viernes, enero 29, 2010

Armstrong-Siddeley Sapphire 234 de Lansdowne Models

La Armstrong-Siddeley Motor Limited se creó en 1919 a raiz de la unión de la empresa de Sir W. G. Armstrong Whitworth con la Siddeley Deasy Motor Company del coronel J. D. Siddeley, en la ciudad británica de Coventry, también conocida como la Detroit británica. Desde un principio la compañía fabricaba sus vehículos en pequeñas series y su gama de productos incluía tanto utilitarios como coches de lujo. La marca se hizo famosa en 1928 por la introducción de una caja de cambios semiautomática.

Tras la II Guerra Mundial, aparecieron los modelos Lancaster, Typhoon y Hurricane, que tomaban los nombres de los aviones que la empresa, bajo la marca Hawker-Siddeley, había fabricado para la contienda.

En 1953 la marca introduce el primer automóvil denominado Sapphire, una berlina con motor de seis cilindros que por tamaño, estilo, prestaciones y precio podía equipararse a un Daimler o un Bentley.

El sello estilístico más distinguible de los Armstrong-Siddeley era su parrilla frontal en forma de V coronada por el emblema de la esfinge. Se dice que fue el coronel Siddeley el que encargó a un artista el emblema, inspirado por la estatua de la esfinge de Cleopatra que hay a las orillas del Támesis, en Londres. Y es que un periodista especializado describió en una ocasión a los coches de la marca como "silenciosos e inescrutables, iguales que una esfinge".

Contagiados por el éxito del Jaguar MK VII, en 1953 Armstrong-Siddeley introduce en el mercado un nuevo Sapphire, con una línea radicalmente diferente a su antecesor, que es el modelo que nos ocupa. La marca pretendía ofrecer a sus clientes una berlina de corte más deportivo. Estaba disponible en dos versiones, el 234, con un nuevo motor de cuatro cilindros y 2,3 litros muy brioso de 120 cv, y el 236, equipado con el seis cilindros Whitley de toda la vida, con un rendimiento más tranquilo y burgués. pese a las buenas intenciones los nuevos sedanes de corte deportivo no convencieron al habitual y conservador cliente de Armstrong-Siddeley, sobre todo por sus líneas. Además, eran bastante más caros que su competidor directo, el MK VII de Jaguar. La producción se interrumpió en 1958 y entonces se presentó el Star Sapphire, que recuperaba el estilo del Sapphire original y un motor de seis cilindros más grande, siendo también el último modelo de la marca, que cerró sus puertas en 1960.

Fabricado por Lansdowne Models, la división dedicada a los coches ingleses de Brooklin Models, este Armstrong-Siddeley puede ser hoy día una de las pocas miniaturas de esta mítica marca británica que pueden encontrarse en el mercado en escala 1/43. Igualmente corresponde a los Lansdowne de la última hornada, donde se trabaja más el detalle que anteriormente, cosa que queda corroborada al estar resueltos con piezas independientes los tiradores de las puertas, el tapón del depósito de combustible o las visagras del maletero. Como es habitual en los modelos de metal blanco, las proporciones del molde están muy conseguidas. El interior es de color azul oscuro y tiene el salpicadero en imitación de madera. Sólo cabe esperar que haya marcas valientes que sigan ofreciendo más modelos de Armstrong-Siddeley.

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