jueves, marzo 27, 2008

De Tomaso Pantera 200 de Spark






El De Tomaso Pantera se mantuvo bien en el mercado de los superdeportivos durante más de 20 años. La empresa se encargaba de remozarlo e irlo adaptando además de ir subiendo su potencia, la cual llegó a alcanzar los 500 cv en los modelos denominados GT4. Los 80 supusieron un boom para los deportivos italianos y marcas como Ferrari y Lamborghini sorprendieron al mundo con modelos como el Testarossa, el Countach, el 288 GTO, el F40 o el Diablo, por lo que los De Tomaso, no tan avanazados y con sus motores Ford de serie no podían hacer una gran competencia a los monstruos de Maranello y Santa Ágata con sus refinados motores V12 y V8 Turbo.

En 1988 De Tomaso dejó de utilizar el incombustible motor Cleveland 351 en favor del Windsor 351 una vez que Ford Australia cesó su producción. Dicho motor dejó de estar disponible en Estados Unidos en 1975. En 1990,  Alejandro De Tomaso encargó a Marcelo Gandini, exitoso diseñador formado en Bertone y artífice de los Lamborghini Countach y Diablo, el rediseño de su buque insignia, el Pantera. Éste matuvo la línea clásica introducida por Tom Tjaarda aunque actualizó su diseño.

Los pasos de rueda se ensancharon para dar paso a unos neumáticos más anchos y el frontal lucía un nuevo estilo más suave y uniforme. En la parte trasera destacan un imponente alerón de estilo Fórmula 1 muy similar al del Ferrari F40. Denominado Pantera 200, fue la última encarnación del popular deportivo presentado en 1970. Iba equipado con un motor Ford 302 V8 de 5.0 litros similar al del Mustang. El interior también recibió la mano de Gandini y se revistió de los mejores materiales así como de un compuestísimo equipamiento. De Tomaso sustituyó el Pantera en 1996 por el Guará de fibra de carbono, aunque ésa es ya otra historia.

Después de realizar la primera serie, los GTS, los GT4 y los GT5, Spark, la marca que revolucionó el mundo de los autos en miniatura ofreciendo réplicas de resina al precio del diecast, añade a su excelente colección De Tomaso el Pantera 200, para completar toda la serie. Es cierto que cada vez que Spark presenta la colección de la nueva temporada, esta viene con acabados mejorados a la anterior y esto se nota cuando se compara el Pantera 200 con miniaturas anteriores. El exterior reproduce muy bien las formas musculosas y espaciales de este vehículo. Incluso en las llantas se puede leer el logotipo "Brembo" en las pinzas de freno. El interior está muy bien conseguido con los asientos deportivos en color claro y las calcas que reproducen la imitación de la madera del interior. Una miniatura fundamental para los amantes de los deportivos transalpinos.

sábado, marzo 15, 2008

Aston Martin DBS 1969 de Minichamps








¿El primer Aston Martin moderno o el último clásico? Esta es la eterna pregunta que el mundo del automovilismo se ha hecho en relación a este coche, en cualquier caso se trata de un automóvil de excepción, heredero de la mejor manufactura británica, que tristemente casi ha desaparecido. 


En 1967 Aston Martin sorprendió al público con una gran máquina. Era rápido, poderoso y sobre todo, ancho y grande. La marca de Newport-Pagnell había venido ofreciendo desde los primeros cincuenta la prestigiosa serie de deportivos DB, comenzando con el DB2 y terminando con el DB6. Éste último ya acusaba el paso del tiempo, sobre todo en su carrocería, obra de Touring Superleggera. 

Para buscarle un sustituto, el diseñador William Towns apostó por una línea agresiva de formas planas y rectilíneas, que alcanzarían un desorbitado zénit con el posterior Lagonda. El DBS plasmaba el nuevo estilo de Aston Martin, pero todavía en su vano motor latía el gran seis cilindros en línea de 4.0 litros y 286 CV, por lo que se puede decir que es un modelo de transición. La última evolución del DBS de 6 cilindros fue el Vantage, que erogaba en torno a 350 CV. En 1970 aparece el DBS V8, ya con un nuevo motor, pero esa es ya otra historia. 

Siempre se ha considerado al DBS como el Aston olvidado y la vedad que hoy día puede ser la opción más "razonable y económica" para hacerse con un auto de esta marca. Su condición de proscrito incluso se extrapola al cine, pues fue el automóvil elegido para que usase el agente secreto James Bond en el film '007 Al Servicio Secreto de su Majestad', película protagonizada por el australiano George Lazensby, el James Bond más impopular y denostado de todos que sólo participó en una entrega de la saga.

