domingo, julio 02, 2017

Maserati Quattroporte II Frua Prototipo 'Juan Carlos I' de Kess Model







Los años en que los más acaudalados y sibaritas automovilistas encargaban una carrocería especial para sus modelos más exclusivos habían quedado muy atrás en la década de los 70. Criterios como la seguridad, el funcionamiento o incluso los costes y su viabilidad pesaban incluso sobre las economías más saneadas. No obstante y en número testimoniales, todavía quedaban apasionados que buscaban en sus coches ante todo la diferenciación estética frente al resto.

El carrocería italiano Pietro Frua se encargó del diseño y la fabricación de las carrocerías para la primera generación de la super berlina Quattroporte de Maserati, cuya producción cesó en 1969. Sin que la propia Maserati hubiese dicho nada sobre la continuación del proyecto Quattroporte, Frua tomó la iniciativa de desarrollar por su cuenta una nueva versión de la berlina deportiva, que una vez concluida se presentaría ante la firma de Modena para pasar a su producción en serie.

La firma carrocera de Turín partió de la base de un chasis de un Maserati Indy al que dotó de una elegante y estilizada carrocería donde destacaba su aspecto clásico y mucha superficie acristalada. El auto fue ensamblado a partir de componentes mecánicos usados. Con el número de chasis AM121 002, fue expuesto en el Salón de París en octubre de 1971, siendo presentado por el cinco veces campeón del mundo de Fórmula 1 Juan Manuel Fangio.

No obstante, Frua se encontró con el rechazo frontal de Maserati de producir su versión del Quattroporte. La firma del tridente era entonces propiedad de Citroen, que quería un Quattroporte construido con piezas y tecnología de la compañía del Doble Chevrón. Por tanto, Frua se vio de repente con un coche que, a priori, jamás entraría en producción. 

Pietro Frua mostró su Quattroporte II Prototipo en los mítines automovilísticos más exclusivos de entonces, el Salón de Ginebra de 1972, el Trofeo de los Periodistas previo al GP de Mónaco de 1972, el Salón de París de 1973 y el Salón de Barcelona del mismo año, donde participó en el Desfile de la Elegancia del Automóvil. Un año después, en 1974 volvió a ser visto en el mismo evento de Barcelona, y allí conquistó el corazón del Príncipe Karim Agha Khan, un rico empresario egipcio y líder de la secta islámica de los Ismaelitas. Aghan Khan en cambio rehusó quedarse con el modelo expuesto, el número de chasis AM121 02, fácilmente distinguible exteriormente por llevar las mismas llantas que el modelo Indy y bajo el capó un motor V8 de 4.7 litros y 270 CV, encargando uno completamente nuevo, que equiparía la versión más potente del motor V8, la de 4.9 litros y 300 CV, y las llantas del Maserati Ghibli, automóvil cuyo número de chasis sería AM121 004.

El modelo AM121 002 fue vendido en España, concretamente en Barcelona el 17 de mayo de 1975 con la matrícula B 6997 AZ. Se dice que su primer propietario fue don Juan Carlos I de Borbón, actual Rey Emérito de España y por entonces designado sucesor del General Franco como Jefe del Estado Español. Por aquel entonces Franco aún vivía. No existe ninguna documentación oficial que acredite la propiedad de don Juan Carlos por este coche.

El Maserati AM121 002 permaneció en España hasta bien pasada la década de los 90, pasando por las manos de diversos propietarios, entre ellos Kurt A. Kunti, de Alicante, el cual lo sometió a una profunda restauración.  En en el 2000 fue adquirido por Alfredo Brenner, que en 2003 lo vendió a Bruce D. Milner, un popular coleccionista de Los Ángeles famoso por su pasión por los autos italianos con carrocerías exóticas. Brenner poseyó durante un tiempo los dos Maserati Quattroporte II Frua, el 002 y el 004.

Actualmente es propiedad de otro conocido coleccionista americano, Doug Magnon, que lo expone en el Riverside International Automobile Museum, siendo uno de los grandes focos de atracción del mismo para los visitantes. En 2015, el AM121 002 participó en el prestigioso evento Concorso Italiano, donde recibió el premio al Mejor Maserati del show.

Para los más puristas, el Quattroporte II Frua debería haber sido el modelo oficial de esta saga en detrimento del que vendiese Maserati oficialmente con mecánica del Citroen SM.

La firma italiana Kess Model sigue sorprendiendo con cada nuevo modelo que añade a su catálogo, algunos de ellos han pasado por este blog. En este caso, Kess vuelve a ofrecer la réplica de un exótico sedán deportivo italiano, realizado en resina y con un gran nivel de terminación. Vendido como el coche del Rey Juan Carlos I, Kess le ha colocado la matrícula oficial que lucían los coches del Monarca bajo su reinado, fondo azul con la Corona Española, aunque en este caso dado el año que se supone que Don Juan Carlos poseyó el Maserati, esta matrícula no se empleaba, por lo que estamos ante un pequeño gazapo. No obstante, dada la excelente manufactura del modelo a escala y que nadie desmiente nada, para los coleccionistas españoles la miniatura puede suponer un gran atractivo.

1 comentario:

A.Sivianes dijo...

Ya lo creo que tiene interés... "real"!

Personalmente lo encuentro fascinante, elegante también sobre todo pero con cierto deje deportivo.

Y el modelo me imagino que no salió antes a 1:43, no?

Gran adquisición Keko! Te felicito, una vez más, por ello.