sábado, enero 31, 2009

Morris Mini Minor 850 MK I de Minichamps





En marzo de 1957, Sir Leonard Lord, entonces presidente de la BMC da luz verde al proyecto ADO 15, la creación del utilitario definitivo. El objetivo de la compañía británica y citando frases del mismísimo Lord era "limpiar las carreteras de esas horrendas criaturas", y es que el presidente de la principal compañía automovilística de la Pérfida Albión sentía un gran desprecio contra los muchos microcoches, como el Isetta o el Goggomobil, que surgieron desde principios de los 50 como alternativa popular a las motos para que los trabajadores de las clases obreras también pudieran tener un automóvil...o algo que se les pareciera. El Mini debía ser un coche moderno, económico, pequeño y, sobre todo, digno.

Todos los proyectos en liza de Longbridge quedaron en segundo plano y un equipo de ocho personas se puso a trabajar a destajo en los planos del genial ingeniero Alec Issigonis para dar vida a un proyecto grandioso en el que el griego volcó toda su experiencia y conocimientos adquiridos a lo largo de los años.

El ADO 15 destacaba ante todo por el máximo aprovechamiento del espacio del interior del vehículo. Llevaba el motor transversal y el cambio iba alojado bajo el mismo, en el interior del cárter del aceite, por lo que la lubricación de ambos elementos, mecánica y transmisión,era la misma. La tracción era a las ruedas delanteras y Dunlop desarrolló para él unos neumáticos específicos para montar llantas de 10 pulgadas. Para el motor se optó por uno de la casa, concretamente el cuatro cilindros de los Austin serie A pero con 850 cc de cilindrada.

El 26 de agosto de 1959 tuvo lugar la presentación del Mini en el Fvurde, el centro de investigación y desarrollo de vehículos militares del Ministerio de Defensa, el Chobhan. Inicialmente el modelo se vendería bajo los nombres Austin Seven y Morris Mini Minor, unos se fabricarían en la factoría de Austin en Longbridge y los Morris en la de Cowley.

El modelo que tratamos es el Morris Mini Minor 850 MK I. Se distingue de su hermano gemelo, el Austin Seven por su frontal, mientras la parrilla del Austin se compone de lamas onduladas, la del Morris es de tipo red lisa. También cada modelo tenía sus tapacubos exclusivos y sus propios colores. El motor de 850 cc y 34 cv de potencia para un coche del tamaño del Mini le proporcionaba una velocidad de 115 Km/H.

Después de anunciarlo durante un año, por fin Minichamps saca a la luz su ansiado Mini MK I. Ante todo hay que destacar que por fin se opta por una versión básica y no un Cooper. En líneas generales podemos decir que se trata de una gran miniatura del Mini con unas formas muy acertadas y proporcionadas. En el exterior hay detalles muy destacables, como la parrilla de diseño muy realista o unos bonitos y vivos faros delanteros. Los faros traseros y los cristales van rodeados de un fino marco. También los parachoques están magistralmente ejecutados. Llama la atención que le han colocado unos espejos retrovisores altos, elementos que no se incluían en el equipamiento de serie y se vendían como extra, por lo que se puede intuir que se trata de una versión con equimapiento De Luxe. En el interior destaca el típico cuadro de instrumentos central, el volante de dos brazos en posición casi horizontal y la tapicería en color rojo oscuro con guarnecidos en beige. Los únicos fallos que se encuentran es la forma en la que se ha ensamblado la trasera o la colocación de dos palanquitas en la caña de la dirección cuando sólo debería ir una. Con todo, se trata de una excelente reproducción del Mini más clásico.

Mini 1275 GT de Spark








El mundo de la automoción se basa en la constante renovación, siempre orientada a mejorar el producto existente. Pero esa renovación ha de hacerse siempre frente a un enemigo muy duro y complejo, el público, que con su decisión puede hacer que el producto sea todo un éxito o se condene al fracaso más estrepitoso. 


En 1969, la British Leyland decidió renovar su modelo estrella, el Mini, que ya llevaba 10 años a la venta. El diseñador incorporado de la Ford, Roy Hanes, se encargó del diseño del nuevo Mini, considerado uno de los mayores fiascos de la automoción británica. Hanes llegaba crecido a la BL con la redefinición del concepto del Ford Cortina como principal credencial. 