Hace ya dos años que la marca Spark se descolgaba por fin con una miniatura asequible del Aston DBS. Ésta presentaba en líneas generales un aspecto muy bueno, pero tenía leves fallos, como un frontal no muy conseguido y unas ruedas algo pasadas de tamaño. La marca alemana Minichamps hace ya un año que anunció la salida de su miniatura del DBS y unas semanas después de la Feria de Nurenberg la ha puesto en el mercado y hay que afirmar que la espera ha merecido la pena. Es cierto que los modelos 2008 de Minichamps están presentando un gran esmero por parte del fabricante y este Aston no es una excepción. De hecho, se puede decir que supera a su homólogo de Spark en casi todo, salvo en la terminación de los retrovisores. El DBS de Minichamps tiene unas proporciones perfectas, gran cantidad de detalles exteriores e interiores y destacan cromados de verdad en vez de la fea práctica de la pintura plateada. Una miniatura que a nadie le va defraudar.

jueves, marzo 06, 2008

Lancia Flaminia 3B Coupé de Starline Models







Puede que Lancia nunca llegase a tener el palmarés deportivo de Ferrari, el caché de Maserati o el carisma de Alfa Romeo, pero lo que a nadie le puede caber duda es que sus coches siempre han sido adalides del concepto más italiano de la elegancia y más aún si encima hablamos del Flaminia. 


El nuevo buque insignia de Lancia vino a sustituir al Aurelia y nuevamente volvía a adoptar el nombre de una famosa carretera del Imperio Romano. Ya no se podía evolucionar más el motor del Aurelia, por lo que el Flaminia integró un nuevo y magnífico V6 de 2.5 litros de cilindrada. El primer modelo fue el sedán, muy querido por la clase política italiana del momento. Sus líneas, obra de Pininfarina, eran diametralmente opuestas a las del Aurelia y estaban influenciadas por el mercado norteamericano. Era un coche anguloso y cuya zaga terminaba en dos crestas, muy al estilo de los Peugeot 404 y Fiat 2300. 

Tras la berlina llegó el precioso coupé de serie, cuyo diseño se inspiraba en el prototipo Florida II. Si la berlina era elegante, el coupé era aún más distinguido y señorial, todo un auto de la Dolce Vita. No era un deportivo, sino un gran turismo con el que viajar rápido y cómodamente por las autostradas italianas. A los modelos de serie le siguieron versiones de corte sport, con la batalla reducida y carrozadas por otros maestros.

Starline Models continúa con su prolífica producción del parque automovilístico clásico italiano y nos sorprende con un coche muy valorado por los coleccionistas, que sólo se podía encontrar hasta ahora hecho en resina y a precios astronómicos. Starline se descuelga con un modelo de molde muy preciso y con una rica decoración tanto interior como exterior prolífica en buenos detalles, como cromados, calcas, tampografías y piezas independientes. Quizás el peor de sus defectos sea la forma en que se ha ejecutado la parrilla del radiador, con una plancha estriada de plástico cromado que desentona un poco. Por lo demás el modelo es perfecto. Ahora toca esperar unos meses para acompañarlo del Flaminia 'Landaulette Limousine Presidenciale', de inminente aparición.

Mercedes C111/II de Minichamps









Se desveló por primera vez en el Motor Show de Frankfurt de 1969 y fue objeto de todas las miradas. La reacción de los aficionados fue que Mercedes volvía a la carga con un nuevo superdeportivo décadas después del mítico 300 SLR, pero desde el principio se dejó muy claro que el C111 era un prototipo experimental con el único objetivo de probar soluciones técnicas aplicables después a los modelos de serie. No obstante hay que resaltar que su línea baja, sus puertas estilo 'full wings' -alas dre gaviota- y su llamativo color anaranjado (que Mercedes denominó inexplicablemente 'Rosé') lo hacían muy atractivo. 

Pero la verdadera razón de la existencia del C111 estaba en sus entrañas, ya que en su vano motor latía una mecánica rotativa tipo Wankel de tres rotores que rendía 280 CV. En el Motor Show de Ginebra se presentó el modelo que nos ocupa, el C111/II, más evolucionado que el anterior y con cuatro rotores que le daban 350 CV. No obstante, el proyecto quedó clausurado por lo pronto ante la inminente amenaza de la crisis del petróleo.

En 1976, cual Ave Fénix, Mercedes redespierta el al C111, esta vez con el C111/III, que en vez de motor Wankel montaba un diésel sobrealimentado de cinco cilindros del 300 SD con el que la marca batió en el circuito italiano de Nardó un récord de velocidad. El C111/IV, el último de la saga, montó una versión potenciada del V8 de 4,5 litros del 450 SE. No obstante, esta es básicamente la vida de este automóvil de excepción, que jamás pisó las calles y pasó su existencia entre los stands de los motor shows del mundo y las pistas de velocidad, pese a que el mismísimo Paul Newman estuvo altamente interesado en adquirir uno, de hecho, insistió a Mercedes en ello, pero no logró el éxito esperado.

Esta reproducción del C111/II está firmada por Minichamps y pertenece a su gama alta de productos 1/43, que cuentan con partes operantes. Tanto interior como exterior están bien modelados y detallados. Lo mejor sin duda del coche es la posibilidad de poder observar su mecánica, aunque sea muy pequeña.