jueves, diciembre 20, 2012

Packard 110 Deluxe Wagon de American Excellence





Podemos identificar a un coche con carrocería de madera, o como se les conoce en su país de origen, 'woodies', con las playas de California, los surfistas o las portadas de los discos de 'The Beach Boys', pero lo cierto es que hubo un tiempo en que los automóviles las llevaban por motivos estrictamente técnicos. En un principio, las llamadas carrocerías tipo 'Station Wagon' (break, familiares, etc...) se construían añadiendo paneles de madera a la original tipo turismo, de este modo se abarataba el coste de tener que emplear más acero para una carrocería más grande y tampoco se producía un aumento sustancia el peso del vehículo. Poco a poco y conforme la industria del automóvil evolucionó el metal terminó por sustituir a la madera hasta que esta fue quedando en simples paneles ornamentales hasta desaparecer definitivamente.

Packard es uno de los nombres señeros de la industria del automóvil en los Estados Unidos y siempre se distinguió por la construcción de autos de lujo de gran calidad con enormes motores V8 y V12. En 1940 en plena depresión económica de la posguerra Packard presenta su modelo 110 (pronúnciese "one-ten"). La principal característica de este nuevo coche era su novedoso motor de seis cilindros, 4 litros y 100 cv de potencia. Packard ofrecía así un vehículo construido con la calidad de terminación que siempre hizo gala pero más económico y asequible, acorde a las condiciones económicas que se vivían entonces.

El coche estaba disponible con varios tipos de carrocería, sedán, coupé, cabriolet y el bonito y llamativo Deluxe Wagon con carrocería de madera construida por la empresa Hércules de Evansville. El coche contaba con nueve plazas dispuestas en sus tres filas de asientos.

Neo Scale Models, a través de su marca American Excellence dedicada a miniaturas de coches de los Estados Unidos, ha empezado a ofrecer este precioso e impresionante Packard 110 Deluxe Wagon con su llamativa carrocería de madera. El modelo cuenta con un excelentísimo nivel de acabado, con un molde que representa muy bien las formas del coche real y un acabado ornamental muy llamativo, tal y como viene siendo habitual en esta marca de miniaturas. Sin duda un modelo que llamará la atención en toda vitrina que se coloque.

domingo, diciembre 16, 2012

Facel Vega Facel II de Neo Scale Models





Resulta especialmente paradógico que una empresa entre en bancarrota justo cuando acaba de presentar el que está llamado a ser su mejor producto. Este es el caso de la firma francesa Facel Vega, que cuando presentó su formidable modelo de gran turismo Facel II, sus maltrechas finanzas comenzaron a marcar su declive, constituyendo este coche una preciosa forma de morir.

Tras cuatro años en el mercado y un considerable y razonable éxito de ventas (548 unidades fabricadas), incluso para un coche extraordinariamente caro y de fabricación semi-artesanal, la empresa de Jean Daninos decidió que era el momento de cambiar el modelo estrella de la marca, el HK 500.

El nuevo coche de Facel Vega constituyó el último intento de construir un GT de lujo en Francia. Los primeros anuncios de la compañía rezaban el lema: "El coupé de cuatro plazas más rápido del mundo". Estaba basado en el mismo chasis del HK 500, pero el estilo de su carrocería cambió radicalmente, pasando de las líneas curvas y redondas a las rectas y planas, menteniéndose ciertos detalles estéticos propios de la marca, como el característico frontal con tres parrrillas, dos horizontales a los lados y una vertical en el centro (en este ocasión muy cuadrada debido al estilo achaparrado del coche) y los grupos ópticos delanteros dispuestos de forma vertical, en este caso faros Marshall redondos separados por el intermitente en el centro, muy al estilo de Mercedes.

