domingo, enero 27, 2019

Hispano Suiza H6B Million-Guiet Dual-Cowl Phaeton de Matrix Scale Models








Todo el mundo esperaba con impaciencia conocer el nuevo modelo de la firma española Hispano Suiza en el bullicioso Salón del Automóvil de París de 1919, el primero tras el fin de la Gran Guerra. No era para menos, y es que Hispano Suiza realizó una importante contribución a la contienda, especialmente al bando aliado motorizando los aviones caza SPAD como el del as francés George Guynemer, el gran héroe de la aviación de la I Guerra Mundial.

Denominado H6, el nuevo coche de Hispano Suiza era toda una declaración de intenciones. Marc Birkigt, uno de los fundadores de la marca, máximo responsable técnico de la misma y quien lideraba su división francesa era el artífice de una máquina sin precedentes. La calidad de su chasis de acero prensado y un motor potente y fiable hacían del H6 uno de los automóviles más peculiares de su tiempo: aparte de un auto de lujo y representación podía usarse perfectamente como coche de carreras y competición. Su ingenioso e innovador sistema de servoasistencia en la frenada en las cuatro ruedas fue adoptado incluso por su gran rival, Rolls Royce.

El motor era un seis cilindros en línea desarrollado a partir de las unidades que Marc Birkigt había empleado en la división aeronáutica. Tenía 6.6 litros de cilindrada y 140 CV de potencia que lo hacían capaz de circular en carreteras en buen estado a 140 Km/H, siendo los coches más rápidos de su tiempo. 

Los ejemplares fabricados a partir de 1922 se denominarían H6B. Otros derivados fueron el H6C, de 1924 y el Boulogne con motor 8.0 litros. La gran mayoría de los H6 fueron fabricados en la fábrica francesa de Bois-Colombes, aunque las primeras unidades salieron del complejo industrial de La Sagrera en Barcelona. Skoda en la República Checa también fabricó 100 H6 bajo licencia.

Hispano Suiza sólo fabricaba del H6 el chasis, la transmisión y el motor, mientras que la carrocería era el propietario del coche quien la encargaba a su gusto. Hubo muchos carroceros que realizaron preciosas creaciones sobre chasis Hispano Suiza, entre ellos la firma francesa Million-Guiet, autora del automóvil del que es objeto esta entrada.

Million-Guiet fue una empresa fundada a principios del siglo XX en Francia, concretamente Levallois-Perret. Se hizo muy popular por su trabajo con el aluminio, además de la adopción de las carrocerías tipo Weymann y las patentes de Jean Antoine Augustine de Vizcaya. Tras la II Guerra Mundial el mercado de los carrozados especiales menguó de manera considerable, y el destino de muchas de estas empresas fue dispar. En el caso de Million-Guiet, diversificó su negocio a la producción de carrocerías y componentes para autobuses.

Algunas de las más bonitas creaciones sobre chasis Hispano Suiza fueron obra de Million Guiet, como es el caso del coche que nos ocupa. Pintado en un elegante y sutil azul claro con algunos detalles en azul más oscuro, este Dual-Cowl Phaeton -faetón de doble parabrisas-, fue vendido en 1924 a la actriz a Norma Talmadge, una popular estrella del cine americano de los años 20, cuñada del también actor Buster Keaton, el gran icono del cine mudo. A día de hoy este coche forma parte de la colección privada del Museo Lowmann de La Haya Holanda.

