jueves, diciembre 20, 2012

Packard 110 Deluxe Wagon de American Excellence





Podemos identificar a un coche con carrocería de madera, o como se les conoce en su país de origen, 'woodies', con las playas de California, los surfistas o las portadas de los discos de 'The Beach Boys', pero lo cierto es que hubo un tiempo en que los automóviles las llevaban por motivos estrictamente técnicos. En un principio, las llamadas carrocerías tipo 'Station Wagon' (break, familiares, etc...) se construían añadiendo paneles de madera a la original tipo turismo, de este modo se abarataba el coste de tener que emplear más acero para una carrocería más grande y tampoco se producía un aumento sustancia el peso del vehículo. Poco a poco y conforme la industria del automóvil evolucionó el metal terminó por sustituir a la madera hasta que esta fue quedando en simples paneles ornamentales hasta desaparecer definitivamente.

Packard es uno de los nombres señeros de la industria del automóvil en los Estados Unidos y siempre se distinguió por la construcción de autos de lujo de gran calidad con enormes motores V8 y V12. En 1940 en plena depresión económica de la posguerra Packard presenta su modelo 110 (pronúnciese "one-ten"). La principal característica de este nuevo coche era su novedoso motor de seis cilindros, 4 litros y 100 cv de potencia. Packard ofrecía así un vehículo construido con la calidad de terminación que siempre hizo gala pero más económico y asequible, acorde a las condiciones económicas que se vivían entonces.

El coche estaba disponible con varios tipos de carrocería, sedán, coupé, cabriolet y el bonito y llamativo Deluxe Wagon con carrocería de madera construida por la empresa Hércules de Evansville. El coche contaba con nueve plazas dispuestas en sus tres filas de asientos.

Neo Scale Models, a través de su marca American Excellence dedicada a miniaturas de coches de los Estados Unidos, ha empezado a ofrecer este precioso e impresionante Packard 110 Deluxe Wagon con su llamativa carrocería de madera. El modelo cuenta con un excelentísimo nivel de acabado, con un molde que representa muy bien las formas del coche real y un acabado ornamental muy llamativo, tal y como viene siendo habitual en esta marca de miniaturas. Sin duda un modelo que llamará la atención en toda vitrina que se coloque.

domingo, diciembre 16, 2012

Facel Vega Facel II de Neo Scale Models





Resulta especialmente paradógico que una empresa entre en bancarrota justo cuando acaba de presentar el que está llamado a ser su mejor producto. Este es el caso de la firma francesa Facel Vega, que cuando presentó su formidable modelo de gran turismo Facel II, sus maltrechas finanzas comenzaron a marcar su declive, constituyendo este coche una preciosa forma de morir.

Tras cuatro años en el mercado y un considerable y razonable éxito de ventas (548 unidades fabricadas), incluso para un coche extraordinariamente caro y de fabricación semi-artesanal, la empresa de Jean Daninos decidió que era el momento de cambiar el modelo estrella de la marca, el HK 500.

El nuevo coche de Facel Vega constituyó el último intento de construir un GT de lujo en Francia. Los primeros anuncios de la compañía rezaban el lema: "El coupé de cuatro plazas más rápido del mundo". Estaba basado en el mismo chasis del HK 500, pero el estilo de su carrocería cambió radicalmente, pasando de las líneas curvas y redondas a las rectas y planas, menteniéndose ciertos detalles estéticos propios de la marca, como el característico frontal con tres parrrillas, dos horizontales a los lados y una vertical en el centro (en este ocasión muy cuadrada debido al estilo achaparrado del coche) y los grupos ópticos delanteros dispuestos de forma vertical, en este caso faros Marshall redondos separados por el intermitente en el centro, muy al estilo de Mercedes.

El Facel II iba equipado con un descomunal motor Chrysler Typhoon V8 de 6,3 litros (383 ci) que acoplado a una caja de cambios automática Torqueflite ofrecía 350 cv de potencia y 390 con la manual de cinco velocidades Pont-à-Mousson de la casa. Frenos de disco en las cuatro ruedas, llantas Dunlop de aleación ligera, dirección asistida Hidrosteer, asientos de cuero o elevalunas eléctricos o radio componían la lista de equipamiento que incluía. Era llamativo cómo su interior parecía todo forrado de madera pero en realidad era chapa pintada dando ese efecto. Los últimos Facel II se entregaban con una motor más grande de 6,7 litros (413 ci) y sólo con cambio manual.