El Facel II iba equipado con un descomunal motor Chrysler Typhoon V8 de 6,3 litros (383 ci) que acoplado a una caja de cambios automática Torqueflite ofrecía 350 cv de potencia y 390 con la manual de cinco velocidades Pont-à-Mousson de la casa. Frenos de disco en las cuatro ruedas, llantas Dunlop de aleación ligera, dirección asistida Hidrosteer, asientos de cuero o elevalunas eléctricos o radio componían la lista de equipamiento que incluía. Era llamativo cómo su interior parecía todo forrado de madera pero en realidad era chapa pintada dando ese efecto. Los últimos Facel II se entregaban con una motor más grande de 6,7 litros (413 ci) y sólo con cambio manual.

El Facel II se encontró con una serie duros competidores en el mercado, como los Ferrari 250 GTE, Aston Martin DB4, Jensen CV8 o Iso Rivolta GT, pero no tuvo problemas en mirarlos de tú a tú en incluso superarles. Realmente, un auto de sus características en manos de un fabricante más solvente hubiera logrado unos resultados muy satisfactorios.

El piloto de pruebas de la casa, Bernard Cahier, se mostró muy satisfecho del resultado obtenido con este coche, pese a que su desarrollo se vio muy lastrado por los problemas que tuvo la marca con su modelo más pequeño, el Facellia, motivados por el penoso resultado de su motor Pont-à-Mousson de fabricación propia. Con todo y siendo coche especialmente caro, sus excelentes prestaciones y sus bonitas líneas captaron la atención de muchos ricos y famosos del momento, como los empresarios Christian Dior, Max Factor, Rob Walker y el mismísimo WO Chrysler, gentes de la realeza y la aristocracia, como la princesa Grace de Mónaco y el Rey Hassan II de Marruecos, muchos artistas como Tony Curtis, Pablo Picasso, Herbert Von Karajan, Yves Montand o Ringo Starr, y pilotos de alta competición como Maurice Trintignant y Sir Stirling Moss, este último muy aficionado a la marca al poseer varios de sus modelos como medio habitual de desplazamientos entre los GP que disputaba.

Pese a haberse realizado varias réplicas a escala 1/43 del Facel Vega Facel II, es cierto que las que había o bien estaban hechos en tiradas muy limitadas y se des catalogaron pronto, como es el de Provence Moulage, o eran muy difíciles de conseguir, como el de Tin Wizard. Es por eso que la marca que se está dedicando a reproducir a todos aquellos modelos más raros y poco habituales de la historia de la automoción, Neo Scale Models, ya cuenta en su catálogo con una réplica del Facel Vega Facel II, extraordinariamente realizada, con muchas piezas en fotograbado, un molde con formas muy correctas y conjunto final de sobresaliente, poniendo a Neo Scale Models como la marca de miniaturas actual con más reproducciones de modelos de Facel Vega en su catálogo.

jueves, diciembre 13, 2012

Hispano Suiza H6C 'Xenia Dubonnet' de Minichamps





Es muy probable que muchos apasionados del motor hayan soñado alguna vez con poseer un automóvil único, en el más literal de los significados de esta palabra. Si encima este coche único está construido bajo los deseos más expresos de su comprador, pues la satisfacción puede ser aún mayor. En este sentido resaltamos la figura de André Dubonnet, el rico heredero de una acaudalada familia francesa dedicada a la producción de coñac y aperitivos cuyas dos grandes pasiones eran la aeronáutica y el automovilismo.

Dubonnet sentía una especial predilección por los modelos de la firma española de automóviles de lujo Hispano Suiza, poseyó unos cuantos y algunos de ellos eran modelos totalmente exclusivos, realizados a la carta que se suele decir. Uno de ellos fue el Nieuport Torpedo de carrocería de madera de Tulipwood construido sobre un chasis H6C, modelo que ya reseñé en su día en este blog.

En 1937 André Dubonnet fue más allá y decidió desarrollar un modelo experimental en el que probar un nuevo tipo de suspensión patentado por él mismo y de este modo nació el imponente modelo que nos ocupa.