La firma holandesa Matrix Scale Models cuenta en su catálogo con una serie dedicada a los coches del Museo Lowmann y una de sus últimas creaciones es el popular Hispano Suiza Million-Guite de Norma Talmadge. Realizado en resina, de entre todos los modelos de esta firma que guardo en mi colección me resulta una de sus reproducciones más cuidadas y mejor realizadas, con muchas piezas independientes realizadas en metal fotograbado que le otorgan un gran realismo. Es sí, es una miniatura no apta para esos coleccionistas que gustan de "jugar" con sus piezas, siendo su destino ideal o preservarse en un caja original o colocarla en la vitrina y disfrutar de ella con un cristal de por medio. Una miniatura de matrícula de honor ideal para coleccionistas españoles y con la que Matrix Scale Models sigue marcando la diferencia con sus competidores.

domingo, enero 20, 2019

Pegaso Z102 Berlinetta Cúpula de Matrix Scale Models









Cada uno de los 86 deportivos Pegaso fabricados por la empresa pública española Enasa puede considerarse único, y es que realmente no existen dos que sean exactamente iguales por uno u otro motivo, de ahí las muchas dificultades que suele haber para identificarlos de forma concreta. En definitiva, todos eran coches muy especiales y que llamaban la atención de cualquiera, pero hubo tres modelos que, por sus particularidades estéticas, son considerados los más especiales de entre todos que ya de por sí lo son: Se trata del extraño Bisiluro, concebido para pruebas de velocidad y competición; el impactante Thrill bicolor obra de Carrozeria Touring, y el coche en que nos centramos en esta nueva entrada, el conocido como Berlinetta Cúpula -por la peculiar forma de su parabrisas trasero-, también conocido como 'El Dominicano' o 'Rosa de Té'.

Y vamos a más, la Berlinetta Cúpula no es sólo muy especial, es un Pegaso muy enigmático, pues de entrada nos plantea un par de enigmas: el primero de ellos, se especula con que se fabricaron dos unidades. Sobre esta situación, el portal de automóviles clásicos de referencia en España, Piel de Toro, recoge en su sección dedicada a Pegaso, en el apartado de los Pegaso carrozados por Enasa, dos modelos Cúpula. El primero es la referencia número 20, en color crema e interior verde, que fue expuesto en los salones del automóvil de Londres y París de 1952 y desguazado. El segundo, que es el coche protagonista de la entrada, es la referencia 21, inicialmente de color amarillo rosáceo e interior rojo. Una hipótesis es que el primero fuera reciclado en el segundo. Roberto López Alcolea, gran aficionado, estudioso y divulgador de los Pegaso Z102, habla de un testimonio de un antiguo trabajador de Enasa que aclara que efectivamente existieron dos unidades, pero que se especifica unas líneas más arriba, una fue destruida y realmente es la segunda la auténtica y genuina Berlinetta Cúpula. El segundo enigma que plantea este peculiar automóvil es su diseño realizado en la propia Enasa. ¿Con qué objetivo? ¿Pudiera ser uno similar al Thrill de Touring, servir como showcar en salones y eventos de promoción?

La Berlinetta Cúpula sale de la fábrica de Pegaso en 1952 y un año después se expone en Estados Unidos en los salones del automóvil de Hartford, Connecticut, y Nueva York. Es en la gran manzana donde es vendido a su primer propietario, nada menos que el general Rafael Leónidas Trujillo, presidente de la República Dominicana. Trujillo se sintió especialmente atraído por el llamativo color de la su carrocería, más que por las peculiares formas de esta. En sus manos el coche pasa a ser conocido popularmente como 'El Dominicano' y luciría la matrícula 'Benefactor de la Patria 1'. El coche montaba un motor V8 2.8 litros con compresor.

Tras el asesinato de Trujillo en 1961, el coche es depositado una base militar y vendido a un mecánico llamado Ramón Froneta. En manos de este señor el motor perdió su compresor y, peor aún, fue reconvertido en un descapotable. Froneta vendió el coche a Noel Rigau, de Puerto Rico, y éste a EA Jurist de Hyack, Nueva York, en los Estados Unidos. 

Alfonso Sobero, un apasionado coleccionista de México que había sido propietario de otro Pegaso, un Saoutchik, estuvo siguiendo la pista del Cúpula hasta que pudo comprárselo al señor Jurist. Dado los problemas de importar coches a México, don Alfonso encomendó primero la restauración integral y devuelta a su estado original del malogrado Cúpula a Bob Esbenson en Denver, Colorado. Y así fue como el Cúpula recuperó de nuevo su aspecto original. Tras unos años y ante la imposibilidad de traerlo a su casa en México, Sobero decidió subastarlo en Scottsdale Arizona. Merece la pena leer la crónica completa que sobre el rescate y recuperación del Cúpula escribió Alfonso Sobero en Piel de Toro.

