domingo, marzo 29, 2009

Triumph GT6 MK I de Spark








Cuando Triumph vendía el Herald también ofrecía un derivado más lujoso con motor de seis cilindros, el Vitesse, por eso con la aparición del Spitfire era previsible que éste tuviese un hermano más potente. 


En 1966 nace el GT6. Éste sólo se vendería con carrocería coupé y por su estilo era un claro rival del MG B GT. El Triumph GT6 se inspiraba en el diseño de una versión de competición del Spitfire e incorporó un práctico portón trasero al estilo del GT de MG y del Jaguar E Type Coupé. 

Sus líneas fueron obra de Michelotti. El GT6 se fabricó hasta 1973 y cambiaba cada vez que lo hacía el Spitfire. Concretamente el modelo que nos presenta aquí Spark es un MK I, distinguible por su parrilla frontal dividida en dos riñones, al estilo BMW. En el capítulo mecánico, el seis cilindros en línea cubicaba 2.0 litros de cilindrada y erogaba 95 cv de potencia, suficientes para alcanzar casi los 180 Km/H.

El mismo comentario hecho sobre el Bizzarrini de un par de posts más abajo puede aplicarse a la miniatura del Triumph GT6 recien presentada por la marca Spark, la cual sigue experimentado una evolución muy positiva, tanto en la calidad del material que ofrece como a la hora de elegir los coches a reproducir. En este precioso GT6, en color "old english white" no sólo destaca por sus formas correctas, sino por el precioso ornamento aplicado el conjunto en piezas independientes la mayoría en fotograbado.

NSU TT de Minichamps






El último de los NSU Prinz, la serie 1000/1100/1200, se mostró como un auténtico lobo con piel de cordero, sobre todo los modelos TT y TTS. Las formas de su carrocería coupé recordaban mucho al Chevrolet Corvair y de hecho recurría a soluciones técnicas similares, como el motor trasero. 


Según el modelo, la cilindrada del cuatro cilindros transversal variaba entre 1.0 y 1.2 litros. La denominación TT hacía referencia a la famosa carrera Tourist Trophy de la Isla de Mann, que se corre en las mismas carreteras del enclave, en la que pueden participar amateurs con coches mínimamente preparados y donde NSU cosechó muy buenos resultados. 

El NSU TT fue uno de los turismos familiares más apreciados ya que pese a su pequeño tamaño ofrecía mucho espacio interior además de comportarse como un deportivo de raza. Precisamente el cocktail de tracción trasera y motor trasero bien batido con muy poco peso en la delantera hacía al NSU un coche poco recomendable al conductor inexperto. 

Quizás la denominación TT muchos aficionados al automóvil la identifiquen con cierto deportivo de hoy día, y es que la marca NSU, sin actividad ya, es propiedad del grupo VAG, por lo que Audi decidió rescatar esas siglas para el citado automóvil. Todo está inventado ya.

Resulta muy simpática y enormemente atractiva esta miniatura, y es que Minichamps tratándose de coches alemanes siempre riza el rizo. Las formas del coche parecen muy correctas y el detallado general es muy bueno. Quizás sea la ejecución de algunos de los cromados su punto más flaco y criticable aunque tampoco tengo mucha importancia en el conjunto general.

Bizzarrini P538 'Duca D´Aosta' de Spark






Para los amantes de los coches misteriosos y de los que se tienen muy pocos datos, he aquí un más que interesante ejemplo. En plena década de los 60 y con la batalla entre Ferrari y Ford por el control del campeonato del mundo de marcas, los coches de sport con motor central eran el último grito. Giotto Bizzarrini, ex ingeniero de Ferrari y autor del mítico 250 GTO de 1962, ya había construido interesantes superdeportivos con motor Chevrolet que gustaban tanto en la calle como en los circuitos. 


