miércoles, enero 17, 2018

Lancia Flaminia 3C 2.8 Coupé Speciale Pininfarina de Neo Scale Models






Lancia eligió a Pininfarina -entonces aún conocida como Pinin Farina- para el diseño, construcción y producción de las carrocerías para su nuevo modelo Flaminia, tras el éxito de crítica que supuso el prototipo 'Florida', obra precisamente de la citada firma carrocera. Disponible como berlina y coupé, el Flaminia entró en producción en 1957.

Contrariamente a su antecesor, el Aurelia, el Flaminia se fabricó como chasis unitario y Lancia no ofrecía la posibilidad de venderlo como chasis desnudo para instalarle una carrocería personalizada. No obstante, hubo algunos Flaminia con carrocería especial, como los magistrales diseños de Ercole Espada para Zagato sobre el chasis corto Super Sport, modelo del que ya hemos hablado en este blog, así como otros ejemplares realizados por Touring y el caso que nos ocupa, el Coupé Speciale de la propia Pininfarina.

El stand de Pininfarina del Motor Show de Turín de 1963 estaba presidido por un esbelto y elegante coupé que en su frontal lucía el logo de Lancia. El responsable de sus líneas era el joven diseñador norteamericano Tom Tjaarda, hijo de John Tjaarda, padre de magníficas creaciones estilísticas sobre ruedas como por ejemplo el Lincoln Zephyr. El frontal, con grupos ópticos dobles y calandra de forma pentagonal era muy distintivo del estilo Lancia mientras que su trasera, coronada con unos futuristas pilotos trapezoides le conferían un aire muy vanguardista. La ausencia del pilar B acentuaba la fluidez de sus formas. El conjunto fue rematado con una atractiva pintura de color blanco perla y detalles cromados muy racionales, incluidos los tapacubos.

Bajo el capó latía el novedoso motor Lancia V6, en esta ocasión en su evolución de 2.8 litros de cilindrada y 150 CV de potencia gracias a sus tres carburadores dobles. La caja de cambios de cuatro velocidades Transaxle, los discos de frenos en todas las ruedas y la sofisticada suspensión trasera De Dion eran los mismos que en las berlinas.

En 1964 sufrió algunos cambios estéticos. Fue pintado dos veces, una en color arena metalizado y otra en plata, además de que se le añadieron unos pilotos traseros extra provenientes del Lancia Flavia de cara a su homologación para circular por carretera. Su primer propietario fue el propio Battista Pininfarina, para sustituirlo por el Lancia Florida II prototipo que había empleado como coche personal los siete años anteriores. El capo Pininfarina lo presentó a diversos concursos de elegancia, de los que ganó los de Alassio y Cortina de Ampezzo. Fue el último coche que condujo el genio carrocero italiano, que falleció en 1966. El Flaminia Coupé Speciale acumulaba entonces 9.100 kilómetros.

En 1972 la familia Pininfarina vendió el coche al doctor Richard Buckingham, presidente del American Lancia Club, que lo tuvo durante dos décadas, exponiéndolo en Peeble Beach en 1989. El siguiente propietario, el japonés Yoshio Matsuda, lo pintó en su color original blanco perla. El canadiense David Cohen fue su nuevo dueño desde 2003 a 2008. Fue su actual propietario, italiano y coleccionista especializado en autos de su país con carrocerías especiales, quien devolvió al Flaminia Coupé Especiale a su estado original de 1963, incluyendo la retirada de los horrendos pilotos traseros extra de la primera homologación. Su última aparición pública fue en Villa D´Este 2012.

La miniatura que inaugura la temporada 2018 de 'El Kekomóvil' está fabricada por Neo Scale Models. Ciertamente se trata de un modelo no exento de polémica por dos motivos: el primero, Neo lo lanzó al mercado casi simultáneamente que otra firma, Matrix, lo que dio lugar a rumores sobre plagio de moldes. Y el segundo, es de los primeros modelos de Neo en los que esta firma está empezando reducir el número de piezas en metal fotograbado, uno de los grandes atractivos de esta marca de siempre. La miniatura cuenta con un molde correcto y proporcionado y un acabado muy delicado y minucioso en lo que al exterior respecta, sin embargo, el interior sólo está modelado y sólo el volante es diferente, aunque tampoco con el nivel de detalle que estamos acostumbrados en esta firma. O sea, es un modelo un tanto irregular, aunque tiene mucho encanto. Pertenece a la serie 'Neo Concept' dedicada a reproducir a escala coches únicos o muy exóticos.

A modo de epílogo: es una enorme lástima cómo Lancia ha ido muriendo poco a poco. Triste es el contraste de sus tiempos de grandeza, bien representados con el modelo que hoy nos ocupa, con la situación de la marca actualmente, que ya hace tiempo que no presenta un coche nuevo y parece que sus propietarios del Grupo Fiat Chrysler ya tienen decidido darle el tiro de gracia. Una pena.

1 comentario:

A.Sivianes dijo...

Comenzando por el final, lo que va a pasar es que el negocio del automóvil se concentra cada vez más y van quedando menos marcas. Las históricas, en algunos casos, no encuentran su sitio (o los dueños no quieren que lo encuentren) y acaban diluyéndose... en el caso de Lancia mejor así, por que los últimos lanzamientos eran de "pegote" total.

La miniatura me encantó (qué novedad, viendo tu blog!) pero esos pilotos traseros los encontré tan raros... pero bueno, no es culpa de NEO. Ignoraba lo que dices acerca de la marca y su disminución en la cantidad de uso de los fotograbados, una seña de identidad de NEO según puedo comprender. Espero que no sea norma en todos los lanzamientos.

Saludos!