El Facel II se encontró con una serie duros competidores en el mercado, como los Ferrari 250 GTE, Aston Martin DB4, Jensen CV8 o Iso Rivolta GT, pero no tuvo problemas en mirarlos de tú a tú en incluso superarles. Realmente, un auto de sus características en manos de un fabricante más solvente hubiera logrado unos resultados muy satisfactorios.

El piloto de pruebas de la casa, Bernard Cahier, se mostró muy satisfecho del resultado obtenido con este coche, pese a que su desarrollo se vio muy lastrado por los problemas que tuvo la marca con su modelo más pequeño, el Facellia, motivados por el penoso resultado de su motor Pont-à-Mousson de fabricación propia. Con todo y siendo coche especialmente caro, sus excelentes prestaciones y sus bonitas líneas captaron la atención de muchos ricos y famosos del momento, como los empresarios Christian Dior, Max Factor, Rob Walker y el mismísimo WO Chrysler, gentes de la realeza y la aristocracia, como la princesa Grace de Mónaco y el Rey Hassan II de Marruecos, muchos artistas como Tony Curtis, Pablo Picasso, Herbert Von Karajan, Yves Montand o Ringo Starr, y pilotos de alta competición como Maurice Trintignant y Sir Stirling Moss, este último muy aficionado a la marca al poseer varios de sus modelos como medio habitual de desplazamientos entre los GP que disputaba.

Pese a haberse realizado varias réplicas a escala 1/43 del Facel Vega Facel II, es cierto que las que había o bien estaban hechos en tiradas muy limitadas y se des catalogaron pronto, como es el de Provence Moulage, o eran muy difíciles de conseguir, como el de Tin Wizard. Es por eso que la marca que se está dedicando a reproducir a todos aquellos modelos más raros y poco habituales de la historia de la automoción, Neo Scale Models, ya cuenta en su catálogo con una réplica del Facel Vega Facel II, extraordinariamente realizada, con muchas piezas en fotograbado, un molde con formas muy correctas y conjunto final de sobresaliente, poniendo a Neo Scale Models como la marca de miniaturas actual con más reproducciones de modelos de Facel Vega en su catálogo.

jueves, diciembre 13, 2012

Hispano Suiza H6C 'Xenia Dubonnet' de Minichamps





Es muy probable que muchos apasionados del motor hayan soñado alguna vez con poseer un automóvil único, en el más literal de los significados de esta palabra. Si encima este coche único está construido bajo los deseos más expresos de su comprador, pues la satisfacción puede ser aún mayor. En este sentido resaltamos la figura de André Dubonnet, el rico heredero de una acaudalada familia francesa dedicada a la producción de coñac y aperitivos cuyas dos grandes pasiones eran la aeronáutica y el automovilismo.

Dubonnet sentía una especial predilección por los modelos de la firma española de automóviles de lujo Hispano Suiza, poseyó unos cuantos y algunos de ellos eran modelos totalmente exclusivos, realizados a la carta que se suele decir. Uno de ellos fue el Nieuport Torpedo de carrocería de madera de Tulipwood construido sobre un chasis H6C, modelo que ya reseñé en su día en este blog.

En 1937 André Dubonnet fue más allá y decidió desarrollar un modelo experimental en el que probar un nuevo tipo de suspensión patentado por él mismo y de este modo nació el imponente modelo que nos ocupa.

Denominado 'Xenia Dubonnet', el coche se basaba en un chasis Hispano Suiza H6C 46 CV con motor de seis cilindros, ocho litros de cilindrada y 160 cv de potencia. La carrocería era tremendamente espectacular y era obra del lápiz del maestro Jacques Saoutchik. La influencia de la pasión de André Dubonnet por la aviación y la aeronáutica estaba bien patenta gracias a los estudios de aerodinámica de Jean Andreau y el propio Saoutchik. Entre sus detalles más sorprendentes están sus tres plazas interiores, dos delante y una detrás, y el peculiar estilo de apertura de sus puertas, que escamoteaban hacia atrás pero sin ser correderas.