Su siguiente desafío fue la construcción de un coche con motor central. Tomó un chasis tubular, lo dotó de carrocería de fibra de vidrio y nació el P538, P por 'Posteriore' (motor central trasero) y 538 por su cilindrada y número de cilindros (5.3 litros, V8). Otros datos técnicos del coche son sus cuatro frenos de disco, su caja de cambios de cinco relaciones o la suspensión independiente a las cuatro ruedas. En un principio se tienen documentados cuatro auténticos P538 construidos en Livorno en los 60 y destinados a competir, dos con motores Chevrolet y otros dos con mecánicas V12 Lamborghini de 3.5 y 4.0 litros.

En 1967 se construyó el que se cree que es el último Bizzarrini P538 de Livorno, pero en esta ocasión no estaba destinado a batirse en los circuitos, sino que fue un encargo del Duque de Aosta, de ahí su nombre Duca D´Aosta. El coche era un coupé de color blanco perlado con una línea muy llamativa e inspirada en la competición. 

En 1972 el aristócrata italiano vendió su especialísimo Bizzarrini a un coleccionista de Florencia, permaneciendo en sus manos al menos tres décadas y sin mucho, uso, pues fuentes expertas hablan de que en su tacómetro sólo constan 9.000 kilómetros. En 1999 fue vendido en una subasta en Ginebra y sus últimas apariciones públicas fueron en el idílico paraje de Peeble Beach, en la exhibición Black Hawk de 2005 y en el Concurso de Elegancia de 2006.

Si hay una marca que se ha preocupado de reproducir los maravillosos modelos de Giotto Bizzarrini ésa es Spark. El primer P538 en aparecer fue el de competición, por lo que la llegada del mítico Duca D´Aosta ha sido muy bien recibida por los coleccionistas de autos de calle. En la miniatura queda patente la más que positiva evolución de Spark hacia unos acabados cada vez más finos, aspectos que se dejan ver cuando se examinan minuciosamente los pequeños detalles.

Alfa Romeo 1750 Berlina de Starline Models







La berlina 1750 reemplazó al 2600 dentro de la gama medio-alta de Alfa en 1967. Su construcción era una síntesis de las mejores cualidades de su hermano menor, el Giulia, de hecho compartía con él muchas piezas. Fue Bertone el que se encargó de diseñar su carrocería, con unas formas muy similares a las del Giulia pero menos rectilíneas.

En el apartado mecánico el 1750 montaba un motor de cuatro cilindros de 1.8 litros con doble carburador que erogaba en torno a 120 CV de potencia. Los ejemplares destinados al mercado estadounidense se entregaban con caja de cambios automática ZF y un sistema de inyección Spica, por lo que su potencia era ligeramente menor, unos 115 CV. 

Como buen Alfa Romeo, esta berlina incorporaba algunos sistemas propios de superdeportivos, como los frenos de disco, convirtiéndose en un coche muy apreciado por los amantes de las buenas prestaciones. A partir de 1971 se incorporó a la gama el modelo 2000, cuya diferencia estribaba en el motor, un 2.0 litros de 132 CV. En 1977, cuando todas las mejoras que le fueron introduciendo dejaron en evidencia la obsolencia de su chasis, la berlina 1750/2000 fue retirada del mercado.

Starline se ha convertido en una de las marcas de miniaturas del tipo económicas que más interés suscita entre los coleccionistas ya que es garante de una excelente relación calidad-precio. Sus moldes siempre hacen alarde de una magnífica corrección de proporciones y tienen como hándicap un muy buen detallado del exterior, si bien estos detalles están pintados o moldeados sobre la carrocería -las piezas independientes son muy pocas- no se les puede pedir mucho más cuando hay marcas más caras que recurren a las mismas soluciones. Este Alfa no es ninguna excepción y supone una miniatura magnífica, la cual se puede elegir en varios colores. Incluso los interiores de Starline están muy logrados, poniendo en evidencia a otras marcas del mismo segmento.

viernes, marzo 06, 2009

Ford Mustang Mach 1 de Minichamps








En 1971 se presentó la que sería la última generación del Mustang acorde a la filosofía con la que se había creado este coche. El nuevo Mustang era cinco centímetros más largo y seis más ancho que sus predecesores. Sólo se conservaron los motores de 351 y 429 Pulgadas Cúbicas (CI), los cuales desarrollaban 330 y 370 cv de potencia. 


