domingo, diciembre 12, 2010

Jaguar XK 120 FHC de Spark

Finalizados los duros años de la posguerra, la llegada de los 50 trajo consigo un nuevo fenómeno de optimismo, el cual venía aparejado por un mayor deseo de vivir la vida intensamente y dejarse llevar por los placeres mundanos.

El Motor Show de Londres de 1948, celebrado en Earls Court, fue el escaparate elegido por muchos fabricantes para dar a conocer nuevas propuestas para la nueva década. Y fue en este escenario de luces y glamour donde la estrella que con más fuerza brilló se encontraba en el stand de Jaguar.

El Jaguar XK 120 fue el coche en el que firma de Coventry depositó todas sus esperanzas de éxito y expansión. Lo que más llamó la atención fue sin duda su estilo. El nuevo Jaguar lucía un diseño sencillo y limpio, pero a la vez era muy exótico y sensual, de hecho, hay quien ve en sus estilizados y curvilíneos laterales las curvas de una mujer.

Debajo del capó se encontraba una segunda sorpresa, un motor totalmente nuevo, de seis cilindros en línea, 3,4 litros, dos carburadores SU y dos árboles de levas que podía rendir entre 160 y 180 cv de potencia. Ningún fabricante hasta entonces producía en serie un motor de doble árbol de levas. Este motor, denominado XK, se estuvo fabricando y equipó a modelos Jaguar hasta principios de los 90.

El nombre del coche hace referencia a su velocidad máxima, ya que se decía que era capaz de alcanzar las 120 millas por hora (192 Km/H). No contentos, la gente de Jaguar realizó algunas pruebas en el circuito belga de Jabekke y las expectativas mejoraron, pues con un parabrisas de competición alcanzaba los 213 Km/H. Pronto alcanzó la fama de ser uno de los coches más rápidos del momento.

En principio sólo se ofrecía con carrocería OTR (Open Touring Roadster) y luego llegaría el cabriolet DHC (Drophead Coupé) y el cerrado FHC (Fixed Head Coupé).

Como en un primer momento Sir Williams Lyons tenía la intención de venderlo de forma muy exclusiva, las primeras unidades disponían de un chasis de madera de abedul y carrocería de paneles de aluminio, no obstante la demanda hizo que se tuviera que acudir al acero.

A partir de 1954, el XK 140, una versión mejorada, entró en juego, pero esa es ya otra historia.

En resumen, no sólo era un coche precioso, con un motor fuera de serie y unas prestaciones de primer orden, sino que en comparación con sus rivales de otras marcas como Ferrari o Aston Martin, tenía un precio mucho más competitivo.

Realmente tenía muchas ganas de tener un XK clásico con acabado de primer orden en mi colección y he de decir que la espera ha merecido la pena. Esta miniatura fabricada por Spark viene a confirmar lo que ya he dicho otras veces que he presentado clásicos británicos deportivos hechos por este fabricante, el trabajo ha sido soberbio. Las líneas del molde son perfectas, con la curvatura justa. El color es muy acertado aunque quizás hubiésemos preferido un tono más vistoso, aunque el gris hace muy buen contraste con el rojo del interior y el salpicadero de imitación madera. Elementos como la parrilla o los retrovisores son de un gran realismo. Ahora sólo nos queda que Spark nos sorprensa con un roadster y un cabrio como mínimo igual de bueno que éste.

1 comentario:

manuel dijo...

Me pareció que había visto este coche recientemente. Fui a tu hilo en Autoescala y allí estaba. Es muy elegante.