El coche tenía una extraordinaria similitud con el Delage D8-120 y el Bentley Embyricos, ambos obra del carrocero Pourtout. La suspensión Dubonnet tuvo cierto éxito y marcas como Alfa Romeo, General Motors o Fiat la emplearon.

Esta miniatura fabricada por Minichamps en resina (parece ser que hasta la gran referencia actual del diecast se rinde a la nueva moda de la resina) es la segunda entrega de una nueva serie dedicada a los modelos que integran la prestigiosa colección del Museo Mullin, dedicado al Art Decó y a los coches de los años 30. La miniatura presenta un nivel de acabado realmente bueno y aunque realmente se trata de un coche que en su versión 1/1 no tenía muchos detalles, la ejecución del modelo es muy buena. Sí hay que decir que Minichamps ha acertado de lleno con esta nueva serie de miniaturas que promete modelos realmente interesantes, sobre todo, los Hispano Suiza para los coleccionistas españoles.

jueves, diciembre 06, 2012

Rolls Royce Silver Wraith 1952 de True Scale Miniatures





Una vez finalizada la II Guerra Mundial nuevos aires soplaban en el mundo de la automoción, incluso en esa burbuja tan elitista y exclusiva que es la de los coches de superlujo, esos cuyos propietarios se los pueden permitir haya o no una mala situación económica. Mientras que los efectos de la contienda dejaban muertos o heridos de muerte a algunos fabricantes, otros seguían su camino como si no fuese la cosa con ellos, y como no puede ser de otro modo, en este exclusivo último grupo estaba la Rolls Royce Motor Company.

Justo un año después de terminar la II Guerra Mundial Rolls Royce lanzaba su nuevo modelo. Se denominó Silver Wraith (espectro de plata) y mantenía la tradición de la marca de usar nombres relativos a lo etéreo, aunque realmente su nombre puede hacer alusión a que en realidad se trata de una evolución del modelo anterior en el que se basaba en gran parte, el Wraith de 1939.

El Silver Wraith fue el último Rolls Royce que se vendía por separado de su carrocería y situaba en el plano medio de la gama, entre el exclusivo Phantom IV y el Silver Dawn, primer modelo de Rolls Royce en fabricarse íntegramente en la casa. El modelo se ofrecía con dos longitudes de carrocería, de 127 pulgadas o SWB y 133 pulgadas o LWB. Durante los años que se vendió se ofreció con diferentes versiones del tradicional motor de seis cilindros en línea,  de 4.257, 4566 y 4.887 cc, sin revelar en ningún caso la cifra de potencia.

El mercado de la exportación fue el punto realmente fuerte del Silver Wraith, yendo muchos de los ejemplares fabricados a parar a Estados Unidos, no obstante resalta que países como Irlanda, Dinamarca, Holanda o Brasil tuvieron en sus parques móviles de representación un Silver Wraith.

La miniatura que hoy nos ocupa es el segundo Silver Wraith que oferta en su catálogo True Scale Miniatures y representa, contrariamente a lo que reza en su peana, a un Silver Wraith con carrocería limousine de Hooper. El modelo cuenta con un altísimo nivel de terminación, muy fino y cuidado y repleto de grandes y buenos detalles, entre ellos la separación central de los asientos. Es un modelo muy atractivo, de precio alto, pero que seguramente captará la atención de muchos coleccionistas.

jueves, noviembre 01, 2012

Facel Vega Excellence de Neo Scale Models





El empresario y carrocero francés Jean Daninos a principios de la década de los 50 se hizo famoso por el diseño y construcción de carrocerías personalizadas para modelos de Bentley, Simca y Ford Francia, pero su verdadera ambición fue la de situar a su país de nuevo en la élite de la construcción automovilística toda vez que las grandes marcas de los años 20 y 30, Bugatti, Delage, Delahaye o Talbot Lago, o bien habían desparecido o se encontraban en decadencia.

Tras esa primera serie de coches denominada FV, casi todos fabricados en tandas muy cortas y en fases de casi prototipos, hizo aparición el modelo más exitoso de la marca, el formidable coupé HK 500. No obstante, monsieur Daninos ya trabajaba en ampliar su gama con un modelo de gran representación que bajo el nombre de Excellence fuese una limousine capaz de atraer la atención de los jefes de estado y grandes millonarios.