Es adquirido por otro coleccionista americano, Don Williams que lo pinta de color plata y las llantas en rojo. En 1987 es adquirido por el Museo Rossobianco de automóviles, una colección privada y visitable cerca de Munich. En 2006, el prestigioso coleccionista Ebert Lowmann, de La Haya, Holanda, propietario del museo de coches homónimo, lo adquiere y restaura en profundidad, recuperando su color original amarillo-rosáceo-anaranjado, con el interior verde oliva y, un detalle muy llamativo, la banda roja en los neumáticos. Tras la exhaustiva restauración, la puesta de largo del Berlinetta Cúpula tuvo lugar en el prestigioso Concurso de Elegancia de Amelia Island 2015, Florida, Estados Unidos, donde como no podía ser de otro modelo, fue premiado con el 'Best of Show'. Nota para el lector: si se encuentra en Holanda de turismo y es un aficionado del motor, no dude en visitar el Museo Lowmann de La Haya, pues allí se encontrará, entre otras maravillas, a la Berlinetta Cúpula.

Tercera referencia Pegaso de Matrix Scale Models y tercera alegría para los coleccionistas españoles y más, porque cada vez hay más aficionados por todo el mundo que sienten verdadera pasión por los Pegaso españoles. No es la primera miniatura que de este automóvil se realiza en la escala 1/43. Tenemos la referencia original de Provence Moulage y que a posteriori vendería también la tienda barcelonesa Kitcar 43. Luego está un viejo conocido de estas páginas y que podemos ver en la penúltima foto que ilustra esta entrada, el realizado para la tienda bilbaína Daz Hoby, miniatura rodeada de cierta polémica ya que finalmente el resultado del modelista no fue del agrado del contratante y terminó vendiéndose aleatoriamente por distintos cauces al previsto. Y de la que hay que decir que es una réplica no muy agraciada y más cuando pasan 10 años y nos encontramos con este modelo de Matrix.

Si bien Matrix es un fabricante cuyas miniaturas gozan de una terminación exquisita, hay ocasiones en las que comete pequeños errores, sobre todo en lo que a la exactitud de la escala se refiere, aunque en esta ocasión parece que ha sido correcta. Las formas de la miniatura representan muy bien al modelo en cuestión y como ya hemos dicho, el acabado es de sobresaliente. Importante, la correcta representación de la pátina del color de la carrocería, pues en el Daz Hoby es un naranja brillante algo alejado del original. Visto como ha casi desaparecido de muchas tiendas de miniaturas, el Cúpula de Matrix parece que ha sido un éxito y me alegro de haber decidido hacerme con él -en honor a la verdad fue un regalo de Navidad-. En la vitrina posa muy bien con el resto de la familia Pegaso que a día de poseo en mi colección y que pueden ver en la última foto de la entrada. Y lo que más me gusta de todo, empezar el año de coleccionismo con un Pegaso.

sábado, enero 19, 2019

De Tomaso Vallelunga de Autocult







Alejandro de Tomaso era un gran apasionado del automovilismo, tanto de la competición como de la mecánica. Inició sus pasos en este mundo en su Argentina natal en carreras y campeonatos locales. Destacó su participación en dos carreras de Fórmula 1, siendo precisamente su mejor resultado el noveno puesto alcanzado en el GP de Buenos Aires de 1957 a los mandos de un Maserati privado. Igualmente era un hombre muy polifacético, empresario, economista y periodista, concretamente estuvo en el equipo fundador del periódico Clarín donde escribía en la sección de Economía. Hijo de un inmigrante italiano que fue un militante muy activo del Partido Socialista Argentino, De Tomaso también ejerció una faceta política, aunque en su caso fue una militancia conservadora de fuerte oposición al populismo peronista. Su ambición por prosperar y hacerse un nombre en el mundo del automovilismo le llevó a abandonar su Argentina natal para establecerse en el norte de Italia, realizando el camino inverso que años atrás realizó su padre. Los motivos políticos también fueron consecuencia de esta decisión.

