sábado, mayo 24, 2008

Borgward Isabella TS Cabriolet de Minichamps







Un año después del lanzamiento del Isabella por parte de Borgward, en 1955, Carl Borgward introdujo el modelo TS, con el motor de 1.5 litros con la potencia elevada de los 60 CV originales a los 75, lo cual lograba un incremento sustancial de sus prestaciones. Esta nueva motorización fue incluida por primera vez en la versión descapotable del sedán Isabella.


De singular atractivo, la carrocería del Isabella TS fue diseñada y construida por el especialista Karl Deutsch de Colonia. Sin embargo, transformar el chasis monocasco del Isabella en un descapotable necesitó de la realización de importantes modificaciones, por lo que el precio final se incrementaba considerablemente con respecto al modelo sedán, es por eso que las ventas del Isabella Cabriolet no fueron buenas, puesto que costaba más caro que un Mercedes de idénticas características de su época. Las ventas apenas fueron un tercio de las esperadas en los años 1955 y 1956. Para paliar estos malos resultados comerciales, Karl Borgward pensó en un nuevo modelo con una carrocería coupé de techo bajo, pero ésa es ya otra historia.

El Borgward Isabella TS Cabriolet de Minichamps presenta un nivel de acabado muy bueno, en la línea de los actuales productos de la casa alemana, con gran cantidad de detalles y piezas independientes, además de un buen moldeado de carrocería. Esperemos que los próximos Borgward de Minichamps sigan en la misma línea.

Cunningham C3 Continental Vignale de Brooklin Models







Antes de centrarnos en el Cunningham C3, es inevitable la referencia a su creador, Briggs Cunningham. Este inquieto norteamericano destacó como piloto de carreras, ganador de regatas de veleros y como constructor y coleccionista de coches de lujo. En los años 50 Cunningham producía más que nada coches de competición. 


Como piloto había conducido previamente con marcas europeas como Jaguar y Maserati. Los coches de Cunningham nunca gozaron de un gran éxito en el circuito Europeo, pero en America eran muy queridos y sí ganaron numerosas competencias en la categoría Sport. 

El modelo C3 fue único Cunningham producido para la carretera, de hecho se vio en la obligación de hacerlo para homologar la versión de competición. Para ello, debería fabricar 25 unidades, aunque numerosas fuentes de información citan un total de 27. El chasis del coche era el mismo que el del anterior modelo, el C2. 

Para la carrocería, Briggs Cunningham quiso que su coche fuese muy distinguido, un auténtico vehículo de lujo, por lo que encargó su diseño y construcción a Vignale, de Italia. El resultado final fue un soberbio Gran Turismo de dos asientos con toda la elegancia de los deportivos europeos más refinados pero con el corazón de todo un 'Hot Rod', ya que bajo su capó Cunningham instaló un enorme Chrysler Firepower V8 y 5.7 litros que erogaba 235 cv de potencia. El C3 Continental fue un coche muy caro y exclusivo y su mercado era el mismo que el de vehículos como Ferrari, Maserati o Aston Martin.

Como es norma habitual de la casa Brooklin Models, el Cunningham C3 está hecho en metal blanco, de ahí el elevado peso de la miniatura. Se trata de la segunda variante que presenta este fabricante, esta vez en acabado bicolor y con llantas del tipo competición en vez de las de radios. El conjunto general de la miniatura puede calificarse como bueno a secas. Lo mejor sin duda es el modelado general, pero ya los defectos vienen cuando se habla del detalle. Es cierto que una marca como Brooklin se esta quedando un poco atrás si se la compara con los modelos que vienen desde China en diecast, más detallados y más asequibles de precio. Como decía antes, el conjunto general es bueno y se aprecia el detallado del coche, pero hay detalles feos, como los faros en metal cromado, en vez de plástico translucido, la ausencia de cromados en los marcos de las ventanillas y un interior solamente modelado. En fin, se puede pensar que gastar los 90 euros que cuesta un Brooklin es algo abusivo, sobre todo cuando hay fabricantes más baratos y con réplicas más detalladas, pero sólo un fabricante especializado en autos americanos puede ofrecer un coche como el Cunningham C3 y con un nivel bastante aceptable, además de ser una marca muy apreciada por su valor de coleccionista.

domingo, mayo 18, 2008

Saab 95 Station Wagon 1959 de Neo Scale Models






El modelo 95 de Saab fue la versión de carrocería familiar primero del modelo 93 y luego del 96. Era un simpático Station Wagon de dos puertas con capacidad para cinco o siete pasajeros, esta última configuración si se renunciaba al maletero. Al igual que el resto de modelos de Saab, su diseño era muy peculiar y llamativo. 