Dentro de esta nueva generación destacaron los modelos Mach 1, que montaban el motor Boss 351 y y contaban entre sus rasgos estilísticos con la parrilla frontal con forma de colmena, parachoques rediseñados, frenos de disco de delanteros, doble escape, fijaciones especiales en el capó y una serie de elementos ornamentales como las líneas que recorrían los flancos, el alerón trasero, las lamas de plástico sobre el cristal de atrás y el adorno negro sobre el capó, sin olvidar de mencionar, claro está, los logotipos de 'Mach 1'. 

Este modelo marcó el final de la era de los Mustang purasangre, fuertemente penalizados por las nuevas Leyes Anticontaminantes y dieron paso a una segunda generación Mustang que sólo tenía en común con su predecesora el nombre, Toda una vergüenza que el coche que había sido el icono de América ahora fuese un mísero, feo e impersonal utilitario que ni su aparición en la serie 'Los Ángeles de Charlie' los salvó del fracaso más estrepitoso. 

El Mach 1 fue un coche que se ganó su lugar en el olimpo de las estrellas, no sólo por su aparición estelar en el film de la serie James Bond 'Diamantes para la Eternidad', sino por el gran clásico de la serie B 'Gone in 60 Seconds' en el que unos ladrones de coches reciben un encargo de robar una serie de coches de lujo siendo el Mach 1 popularmente conocido como Eleanor, el último de la lista, el cual que protagonizó una vibrante persecución por Los Ángeles.

Hace unas semanas presentábamos aquí el Mustang Mach 1 de Minichamps perteneciente a la serie de coches de James Bond. Utilizando el mismo molde, aunque con una decoración diferente, nuevos elementos aerodinámicos y llantas de aleción, Minichamps presenta ahora la versión Boss 351 del Mach 1. Esta llama la atención por su rico y decorado exterior sobre el excelente molde existente ya. No destaca tanto el interior ya que se ha recurrido en demasía al negro, no obstante se aprecian muy bien detalles como el volante, la palanca del cambio o el cuadro de instrumentos. Un complemento perfecto al Mach 1 de la serie Bond y muy similar al de la película 'Gone in 60 Seconds'.

jueves, marzo 05, 2009

Mercedes G4 1939 W31 'General Francisco Franco' de Minichamps






Resulta curioso como muchos de los dictadores y personajes más oscuros de la historia tenían el automovilismo como una de sus aficiones. Benito Mussolini siempre sintió predilección por los Lancia y Alfa Romeo; Adolf Hitler apadrinó a uno de los coches más populares de la historia, el Volkswagen Escarabajo; el dominicano Leónidas Trujillo fue el orgulloso propietario de un Pegaso Z102 'Cúpula', el equivalente a poseer hoy día un deportivo de la más alta gama posible; el ugandés Idi Amin Dada, un apasionado de los Mercedes, llegó incluso a hacer sus pinitos en los rallies de su tierra a los mandos de un Citroen SM; también está bien documentada la pasión por las cuatro ruedas en el rumano Nicolae Ceaucescu y en el centroafricano emperador Bocazza. Pero esa gran afición nunca se aplicó al General Francisco Franco, Caudillo de España entre 1939 y 1975 y sin embargo fue en su día propietario de uno de los más singulares automóviles de la historia, el Mercedes G4.

Según parece, Hitler quiso recompensar la fidelidad de Franco hacia las Potencias del Eje al tomar partido por ellos al comienzo de la II Guerra Mundial. Para ello, el Führer regaló al Caudillo por su 47 cumpleaños -no el 50 cómo se ha querido hacer creer- uno de los 57 Mercedes de tres ejes y tracción 4x4 que se fabricaron. 

El entonces embajador de Alemania en España, Von Stohrer, le hizo entrega del coche a Franco a través de su ministro de exteriores -y cuñado-, Serrano Suñer. El auto le fue enviado desde Italia a Barcelona y de ahí llegó a Madrid por carretera. Fuentes documentales hablan de que el coche ha pasado la mayor parte de sus 66 años en las cocheras de la Guardia Real en el Palacio de El Pardo. 