En Europa, los principales fabricantes y equipos de competición italianos conocieron pronto el talento de De Tomaso, y su trayectoria en el viejo continente se inició con los hermanos Maserati, primero en su fábrica y más adelante, cuando estos la vendieron a los hermanos Orsi, en el proyecto OSCA. Fue precisamente trabajando como mecánico en OSCA donde De Tomaso tomó conciencia de lo que realmente quería dedicarse profesionalmente, ser constructor independiente de autos de competición. Nota curiosa: De Tomaso terminaría siendo a mitad de los años 70 propietario de Maserati tras adquirírsela a Peugeot-Citroen.

De Tomaso Automobili SPA se funda en Módena en 1959. El grueso de su negocio fue la construcción y desarrollo de monoplazas para categorías pequeñas como la recientemente creada Fórmula Junior. Llegó a fabricar coches de Fórmula 1 que emplearían equipos independientes en asociación con el propio De Tomaso, como es el caso de Frank Williams, cuyos primeros pasos como equipo en la categoría reina fueron con los coches de De Tomaso. Precisamente, el fatal accidente que en 1970 acabó con la vida de Piers Courage al volante de un De Tomaso Ford del equipo Williams terminó porque el empresario argentino cesara su negocio de producción de coches de competición y se centrara en los autos deportivos de calle.

Con 42 años, Alejandro de Tomaso, con su compañía a pleno rendimiento, decide introducirse en la construcción de coches de calle. Su primer proyecto de esta índole comenzó a gestarse en 1962. Bautizado con el nombre de Vallelunga, por el circuito de carreras situado en las cercanías de Roma, fue desarrollado empleando muchas soluciones técnicas de la competición. Llamó la atención la colocación del motor en posición central, sobre el eje trasero y tras los asientos delanteros, una solución propia de los autos de competición pero vista por primera vez en un coche de calle.

El diseño de la carrocería, muy grácil y esbelto, fue obra de los hermanos Fissore. Su principal seña de identidad era la gran luna de cristal trasera que le otorgaba la sensación de tener una gran superficie acristalada. Como pequeño fabricante que era, no disponía de los medios para construir su propio motor, por lo que aprovechó su buena relación con Ford y pudo disponer del motor Essex de cuatro cilindros y 1.5 litros del Cortina, que modificado por la gente de De Tomaso, carburadores Weber incluidos, lograba la cifra redonda de 100 CV, que unido a la ligereza del conjunto chasis-carrocería otorgaba al Vallelunga unas prestaciones muy buenas. Las carrocerías serían construidas finalmente en fibra en la empresa Ghia y no de aluminio como en un principio se pretendía.

El Vallelunga fue mostrado al público por primera vez en el Salón de Turín de 1963, pero hasta 1965 no salieron las primeras unidades. Algunos problemas de rendimiento derivados de su esquema de construcción y su alto precio con respecto a otros coches de la competencia hicieron que sólo se fabricasen hasta 1967 53 coches, más los tres prototipos con carrocería de aluminio. No obstante, De Tomaso no quedó insatisfecho de la experiencia y tras el Vallelunga lanzó un nuevo coche de calle, el Mangusta, pero esa es ya otra historia.