En el capítulo mecánico, las primeras series montaron el motor Saab de tres cilindros y dos tiempos de 840 cc. Cuando se dejó de fabricar el 93, el desarrollo del 95 fue parejo entonces al sustituto de éste, el 96, y entonces fue equipado con un motor de cuatro cilindros en V del Ford Taunus alemán. Cabe destacar que el 95 fue un modelo muy longevo, porque se fabricó hasta 1978, y muy apreciado tanto en Europa como en Estados Unidos y Canadá.

La firma holandesa Neo nos sorprende con un más que sobresaliente 95 hecho en resina. Destacan sus detalles exteriores ya sean en piezas independientes como en fotograbados. El interior está muy cuidado también, con la tapicería de los asientos en dos tonos, así como un salpicadero y un cuadro de instrumentos muy detallado. También destaca el revestimiento del interior del maletero. Pero verdaderamente lo más interesante es poder disponer de un Saab 95 en escala 1/43 y a un precio asequible.

jueves, mayo 15, 2008

Ferrari 288 GTO de Kyosho








Dentro de la más que nutrida gama de modelos Ferrari de la década de los 80, el 288 GTO brilló especialmente con respecto a sus hermanos. Corrían los primeros 80 y el rumor de la creación de una nueva categoría de carreras con coches acogidos al reglamento de los Grupo B de rally no dejaba de crecer, por lo que en Maranello se pusieron a trabajar para preparar un modelo que estuviese a la altura de las circunstancias. 

El nuevo Ferrari estaba basado en el 308, al que se parecía mucho estéticamente, pero que cuando se ponía a los dos juntos la diferencia saltaba a la vista. Para empezar, el 288 era más ancho y su frontal incorporaba faros gemelos rectangulares, además de los escamoteables. En las aletas traseras llevaba unas branquias de ventilación con una reminiscencia muy clara. Muy llamativos eran sus espejos retrovisores, rígidos y altos similares a los de los monoplazas de F1. En el apartado mecánico se optó por el V8 de la marca pero montado longitudinalmente. La cilindrada se redujo hasta los 2,8 litros para cumplir con la normativa y se le instalaron dos turbocompresores japoneses IHI acompañados de intercoolers Behr. Eran los años 80 y el turbo hacía furor en la Fórmula 1. El 288 entregaba la brutal cifra de 400 cv de potencia, alcanzando los 305 Km/H y llegando a ser el Ferrari de serie más rápido del momento, superando al mismísimo dandy del momento, el Testarossa, que son sus 390 cv "sólo" llegaba a los 290 Km/H. 

Como el objetivo de Ferrari era homologar al 288 para la nueva categoría del Grupo B, se sacaron del baul de los recuerdos las míticas cifras GTO y así nació otro mito. Entre 1984 y 1985 se fabricaron 273 unidades, superando las 200 necesarias para la homologación, pero la desaparición de los autos de Grupo B en los rallyes por un accidente mortal condenó la creación de la categoría de Grupo B en los circuitos, por lo que el 288 GTO quedó relegado a la categoría de supercar de calle. El 288 GTO fue tomado como base de cara a la realización del coche que conmemoraría los 40 años de Ferrari, el F40.

La firma japonesa Kyosho vuelve a obsequiarnos con esta bonita reproducción de su prestigiosa serie Ferrari 1/43 con partes practicables, y que debido a un litigio con Hotwheels parece ser que su continuidad tiene fecha de caducidad, por lo que Kyosho dejará en unos meses de fabricar Ferraris. Este 288 GTO presenta un nivel de calidad muy similar al del resto de la serie.

Porsche 911 Carrera RSR 2.8 1973 de Minichamps






Todo aquel conductor privado que a mitad de la década de los 70 quisiera tomar parte en alguna competición de la época y, más concretamente en las 24 Horas de Le Mans, tenía una sola opción realmente viable, el Porsche 911 Carrera RSR de 1973, automóvil que sublimó el concepto 'Carreras Cliente'.

Finalizada la temporada de 1972, el cambio de la normativa dejó obsoleto al Porsche 917 que tantas alegrías había dado a la firma de Stuttgart. Construir un nuevo coche era en estos momentos inviable puesto que las nuevas normas favorecían claramente a los equipos con experiencia en la Fórmula 1, como era el caso de Ferrari, Matra y las formaciones inglesas que corrían con mecánicas Cosworth DVF derivadas de la categoría reina.

Afortunadamente para Porsche, un nuevo campeonato para coches de Gran Turismo fue creado y los de Stuttgart enfocaron todos sus esfuerzos a esta nueva categoría para vehículos con reglamentación FIA Grupo 4

Tomando como base el 911 Carrera 2.7 RS, su motor fue modificado hasta cubicar los 2.8 litros, erogando la friolera de 280 CV de potencia, 100 CV de potencia específica. todos sus componentes fueron sustituidos por piezas específicas para la competición incluyendo un equipo de frenos de disco proveniente del 917, todo fuere para parar con toda seguridad al 911 más potente fabricado hasta la fecha.