Los primeros prototipos del súper-sedán de Facel Vega se pudieron ver en las ediciones de 1956 y 1957 del Salón de París mientras que el modelo definitivo vio la luz en 1958. para su construcción se partió de la base del chasis del HK 500, que fue convenientemente alargado para poder aumentar el espacio en la parte trasera. Sus principales rasgos estilísticos eran los mismos que hasta ahora habían sido seña de identidad de la marca, como el característico frontal con los dobles grupos ópticos verticales y las tres calandras, una vertical central flanqueadas por dos horizontales a ambos lados. El parabrisas era panorámico. Al estar basado en un coupé, la carrocería no llevaba pilar central de modo que las puertas delanteras colgaban del Pilar A y las traseras del C, por lo que su apertura era del tipo "suicida". Una solución que adoptó el Cadillac Fleetwood Brougham de 1957 y después el Lincoln Continental de 1961.

Entre 1958 y 1964 se fabricaron tres generaciones del Facel Vega Excellence. La primera generación se denominó EX y montaba un motor Chrysler Hemi V8 de 6,4 litros y 390 cv de potencia. La segunda o EX1 era estéticamente idéntica pero su montaba un motor de 5,9 litros. La tercera o EX2 variaba en algunos aspectos de diseño, como la desparición del parabrisas panorámico y de las aletas traseras además de la incorporación de un nuevo motor 6,3 litros. Todos estaban disponibles con transmisión manual de cuatro velocidades Pont-á-Mousson o automática Torqueflite con selector de botones.

Pero el Facel Vega Excellence nunca fue un coche exitoso. Su principal problema fue su pobre calidad de construcción, ya que el chasis alargado del HK 500 no demostró la robustez necesaria para aguantar una carrocería tan pesada, por lo que el coche cuando iba muy cargado tendía a combarse por su parte central quedando las cuatro puertas atascadas sin poder abrirse. Pese a los intentos de Jean Daninos de introducir el coche en los estamentos oficiales, sólo el ministro de Interior del presidente De Gaulle cambió su Citroen por el nuevo modelo. El Facel Vega Excellence más famoso de todos fue el perteneciente a la actriz americana Ava Gardner, modelo del que ya presenté en este blog su miniatura. La producción del Excellence está cifrada en unos 230 ejemplares, una cifra apropiada para un coche que costaba 12 veces lo que un Renault Dauphine.

La marca Neo Scale Models cuenta con varios modelos de Facel Vega en su catálogo que ya han pasado por este blog y su última creación sobre la marca francesa es este Excellence, un EX en color negro con techo de vinilo beige cuyo modelo original se encuentra fotografiado en un catálogo de la marca. La miniatura cuenta con el habitual nivel de terminación que Neo da a sus productos y a mi concretamente me parece muy acertado. Podemos encontrar otra versión en color gris oscuro y con tapacubos en vez de llantas de radios.

domingo, octubre 28, 2012

AC Greyhound de Neo Scale Models





AC Cars es una de esas marcas que ha llevado siempre a gala la construcción de deportivos británicos en la más pura y filosófica esencia de su concepto. Coches de estilo atractivo, muy refinados y animados mecánicamente con piezas y componentes provenientes de la gran serie. Su primer gran éxito una vez pasada la II Guerra Mundial fue el Ace, un bonito y atractivo roadster que muy pronto se hizo un meritorio hueco entre las principales referencias de su segmento, los MGA, Austin Healey 100 y Triumph TR2. El éxito del Ace llevó a los muchachos de AC a realizar un modelo derivado, el Aceca, que era un Ace con un techo fijo de fibra de carbono y con más refinamientos interiores, el cual también conquistó el corazón de muchos apasionados automovilistas.

Así pues en AC Cars creyeron que el paso lógico tras el Ace y el Aceca era un coche de mayor empaque y distinción y de este modo en 1959 hace su aparición un nuevo AC. De mayor tamaño y con un diseño más estilizado y elegante que sus antecesores, el nuevo coche llevaría el nombre de Greyhound, una denominación que hace referencia a la típica raza canina del galgo británico y que evoca ante todo, velocidad.