Sin duda la gran asignatura pendiente de la escala 1/43 con De Tomaso era el Vallelunga toda vez que diversos fabricantes han producido la mayoría de sus coches, especialmente el Pantera, el más representativo de la marca italoargentina. La sorpresa del Vallelunga ha venido de manos del novedoso fabricante alemán Thomas Rochmann y su marca Autocult, que desde su aparición reciente no ha dejado de sorprender con su catálogo de miniaturas basado en modelos muy raros y exóticos. El Vallelunga de Autocult está realizado en resina y forma parte de su colección 'Limited Editions', de hecho es una partida de 333 unidades. Es un modelo a escala de muy buena calidad y de reproducción minuciosa y cuidada pese a ser un automóvil de aspecto limpio y sencillo. Una de las grandes sorpresas de este año para muchos coleccionistas y que 'El Kekomóvil no podía dejar pasar.

domingo, enero 13, 2019

Lincoln Continental MK IV de Neo Scale Models









La quinta generación Continental de Lincoln recuperó los modelos de la 'Mark Series' que había sido discontinuada en el Mark III de 1958. El nuevo modelo de Lincoln se basaba en el chasis del Ford Thunderbird, así como en muchos de sus componentes mecánicos, de este modo el ahorro en costes de producción era considerable.

El Continental MK IV incorporó un nuevo diseño que en lo sucesivo marcaría el estilo identificativo de estos coches con una serie de elementos muy característicos: los faros delanteros escondidos, la calandra de estilo Rolls Royce, la ventanilla trasera tipo ojo de buey y de inspiración naútica -Opera window- y la rueda de repuesto encastrada en el maletero, en el denominado 'Continental kit'.

1972 fue el primer año de ventas del Continental MK IV y un año después, en 1973, sufrió su primer cambio estético, estrenando los nuevos parachoques más gruesos a los que obligaba la nueva normativa federal americana en materia de seguridad vial. 

Todos los Mark IV equipaban el motor V8 Ford 386 de 7.5 litros -460 ci- capaz de ofrecer una potencia de 365 CV, pero que se vio fuertemente mermada hasta los 212 CV tras la adaptación del motor a las nuevas reglamentaciones EPA en materia de emisiones de CO2 y racionalización del gasto de combustible.

Esta situación afectó a las prestaciones del coche, que se vio en una clara desventaja con sus competidores naturales como el Rolls Royce Corniche o el Mercedes 450 SLC, pero a su favor, el Continental MK IV era, junto con el Cadillac Eldorado, el único coche de dos puertas de su categoría con capacidad para que viajaran seis pasajeros.

No hace falta decir a estas alturas que el Continental MK IV era lo más que ofrecía Lincoln en lo que a coches sin chófer se refiere. En 1976, último año de ventas, Lincoln ofreció las denominados 'Designer Edition' del MK IV, series limitadas con equipamiento exclusivo y arreglos estéticos realizados por reconocidos diseñadores de moda: Cartier, Givenchy, Bill Blass y Pucci. El Continental MK IV dio paso en 1976 al MK V.

Sin duda, uno de los Continental MK IV más célebres de la cultura popular fue el que conducía el actor William Conrad en la serie policíaca de TV 'Cannon'.

Hace como unos nueve años que Neo Scale Models, desde su serie American Excelente, lanzaba sus primeras miniaturas del Lincoln Continental MK V. Tiempo después llegaba el MK IV, pero por uno u otro motivo, perdí la oportunidad de hacerme con uno. Recientemente, la firma lanzaba de nuevo una variante del MK IV, que ha sido uno de los regalos que recibí estas Navidades. Es la cuarta variación de color de esta miniatura que realiza Neo Scale Models, en esta ocasión con la carrocería marrón oscuro metalizado y el techo de vinilo beige, con el interior del mismo tono. El modelo a escala cuenta con un model de proporciones y formas correctas y el acabado habitual de sus miniaturas, si bien es cierto que en los últimos años hemos percibido alguna bajada de calidad en algunas miniaturas por parte del fabricante, en esta ocasión no es el caso, y estamos ante una pieza que además de ser muy llamativa está muy bien terminada. En mi colección supone un paso más para completar la saga Continental de Lincoln. En la última de las imágenes que ilustran la entrada, un Continental MK IV que tuve ocasión de fotografiar en el Museo de Automóviles Clásicos de la Colección Nicolini, en Lima, Perú.