martes, enero 19, 2016

Cord 812 Supercharged Beverly Sedan 1937 de Neo Scale Models





El primer intento de Erret Loban Cord por construir un coche que llevara su nombre fue infructuoso. El L29, el ambicioso proyecto de coche con tracción delantera, tuvo una corta vida comercial de apenas tres años, pero Mr Cord, que había reflotado con éxito a la Auburn Automobiles y fue el cerebro tras el formidable Model J de Duesenberg -compañía a la que también salvó de la quiebra-, no cesó en su empeño y volvió a liderar un nuevo proyecto para construir otro automóvil excepcional.

El prestigioso ingeniero Gordon Buehrig estaba al frente de la nueva tentativa de Cord apoyado por los jóvenes valores Vince Gardner y Alex Tremulis con la directriz principal de seguir apostando por la tracción delantera, al igual que hicieran años antes con el L29. Cabe reseñar que de manera contemporánea, Citroen en Francia acababa de presentar su revolucionario Traction Avant, recurriendo también y por su cuenta a este sistema de propulsión.

Cuando el nuevo coche de la Auburn-Cord-Duesenberg Automobiles fue revelado en el marco del Salón del Automóvil de Nueva York, celebrado en noviembre de 1935, causó verdadera sensación entre el público asistente. Pensado inicialmente para portar el nombre Duesenberg, la firma de prestigio del consorcio de automóviles de EL Cord, el empresario prefirió que un coche tan avanzado e innovador portara su nombre. De este modo el Cord 810 -denominado también el 'Baby Duesenberg' o 'Baby Duesy'- fue un automóvil rompedor, con un limpio y sobrio diseño que adelantaba una década las tendencias estilísticas. Llamaban la atención sus guardabarros tipo 'pontón' y sus luces frontales ocultables desarrolladas por Stinson Landing Lights, otra de las compañías del señor Cord. El peculiar estilo del morro le valió el siniestro apodo de 'Coffin nose' (nariz de ataúd).

En el plano técnico no se quedaba detrás: el auto incorporaba suspensión independiente para las ruedas delanteras y un ingenioso sistema semiautomático para el cambio de marchas mediante preselección por vacío eléctrico. Un minúsculo selector fácilmente accionable con un dedo iba colocado en un módulo tras el volante. El conductor seleccionaba la marcha que quería y acto seguido la engranaba accionando el embrague con el pie izquierdo. Ello permitía anticiparse a las condiciones de la vía y del tráfico y tener preparada la siguiente marcha ya fuese para aumentar o reducir. La tapa del combustible estaba oculta en una de las aletas traseras y los parabrisas podían abrirse para dejar entrar aire en el habitáculo. El completo cuadro de instrumentos incluía tacómetro y autorradio, opción que ningún automóvil tuvo de serie hasta la década de los 50. El motor era un V8 fabricado por Lycoming, otra filial empresarial de Cord especializada en motores aeronáuticos y marinos, en esta ocasión un V8 -el del L29 era un ocho en línea- de 4,7 litros (289 ci) que rendía 125 cv.

A partir de 1937 el 810 pasa a llamarse 812 aunque básicamente fueran el mismo auto. La principal novedad del 812 era la incorporación de un sistema de sobrealimentación Schwitzer-Cummins que elevaba la potencia del Cord hasta los 195 cv. Estos ejemplares se diferenciaban estéticamente de los de aspiración atmosférica por los colectores cromados que salían a ambos lados del capó. El 812 se ofrecía con seis tipos de carrocería: Convertible Coupé, Beverly Sedan, Custom Beverly, Custom Berline, Phaeton y Wetchester Sedan.

Hasta aquí todo iba muy bien. Los problemas comenzaron a llegar cuando Cord no podía responder a los retrasos en los pedidos de los clientes, motivados por la falta de fiabilidad de la alta tecnología que incorporaban sus coches. Todo ello generó un bucle pernicioso que concluyó con el cierre de manera unilateral por parte de EL Cord de su división de automóviles Auburn-Cord-Duesenberg en apenas un año y con consecuencias dramáticas, centrándose éste en el resto de sus negocios.

Las compañías Hupmobile y Graham Page amortizaron los diseños del Cord 810/812 para sus nuevos modelos Skylark y Hollywood respectivamente, aunque estos coches eran mucho más convencionales técnicamente que el Cord, sin tracción delantera ni faros retractables. Entre 1964 y 1970 una empresa de la ciudad de Tulsa, Oklahoma, fabricó réplicas de Cord empleando motores Ford V8 y Chevrolet Corvair de seis cilindros opuestos. En 1966 y 1967 General Motors rindió su particular homenaje a Cord con sus nuevos Oldsmobile Toronado y Cadillac Eldorado, ambos con tracción delantera y elementos estéticos que recordaban al genial y revolucionario auto de finales de los años 30.

Entre las referencias de la cultura popular al Cord 810/812 cabe mencionar la película '¿Dónde están los espías?' en la que en las escenas del principio se puede ver al actor David Niven al volante de un 810 Phaeton. El pionero del country-rock Gram Parsons dedicó a los automóviles Cord su canción 'The new soft shoe'. Y en el segundo tomo de los cómics sobre las aventuras de 'Allan MacBride', de Patrick Dumas y Jean Yves Brouard aparece un Wetchester Sedan en rojo oscuro, concretamente entre las páginas 76 y 79.

El protagonista de la nueva entrada de 'El Kekomóvil' es una réplica de un Cord 812 Supercharged con carrocería Beverly Sedan, fácilmente reconocible por su prominente portamaletas trasero -el Wetchester Sedan no lo tenía y contaba con una trasera más grácil y fluida-. Se trata de una magnífica miniatura fabricada por Neo Scale Models con sus habituales altos estándares de acabado. Destaca la proporcionada realización de su molde y el elaborado trabajo de ornamentado y terminación, empleándose para ello muchas piezas independientes y adornos realizados en metal fotograbado, que dan gran realismo al modelo a escala. El único fallo que tiene es el color, pues el rojo brillante no estaba disponible en el catálogo de Cord, aunque sí es cierto que en la red he encontrado imágenes de modelos similares, lo que indica que han sido repintados por sus propietarios. No obstante y bajo mi punto de vista el color rojo no sienta nada mal a este coche de diseño atrevido e innovador y creo que tampoco será un obstáculo para que muchos coleccionistas se hagan con uno, pues estamos ante un automóvil con su propio capítulo en la historia de este medio de locomoción.

2 comentarios:

A.Sivianes dijo...

Cierto, a mí el color rojo tampoco me desagrada para nada en esta fantástica miniatura.

Se nota que el Cord era un automóvil de transición, pasando a las nuevas líneas más aerodinámicas y fluidas de las carrocerías de los años 40. Esa evolución no sufrió el parón que tuvo la industria europea por culpa de la guerra, así que los americanos lograron obtener una gran ventaja en el diseño y fabricación de carrocerías (los monocascos no empezaron en Europa generalmente hasta los años 50 y por que los italianos de FiAT se largaron a Detroit a conocer los procedimientos de ensamblaje).

Bravo por tu miniatura!!

Saludos

Keko dijo...

Realmente el Cord se adelantó una década en su diseño pese a su efímera vida. Hupmobile y Graham Paige se quedaron con la patente del diseño del 812 pero nunca resultaron coches tan innovadores.

Obviamente el diseño de los años 50 es poderío americano indiscutible, si bien ya a partir de los 60 Italia se impuso.

Saludos