Se tomó como punto de partida el chasis del Ace-Aceca, pero hubo que alargarlo para poder albergar cuatro asientos y una nueva suspensión independiente por ballestas. La carrocería fue obra de un diseñador de la casa, Alan Turner, y son muchas las voces que encontraron en él un sorprendente parecido con el Aston Martin DB4. Sea como sea, el diseño era tremendamente esbelto, elegante y de gran belleza.

El punto flaco del Greyhound estaba bajo su capó. Cuatro mecánicas se probaron en el Greyhound durante los cuatro años que se fabricó. El primero fue un dos litros de la casa que erogaba 75 cv. Después se probaron las unidades Bristol de seis cilindros en línea, de dos y 2,2 litros, basadas en un viejo diseño de BMW de antes de la II Guerra Mundial, que entregaban 105 y 125 cv. Los últimos equiparon el motor 2,6 litros Ford Zephyr de 170 cv. Y es que ninguna de estas cuatro mecánicas consiguió hacer justicia en forma de buenas prestaciones y manejabilidad al Greyhound, cuyo desarrollo suspuso un enorme gasto de dinero a la compañía, que terminó parando su producción ante la inminente llegada de uno de los grandes mitos de la automoción, el AC Cobra 286 diseñado en colaboración con Carroll Shelby.

La tendencia iniciada por Neo Scale Models desde sus principios de desarrollar miniaturas de modelos exóticos y poco conocidos de la historia de la automoción sigue dando sus frutos y la última manzana en caer de su árbol llega por fin a mis manos, el AC Greyhound. Neo nos presente una miniatura realmente excelente, con una formas del molde completamente acertadas y fidedignas y su habitual acabado, con muchas piezas independientes construidas en material fotograbado y otros múltiples detalles que le dan a la pieza un gran realismo. Me parece muy acertado el color elegido, este verde manzana metalizado muy propio para un coche así, combinado con un interior en British Racing Green. La miniatura supondrá un gran complemento para aquellos coleccionistas que se hicieron con el AC Ace de Neo en su día.

sábado, octubre 27, 2012

Bugatti 57 Galibier de Spark







 La empresa Bugatti había trabajado desde su fundación con la exclusividad como principal seña de identidad, tanto que se podía decir que no había dos Bugatti cien por cien iguales. Ello cambió un poco en 1934. Consciente de la excelencia técnica que hacían gala sus elitistas Type 41 Royale y Type 50 pero también del poco beneficio económico que aportaban, en 1934 Ettore Bugatti puso a trabajar a su hijo Jean al frente de un equipo para construir una nueva generación de modelos más asequible... Eso sí, que quede claro que no serían ni mucho menos coches populares, simplemente, más sencillos de producir.

El primer resultado se vio plasmado en un nuevo chasis más corto al que se dotó igualmente de un nuevo motor mucho más compacto y ligero que las enormes unidades que movían los grandes Bugatti. El prototipo de motor ocho cilindros en línea cubicaba 2,8 litros aunque el definitivo subió hasta los 3,3. Esta mecánica se basaba en la de los modelos Type 50 y Type 59 de competición y en su versión atmosférica erogaban 135 cv.

El nuevo modelo, que se denominó Type 57 estaba disponible en tres versiones diferentes en el momento de su lanzamiento. Coupé de cuatro asientos, convertible de dos asientos y berlina. Dado que la empresa tenía como campo de pruebas de sus coches las reviradas carreteras de Los Alpes, estos tres modelos fueron denominados como algunos de los picos más famosos de esta cadena montañosa, Ventoux para el primero, Stelvio para el segundo y Galibier para el tercero.

Denominado en honor del Paso Col du Galibier, esta versión del Type 57 fue un bonito sedán deportivo fabricado íntegramente por Bugatti. Diseñado en un principio como un coupé de cuatro asientos con una puerta de apertura suicida, finalmente se le colocó un pilar B y se le añadieron dos puertas, de este modo estamos viendo ya en la década de los 30 una tendencia automovilística que la mayoría de la gente piensa que es actual, la construcción de una berlina partiendo como base de una carrocería coupé, y no viceversa.

