miércoles, mayo 09, 2007

TVR Grantura MK2 1961 de Spark






Como cuna del automovilismo deportivo, la lista de fabricantes de autos deportivos de Gran Bretaña es sin duda la más extensa del mundo. Pero al hablar de un deportivo británico no necesariamente nos referimos al concepto que de este tipo coches se tiene hoy día, sino visto desde la perspectiva del aficionado. Se dice que la fórmula inglesa para construir un coche deportivo tiene tres pasos: un buen chasis, una carrocería atractiva y ligera, y todo completado con el mayor número de componentes mecánicos, motor incluido, derivados de la gran serie, que más tarde serán oportuna modificados para adaptarlo a las circunstancias que se exigen. O sea, el deportivo británico es un auto hecho para una persona normal, que de lunes a viernes acude a su trabajo y llegado el fin de semana saca de su garaje su coche y se lo lleva a dar una vuelta por la campiña o al circuito más cercano para, a la vuelta, pasar todo el domingo en el garaje haciendo ajustes y reparaciones.

TVR es uno de los mejores ejemplos de un pequeño productor británico de autos deportivos para entusiastas. La empresa fue fundada en 1947 en la localidad de Blackpool por Trevor Wilkinson con el apoyo de Jack Pickard. Su nombre, TVR Engineering, es la unión de las tres consonantes que contiene el nombre de su fundador. Sus primeros productos destacaron por la calidad de su ingeniería y acabados, pero lo cierto es que las finanzas de la empresa eran un desastre, por lo que Trevor se veía obligado a vender los dos primeros prototipos fabricados para lograr más financiación. Un tercer prototipo lo mantuvo Wilkinson bajo su propiedad y tomó parte con él en algunos ralles locales. Le siguieron otros modelos, llegando a exportar algunos a Estados Unidos vendidos bajo la marca Jomar, creada por el socio de Trevor en al otro lado del Atlántico, el importador Ray Saidel. El nombre Jomar surgió de la unión de los de sus hijos, John y Margaret.

En 1958 Trevor Wilkinson comenzó a trabajar en un proyecto que mezclaba una carrocería de fibra vidrio acoplada a un robusto y ligero chasis tubular a lo que añadió elementos mecánicos y técnicos provenientes de la gran serie. Frenos de Austin Healey, dirección y suspensión delantera de un Volkswagen Beetle, suspensión trasera Triumph, parabrisas del Ford Cónsul y un motor Coventry Climax de 1.100 cc. Nacía así la primera serie del TVR Grantura. Era especialmente llamativo su peculiar diseño, de formas muy compactas que le valió el apelativo de 'Dwarf' o 'Gnomo' (Enano, Gnomo). También se montaron algunos Grantura MK I con motor Ford 1,2 y BMC 1,6  como el que montaba el MG A. En 1960 se empezaría a vender el Grantura MK II, con un pequeño restyling estético y motores MG 1,6 y Ford  1,3. La tercera serie del Grantura montó un chasis más grande y el rediseño de sus formas corrió a cargo de John Thurner, siendo especial llamativa su nueva trasera con grupos ópticos del Ford Cortina. Estos equiparon motores MG 1,8 y Ford 1,8. A partir de 1967 el Grantura fue sustituido por el Vixen. El americano Jack Griffith desarrolló un Grantura con motor Ford V8 que se denominó TVR Griffith 200.

Spark cuenta con una buena representación de modelos TVR, sobre todo los más modernos. Ahora toca el turno de los más clásicos. Llama la atención como Spark cada año mejora la calidad de sus reproducciones sustancialmente, aumentando la finura, tanto de sus moldes como de sus acabados. En el caso del pequeño TVR, llama la atención que las llantas de radios tengan una medida justa y acorde. Una excelente reproducción de un coche poco reproducido.

Alfa Romeo Junior Zagato 1300 de Spark







La firma Carrozeria Zagato de milán fue la artífice de este singular coupé basado en el chasis del Spider al que se le dotó de un conjunto caja de cambios-motor del Giulietta. Su carrocería en forma de cuña con cola tipo Kamm era obra del entonces estilista jefe de Zagato, Ercole Spada. Su presentación tuvo lugar en el LI Salón de Turín, celebrado en 1969. 


Contrariamente a otras creaciones de Zagato sobre base Alfa Romeo, como los TZ1 y TZ2, el Junior estuvo concebido desde un principio como un auto de calle y no para la competición, de hecho no se emplearon mucho para este propósito y, ninguno de forma oficial. La carrocería estaba construida en acero con algunos elementos de aluminio, como el capó.

Montaba el mismo motor de 1.290 cc twin cam con dos carburadores dobles que los 1300 GT Junior y el Spider 1300 Junior, mecánica que erogaba 87 CV de potencia que le permitían alcanzar una máxima de 175 Km/H. Algunas de sus soluciones estilísticas fueron especialmente ingeniosas, como los faros escondidos tras una lámina de plexiglás, una solución que emplearía unos años más tarde Citroen en su SM. Gozaba igualmente de una gran superficie acristalada que le confería muy buena visibilidad. A partir de 1972 fue sustituido por una versión con motor de 1.6 litros y batalla más larga.

Al ser un coche que fabricaba y vendía la propia Zagato, su producción fue más limitada que en el resto de modelos Alfa Romeo, además de que su alto precio, superior al del Spider y al del 1750 GTV, no ayudó a que vendieran muchas unidades. Dejó de fabricarse en 1975 tras 1.510 unidades producidas.

Como viene siendo habitual, la marca Spark está optando por reproducir coches exóticos y poco conocidos y este es una buena muestra de ello. Sus productos se están posicionando bien en el mercado pues ofrece unas excelentes reproducciones en resina a un precio más propio del diecast. En este caso, la miniatura cuenta con un buen molde que es correcto en formas y proporciones y el nivel de acabado cuenta con la habitual calidad que ofrece Spark.