domingo, noviembre 27, 2016

Momo Mirage 5.7 V8 Coupé de Kess Model






Peter Kalikow, joven heredero de un importante emporio inmobiliario de Nueva York, se enamoró de los deportivos europeos tras asistir al Motor Show de 1957 celebrado en su ciudad. Igualmente, entabló amistad con Alfred Momo, piloto y mecánico del equipo de Briggs Cunnigham, y propietario de una concesión de Jaguar en Nueva York. En los 60 ambos amigos recorrieron Italia con el propósito de disfrutar de su gran pasión y en ese periplo pudieron conocer a personajes de la talla de Enzo Ferrari, Marcello Orsi o Sergio Pininfarina.

En 1967, Kalikow tuvo la intención de adquirir un Aston Martin DBS, pero la mala prensa acerca de su fiabilidad le hizo cambiar de opinión hacia unos propósitos más elevados: construir su propio coche deportivo, algo para lo que desde el principio encontró la oposición frontal de su familia. Kalikow tenía muy claro lo que quería y lo resumió en la siguiente frase: "tan rápido como un Ferrari,  tan lujoso como un Rolls Royce.

Gene Garfinkle llevó a cabo los primeros pasos de desarrollo mientras que el diseño y la fabricación de la carrocería recayó en la empresa italiana Carrozeria Frua. El especialista en autos de competición Stanguellini se ocupó de la parte técnica. En el capítulo mecánico, se eligió el fiable y potente motor Chevrolet 350 ci de 5.7 litros con inyección mecánica Lucas que erogaba 225 CV de potencia, el cual podía aparejarse a una caja de cambios manual o automática.

De este modo, Peter Kalikow imitaría el camino seguido unos años antes por gente como el suizo Peter Monteverdi, que también construyó su propio auto deportivo motorizado por una mecánica de origen americano, lo que entonces se llamaba un 'Hybrid Sports Car'. En 1971 Peter Kalikow presentaría el primer prototipo de su auto en el Motor Show de Nueva York, bajo el nombre de Momo Mirage. La elección del nombre de su socio estaba motivada por la forma en que éste estaba ligado al mundo de los autos de lujo y deportivos.

En dicho evento Momo y Kalikow recibieron 25 pedidos. Sin embargo, el negocio se torció: Frua y Stanguellini doblaron los precios acordados y una incipiente recesión económica en los Estados Unidos malogró el proyecto, fabricándose sólo cinco coches, tres de los cuales se quedaron a la espera de recibir su motor. Con todo, no está muy claro cuántos ejemplares llegaron a completarse, pues se dice que un cuarto ejemplar fue adquirido por General Motors y un sexto se lo quedó Stanguellini, aunque parece ser que se destruyó en un incendio. Sea como sea, sólo Peter Kalikow sabe si tiene guardado en un lugar secreto algún Momo Mirage más del que no se tiene constancia.

Su llamativo y elegante diseño ha generado alguna que otra controversia: por un lado dicen que Frua copió el prototipo Lancia Merica realizado por Ghia en 1969. Otros que tanto Pininfarina como Ghia lo copiaron para sus Fiat 130 y De Tomaso Longchamp.

Hoy presento la primera miniatura del fabricante italiano Kess Model que añado a mi colección. Kess es un productor de miniaturas de la localidad italiana de San Giovanni Teatino. Está especializado en autos de calle clásicos con especial atención en modelos exóticos y de carrocerías especiales, aunque en su extensa catálogo hay de todo, adquiriendo especial protagonismo los coches italianos. Sus miniaturas están realizadas en resina y se mueven en la misma franja de mercado que otros fabricantes como Neo Scale Models, Spark,  o TSM. Al igual que estos, sus miniaturas están fabricadas en China, aunque todo el trabajo de moldes y diseño se hace en Italia. 

La miniatura objeto de esta entrada es igualmente inédita en la escala 1/43, siendo el primer modelo a escala de este coche tan peculiar y exótico como es el Momo Mirage. Cuenta con un molde correcto y proporcionado y un muy alto nivel de calidad y terminación, donde resalta la profusión de piezas independientes realizadas con gran finura en metal fotograbado. Pese que a las miniaturas de Kess suelen tener precios altos merece mucho la pena hacerles un hueco en la colección por el tipo de coches que representan.

sábado, noviembre 26, 2016

Facel Vega Facel 6 Cabriolet de Ixo






Las buenas ventas de sus lujosos coches de gran turismo con motor V8 contrastaban con la complicada situación económica de la firma francesa de autos de lujo Facel Vega, que no veía reflejada dicha situación en sus finanzas dado que estos automóviles generaban más gastos que los ingresos que aportaban. Es por eso que la firma de Jean Daninos decidió producir un automóvil más económico aunque dentro de la órbita de los autos de lujo y deportivos.

