domingo, abril 04, 2010

Aston Martin DB5 'Goldfinger' de Minichamps


Uno de los aspectos de las películas del agente 007 que siempre es recordado por el gran público es el destacado papel que siempre adquieren los coches. De hecho, estos filmes han servido en más de una ocasión como plataforla publicitaria para la presentación de algún modelo concreto. Un ejemplo de ello es el Aston Martin DB5, que desde su presentación en la exitosa 'Goldfinger' se ha convertido en un icono de la cultura popular y en el coche por antonomasia del superagente James Bond.


Pero paradógicamente, el Aston Martin DB5 hoy día no sería un coche tan famoso sino es por su aparición en dicha película. El DB5 fue presentado en 1963 y tenía la difícil tarea de sustituir al DB4, el primer gran coche de la marca de Newport Pagnell en plena euforia de la era David Brown.

El nuevo Aston Martin era estéticamente muy similar a su antecesor y heredaba la elegante carrocería obra de Touring de Milán. Para distinguirlos hay que fijarse en sus faros delanteros, carenados en el DB5, y en el mayor paso de rueda, pues el nuevo coche era algo más largo, aspecto que según refieren los expertos le restó parte de la deportividad que tenía el DB4. Otras novedades eran la adopción de frenos de disco Girling en las cuatro ruedas y un nuevo motor de cuatro litros de cilindrada de 286 cv de potencia, que en la versión Vantage de tres carburadores Weber llegaba hasta los 300 cv. Igualmente la adopción de una nueva caja de cambios de cuatro velocidades con overdrive le propiciaba una velocidad punta superior que su antecesor. El DB5 tuvo también una elegante versión descapotable denominada Volante y una curiosa carrocería break desarrollada por el artesano Radford llamada Shooting Break.

En 1964 se estrena en los cines 'Goldfinger' ('James Bond contra Goldfinger', en España), la tercera entrega de una de las sagas de películas más famosas de la historia del cine, las aventuras del agente secreto del MI6 James Bond, creado por el escritor Ian Fleming. La película estaba protagonizada por Sean Connery en el papel del agente 007 y lo acompañaban en el reparto Honor Blackman (Pussy Galore) y Göert Fröebbe, éste último en el papel del villano Auric Goldfinger, un terrorista internacional encubierto en la figura de un magnate suizo del oro en cuyos planes figura volar la Reserva Federal Norteamericana de oro para imponer su monopolio en el mercado internacional de dicho metal precioso.

En la primera película de la saga, '007 contra el Doctor No', James Bond conducía un Sunbeam Alpine azul y en la segunda, 'Desde Rusia con amor', el único coche que se ve en manos de Bond es un Bentley Drophead Coupé verde que sólo aparece en las escenas iniciales. Así pues cuando Q pasa a entregarle a Bond su nuevo Aston Martin DB5, éste pasa a ser su coche oficial para los próximos años, de hecho, el DB5 repetiría protagonismo en la cuarta película, 'Operación Trueno' y se le volvería a ver en los 90 en 'Golden Eye' y en 'El Mañana nunca muere', de modo anecdótico y con Pierce Brosnan al volante, y en la penúltima entrega, 'Casino Royale', con Daniel Craig, precisamente una miniatura que ya apareción en el blog con anterioridad.

El Aston Martin DB5 con especificaciones de la Sección Q del MI6 incluía una serie de extras para hacer más fácil el trabajo de James Bond. La lista de accesorios comprendía unas ametralladoras que salían de los intermitentes delanteros, sistema de cambio de placas de matrícula para camuflaje, una pantalla antibalas para proteger el cristal trasero, protectores móviles en los parachoques o unas ingeniosas tuercas de las llantas que, al igual que los carros de los romanos, salían hacia fuera y pinchaban las ruedas de los coches de los enemigos. En el interior figuraba un sofsiticado sistema de radas y un asiento del copiloto eyectable para evitar malas compañías. El DB5 gris plata protagoniza una de las escenas más memorables del filme cuando Connery lo conduce por los Alpes al son de "Alpine Driving" mientras persigue a un Ford Mustang descapotable y al Rolls Royce Phantom III de Golfinger. Sin embargo su protagonismo acaba cuando 007 entra en el cuartel general de Goldfinger y estrella el Aston Martin contra el muro mientras era perseguido por sendos Mercedes.

Realmente esta miniatura no es ninguna novedad en la colección, lo que pasa es que hasta ahora no se le había dedicado su correspondiente capítulo. Este Aston Martin corresponde a una serie especial de Minichamps dedicada a los coches de James Bond y de la que ya hemos presentado el Mustang Mach 1 de 'Diamantes para la Eternidad' y el Aston Martin DB5 de 'Casino Royale'. También nos falta presentar dos Lotus Esprit de dos entregas de la saga y de la misma colección que pronto serán presentados. Las formas del molde parecen muy correctas y proporcionadas. El acabado es el habitual de Minichamps, muy bien detallado y con numerosos adornos hechos con piezas independientes de plástico y también algunos logos de metal fotograbado. Las llantas de radios merecen una mención especial por lo bien realizadas que están. Se reproducen en la miniatura algunos de los gadgets antes nombrados, como el asiento eyectable, las placas de matrículas giratorias o la pantalla antibalas. La miniatura viene acompañada de dos figurines, uno que representa a James Bond y otro a un villano al que lanza en el asiento.

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