El nuevo modelo, llamado Mini Clubman, tenía un morro totalmente diferente. De entrada era muy cuadrado y más largo, lo que hizo que el coche creciera 12 centímetros. El nuevo aspecto incluía una parrilla horizontal, cromada o de lamas negras según versión, dos faros redondos y el emblema vertical. El aspecto simpático y travieso de las anteriores generaciones había sido vilmente tirado a la basura, lo que se tradujo en un rechazo generalizado del coche por parte del público. Un inoportuno cambio estético tiró por tierra todas las mejoras que se habían incorporado al coche.

Y dentro de la gama Mini, el Cooper, la versión más deportiva, seguía siendo la más querida por el público. El entonces presidente de BL, Donald Stokes, decidió no renovar el contrato de colaboración con la empresa John Cooper Cars para la elaboración de las versiones de altas prestaciones. La difícil tarea de sustituir al Cooper recayó en el 1275 GT. 

Pese a la promesa de prestaciones que acarreaba su nombre, el motor no era más que un Austin-Morris de 1.3 litros que sólo erogaba 61 CV, mientras que su antecesor, el Cooper MK II 1275 S ofrecía 75 CV. Estéticamente era idéntico al Clubman estándar y sólo se distinguía por las lamas de la parrilla en negro, los anagramas laterales y las llantas deportivas de acero tipo Rostyle. Cabe destacar la nueva disposición del cuadro de mandos sobre el volante en vez de en el centro, que incluía cuentarrevoluciones, o la inclusión de frenos de disco delanteros con servofreno. Tras 110.000 ejemplares vendidos en 11 años, el 1275 GT sale de producción en 1980.

Y contrariamente al público general, el coleccionista de miniaturas suele tener una piedad inmensa hacia modelos "patito feo" de la historia de la automoción, pues suelen ser los menos reproducidos en miniatura. Spark continúa con su línea habitual de salirse por la tangente y dentro de su gama Mini nos sorprende con un 1275 GT que es una preciosidad. Su molde muestra una proporción muy correcta y adecuada e incluye los habituales detalles, la mayoría en piezas independientes. Destacan especialmente los finos limpiaparabrisas, las llantas o la simpática matrícula '4 YOU'. El interior está muy bien modelado, aunque es negro completamente, salvo las calcas del cuadro de instrumentos y el emblema en el volante. Son reseñables también los guarnecidos de las puertas a rayas negras y rojas. En fin, una miniatura que no debería escapársele a un buen apasionado de los clásicos británicos, sobre todo por su rareza.

lunes, enero 26, 2009

Ford Capri III Werksturbo de Neo Scale Models








Ford Colonia desarrolló entre 1981 y 1982 una versión muy especial del Capri, el Ford deportivo europeo por antonomasia. Se tomó como base la versión tope, equipada con el motor de seis cilindros en V de 2.8 litros de cilindrada. El 'Werksturbo' fue una serie muy limitada y, contrariamente al resto de Capris, sólo se vendió con el volante a la izquierda. 


Cabe recordar que ya sólo se producía el Capri en la factoría de Colonia, en Alemania, pero un gran número de ellos se seguía exportando a Gran Bretaña. Los detalles más característicos del 'Werksturbo' eran su carrocería ensanchada, su gran spoiler trasero, unas llantas especiales con el logo 'RS' -el cual también iba grabado sobre la culata del motor-, y los anagramas 'Turbo' en el morro, las puertas y la trasera. 

La sobrealimentación propiciaba que de los 160 CV originales se pasara a la nada despreciable cifra de 190 CV, que hacían al Capri capaz de coger los 220 Km/H. El 'Werksturbo' siempre ha sido uno de los Capris más demandados por los coleccionistas, de hecho se desconoce la cifra total de los que se produjeron, aunque se especula que fueron menos de 200. Con todo, nunca tuvo el éxito y el tirón del Capri Turbo que desarrolló la empresa británica Tickford.