Parece ser que Franco lo utilizó bien poco, sobre todo en los primeros años de su Régimen para ir de cacería por La Mancha. Todo parece indicar que el mismo dictador decidió no mostrarse mucho en él después de que en 1945 Alemania perdiese la guerra, pues pensaba que sería muy impopular que se le viese en dicho automóvil. 

Con la llegada de la democracia el coche pasó a ser propiedad de Patrimonio del Estado, o sea, del pueblo español, aunque hubo intentos por parte de la familia Franco, con pleitos y todo, de quedárselo ya que lo consideraron un regalo personal. No obstante, los Franco no pudieron hacerse con el coche, el cual siguió estando en El Pardo. 

Según cuentan, tras una visita del Príncipe de Asturias a las cocheras en 1998, éste vio el Mercedes de tres ejes, el cual presentaba los inequívocos síntomas del paso del tiempo. En 2001 fue enviado al Mercedes Classic Centre de Stuttgart y durante tres años se le sometió a una restauración exhaustiva. La misma Mercedes ha intentado sin éxito adquirirlo a Patrimonio, pero cuentan que el mismo Rey Juan Carlos se ha negado en rotundo.

El coche tiene una carrocería tipo cabriolet con capacidad para siete ocupantes y es idéntico a otro que poseyó Hitler y a uno más que éste último regaló a Benito Mussolini, también como muestra de gratitud por su alianza en la gran guerra. En el apartado mecánico montaba un motor ocho cilindros en línea sobrealimentado similar a los de los 500-540 K. La tracción era a las cuatro ruedas posteriores. No se sabe la cifra de cuántos de estos super Mercedes pueden haber sobrevivido, pero lo que sí está muy claro es que no hay otro con tanta historia y tan exclusivo como el de España.

Minichamps, dentro de su serie dedicada a los coches de líderes políticos, acaba de presentar un coche que seguramente despertará especial interés en los coleccionistas españoles, sobre todo por su historia. No obstante, la miniatura cuenta con el habitual acabado que imprime a sus modelos tipo años 30, algo más elaborados que el resto de modelos. El sobrio color del coche hace un bonito contraste con todos los elementos cromados que tiene. Destaca también el precioso interior, donde se ve perfectamente el llamativo cuadro de instrumentos, las tres palancas, el volante de cuatro radios y las agarraderas de los asientos. Una miniatura muy buena.

Alvis TD 21 Saloon & Drophead Coupé de Neo Scale Models












Alvis es una de las marcas señeras de la Gran Bretaña. Fue fundada en 1920 en Coventry, en pleno corazón de la industria de automóviles anglosajona, por GPH de Freville y TG John. La marca presentó en 1958 el modelo TD 21, cuyo estilo suponía toda una ruptura con el que hasta ahora había tenido, cuyos coches, al igual que el resto de marcas británicas en la década de los 50, todavía arrastraban los rasgos estilísticos propios de la década de los 40, quizás la de menos creatividad en el diseño automovilístico de la historia debido a que se siguió con una línea continuista de los años 30 debido a las condiciones económicas de la posguerra. 

Hasta ahora las carrocerías de los Alvis habían sido diseñadas por profesionales de la tierra, como Tickford y HJ Mulliner, pero al romperse la relación con ambas, la marca del triángulo rojo optó por los diseños de la empresa de Hermann Graber, de Suiza. Estos eran más modernos, de líneas más aerodinámicas y acordes con la época. Como no era práctico ni rentable importar las carrocerías de Suiza, se optó porque los diseños de Graber se ensamblasen en la factoría de la empresa carrocera Willowbrook, en Loughborough. 

El Alvis TD 21 era un gran coupé del tipo continental, un coche lujoso, grande y potente con el que realizar grandes viajes cómodamente a buenas velocidades de crucero. Pese a su aspecto más moderno que su antecesor, TC 21, éste seguía usando el mismo chasis y el mismo motor de seis cilindros de 3.0 litros, por lo que no se puede hablar de un coche realmente innovador, pero sí se ganó fama de estar muy bien construido. 

