martes, enero 18, 2011

Citroen DS 23 Break de Norev

Citroen presentó en el Salón de París de 1959 el ID 19 Break, una versión familiar del hermano sencillo del popular DS 19 o 'Tiburón'. Normalmente, las versiones de carrocería familiar de cualquier automóvil sacrificaban el estilo y el diseño por un mejor aprovechamiento del espacio interior ya fuese para primar la comodidad de sus ocupantes así como para aumentar su capacidad de carga. En el caso del DS, quizás uno de los diseños automovilísticos más rompedores de todos los tiempos, este sacrificio se hizo bien patente y el aspecto de los DS-ID Break era mucho más convencional que el de las berlinas.

Citroen ofrecía cuatro variantes del DS-ID Break. La primera de todas se denominaba Confort, que tenía un asiento trasero fijo y dos pequeños plegables en el maletero. La siguiente se llamaba Luxe, y difería del Confort en que el asiento trasero podía plegarse. Después estaba el Ambulance, cuyo asiento trasero podía plegarse en 1/3, 2/3 y 3/3, según las necesidades de la carga. Finalmente esta el Commerciale, cuyo asiento trasero casi podía esconderse en el suelo del coche para usar toda su parte de atrás para el transporte de mercancias.

Aparte de su uso particular y comercial, los DS Break fueron utilizados como ambulancias, coches fúnebres o unidades móviles para emisoras de radio y TV, ya que eran coches que aunaban un gran espacio interior, buena visibilidad y prestaciones. Todas las versiones del DS, 19, 20, 21 y 23, tuvieron su versión familiar.En el mercado anglosajón el Break se denominó Safari.

Norev nos ofrece esta miniatura correspondiente a un DS 23 Break, o sea, una de las últimas versiones de este coche, fácilmente distinguible por sus grupos ópticos carenados. Pese a ser un modelo de tienda como popularmente dicen los coleccionistas para distinguir a los Norev que se venden en las colecciones de kiosco, "de pata negra", no me parece una miniatura de primer orden, por lo menos no a la altura del Citroen 15/6 que ya presenté en su día. El molde es bueno en sus proporciones, cosa de agradecer en un coche tan peculiar como el DS. La elección de colores es muy acertada y también están muy bien resueltos los grupos ópticos, los tiradores de las puertas o las llantas con sus típicos tapacubos. Los puntos más penalizables son el cuadro de mandos sin calcas o los retrovisores delanteros, demasiado grandes. En definitiva, que aún siendo una buena miniatura no me parece que esté a la altura de su hermano berlina, que sí que es una gran miniatura.

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