Todos los Galibier fueron equipados con la versión atmosférica del motor de ocho cilindros en línea de 3,3 litros, con 135 cv de potencia. Las llantas de radios Rudge Witworth y los frenos de tambor de 15 pulgadas eran elementos de equipamiento. Se estima que se construyeron un total de 65 Galibiers de entre las tres series del Type 57, de las cuales un 25 por ciento actualmente no montan la carrocería original.

La marca británica Spark ha conseguido en un par de años reunir en su catálogo una preciosa serie de modelos franceses de la denominada 'Age d'Or'. El último modelo que nos ofrece que he adquirido para mi colección es este precioso Bugatti Type 57 Galibier, un modelo que siempre me llamó mucho la atención y que me alegra el poder añadirlo a mis vitrinas. Esta miniatura refleja muy bien la buena evolución en cuanto a calidad de terminación y acabados que Spark está imprimando a sus últimas creaciones, por lo tanto es una compra muy recomendable que gustará especialmente a los aficionados a  los coches de los años 30.

miércoles, octubre 24, 2012

Horch 830 BL de Provence Moulage





La primera impresión que podría causar este automóvil ante un aficionado sería que se trata del automóvil construido por el Grupo Auto Union para hacer competencia a los Mercedes 300b 'Adenauer' y BMW 501-502 pero lo cierto es que este automóvil nunca tuvo la oportunidad de competir directamente contra sus supuestos rivales directos, pues se trata de un coche excepcional, tanto que sólo se fabricó una unidad.

La empresa Horch, fundada por August Horch, también fundador de Audi (Horch en alemán es la forma imperativa del verbo Hören, escuchar, cuya traducción al latin es Audi) estuvo especializada desde sus inicios en la construcción de automóviles de alta gama que eran competencia directa de marcas como Mercedes o Maybach. En 1932 Horch une sus fuerzas a Audi, DKW y Wanderer, siendo los cuatro los principales fabricantes de coches del estado de Sajonia, para formar el denominado Grupo Auto Unión, cuyo emblema de los cuatro aros enlazados simbolizando la fusión de las cuatro empresas aún hoy preside el frontal de todos los Audi. De este modo, las cuatro firmas podrían trabajar en perfecta sincronización cada una especializada en un tipo concreto de vehículos, desde pequeñas motocicletas hasta automóviles de gran lujo.

Horch vivió su auténtica edad de oro en la década de los 30 pero la II Guerra Mundial aceleró su decadencia puesto que en época de escasez los coches de lujo eran bienes que muy pocos se podían permitir. Los últimos Horch de la época dorada vieron la luz en 1940. Una vez finalizada la contienda y con Alemania dividida entre las influencias de EEUU y la URSS, las fábricas de Horch de la zona soviética continuaron trabajando produciendo un auto de tipo medio con motor de seis cilindros llamado Horch P240, que acabó denominándose Sachsenring P240.

En la década de los 50, el Grupo Auto Union centró su producción y esfuerzos en los pequeños coches, motos e industriales ligeros de DKW. En este contexto, cobra especial importancia la figura del Doctor Richard Bruhn, presidente de la compañía. Con motivo de proporcionarle un automóvil de gran representación que le apoyase en sus tareas de ejecutivo, Auto Unión tomó un antiguo chasis de un Horch 830 BL de la década de los 30 y le construyó una carrocería de estilo actual, con un parecido más que razonable al Mercedes 300 y al BMW 501-502. Mecánicamente montaba una unidad V8 de las fabricadas en la década de los 30, con 3,8 litros y 92 cv de potencia.

El coche fue adquirido por un soldado norteamericano que estaba haciendo turismo y lo llevó a su país. Allí fue adquirido por Al Wilson, un coleccionista de clásicos de Texas que lo depositó en su jardín en San Angelo. Con el paso de los años la familia Wilson, que tenía un leve conocimiento sobre lo que tenían abandonado en su jardín, contactaron con el Museo Audi, el cual llevaba tiempo investigando el paradero de este coche. Finalmente el coche fue comprado por el Museo Audi y llevado a Ingolstadt donde se encuentra actualmente.