Denominado Facellia, estaba llamado a militar en la misma liga que los pequeños deportivos británicos como los MG, Triumph, Sunbeam, y otros coches similares como el Mercedes 190 SL o el Alfa Romeo Giulietta Sprint/Spider. Fue el primer Facel Vega en ir equipado con un motor de fabricación propia en contra de la tónica habitual de la marca que había recurrido hasta ahora a las mecánicas V8 fabricadas por la americana Chrysler.

El motor, denominado Pont-à-Mousson, se reveló como un desastre en su fiabilidad y pronto el departamento de atención al cliente de Facel Vega se vio desbordado por las quejas. Cuando se hubieron solucionado los errores de concepto que provocaron los problemas del motor Pont-à-Mousson era demasiado tarde y en Facel Vega decidieron retirar el Facellia en favor de un nuevo coche, el Facel III, que era una evolución del anterior con pequeños retoques estéticos y dotado de un motor Volvo más fiable.

El Facellia fue lanzado en 1961 y entonces ya la empresa arrastraba una situación económica precaria, pero dos años después y tras el fiasco del Facellia, ello había empeorado considerablemente. La empresa Sferma, una subsidiaria de Sud-Aviation, compañía con la que Jean Daninos tuvo relación en el pasado, acudió al rescate de Facel Vega con el objetivo de mantener con vida al último de los grandes fabricantes de autos de lujo franceses toda vez que Bugatti, Delage o Delahaye eran ya historia.

Bajo lo designios de Sferma, se decidió lanzar un nuevo coche al mercado con la intención de cubrir un hueco entre el modelo de acceso Facel III de cuatro cilindros y el exclusivo Facel II con motor V8 de 390 CV. El nuevo Facel Vega debía estar equipado con un motor de seis cilindros. Desechada de raíz la idea de desarrollar un nuevo motor de 200 CV de aluminio con el amargo recuerdo del Facellia aún bien presente, la empresa de Jean Daninos logró llegar a un acuerdo con la Bristish Motor Corporation para usar su motor seis cilindros toda vez que en Francia no encontraron nada que fuera de su agrado.

De este modo, en 1964 nacía el Facel 6. Estéticamente era prácticamente igual que el Facel III, aunque su frontal era ligeramente más grande y abultado para poder albergar en su interior el mismo motor que empleaban los Austin Healey 3000. La mecánica fue ligeramente modificada, rebajándose su cilindrada hasta los 2.8 litros. Entregaba 150 CV, lo que confería al Facel 6 unas excelentes prestaciones con una velocidad máxima de en torno a los 200 Km/H.

Disponible al igual que el Facel III con carrocería Coupé 2+2 o Cabriolet, el Facel 6 podía elegirse con dos cajas de cambio manuales de cuatro velocidades más desmultiplicación, bien la fabricada por la BMC y que se ofrecía por defecto o la Pont-à-Mousson de la casa. Otros rasgos que definían al Facel VI eran las llantas de radios Dunlop o Borrani, los frenos de disco y el volante Nardi de madera con tres brazos de aluminio.

Desgraciadamente, el Facel 6 fue el coche con menos recorrido de la venerable firma francesa, toda vez que en octubre de 1964 la nueva administración de Sferma decidió cesar la producción de Facel Vega y declarar la quiebra de la empresa. Sólo se fabricaron 44 unidades, de las cuáles sólo siete tenían carrocería descubierta.

De la mano de Ixo Models llega un modelo completamente inédito en escala 1/43, el cual además hace que todos los coches fabricados por Facel Vega tengan su miniatura en dicha escala. Esta miniatura fue vista por primera vez en una versión algo más simple dentro de un coleccionable editado por Altaya en Francia sobre coches clásicos franceses, siendo la forma habitual que tiene Ixo de lanzar sus productos, primero en los coleccionables de kiosco para más tarde amortizar el molde y ofrecer una versión más detallada para coleccionistas más exigentes. La miniatura cuenta con un molde correcto y proporcionado, el cual tiene muchas semejanzas con el viejo Facel III de Solido. El detallado y acabado de la misma es muy bueno, demostrando que hoy por hoy Ixo ha logrado ser una referencia en lo que miniaturas de metal se refiere, imprimiendo excelentes acabado que superan a gente como Minichamps o Norev. La combinación de colores elegida era muy habitual en los Facel Vega, con ese clásico azul claro metalizado tan común en los coches franceses. La única pega que le pondría a este modelo son unas ruedas algo grandes, cosa que se le puede perdonar gracias a la inclusión de una preciosas llantas de fotograbado. Un modelo muy recomendable y a un precio estupendo.

