martes, febrero 22, 2011

AC Ace de Neo Scale Models

La firma británica AC, fundada a principios del siglo XX, siempre destacó por haber construido hermosos coches deportivos de gran calidad pero con gran tendencia a quedarse anticuados técnicamente. Pero en 1953, en el transcurso del Motor Show de Londres, todo ello cambió radicalmente.

El stand de AC presentaba en primicia el Ace, un coche realmente transcendental en la historia de la automoción. El artífice del desarrollo del Ace, As en castellano, fue John Tojeiro, especialista que ya había trabajado en deportivos de otras marcas. Tojeiro aparejó una ligera, simple y elegante carrocería de aluminio al chasis clásico de Ac y lo dotó de suspensión independiente a las cuatro ruedas mediante ballestas. Comparado con otros coches de la competencia, como el MG A, el Austin Healey 100 o el Triumph TR2, el AC Ace era mucho más exclusivo.

Las primeras unidades montaban el motor 2.0 litros de seis cilindros en línea y 90 cv de Bristol, a su vez basado en el viejo BMW de antes de la II Guerra Mundial. A partir de 1956 se ofreció como opción el Ford de 2.6 litros y 170 cv, en este caso un V6 que se usaba en los modelos Zephyr y Zodiac, que le otorgaba un extra de prestaciones. En apenas 10 años de producción se vendieron 723 unidades del AC Ace, una cifra respetable teniendo en cuenta su método de fabricación artesanal. En 1962, cuando la producción del Ace ya llegaba a su fin, el piloto y granjero norteamericano Carrol Shelby llegó a un acuerdo comercial con el entonces presidente de AC Cars, Charles Hurlock, para realizar una versión especial equipada con un motor Ford 289 V8. Había nacido el AC Cobra, pero ésa es ya otra historia.

Neo Scale Models vuelve a demostrar una vez más que la reproducción de clásicos británicos se le da muy bien y el haber optado por un coche como el AC Ace confirma la estrategia de este fabricante de centrarse en modelos poco o nada reproducidos, porque lo cierto es que tenemos muchos Cobras en 1/43, pero poca gente, más que nada fabricantes minoritarios y artesanales se habían atrevido con un clásico Ace. El modelo está muy bien reproducido en formas y detalles. La combinación de colores es muy atractiva, un clásico British Racing Green con un interior "biscuit". Las llantas de radios han sido pintadas en el mismo color de la carrocería, algo muy habitual en los deportivos británicos, sobre todo en los que tenían doble vida (los que sus dueños los usaban tanto para correr como para desplazarse). El interior está muy trabajado y destaca el precioso cuadro de instrumentos y el volante clásico de madera con tres radios metálicos. En definitiva, una estupenda miniatura ideal para todo fan de los clásicos de la Pérfida Albión.

1 comentario:

manuel dijo...

Un coche pequeño con una gran historia. Me gusta mucho la combinación de colores.

Un saludo.