viernes, octubre 23, 2009

Monteverdi 375 L 'High Speed' Fissore de Neo Scale Models


Seguramente no haya mucha gente que al oir el nombre de Monteverdi lo relacionen con el mundo de la automoción y sí lo hagan con el de la música pero lo cierto es que la marca de coches Monteverdi, hoy día desaparecida, fue la que se encargó de situar a Suiza en el mapa internacional de fabricantes de automóviles. "Si no encuentra un coche a su medida, fabríqueselo usted mismo", así decía el mantra que el empresario y piloto suizo, Peter Monteverdi, pronunció cuando empezó a fabricar sus propios coches.


A finales de los 50 y principios de los 60, Peter Monteverdi se dedicaba a la construcción de coches de carrera además de ser agente en Suiza de marcas como Ferrari, Lancia y BMW. En 1967 presentó su primer coche, el 375S. Se trataba de un bonito coupé de dos plazas con carrocería de Pietro Frua hecha en aluminio y con motor V8 Chrysler. Por tanto, Monteverdi es un nombre más en la extensa lista de fabricantes europeos que en las décadas de los 50, 60 y 70 fabricaron coches deportivos con mecánicas americanas, como Facel Vega, Jensen, Gordon-Keeble, Iso y De Tomaso. El 375S Frua apenas estuvo en producción dos años y sólo se vendieron 11 coches, pues la relación entre Monteverdi y Frua se fue al traste.

Antes de la ruptura definitiva entre el constructor y el carrocero, éste último había empezado a trabajar en una versión 2+2 del 375, llamada L. En 1969 Monteverdi comienza con la producción del sucesor del 375S, el 375L. En esta ocasión los trabajos de diseño corrieron de manos de otro carrocero italiano, Fissore, que rediseñó el boceto de Frua sobre un chasis alargado.

El 375L era más cuadrado que su antecesor pero tenía unas líneas de gran belleza y un porte muy elegante. El frontal era muy similar al de dos de sus principales competidores, el Jensen Intertceptor y el Aston Martin DBS, mientras que sus líneas se asemejaban a las del Ferrari 365 GTC. Dos eran las opciones mecánicas que se ofrecían, que eran nada más y nada menos que los V8 de 6.9 y 7.2 litros tipo Hemi de Chrysler, que llegaban a los 375 CV de potencia, convirtiendo al Monteverdi en uno de los coches más rápidos de su época, de hecho, la versión 7.2 aceleraba de 0 a 100 en 6,9 segundos, cosa nada desdeñable para un automóvil de su peso y tamaño. Ambos motores podían pedirse con caja de cambios automática de tres velocidades o manual de cuatro. En lo que al equipamiento interior se refiere, las maderas nobles y el cuero Connolly eran los materiales de mayor presencia.

Para ser un coche tan caro y hecho por un desconocido fabricante artesanal, suizo para más señas, el 375L se vendió muy bien, lo que motivó que Peter Monteverdi introdujera también una berlina de cuatro puertas, llamada 375L/4. Igualmente, otros dos modelos derivados fueron el Berlinetta, un restyling que se hizó del coupé, y un descapotable muy exclusivo llamado Palm Beach.

El 375L y sus derivados son, sin lugar a dudas, los coches más interesantes fabricados por Monteverdi, ya que con la crisis del petróleo de los 70 la empresa dejó de fabricar autos de gran turismo y se centró en el negocio de los todoterreno. Ya en la década de los 80 fabricó una gran berlina y un cabriolet derivado, el Sierra, pero finalmente optó por hacer ediciones personalizadas de coches de lujo de otros fabricantes, destacando un Range Rover de cuatro puertas y un Mercedes clase S W126 que se denominó Tiara. Igualmente adquirió el equipo de Fórmula 1 Onyx y lo hizo correr dos temporadas bajo el nombre de Monteverdi. Así pues, éste es un pequeño resumen de la historia de un pequeño fabricante de coches suizo cuyas creaciones militaron en la élite del automovilismo en una época en que Gran Bretaña e Italia eran la referencia en la construcción de coches deportivos y de gran turismo.

Si la noticia del lanzamiento del Iso Rivolta GT fue todo un bombazo para los coleccionistas, el anuncio de que Neo incluiría en su gama un Monteverdi 375L no hizo más que echar más leña al fuego, pues hasta el lanzamiento hace un mes de esta miniatura sólo había dos Monteverdi 375L en escala 1/43, el antiguo de Dinky Toys, una miniatura muy valiosa pero obsoleta teniendo en cuenta los acabados actuales, y el del fabricante alemán artesano VF, que cuesta la friolera de 300 euros. Así pues Neo ofrece un Monteverdi 375 con todos sus mimbres, con un acabado en línea con su gama actual de productos y a un precio más ajustado que el VF, vamos que con el dinero del Monteverdi de VF puede uno comprarse seis o siete miniaturas de Neo. Hasta ahora, dos son las opciones de color que Neo ofrece, el rojo Ferrari que tenemos aquí y otro amarillo. Pronto habrá uno en negro y con llantas de radio. En este caso vemos que la miniatura elegida por el Kekomóvil lleva las llantas de aleación con tuerca central perfectamente ejecutadas, que eran las más comunes en este modelo. Aparte de las excelentes proporciones de las líneas del molde, destacan sobre todo la finura de los adornos exteriores en fotograbado, así como un interior beige donde se perciben todos los elementos con absoluta claridad. Está más que claro, todos los coleccionistas que esperaban un Monteverdi 375L tienen, por ahora, la miniatura en escala 1/43 definitiva.

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