Neo nos presenta una variante del Ford Capri que hasta ahora no tenía su réplica en la escala 1/43. Dos son los factores que destacan ante todo en esta reproducción, un finísimo molde que reproduce muy bien las estilizadas y agresivas líneas del coche original y la excelente aplicación de la pintura. Hasta ahora hay dos colores disponibles, el verde inglés y el característico rojo, tono por el que me he decantado. El interior también está muy bien modelado y detallado, destacándose los asientos y tapicería de color gris del salpicadero y el volante en negro. El cuadro de instrumentos está representado por una calca. Sin duda otro elemento muy simpático del conjunto es el enganche trasero para la grua en casos de avería, entre las salidas de escape.

jueves, enero 22, 2009

Ford OSI 20/23M TS de Minichamps







Posiblemente estemos ante uno de los más interesantes coupés fabricados en la década de los 60 y pese a su llamativo aspecto italiano se trataba de un coche alemán. La siglas OSI (Officine Stampaggi Industriale) hacen referencia a una empresa turinesa a la que Ghia subcontrataba la producción masiva de sus carrocerías. Además, la compañía había realizado versiones especiales de modelos Fiat y Alfa Romeo. 

El coche se presentó en Ginebra en el 66. Fue obra de Sergio Sartorelli, que participó también en el diseño del Volkswagen Karmann Ghia Type 34. el Ford OSI estaba basado en el chasis del Taunus P5 y entre sus particularidades estaba su motor, un seis cilindros en V, un tipo de mecánica que hasta ahora sólo había sido vista en algunos Lancia. Hubo dos versiones del motor, 2.0 y 2.3 litros, con potencias entre los 90 y los 120 cv. Si bien el Ford OSI no tenía las prestaciones de un deportivo puro, era un coche rápido, de manejo agradable y, sobre todo, de un indudable atractivo. Cuentan que el OSI estuvo en el punto de mira de Ford Alemania para venderlo en Europa de la misma forma que se hacía en EEUU con el Mustang, pero los estudios de mercado no recomendaron la operación. Hubo un prototipo de carrocería abierta. 

El hecho de que básicamente se empleaba toda la planta motriz del Ford Taunus P5 como base para el Ford OSI fue el principal obstáculo por el que sus posibles compradores solían rechazarlo, pues siendo un automóvil con un alto precio de venta y ofrecido como un vehículo de lujo, no se entendía que técnicamente era un Ford de gama media. Tampoco fue viable su venta a través de los concesionarios Ford, operación que contó con el veto frontal de la empresa carrocera Ghia, colaborador habitual de Ford. Tras dos años en el mercado, su producción fue cancelada

El Ford OSI es otra de las jugosas novedades que nos trae Minichamps en este principio del año. Hasta ahora la única miniatura que se conocía de este coche, curiosamente a 1/43 también, la hacía el fabricante de maquetas de tren Marklin. El modelo databa de 1969 y posteriormente se volvió a reeditar. Estaba muy bien detallada y se le abrían las puertas y el capó. Lógicamente los tiempos cambian y Minichamps ofrece una miniatura moderna y de reciente factura que reproduce muy bien las estilizadas líneas del Ford italogermano. En él destacan buenos detalles habituales de la marca alemana de miniaturas como las piezas independientes, los fotograbados y las tampografías. El interior cuenta también con todo lujo de detalles, destacando los detalles de madera del salpicadero, volante y palanca de cambios. La tapicería simula el cuero rojo, una combinación muy adecuada con el gris plata del exterior. Para los coleccionistas amantes de contemplar los interiores de las miniaturas, el OSI permite muy bien gracias a su gran cristal trasero.

Alfa Romeo GTV 6 2.5 de Minichamps








Giugiaro se encargó de diseñar la versión coupé de la berlina Alfetta cuando todavía trabajaba para Bertone. El resultado de estos trabajos se materializó en 1974 en un precioso coupé que primero se llamó Alfetta GT y después GTV. Hasta 1976 estaba disponible con dos motores de cuatro cilindros, los mismos que la berlina, uno de 1.6 litros y otro de 1.8 litros. 