El Carrera RSR 2.8 debutó en las 24 Horas de Daytona de 1973. El gran favorito sin duda era el Ferrari 365 GTB/4 Competizione, con un motor el doble de grande que el del Porsche, pero lo cierto es que el matagigantes de Stuttgart no sólo logró batir en dicha prueba a los de Maranello, también a los rápidos Corvette en su propia casa. Incluso llegó a superar a algunos prototipos. Las 12 Horas de Sebring y la Targa Florio fueron también un éxito, así como las carreras del Mundial de Gran Turismo, donde Porsche impuso su RSR 2.8 en seis de las nueve citas que componían dicho campeonato. Un año más tarde, el RSR 2.8 evolucionó al RSR 3.0, pero ésa es ya otra historia.

Minichamps cuenta con un más que excelente catálogo de miniaturas del Porsche 911 tanto clásicas como actuales. El protagonista de la entrada de hoy es un muy bonito 911 Carrera RSR 2.8 en una clásica combinación de color blanco y 'verde víbora'. El coche cuenta con un molde de proporciones y formas perfectas así como con el habitual acabado de gran calidad que ofrece Minichamps en todos sus productos.

Saab 92 "001 Ursaab" de Provence Moulage






El 92 fue el primer coche de la empresa sueca aeronáutica Saab y el 92 "001 Ursaab" fue el primer modelo que vio la luz y que se usó como prototipo hasta que llegaron las versiones definitivas, estéticamente casi iguales. 

Hasta la aparición del primer Saab, Volvo era el único fabricante sueco de automóviles. El diseño del 92 corrió a cargo de Sixten Sason y en él queda más que patente la reminiscencia aeronáutica. Era un coche de pequeño tamaño y con una línea muy aerodinámica, que montaba un motor de dos cilindros y dos tiempos que entregaba 25 cv. esto no quiere decir que el Saab fuese un coche lento, ni mucho menos, ya que su eficiencia aerodinámica permitía hacer sacar de los 750 cc de su motor una velocidad de 105 Km/H. Otra de sus características era su gran calidad de fabricación y robustez. El "Ursaab" (literalmente, Saab Original) está expuesto en el museo de la marca en la localidad de Trolhattan.

Provence Moulage es un histórico fabricante de miniaturas francés, que si bien no tiene la solera de Norev o Solido, siempre destacó por sus costosas miniaturas hechas en resina. Hace unos años la marca anunció su quiebra y pasó a ser Provence Miniatures, cuya aventura tampoco es que durara mucho. Hace unos meses Norev colgaba en su web el logo de Provence Moulage y presentaba una nueva línea de productos en resina como complementos a su habitual gama de diecast. El 92 ha sido la primera miniatura de la nueva andadura de Provence Moulage. En este ocasión, la marca se renueva un poco y presenta unos niveles de calidad y un precio similares a Spark, es decir, baja el precio pero se mantiene la calidad que tenía antes. No obstante, el Saab es una miniatura muy simple, pero los pocos detalles que tiene están muy bien rematados, como la los faros, la calandra o el interior. Esperemos que en esta nueva etapa y bajo la tutoría de Norev, vengan nuevas e interesantes miniaturas de Provence Moulage, así como reediciones de moldes antiguos que nos quedamos sin ellos.

Amphicar 1961 de Neo Scale Models







Posiblemente se trate de uno de los vehículos más peculiares que se han fabricado y que han conseguido llegar a la serie. Este híbrido entre pequeño cabriolet y embarcación recreativa fue obra del ingeniero alemán Hans Trippel, responsable de los vehículos anfibios del Ejército Alemán en la II Guerra Mundial.

El motor del Amphicar era el mismo que el del Triumph Herald y su caja de cambios era una Volkswagen de cuatro velocidades. Cuando navegaba su motor se conectaba a una transmisión Hermes, similar a la de los Porsches, que transmitía la potencia a las dos hélices. Verdaderamente no se puede decir que el Amphicar fuera un coche práctico, en tierra no superaba los 113 Km/H y en el agua no pasaba de 11 Km/H, pero como vehículo recreativo sí que valía. Muchos de los Amphicar se vendieron en los Estados Unidos. Su producción cesó en 1968.

El Amphicar es el primer Neo que entra en mi colección. Neo Scale Models es una marca holandesa con producción en resina que vende sus miniaturas a precio de diecast. En lo que al Amphicar se refiere se trata de una preciosa miniatura, bien moldeada y con gran cantidad de detalles. En su exterior destacan los fotograbados y las piezas independientes, faros, logos, picaportes y algunos de sus rasgos distintivos, como el mástil para la bandera y las hélices. El interior cuenta con tapicería bicolor, los detalles del salpicadero e incluso el suelo del coche imitando la chapa desnuda. En vez de matrícula trasera luce el escudo de la marca.