los automóviles europeos, sobre todo deportivos y de gama alta, tenían entre los soldados norteamericanos que estuvieron destinados en Europa durante la contienda. Rolls Royce siempre se ha caracterizado por ser un fabricante de autos muy conservador. Su primer modelo completamente nuevo tras la II Guerra Mundial, el Silver Wraith, tenía más o menos el mismo aspecto que sus antecesores de la década de los años 30, vamos, como los clientes de la marca.

Al igual que el resto de fabricantes europeos, Rolls Royce se propuso mejorar sus ventas apuntando directamente a los Estados Unidos, y es en este contexto cuando en 1949, dos años tras el lanzamiento del Silver Wraith, nace un nuevo coche. Continuista mecánica y estilísticamente, sí resultó muy innovador en su filosofía, de hecho, su nombre Silver Dawn (amanecer de plata) encierra la evocación de la novedad, de los comienzos. El Silver Dawn fue concebido en un principio como un automóvil para el mercado exterior, sobre todo para los Estados Unidos, por ello, no es extraño que la mayoría de los ejemplares producidos, unos 760, llevasen el volante a la izquierda (LHD). Decir también que fue el primer Rolls Royce en incorporar una carrocería fabricada en serie, en este caso  por el especialista Pressed Steel. Eso sí, su aspecto era el de un automóvil de finales de los años 30 y principios de los 40.

El Silver Dawn era más compacto que su hermano mayor el Silver Wraith y es que empleaba el mismo chasis del Bentley MK VI -y estilísticamente son muy similares-. Montaba la versión de 4.257 cc del motor de seis cilindros en línea con un carburador Zenit Stromberg. A partir de 1951 montó la versión de 4.566 cc. Estaba disponible con una caja de cambios automática General Motors o manual,  ambas de cuatro velocidades. Los modelos LHD, destinados a la exportación, siempre equiparon la manual. Ello se debe principalmente a que la palanca del cambio manual iba situada junto a la puerta delantera derecha.

Llama la atención también que fue el primer Rolls Royce concebido para ser conducido y no como coche para chófer, dada su excelente manejabilidad y buenas prestaciones, pues el ejemplar probado en la revista 'The Motor' superó los 150 Km/H. Igualmente, supuso el punto de partida a la tradición de modelos 'compartidos' y el Silver Dawn se vendió también bajo la marca Bentley con el nombre de R-Type. Estilísticamente el R-Type y el Silver Dawn eran el mismo coche y sólo se diferenciaban en la calandra y en el logo de los tapacubos. Mecánicamente, el Bentley, por su tradición de marca sport equipaba un segundo carburador que le otorgaba un plus de prestaciones. El Silver Dawn estuvo a la vente hasta 1955, fecha en que fue sustituido por el Silver Cloud.

Este Rolls Royce Silver Dawn forma parte del magnífico catálogo de la marca norteamericana TSM dedicado a la marca del 'Espíritu del Éxtasis'. Está realizado en resina, como es costumbre en esta casa. El modelo cuenta con un molde muy bueno en sus líneas y proporciones y el acabado es de primera, con muchos detalles en fotograbado. Como punto flaco, creo que el color elegido, pese a ser muy bonito, no es el más adecuado pues no tenemos un contraste tan bueno con los ornamentos cromados como podríamos tener con un color oscuro. No obstante, los cromados se distinguen muy bien. El interior es oscuro. En líneas generales, la miniatura me parece excelente.