Hace unos años Provence Moulage, recién integrada en el grupo de Norev, realizó una simpática réplica 1/43 del Horch 830 de Richard Bruhn con el mismo aspecto en que fue encontrado en el jardín de Al Wilson, o sea, en estado de abandono. Recientemente, la marca ha presentado una nueva réplica, aunque en este caso con su imagen original. Se trata de una miniatura muy atractiva de un coche realmente único. El nivel de acabado es bueno, aunque siendo un modelo de resina no llega al nivel de otros fabricantes que se mueven en el mismo nivel de precios. Se echa en falta más detalles en material fotograbado y con más refinamiento, pero el conjunto global merece la pena.

viernes, septiembre 21, 2012

Rolls Royce Phantom II Trupp & Maberly 'Star of India' de Neo Scale Models





A finales de la década de los años 20 y principios de los 30 del siglo pasado se fabricaron algunos de los automóviles más lujosos y exclusivos del mundo. Hispano Suiza, Bugatti, Duessenberg, Maybach, Cadillac, Mercedes Benz, Bentley, Daimler, Minerva o Panhard et Levassor son algunos de los fabricantes más afamados de esta época en lo que a fabricación de autos de lujo se refiere, pero sin duda, hay una marca que es la gran referencia, la Rolls Royce Motor Company con su prestigiosa serie Phantom a la cabeza.

El Rolls Royce Phantom II llega al mercado en el año 1929 como sucesor del Phantom I y del primer gran Rolls de la historia, el Tipo 40/50 Silver Ghost. Como buen Rolls Royce su carta de presentación era bien sencilla, 'El mejor automóvil del mundo', la mejor calidad de construcción, la técnica más refinada, los acabados más exquisitos y una fiabilidad mecánica a prueba de bombas eran las principales premisas del trabajo de la marca del Espíritu del Éxtasis.

Desde los primeros años de la automoción los Rolls Royce fueron los autos predilectos de los maharajahs de La India colonial, los gobernantes de los estados que conformaban La India preindependiente eran grandes aficionados a todo aquello que significase lujo, ya fuesen palacios, joyas, ropas elegantes o coches.

En este contexto identificamos a su alteza real Dharmendashinji Lakhajirah, sahid de Rajkot, hijo de Lakhajirah III Bawajiraj, que accedió al trono el 2 de febrero de 1930 tras la muerte del segundo. Una de las primeras acciones que llevó a cabo el Maharajah de Rajkot fue la sustituir el "viejo" Rolls Royce de 20 años de antigüedad de su padre, un Silver Ghost Landaulet abierto carrozado por Barker, por un nuevo Phantom II.

El Rolls Royce del sahid de Rajkot salió de los talleres de Derby como un conjunto chasis-motor-transmisión y fue enviado a los talleres de la empresa carrocera Trupp & Maberly de Londres. Trupp & Maberly era una compañía fundada en 1760 que entró en el mundo de la automoción carrozando un Victoria eléctrico para la Reina de España en 1896. Rápidamente ganó buena fama y a partir de 1910 era muy habitual ver en los Motor Shows sus creaciones sobre chasis de Minerva, Hotchkiss o Delage.
A partir de 1926 la empresa se integró en Rootes Brothers y comenzó a trabajar con asiduidad para las Rolls Royce, Bentley y Daimler. Entre sus principales innovaciones destaca el cristal separador central o las lamparas en las esquinas traseras del habitáculo.

El coche del maharajah de Rajkot tenía un bonito, sencillo y elegante diseño de carrocería tipo limousine descubierta. Era especialmente llamativa la combinación de color elegida, un llamativo tono ocre-azafrán para el cuerpo, color que simboliza en La India la pureza, mientras que el capó y las aletas quedaban en aluminio pulido. La tapicería iba en cuero ocre y a la madera de ornamentación del salpicadero se le aplicó también una pasta del mismo tono. Llamaba poderosamente la atención todas las luces que incorporaba el coche. Bajo el capó se encontraba un enorme motor de seis cilindros en líen y 7,7 litros (7.668 cc) de cilindrada, acoplado a una caja de cambios de cuatro velocidades manual. El coche recibió el apodo de 'Star of India', en honor del valioso zafiro de 563 caras.