Fue en 1976 cuando llegó la primera variante interesante de este coche, el GTV 2000, que ya montaba un motor más propio para la versión deportiva de una ya de por sí muy deportiva berlina. A principios de los 80 el coche recibió un restyling, estribando su cambio más llamativo en las nuevas defensas y otros elementos del exterior, que pasaron a ser de plástico en lugar de los cromados que hasta ese momento había lucido el vehículo. Fue entonces, a

A partir de 1981 se introdujo el GTV 6, fácilmente reconocible por su capó sobreelevado y con rejilla, que montaba un motor de seis cilindros en V y 2.5 litros de cilindrada que le proporcionaba 160 CV y hacer el 0 a 100 en 8,8 segundos. En los años 80 fueron muy populares entre los jóvenes triunfadores de clase media los coupés de gama medio-alta derivados de berlinas, ya que contaban con un aspecto muy deportivo, tenían buenas prestaciones y espacio suficiente para cinco ocupantes y el equipaje. 

El GTV 6 era un buen ejemplo de ello y era un coche capaz de rivalizar con el mismísimo BMW Serie 3 Coupé, quizás el paradigma de este tipo de vehículos. No obstante, los rivales naturales del GTV 6, sobre todo por su filosofía de coupé deportivo con portón trasero, fueron los Audi GT Coupé, Ford Sierra XR4 y el Opel Monza. 

El GTV sentó un precedente en Alfa Romeo, ya que hasta que salió la marca no contaba con un deportivo tan práctico y espacioso. Era muy llamativo también su cuadro de instrumentos. Sin faltar a la referencia cinéfila, muchos recordarán al actor Roger Moore en su papel de James Bond en la película 'Octopussy', huyendo de la 'Polizei' alemana en un GTV 6 de color oscuro, que curiosamente Minichamps también ha lanzado, aunque en esta ocasión la vena purista del 'rosso alfa' me ha hecho decantarme por este ejemplar, que por otra parte era uno de los colores más usuales.

Otra de las novedades que los coleccionistas esperábamos de Minichamps era el GTV 6. Ya Minichamps contaba con un bonito GTV 2000 del que ya escribí una reseña, pero para personajes que, como el que les escribe, comenzó a vivir en los años 80, el GTV 6 es el que realmente recordamos con más nostalgia y cariño por haber sido un coche habitual de nuestras calles. Con ambos modelos en la mano me atrevo a afirmar que Minichamps ha aprovechado el molde ya existente del 2000 para el GTV 6, cosa que está bien, pues sus líneas son muy correctas y proporcionadas. No obstante, queda claro como el acabado del GTV 6 es más fino, quedando patente en el remate de los plásticos negros que conforman el marco de las ventanas, aunque todo el conjunto exterior es muy bueno. En el interior destacan sus asientos claros haciendo contraste con el rojo del exterior y su clásico volante de madera de tres radios. Una vez más Minichamps sigue demostrando su buen hacer con los modelos Alfa, con una miniatura que no debería faltar en la colección de todo amante de la marca de Milán.

domingo, enero 18, 2009

Chevrolet Corvette C2 Sting Ray 'Split Window' Coupé 1963 de Ixo







Harley Earl, el director del Departamento de Diseño de GM y uno de los gurús del diseño automovilístico americano de los 50, dejó la compañía a principios de los 60 acogiéndose a su jubilación. En su lugar entró William Mitchell que, contrariamente a Earl, era muy susceptible a las tendencias estilísticas europeas. 


Una de las obras cumbre del lápiz de Mitchell fue la nueva generación del deportivo más popular de los Estados Unidos, el Corvette de la Chevrolet. La ruptura con los Vette de la generación Earl era casi total, sólo se aprovechó el bloque motor V8. El Sting Ray, como se denominó al nuevo coche, se inspiraba en las formas del prototipo Mako Shark, un diseño que Mitchell concibió basándose en las formas de los tiburones. Existía la posibilidad de elegir entre dos carrocerías, el cabrio y el coupé. 

Ésta última tenía una caraterística muy especial, la ventana trasera partida ('split window'), que fue modificada en los modelos posteriores a 1964, aspecto que ha motivado que los ejemplates 'split window' se coticen muchísimo más en el mercado de los coches de clásicos. Otra virtud del nuevo Corvette, gracias a la presión del que se considera su padre, el ingeniero belga Zora Arkus-Duntov, era un interior más espacioso que la generación anterior, pese a que era más recortado en su longitud. 

El motor V8 cubicaba 5.3 litros y tenía potencias entre 250 y 360 cv, siendo ésta última la más codiciada y que hacían llegar al Vette hasta los 225 Km/H. De hecho, en 1965 se introdujo un V8 de 7.0 litros, pero debido a su elevado peso no logró la velocidad del 5.3. La producción del Sting Ray fue parada en 1967, fecha en que se introdujo su sucesor, el Stingray. Sea como fuere, este Corvette sentó las bases del diseño y de la filosofía de este modelo hasta la actualidad.