Denominado 'Xenia Dubonnet', el coche se basaba en un chasis Hispano Suiza H6C 46 CV con motor de seis cilindros, ocho litros de cilindrada y 160 cv de potencia. La carrocería era tremendamente espectacular y era obra del lápiz del maestro Jacques Saoutchik. La influencia de la pasión de André Dubonnet por la aviación y la aeronáutica estaba bien patenta gracias a los estudios de aerodinámica de Jean Andreau y el propio Saoutchik. Entre sus detalles más sorprendentes están sus tres plazas interiores, dos delante y una detrás, y el peculiar estilo de apertura de sus puertas, que escamoteaban hacia atrás pero sin ser correderas.

El coche tenía una extraordinaria similitud con el Delage D8-120 y el Bentley Embyricos, ambos obra del carrocero Pourtout. La suspensión Dubonnet tuvo cierto éxito y marcas como Alfa Romeo, General Motors o Fiat la emplearon.

Esta miniatura fabricada por Minichamps en resina (parece ser que hasta la gran referencia actual del diecast se rinde a la nueva moda de la resina) es la segunda entrega de una nueva serie dedicada a los modelos que integran la prestigiosa colección del Museo Mullin, dedicado al Art Decó y a los coches de los años 30. La miniatura presenta un nivel de acabado realmente bueno y aunque realmente se trata de un coche que en su versión 1/1 no tenía muchos detalles, la ejecución del modelo es muy buena. Sí hay que decir que Minichamps ha acertado de lleno con esta nueva serie de miniaturas que promete modelos realmente interesantes, sobre todo, los Hispano Suiza para los coleccionistas españoles.

jueves, diciembre 06, 2012

Rolls Royce Silver Wraith 1952 de True Scale Miniatures





Una vez finalizada la II Guerra Mundial nuevos aires soplaban en el mundo de la automoción, incluso en esa burbuja tan elitista y exclusiva que es la de los coches de superlujo, esos cuyos propietarios se los pueden permitir haya o no una mala situación económica. Mientras que los efectos de la contienda dejaban muertos o heridos de muerte a algunos fabricantes, otros seguían su camino como si no fuese la cosa con ellos, y como no puede ser de otro modo, en este exclusivo último grupo estaba la Rolls Royce Motor Company.

Justo un año después de terminar la II Guerra Mundial Rolls Royce lanzaba su nuevo modelo. Se denominó Silver Wraith (espectro de plata) y mantenía la tradición de la marca de usar nombres relativos a lo etéreo, aunque realmente su nombre puede hacer alusión a que en realidad se trata de una evolución del modelo anterior en el que se basaba en gran parte, el Wraith de 1939.

El Silver Wraith fue el último Rolls Royce que se vendía por separado de su carrocería y situaba en el plano medio de la gama, entre el exclusivo Phantom IV y el Silver Dawn, primer modelo de Rolls Royce en fabricarse íntegramente en la casa. El modelo se ofrecía con dos longitudes de carrocería, de 127 pulgadas o SWB y 133 pulgadas o LWB. Durante los años que se vendió se ofreció con diferentes versiones del tradicional motor de seis cilindros en línea,  de 4.257, 4566 y 4.887 cc, sin revelar en ningún caso la cifra de potencia.

El mercado de la exportación fue el punto realmente fuerte del Silver Wraith, yendo muchos de los ejemplares fabricados a parar a Estados Unidos, no obstante resalta que países como Irlanda, Dinamarca, Holanda o Brasil tuvieron en sus parques móviles de representación un Silver Wraith.

La miniatura que hoy nos ocupa es el segundo Silver Wraith que oferta en su catálogo True Scale Miniatures y representa, contrariamente a lo que reza en su peana, a un Silver Wraith con carrocería limousine de Hooper. El modelo cuenta con un altísimo nivel de terminación, muy fino y cuidado y repleto de grandes y buenos detalles, entre ellos la separación central de los asientos. Es un modelo muy atractivo, de precio alto, pero que seguramente captará la atención de muchos coleccionistas.