domingo, mayo 15, 2011

Delage D8-120 Pourtout Aerocoupé de Spark

Los coches de Louis Delage representan a la perfección la filosofía de los llamados años dorados del automovilismo, la década de los 30, una época donde el diseño de las carrocerías y la construcción de enormes y sofisticados motores alcanzaron un zénit que no ha vuelto a tener precedente.

Hacia la mitad de los años 30, Delage entró en bancarrota y fue rescatada por uno de sus grandes competidores, Delahaye. Pese a moverse en el mismo segmento del mercado, los coches de Delage siempre estuvieron en todos los aspectos por encima de los Delahaye, por lo que muchos de sus clientes habituales temieron que Delahaye se fuera a beneficiar poniendo en sus coches el logo de Delage, pero no fue así, pues Louis Delage siguió supervisando la producción de los coches de su marca.

A principios de 1937, Louis Delage encargó al carroceró Marcel Pourtout la construcción de un modelo especial que debería exhibirse en el Salón de París. El jefe de diseño de Pourtout, George Paulin, que entonces trabajaba en otro coche legendario, el Bentley Embiricos, aceptó el desafío.

Construido sobre el chasis número 51620 de un Delage D8-120, la suspensión era más baja que la estándar, factor que favorecía aún más el diseño de Paulin, que era simple y equilibrado. No se usaron adornos de fantasía, las lineas del coche debían hablar por sí solas. Todas las lineas y curvas de la carrocerían eran continuas, nada debía destacar sobre el efecto total, hasta la misma cola del coche. Incluso la clásica parrilla de Delage se inclinó un poco hacia atrás para no romper la línea aerodinámica del coche. La aerodinámica del coche se probó en un túnel de viento en Francia.

La carrocería se construyó en aleación de aluminio, que aportaba una gran ligereza, mientras que en el apartado mecánico, se desarrolló una versión más grande del motor ocho cilindros en línea de Delage, que creció de los 4,3 a los 4,7 litros, erogando 160 cv de potencia y permitiendo al D8-120 alcanzar más de 160 Km/H.

El coche perteneció al propio Louis Delage y fue desarrollado en tan sólo siete meses. Tras la II Guerra Mundial fue levemente modificado, pero en 2005 fue devuelto a su estado original y se llevó el máximo galardón del Concurso de Elegancia de Pebble Beach, donde se celebró el centenario de Delage.

El segundo modelo de la nueva serie de Spark denominada Golden Age es éste espectacular Delage D8-120 Pourtout Aerocoupé que sigue al Bugatti 57S Gangloff que ya presentamos. Se trata de una miniatura realmente espectacular, sencilla, como era el coche real, pero donde se ha cuidado hasta el último detalle. Entre los mejores detalles que tiene destacamos uno muy peculiar, la matrícula del coche que viene protegida bajo una urna de cristal en la trasera.

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