Esta miniatura está realizada por Ixo Models dentro de su serie dedicada a coches clásicos. Goza de un acabado excelente, con un molde de formas correctas y proporcionadas y gran cantidad de detalles de gran finura que lo otorgan una gran dosis de realismo y el aspecto de una miniatura de gran categoría, todo gracias a la profusión de adornos en metal fotograbado. Sin duda, la mejor miniatura de este coche que se puede encontrar en diecast.

Lancia Aurelia B20 GT de Ixo






1949 fue el año en que cesó la fabricación del Aprilia, el coche más exitoso y avanzado de Lancia hasta la fecha, por lo que la marca turinesa se enfrentaba al enorme desafío de tener que superarse a sí misma. Aurelia fue el nombre elegido para el automóvil que tomaría el testigo del Aprilia, una denominación que seguía la tónica habitual de Lancia entonces, un nombre femenino de la antigua Roma que hacía referencia a una de las carreteras más famosas del extinto imperio. 


La principal novedad del nuevo Lancia era su motor, el primer seis cilindros en V que se construyó, obra de los ingenieros Francesco de Virgilio y Vittorio Jano. Al igual que su predecesor, conservó la construcción monocasco y la suspensión independiente a las cuatro ruedas. Cada variante del Aurelia se identificaba con un número, así la berlina era el B10, la limousine el B15 y el Spider, el B24. El modelo Coupé-GT, que es el que hoy nos ocupa se llamó B20. Éste contaba con una carrocería de diseño muy elegante a la vez que simple, obra de Pininfarina.

Las primeras versiones del motor V6 cubicaban 2.0 litros y rendían 70 cv de potencia. Para la segunda serie, la potencia creció hasta los 80 cv y en 1952, gracias a la adopción de dos carburadores dobles Weber, llegó a los 90 cv. En la tercera serie, la mecánica alcanzó los 2.4 litros. Para la cuarta serie se incluye la elegante carrocería descubierta 'Spider América', con muy buen acogida del pública y famosa por su aparición en la película 'Il sorpasso' de Dino Rissi, con Vittorio Gassman y un joven Jean Louis Trintignant. El motor alcanzó su máxima potencia, 112 cv, para sexta y última serie, antes de ser sustituido por el Flaminia.

Fue el Aurelia B20 Coupé el primer automóvil de calle en emplear las siglas GT, de 'Gran Turismo', a la par que de que está considerado el primer vehículo de esta clase. Recordemos que un automóvil de clase 'Gran Turismo' es aquel que se encuentra a medio camino entre un coupé deportivo y una berlina de lujo. Son coches concebidos para realizar largos viajes a elevadas velocidades de crucero pero sin renunciar al confort y al refinamiento.

Siempre me ha gustado, sobre todo para aquellos visitantes del blog a los que los datos más técnicos aburren, reseñar la aparición de los coches analizados en cualquier expresión del arte. En este caso, el Aurelia B20 GT quedaba inmortalizado por el autor belga Hergé en la aventura 'El Asunto Tornasol' del popular heroe belga del cómic Tintín, en este caso se trata de un llamativo B20 GT rojo oscuro que conduce un apasionado conductor italiano que no duda en ayudar a los héroes protagonistas, Tintín y el capitán Haddock, a perseguir unos malhechores que han secuestrado a su amigo, el profesor Tornasol.

Sorprendente es como puede calificarse esta miniatura de Ixo, por sus buenas proporciones y por su excelente acabado, algo que demuestra que la marca china se está poniendo las pilas ante la competencia que otras como Norev o Minichamps suponen, de hecho, pese a que todavía Ixo no haya llegado a la calidad de Minichamps, sí se puede decir que puede hablar de tú a tú a Norev y dejarla en clara evidencia. Quizás el mayor fallo que encontramos en este Aurelia sean los faros delanteros principales demasiado pronunciados, aunque no supone un hándicap en absoluto para hacerse con esta miniatura, bastante más lograda que modelos más antiguos y algo más obsoletos de Solido y Brumm.