martes, mayo 03, 2016

Aston Martin V8 Lagonda Saloon 1974 de Spark







Aston Martin adquirió en 1947 por expreso deseo de su CEO, David Brown, la efímera firma de autos de lujo Lagonda, que tras la II Guerra Mundial se encontraba en una complicada situación financiera. Ambas marcas convivieron algo más de una década bajo la misma administración, fabricando sus propios vehículos de forma independiente y beneficiándose de un feedback técnico, pero en 1958 Brown decidió cesar la actividad de Lagonda y retirar la marca del mercado. Apenas tres años después dicho nombre resurgió de sus cenizas en un nuevo proyecto liderado por el propio capo de Aston Martin consistente en la construcción de un sedan de cuatro puertas basado en un chasis alargado del Aston Martin DB4, con la misma mecánica y una singular carrocería diseñada por Touring de Milán. El auto se llamó Rapide y resultó ser un fracaso por lo que su  fabricación se canceló después de 54 modelos construidos en tres años. 

La marca Lagonda pasó a estar de nuevo en estado de letargo y sólo figuraba en el nombre administrativo de la compañía, Aston Martin Lagonda Limited. Pero una vez más, en 1969, David Brown desempolvó de nuevo el viejo logotipo de los coches de Wilbur Gunn para dar nombre a una versión de cuatro puertas de su recientemente lanzado DBS V8, pero eran otros tiempos y Aston Martin se encontraba en situación de bancadarrota, por lo que el modelo MP/230/1 quedó en fase de prototipo.

A principios de los 70 Aston Martin pasaba a ser propiedad del consorcio Company Developments a cuyo frente se encontraba el industrial británico Bill Williamson, el cual dio luz verde al proyecto durmiente de construir una berlina de lujo basada en un deportivo de Aston Martin, aunque en este caso se tomaría como base el nuevo modelo V8, una evolución del anterior DBS V8.

Lanzado en el London Motor Show de octubre de 1974, el nuevo V8 Lagonda era 305 mm más largo que el V8 Coupé del que heredaba su tren rodante, lo que aseguraba buena imagen y grandes prestaciones. Con un precio de salida de más de 14.000 libras más impuestos era un 24 por ciento más caro que el Coupé del que derivaba. El primer modelo fue para el propio Bill Williamson.

Pero parecía que cualquier coche con el emblema de Lagonda estaba maldito, pues en esta ocasión fue la Crisis del Petróleo la que condenó a muerte a este super exclusivo sedán, exclusivo incluso por encima de los cánones de Aston Martin. Sólo siete unidades se fabricaron -números de chasis 12001 a 12007- en una primera tirada más un ejemplar, el chasis 12008, que fue comprado a posteriori como un encargo especial. Todos montaban el V8 de 5,3 litros diseñado por Tadek Marek que erogaba 325 cv de potencia. Para distinguirlo del Coupé, el Lagonda incorporaba en su frontal un ornamento muy similar al del Lagonda Rapide, además de dos faros extras encastrados. De las siete primeras unidades, cinco equiparon cambio automático y dos, manual.

En 1976 Aston Martin volvió a fabricar un nuevo sedán de lujo bajo el nombre de Lagonda, el llamativo, extravagante y futurista diseño de William Towns. En esta ocasión parece que se cumplió el refrán de "a la tercera va la vencida", pues fue el Lagonda más longevo (14 años en el mercado) y del que más unidades se fabricaron (645).

La miniatura se corresponde concretamente con el número de chasis 12003, un modelo realmente especial pues su motor fue optimizado por el especialista RS Williams, cuya cilindrada pasó de los 5,3 a los siete litros, erogando 480 cv de potencia. Esta unidad ha sido objeto de numerosas restauraciones y mejoras, destacando entre ellas la modificación que se hizo de su trasera en 2002, pasando a ser como la de los modelos 'Oscar India'. Esta unidad es de color 'Gris Cumberland' con interior 'Rolls Royce Wildberry' y guarnecidos en madera de raíz de nogal. Entre sus numerosos extras incluye un equipo de sonido Becker con cargador de seis CDs y navegador, cierre centralizado, luces traseras de lectura y set de teléfono Motorola. Con número de matrícula 'LWB 400', su último propietario lo adquirió en una subasta de Bonhams por 337.000 libras.

La firma de miniaturas Spark está especializada en la reproducción en miniaturas de autos de competición clásicos y actuales y autos deportivos de todos los tiempos. Dentro de su catálogo cuenta con una nutrida selección de clásicos de Aston Martin incluyendo la práctica totalidad de la serie DBS/V8 de la que ya he presentado en el blog algunas de sus referencias. Sólo me faltaba por añadir a mi colección la versión de cuatro puertas o Lagonda, pero estamos ante una miniatura muy difícil de encontrar, de hecho llevo un año detrás de ella. Como viene siendo habitual en Spark, sus modelos están hechos de resina siendo uno de los primeros fabricantes que empezó a ofrecer este tipo de miniaturas a precios más bajos de lo habitual. El nivel de la calidad de la miniatura es excelente, tanto si hablamos del molde como si lo hacemos del acabado. Entre los elementos reproducidos que más me han gustado han sido las llantas, muy propios de los Aston Martin de los 70, y el juego de luces frontal que le dan mucha vistosidad. Obviamente, la parte más negativa es su precio, pues las miniaturas de Spark que quedan fuera de catálogo al venderse toda su tirada llegan incrementar un 20 por ciento su precio en el mercado de segunda mano, pero está claro que quien algo quiere, algo le cuesta. Sea como sea, por fin pude completar la gama del que es mi Aston Martin favorito.

3 comentarios:

A.Sivianes dijo...

Estupendo ese trío que muestras al final, creo que de todos ellos me quedo con el que presentas hoy. Solo el color me extraña un poco, y ese interior tan chillón y que me sorprende ver en un vehículo inglés de tanta prestancia.

Te felicito por la pieza y la caza tan larga que tuviste que "padecer", pero al final cuando uno lo consigue entra en un estado de satisfacción y felicidad que hace que uno se llene de alegría por el "trofeo" logrado... hasta que volvemos a buscar otro objetivo!

Saludos!

Keko dijo...

Pues sólo tienes que ver fotos del coche original y ver que el interior es tal cual. Esos interiores burdeos son muy típicos de los autos de lujo ingleses.

Por cierto que hoy acabo de lograr otro objetivo...

Saludos

Cruiser447 dijo...

Hermosa pieza. Realmente no la conocía. Y el trío de la foto tinal está fatal!
Saludos!