domingo, noviembre 20, 2016

Pegaso 1090 Comet 'Hermanos Fernández Frutas y Verduras' de Ixo








La Empresa Nacional de Autocamiones SA dio un importante paso adelante con su nueva serie de camiones Z207 y Z206, conocidos popularmente como 'Barajas' y 'Cabezón'. Eran los primos Pegaso completamente nuevos toda vez que sus antecesores, los Pegaso I y II, estaban basados técnicamente en modelos anteriores de Hispano Suiza. Pronto, los nuevos Pegaso con sus sofisticados motores V6 se convirtieron en la principal referencia del transporte pesado nacional, gracias en parte a un sistema económico nacional muy proteccionista que primaba ante todo el producto de fabricación nacional.

Sin embargo, Enasa se encontró con una muy dura competencia proveniente de su gran contendiente de ámbito privado, Barreiros Diésel, que son sus atractivas y económicas líneas de camiones de medio y pequeño tonelaje logró una importante cuota en el mercado transportista en detrimento de los camiones de la empresa pública, que se vio obligada a desarrollar una alternativa más económica y racional para impedir la competencia de Barreiros.

Conscientes de lo costoso que supone desarrollar un producto completamente nuevo, Enasa se buscó la colaboración de un socio tecnológico cuya aportación abaratase el coste del mismo. La popular firma británica de vehículos industriales Leyland resultó elegida y el resultado final llevó el nombre de Comet.

Estilísticamente, no cabía duda de que el nuevo camión era un Pegaso, gracias a un diseño que plasmaba muy bien el ADN de la marca, con su característica chapa acanalada en la cabina y el la calandra con forma de cruz. Era más pequeño que los Z207/206 pero su habitáculo resultaba más luminoso. La contribución de Leyland se vio reflejada en sus motores, pues los Pegaso Comet incorporaron la mecánica que fabricaba en España, un seis cilindros en línea 9120 y 125 CV de potencia.

El esquema técnico del Pegaso Comet se mostró muy versátil y polivalente, por lo que fue muy sencillo el desarrollo de todo tipo de versiones: para transporte pesado, para transporte ligero, cabeza tractora o todoterreno. El modelo básico permitía la carga de ocho toneladas, que aumentó a 10 al incorporar la evolución más potente del motor, el 9130 de 135 CV. La versión todoterreno 3020 fue muy apreciada por los servicios forestales y el Ejército. La tractora se denominó 2030 y estaba preparada para tirar de un remolque de 13 toneladas. La versión básica del Comet fue el 1100 con motor de cuatro cilindros y 90 CV. En 1979 el Pegaso Comet dejaba de venderse para dar paso a los 'Cabeza Cuadrada'.

Allá por el año 2010, la editorial Altaya sorprendía propios y a extraños en Francia con un test de cuatro número con el que pretendía sondear el mercado ante pa posible edición en el país galo de una colección de miniaturas 1/43 de camiones clásicos. En dicho test, el cuarto número fue un Pegaso Comet con carrocería de caja alta o "frutero", como se le conocía popularmente dado que era un vehículo muy empleado por los distribuidores de fruta y verdura, que se convirtió en el objeto de búsqueda y captura de miles de ávidos coleccionistas españoles. La colección finalmente veía la luz en Francia titulada 'Camions d´Autrefois' y, en España, como 'Camiones de Antaño', siendo su número uno un Pegaso Comet de color naranja y no blanco y verde como el del test francés, pero sí rotulado con el nombre de una supuesta empresa María Fernando Frutas y Verduras

Según parece, el número uno original del coleccionable 'Camiones de Antaño' fue el modelo que presento hoy, un Comet blanco y verde rotulado como 'Hermanos Fernández Frutas y Verduras', que debido a su enorme éxito, la editorial quedó sin existencias y tuvo que recurrir al Comet naranja que formaba parte de la colección francesa. Hoy llega a mis manos el Comet original gracias a un regalo de mi amigo Jaime Barrigá.

En comparación con el Comet naranja de 'María Fernando', éste cuenta con un mejor nivel de detalle, sobre todo en lo que a logos y rotulaciones se refiere, amén de que parece ser que se trata de la librea de una empresa real y no inventada. El camión es de zamac y está fabricado por Ixo, cosa que queda patente bajo su chasis metálico y que no suele ser muy normal que las miniaturas vendidas por Altaya tengan el logo de Ixo aunque sea quien los fabrica. Por supuesto, lo mejor de todo, la alegría que supone para un coleccionista español que un modelo de Pegaso entre en su colección, sobre todo cuando se trata encima de un regalo, por el que doy las gracias.