El motor ofrecía 115 CV de potencia que proporcionaban al coche la posibilidad de lograr una velocidad máxima de 171 Km/H. Llevaba frenos de disco en las cuatro ruedas y el cambio podía ser manual o automático. El principal rasgo distintivo de los TD 21 eran sus faros delanteros simples, que en la serie II recibió otros interiores complementarios. Aparte del Saoon Alvis ofrecía un precioso cabriolet denominado Drophead Coupé. El Alvis TD 21 evolucionó en los TE 21 y TF 21.

La marca Neo, en su afán por ofrecer a los coleccionistas reproducciones de coches que hasta ahora o no existían miniaturas o los realizó una marca minoritaria, sorprende con una excelente reproducción del Alvis TD 21 y pronto lo hará con el resto de modelos, tanto en versión coupé como cabriolet. Las líneas están muy bien reproducidas y la carrocería cuenta con un atractio y abundante exorno en piezas independientes. Las llantas son de fotograbado y reproducen uno a uno los radios. En el interior destacamos como no, aparte del simpático y algo kitsch color en contraste con el de la carrocería, los adornos de madera tan característicos de los autos de lujo de la Gran Bretaña.

Maserati Mistral Coupé 3.7 & Spyder 4.0 de Ixo












En 1963, en el escenario del Salón Internacional del Automóvil de Turín, Maserati presentó en sociedad a su nuevo gran turismo, el modelo que sucedería a los 3.500 GT y Sebring. Fue denominado Mistral, que es un viento frío típico del Sur de Francia y así Maserati inició la serie de modelos con nombres de viento. 

Como base se utilizó la plataforma acortada del Sebring pero su diseño era totalmente diferente, mucho más estilizado, gracias al lápiz del maestro carrocero Frua, el cual dibujó un GT con un estilo muy propio de la década de los 60, con el morro largo y compacto en la trasera, donde destaca especialmente el portón acristalado de atrás. 

Un año después se ofreció la versión descubierta denominada Spyder, con más glamour y encanto si cabe que el coupé. Las carrocerías se construyeron y ensamblaron en Maggiora con paneles de aluminio a excepción de las aletas traseras del Spyder, que eran de acero. 

En el apartado mecánico, los primeros Mistral equipaban una evolución del seis cilindros en línea del 3.500 GT, cuya cilindrada había subido hasta los 3.7 litros. A partir de 1967 el seis cilindros de Maserati llegó a su tope de evolución creciendo en cilindrada hasta los 4.0 litros, además de estar alimentado por un sistema de inyección. 

Cabe reseñar que en 1965 la marca AC presentó el modelo 428, diseñado también con Frua y con un más que sorprendente parecido estético con el Mistral. No obstante éste último al portar sobre su calandra apaisada el emblema del tridente siempre fue un coche mucho más exclusivo, quizás uno de los autos más glamourosos de la década de los 60.

Los Maserati Mistral de Ixo ya llevan unos años en el mercado. Hasta ahora el escepticismo que tenía sobre la marca, en parte motivado por muchas de las paupérrimas miniaturas que ha ofrecido en colecciones de Altaya, siempre prevalecía en mi criterio a la hora de hacerme con uno. No obstante y viendo algunos de los últimos trabajos de la marca me decidí a probar, ya que hoy por hoy si se quiere un Mistral, o se busca el que salió en un coleccionable italiano, el cual y según la opinión de muchos foros no está a la altura, o hay que irse a por el que fabrica BBR en resina, lo que supondría un desembolso 200 euros. No obstante el trabajo de Ixo sobre las dos variantes del Mistral se puede calificar como muy bueno, con proporciones muy acertadas y un excelente nivel de detallado tanto exterior e interior. Llama especialmente la atención en su carrocería la adopción de piezas independientes en los tiradores de las puertas, algo muy inusual en la marca. Es también destacable los numerosos elementos realizados en piezas de fotograbado, que llenan de empaque una miniatura. En definitiva, que se nota que Ixo se pone las pilas poco a poco para ir acercándose al segmento premium del diecast.