El coche apenas duró diez años en manos del maharahaj de Rajkot, pues este murió en 1940 mientras cazaba. El coche fue encontrado con el paso de los años por el aventurero británico Bill Meredith-Owens en 1965, con apenas 30.000 km, que tras innumerables esfuerzos lo trajo a Gran Bretaña, siendo expuesto en el museo que el coleccionista poseía en Strafford-Upon-Avon, Warwickshire. Durante los años que lo poseyó Meredith-Owens y su esposa realizaron un viaje por Noruega y Suecia con él y participaron con él en la concentración Rolls Royce del Silver Jubilee de la Reina Elizabeth II en Windsor.

Al morir Meredith-Owens su hijo vendió el 'Star of India' al alemán Hans Gunther Zach, que dio buena cuenta de él como coche de cortesía mostrándolo en los más afamados concursos de belleza, como Villa D´Este y Schwetzingen, y ferias de clásicos como la Techno Klassica de Essen. En 2002 formó parte del cortejo del Golden Jubilee de la Reina Elizabeth II.

Casi a la par que el Continental de Gurney Nutting que he mostrado recientemente la marca holandesa Neo Scale Models ha sacado al mercado esta bonita reproducción del 'Star of India', una de los Rolls Royce más queridos por los entusiastas y del que ya conocíamos la miniatura en escala grande de Pocher. Se trata de un modelo con un acabado casi de orfebrería muy llamativo y ejecutado de manera minuciosa y excelente, donde destacamos su amplio detallado. Se trata de una miniatura que llamará bien la atención en cualquier vitrina que se coloque.


miércoles, septiembre 19, 2012

Rolls Royce Phantom II Continental Gurney Nutting de Neo Scale Models





Rolls Royce es una marca con una gran mística a su alrededor. Todo el mundo habrá escuchado a lo largo de su vida algún tipo de historia o habladuría acerca de alguna particularidad de la marca del Espíritu del Éxtasis. Una de ellas es que los Rolls Royce eran coches diseñados para viajar en los asientos traseros y que era el chófer quien se encargaba de conducirlo. En este sentido debemos decir que si bien la gran mayoría de los Rolls Royce que se han vendido a lo largo de la historia han sido conducidos por los chóferes de sus acaudalados propietarios, también han existido modelos especialmente realizados para que el propio cliente disfrutara de su silenciosa y suave conducción.

El Rolls Royce Phantom II se presenta en el Motor Show de Ginebra de 1929 reemplazando al Phantom I, heredero a su vez del tipo 40/50 Silver Ghost. Bajo su capó latía un enorme corazón de seis cilindros en línea de 7,7 litros de cubicaje, evolución directa de la mecánica del Phantom I pero con un nuevo sistema Crossflow que mejoraba su rendimiento. Iba acoplado a una caja de cambios manual de cuatro velocidades, con tres de ellas sincronizadas. Una de las principales novedades introducidas por este nuevo modelo fue la posibilidad de elegir entre dos tipos de longitudes de chasis, la estándar, una más corta (144 pulgadas), denominado Continental y que estaba especialmente enfocado a los usuarios que preferían ponerse ellos mismos al volante de sus coches. De los 1.400 Phantom II realizados, sólo 278 se construyeron sobre el chasis acortado tipo Continental.

El modelo en que nos vamos a centrar hoy es el Continental con número de chasis 201RY, un Drophead Coupé de capota con tres posiciones. El diseño de su carrocería es obra del Capitán HR Owen, agente de un importante concesionario Rolls Royce en Londres. Su construcción se encargó a la empresa carrocería Gurney Nutting siendo su primer propietario el señor Barr del Norte de Gales. Actualmente pertenece al señor Ray Gentile, de Kansas, Estados Unidos. Un total de 18 de estos Phantom II Continental se construyeron con esta bonita carrocería, un diseño especialmente admirado por los aficionados de Rolls Royce.

La miniatura que presento es una de las últimas creaciones del fabricante holandés Neo Scale Models y cuenta con un nivel de ejecución muy bueno y cargado de detalles. Destacamos la precisión de sus formas o el excelente detallado, con un nivel de acabado soberbio. Se trata de un modelo que cualquier coleccionista apreciará como un pequeño tesoro y que a muy seguro será el centro de atención de cualquier vitrina.